Yugoslavia Las huelgas de la autogestión

samedi 9 octobre 2010, par Jovanov Neca

Yugoslavia Las huelgas de la autogestión

(Entrevista a Neca Jovanov, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Novi Sad y autor del libro Radnicki štrajkovi u SFRJ, Belgrado, 1979, 230 pp.) Revista Autogestion n° 6, 1981 pp. 245-254.

[Actualmente en 2010, no queda más que el recuerdo de una autogestión abortada, entre impostura y ensueño]

El libro cubre el periodo 1958-1969 y reacciones del autor a algunas observaciones

La decisión de estudiar el fenómeno de las huelgas fue tomada por el Buró Ejecutivo de la LCY [Liga Comunista Yugoslava, o sea el PC titista) y por la Presidencia de los sindicatos donde yo trabajaba en aquel entonces. Al principio, estudiamos tres grandes huelgas, pero dada la imposibilidad de sacar resultados concretos sólo a partir de este muestreo, ampliamos la investigación, tras una propuesta mía, a todas las huelgas ocurridas en Yugoslavia y eso a partir de las dos primeras, ocurridas el 15 de enero de 1958 en dos minas en Eslovenia. [...]

Por supuesto, cuando la investigación terminó y cuando propuse mi interpretación, surgieron algunas dificultades. A partir de 1969, dejé de estudiar el tema a pesar de las informaciones y de los documentos que seguí recibiendo. [...] pienso que en el fenómeno en sí, no hay nada nuevo, ni con referencia a las causas y a la importancia de las huelgas. [...]

Cuando se publicó el libro, hubo problemas. La cuestión planteada era : ¿tal libro ha de salir a la luz pública ? En él había constataciones desagradables para las estructuras en el poder. Cierto número de personas no se habían liberado de la ilusión que la sociedad yugoslava era una sociedad sin conflictos y persistían en la creencia de que la huelga era un delito político cuyos cabecillas debían ser castigados. Dicha tesis siguió dominando mucho tiempo. Los cabecillas de las huelgas más conflictivas sufrieron repercusiones en la práctica.

Luego, distintas posturas surgieron durante la preparación de la última Constitución ; se planteó la cuestión de la prohibición o de la autorización de la huelga. Esta discusión prosiguió durante la elaboración de la ley sobre el trabajo asociado y los argumentos en pro o en contra condujeron a un impase. La cuestión de la huelga no entró en la Ley. [...] El fenómeno en cuestión no encaja en el marco jurídico, su índole es moral y política : ¿tiene la clase obrera, dentro de un régimen socialista, cuando ella ya no dispone de ninguna posibilidad para defender sus intereses en el marco del sistema constitucional existente contra las fuerzas que la amenazan, el derecho no jurídico sino moral, de ir a la huelga ? Hay que reconocer que la huelga es una acción muy arriesgada y que sería muy equivocado creer que los obreros acuden fácilmente a la misma. La suposición contraria, que fue durante un largo periodo públicamente sostenida, suponía una gran irresponsabilidad. Únicamente acuden los obreros a la huelga en situaciones extremas. [...]

Sindicatos y clase operaria (Datos del libro para 1958-1969) :

- 2.000 huelgas en total

- casi siempre en las zonas más prosperas

- el 75,5 % duró menos de un día con una media de 150 trabajadores.

- en el 85 % de los casos, los miembros de los órganos de autogestion participaron en la huelga.

- Las huelgas se dieron en el sector productivo industria y minas.

- en el 90,6 % de las huelgas las causas procedían de la organización laboral y del sistema en su globalidad.

- De acuerdo a las autoridades competentes, la razón directa o indirecta de la huelga nunca fue “obrar de modo hostil “ a la SFRY [Socialistična federatina republika Jugoslavia República Socialista Federal de Yugoslavia]

No diré que hay una ruptura entre el sindicato y la base. Antes diré que el vínculo nunca se estableció. Es decir que el sindicato nunca pasó el Rubicón del divorcio definitivo con el Estado y el Partido ; no encontró en la clase obrera un anclaje que le permitiera convertirse en su organización auténtica de clase.

Sin embargo, durante las huelgas, el sindicato estuvo en una posición inestable con el riesgo de caer de un lado o del otro. Su postura nunca se definió claramente. A menudo, aparecía con la fórmula de que los obreros tienen razón de parar el trabajo pero no tienen el derecho de elegir la huelga como medio de lucha. Eso prueba que el sindicato nunca se separó de los centros financieros y políticos alienados, así como a otros centros de poder. [...]

[Resultado de las huelgas] En ninguna otra parte del mundo se hacen huelgas tan breves y tan eficientes. Eso proviene del hecho que una huelga se contempla como una “vergüenza política” atribuible a las estructuras de la empresa, de la comuna o de la República. Eso permite a los obreros lograr en dos horas de huelga cosas que normalmente tardarían seis meses y que no se otorgarían nunca. También existe la creencia de que las huelgas dañan el renombre internacional de Yugoslavia, lo que contribuye igualmente a su corta duración y a su eficacia.