[Presidente Cristina Fernández de Kirchner su modelo y su Asignación universal (tras la muerte de 7 niños de pueblos originarios en 2011 en la provincia de Salta)] Respuesta al gob [kirchnerista] de Salta, a propósito de los “desnutridos culturales”

Lunes 14 de febrero de 2011, por Torres Alicia , Aliaga Tomás Torres

Presidente Cristina Fernández de Kirchner su modelo y su Asignación universal (tras la muerte de 7 niños de pueblos originarios en 2011 en la provincia de Salta)

Respuesta al gob [kirchnerista] de Salta, a propósito de los “desnutridos culturales”.

(Argenpress, 14.02.11)

ACTA

El 9 de febrero un noticiero de Buenos Aires adjudica al Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, haber dicho que las “muertes de niños en el norte de esa provincia, son un problema cultural, no sanitario ni social, porque los aborígenes no concurren al hospital”.

La siguiente es la respuesta a Urtubey redactada por Alicia Torres y Tomás Torres Aliaga:

"Somos profesionales que nos hemos desempeñado durante 30 años en esa provincia, y con fecha 3 de septiembre de 2010 hemos elevado a su Ministerio de Salud, copia de la tesis para optar por título de magister en políticas sociales de la Universidad de Salta sobre “Poder, accesibilidad y diferencias culturales en salud- Iruya 1978-2008”. En dicha tesis, sistematización y estudio de caso de 30 años del programa de atención primaria de la salud en comunidades originarias salteñas, se fundamentan entre otras cosas, lo contrario a las afirmaciones que adjudican al Sr. gobernador, a saber:

* Que los pueblos originarios cuando son tratados con respeto y dignidad por los equipos de salud, concurren y aceptan sin dificultad las prácticas de la medicina oficial. De igual manera rápidamente las abandonan o se resisten a concurrir, cuando son objeto de discriminaciones abiertas o encubiertas. Resisten callando, porque no se sienten ni son considerados parte de instituciones públicas.

* Que los equipos de salud que trabajan comprometidos con la población local, no tienen de parte de las autoridades sanitarias ni apoyo, reconocimiento ni recursos necesarios, para sostener las prestaciones mínimas que en salud exige la Convención de los Derechos de los Niños con rango constitucional en nuestro país.

* Que es factible económicamente sostener esas prestaciones, con un aporte mínimo anual de 150 dólares por persona, mucho menos de lo que en promedio invierte el sistema pública de salud en nuestro país, y que los gobiernos no quieren o no saben asignar a las poblaciones originarias.

* Que la desnutrición de esas comunidades, problema esencialmente socio-económico no ha sido revertido por ningún gobierno en los últimos 200 años, porque los pueblos originarios han sido y siguen siendo objeto de “prácticas sociales genocidas” inclusive por aquellas instituciones o políticas que refieren ayudarlos. Su eterna condición de pobres estructurales así lo demuestra.

* Que sanitariamente la desnutrición puede ser tratada, controlada y revertida en gran medida, por políticas y decisiones que Salta ha conocido, pero no ha sostenido. Además es posible eliminar la desnutrición que afecta irreversiblemente el desarrollo infantil inicial, si los hospitales públicos contaran con las vitaminas que cualquier pediatra de nuestro país indica a sus pacientes.

Todo ocurre como si la nominación de “desnutridos culturales” o “enanos raciales” (que otra funcionaria salteña supo acuñar), no fuera más que una excusa para la encubierta decisión o incapacidad, de quienes tienen la responsabilidad y recursos para resolver tal violencia social".