CGT visita a los presos políticos y de conciencia pertenecientes a La Voz de los Zapotecos Xiches en Prisión, en los penales de Santa María Ixcotel y de la Villa de Etla, Oaxaca.

Miércoles 11 de agosto de 2010, por CGT-e

CGT visita a los presos políticos y de conciencia pertenecientes a La Voz de los Zapotecos Xiches en Prisión, en los penales de Santa María Ixcotel y de la Villa de Etla, Oaxaca.

La Voz de los Zapotecos Xiches en Prisión:

El pasado 9 de febrero de 2010 se cumplió cuatro años cuando el Subcomandante Insurgente Marcos visitó a los Presos Políticos en el interior del Penal de Santa María Ixcotel, Oaxaca; durante este tiempo la Otra Campaña les ha brindado su compañía, respaldo y solidaridad, mostrando que no están solos.

Como los propios presos de la región Loxicha, adherentes desde el 2006 a La Otra Campaña, señalan:

“El Colectivo “La Voz de los Zapotecos Xiches en Prisión” es una iniciativa de algunos de nosotros, porque consideramos que es la forma en que reafirmamos los compromisos adquiridos hace 4 años con la Otra Campaña, es el modo que elegimos para seguir luchando con dignidad y rebeldía, no sólo para lograr la libertad por la libertad misma, sino porque aunque estamos presos sentimos el deber de contribuir con los esfuerzos de todas y todos los que allá afuera luchan por ese mundo mejor que todavía es posible.

Elegimos como nombre “La Voz de los Zapotecos Xiches en Prisión” porque somos indígenas Zapotecos, hijos de la región Loxicha por eso nos llamamos Xiches, y porque hemos conocido de la lucha ejemplar que han sostenido los presos zapatistas en los penales de Chiapas que se organizaron en La Voz del Amate y la Voz de los Llanos, por eso nosotros seremos otra voz.”

La historia:

La madrugada del 29 de agosto de 1996, en la población de Santa Cruz, municipio de Santa María Huatulco, distrito de Pochutla, Oaxaca, el Ejército Popular Revolucionario (EPR) lanzo un ataque a las instalaciones de corporaciones policíacas y militares. A partir de esa fecha, el ejército ocupó varias comunidades de la región y estableció tres bases de operaciones mixtas. Desde 1996, las comunidades de la Región Loxicha han sido objeto de detenciones extrajudiciales masivas, cateos ilegales, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura, abusos sexuales, hostigamiento, amenazas de muerte, procesos penales irregulares y otras violaciones a los derechos humanos.

El argumento que utilizaron los gobiernos federal y estatal para justificar estos crímenes de lesa humanidad, fue que en los sucesos del 29 de agosto de 1996 en la Crucecita, Huatulco, cayó muerta una persona que el gobierno del estado afirmó, se trataba del Sr. Fidel Martínez, regidor de Hacienda del ayuntamiento de San Agustín Loxicha, sin embargo el cadáver presentado por el gobierno estatal no pudo ser reconocido por sus familiares. Así el gobierno estatal encabezado por Diódoro Carrasco Altamirano difundió por todos los medios las acusaciones de que las autoridades municipales de San Agustín Loxicha pertenecían al EPR y la población era base de apoyo del grupo armado. En este escenario las autoridades judiciales del estado de Oaxaca, obligaron a más de 150 indígenas zapotecos de los Loxicha a autoculparse bajo secuestro y tortura de delitos que jamás cometieron, obligándolos a firmar y poner huellas digitales en hojas blancas para fabricar delitos.

Visita de CGT al penal de la Villa de Etla, Oaxaca:

A finales de julio de 2010 una delegación de la CGT visitó en el penal de la Villa de Etla, Oaxaca, a Zacarías Pascual García López, preso político y de conciencia de la Región Loxicha que, con sus 38 años de edad, lleva preso desde el 26 de abril de 1999, acusado de pertenecer al Ejército Popular Revolucionario (EPR) bajo los cargos de conspiración, terrorismo, homicidio calificado, y homicidio en grado de tentativa. El motivo real fue ser miembro de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecas Emiliano Zapata (OPIZ-EZ), surgida el 29 de julio de 1985 con el fin de organizar a las comunidades Zapotecas Xiches contra las condiciones de “olvido, marginación, pobreza, analfabetismo, explotación, cacicazgo y pistolerismo” en que vivían y siguen viviendo aún los pobladores Zapotecas de la Región Loxicha.

Zacarías actualmente es maestro carpintero, y fabrica en la propia penitenciaría, todo tipo de muebles de madera tanto para empresas comerciales como para particulares. Zacarías nos interpela con su palabra:

“Los pueblos Loxicha son pueblos que únicamente tienen voz y voto cuando hay elecciones estatales y federales en nuestro país, entonces es cuando voltean los ojos al pueblo Loxicha los señores candidatos. Los candidatos visitan al pueblo cuando se acercan los comicios electorales, después de esto, jamás regresan al pueblo.

Lanzo una pregunta al aire para que sea analizada por los grandes pensadores del país:

- ¿Será un delito organizarse para luchar pacíficamente por el bien común de un pueblo?

- ¿Será un delito organizarse para luchar pacíficamente por el pueblo que vive en la pobreza, la explotación, la miseria, la marginación, el analfabetismo?

- ¿Será un delito organizarse pacíficamente para luchar contra la represión?

- ¿Será un delito reclamar justicia para los que fueron asesinados o los que fueron desplazados de sus pueblos?

- ¿Es justo estar en la cárcel INJUSTAMENTE?

Visita de CGT a la Penitenciaria Central Ixcotel, Oaxaca:

Al día siguiente la delegación de la CGT visitó a Álvaro Sebastián Ramírez, y a los otros seis presos Loxicha que quedan en Ixcotel. Todos ellos llevan encerrados entre 13 y 14 años, acusados de pertenecer a la guerrilla del EPR, cuando ejercían sus cargos en el cabildo de San Agustín Loxicha, elegidos por usos y costumbres zapotecas contra el cacicazgo en manos del PRI.

En concreto Álvaro Sebastián Ramírez, actualmente con 42 años, fue secuestrado el 15 de diciembre de 1997, en pleno día y estando de compras con su mujer y su hijo en la ciudad de Oaxaca. Fue torturado física y psicológicamente durante varios días, en sus palabras con el fin de “que me auto culpara de las situaciones que yo desconozco totalmente, como era: aceptar de ser integrante del Ejército Popular Revolucionario (EPR), además de aceptar de tener el grado de mayor dentro de dicho grupo armado... Les respondí que desconocía totalmente de que me estaban preguntando, que yo era un comerciante, trabajé en el magisterio de 1977 a 1986, de 1987 hasta la fecha de mi secuestro me dedicaba al comercio; durante el trienio de 1994-1996 presté mis servicios como ciudadano en el Honorable Ayuntamiento Constitucional de San Agustín Loxicha, como regido de educación, período en el que tuvimos los del cabildo y pueblo en general, conflictos muy fuertes con los caciques y pistoleros de la región que estaban en contra del progreso de nuestro pueblo, pero sin embargo el pueblo logró construir su mercado y su palacio municipal, en contra de la voluntad de los caciques y pistoleros, y que dichas obras hoy están en servicio.”

Tanto Álvaro como Zacarías son presos adheridos a La Otra Campaña, en lucha por su libertad, por la libertad de todos los presos políticos y de conciencia de la Región Loxicha y de todo México, y por la dignidad de los pueblos indígenas contra el estado y el capital que les margina, explota y reprime.

Libertad presos políticos mexicanos

Sec. Relaciones Internacionales de la CGT