CRÓNICAS DESDE TÚNEZ (3) y (4)

Jueves 14 de abril de 2011, por CGT-e

CRÓNICAS DESDE TÚNEZ (3)

Sidi Bouzid y Redeyef: en el centro de la revolución

10 de abril de 2011

Sidi Bouzid: el recuerdo de Mohamed Bouazizi

Sidi Bouzid, 50.000 habitantes, capital de una provincia de 450.000 habitantes, en el centro-sur de Túnez. El 70 % de la población se dedica a la agricultura y ganadería. Allí se inmoló el 17 de diciembre el parado Mohamed Bouazizi, hoy convertido en símbolo de la revolución de la dignidad.

En el local de la UGTT nos encontramos con el comité de salvaguardia de la revolución. Desde el 14 de enero, fecha de la caída de Ben Ali, distintas organizaciones constituyeron este comité con dos objetivos claros: defender las conquistas de la revolución y ampliarlas, desarrollarlas.

Desde el comité de Sidi Bouzid, se impulsó y se participó en las concentraciones de la Kasba 1 y Kasba 2 que consiguieron derribar al gobierno Ghanouchi, que representaba la continuidad de Ben Ali y de su partido, el RCD.

Se mantiene firme la exigencia de disolución de la policía política de la dictadura, la publicación de sus documentos secretos y el descubrimiento de los distintos tipos de policía secreta creados (Se tiene noticias de que existían hasta 6 tipos de policías, parte de ellos, totalmente secretos). Y junto a ello, la detención y el juicio de los responsables de los asesinatos de manifestantes y de la corrupción, del robo y el destrozo del país.

El gobierno de Béji Caid Sebsi sigue manteniendo la impunidad del aparato de Ben Ali. Se ha liberado a los presos políticos, se ha cambiado de gobernadores y de jefes de policía, se ha disuelto el RCD pero los responsables de crímenes no están en prisión. Muchos gobernadores son antiguos militantes del RCD y éste se ha camuflado en 5 o 6 partidos que han sido legalizados.

Ninguna confianza en este gobierno. Hasta hoy, ningún cambio económico que beneficie al pueblo. El paro sigue igual y los símbolos de la corrupción continúan. La prensa y la TV ha cambiado de lenguaje pero siguen controladas.

También en Sidi Bouzid, el consejo municipal está disuelto y el comité de salvaguardia de la revolución ha propuesto las personas para constituirlo. Pero no se les da presupuesto, se paraliza cualquier acción. El poder no se ha olvidado del papel de Sidi Bouzid en la revolución y trata de castigarlos.

Pero en Sidi Bouzid, como en gran parte de Túnez, lo más importante son los procesos de autoorganización popular.

Ya se ha creado un comité preparatoria para la creación de un sindicato de agricultores que defienda sus intereses de manera autónoma, los diplomad@s en paro también se han organizado y mantienen una acampada reivindicativa con una tienda en el centro de la ciudad y se prepara la Kasba 3 para seguir presionando por las reivindicaciones no conquistadas y expresando el rechazo al actual gobierno.

Y sobre todo, el ambiente de debate, de discusión, de aprender. Saben que falta formación sindical, que necesitan crear una nueva cultura, una nueva mentalidad que responda a las necesidades del proceso revolucionario. No tienen miedo del islamismo radical pues piensan que el Islam de Túnez siempre ha sido tolerante y respetuoso de la pluralidad.

Redeyef: la cuenca minera de Gafsa, antecedente próximo de la revolución

La espontaneidad del proceso revolucionario en Túnez es más aparente que real. Son muchos años de siembra, de procesos de acumulación de experiencias y de luchas, de represiones ocultas pero que van creando raíces profundas que, en determinadas circunstancias, brotan y salen a la luz.

Este es el caso de Redeyef que ya vivió un levantamiento popular en el 2008, que fue brutalmente reprimido pero que fue el anuncio del actual proceso revolucionario.

En el sencillo local de la UGTT encontramos los grandes sillones del local del partido de Ben Ali que han sido confiscados por el pueblo. Antiguos mineros presos con el levantamiento contra la reestructuración de las minas y el paro (En esta zona, el único trabajo es la CPG, la compañía de fosfatos de Gafsa, y una agricultura de subsistencia en una tierra muy árida y pobre) nos acogen, junto con el comité local de los diplomad@s en paro y el primer “blogueur” de la revolución

9 personas gestionan la vida del pueblo, 7 hombres y 2 mujeres. Es provisional y voluntario y la lista se ha enviado al gobernador de la provincia.

Los diplomad@s en paro nos hablan de su lucha desde el 2004 en que comienzan a organizarse a pesar de la represión. Hay unos 3.000 diplomad@s en paro en la provincia de Gafsa. Se preparan para presionar al gobierno, organizándose en todo Túnez. El comité está compuesto por 4 hombres y 4 mujeres.

La mujer ha ganado en la calle su papel fundamental en la lucha. Fue en 2008 cuando una manifestación casi exclusivamente de mujeres, algunas con sus hijos en brazos, salió a la calle para expresar su solidaridad con los mineros de la cuenca de Gafsa. La brutal represión policial que sufrieron provocó las revueltas de Gafsa que duraron varios meses.

El comité de salvaguardia de la revolución ha presentado un dossier con todo lo ocurrido en el 2008, con denuncias concretas, nombres y apellidos, de los responsables de las muertes y torturas. No olvidan este dossier al que se une, en otro dossier, el de la represión de diciembre de 2010 y de enero de 2011.


En Redeyef se sembró la revolución con muertos y presos. Hoy se empiezan a recoger los frutos.

M.H.
Mouatamid

Crónicas desde Túnez (4). La UGTT: entre la traición y la lucha

14 de abril de 2011


La Unión General Tunecina del Trabajo (UGTT), el hasta hoy sindicato único en Túnez, se ha movido durante muchos años en la ambigüedad de ser parte del aparato del estado dictatorial con múltiples vinculaciones con el partido en el poder y al mismo tiempo ser un espacio de convergencia del sindicalismo combativo e independiente.

Ambos polos han coexistido porque se han necesitado mutuamente. El aparto burocrático dirigente de la UGTT ha necesitado y necesita, ahora más que nunca, de ese barniz de combatividad y lucha que le da el sector combativo, para mantener su porción de poder dentro del aparato estatal, así como para sobrevivir a la dictadura en circunstancias como las actuales. Por su parte, el sector combativo ha encontrado en la UGTT una infraestructura imprescindible para llegar a los trabajadores y una cobertura legal, que en muchas ocasiones no ha evitado la represión, en un contexto de falta total de libertades.

Un poco de historia

Como en la mayoría de los países del Norte de África, el primer sindicato tunecino se crea siguiendo la estela del sindicalismo francés. Mohamed Ali El Hammi y Tahar Haddad crean en 1924 la primera organización sindical tunecina, la Confederación general de los trabajadores tunecinos (CGTT) que rápidamente fue reprimida por las autoridades coloniales.

Ya en 1946, tras dos años de proceso de creación de sindicatos desde el sur al norte, se crea la Unión general tunecina del trabajo, el primer sindicato en el norte de África, con Farhat Hached, asesinado por colonos extremistas franceses, y Ahmed Tlili a su cabeza. La UGTT nace íntimamente ligada al movimiento nacionalista y marcada por la supeditación de la lucha de clases a la lucha por la independencia nacional, lo cual determina esa dependencia del aparato del nuevo estado nacional.

Durante la dictadura de Burguiba son continuas las tensiones entre su sometimiento al partido único y cierta autonomía que le permite ejercer presión sobre el poder en los años 60 y 70. Las huelgas generales del 78 y la revuelta del pan de 1984 supusieron las máximas cotas de enfrentamiento y de represión de los sindicalistas de la UGTT con el poder, muchos de los cuales sufrieron largos años de cárcel.

La UGTT con Ben Ali

El régimen de Ben Ali logró, en 1989, imponer a la cabeza de la UGTT una dirección sumisa, dirigida por Ismail Sahbani que colaboró en la aplicación de una política económica neoliberal y combatió ferozmente a la izquierda sindical. Juzgado y condenado por malversación, fue reemplazado en el congreso de Djerba, en 2002, por el actual secretario general, Abdeslam Jerad.

El doble juego de la dirección de la UGTT

La historia de la dirección de la UGTT es una historia de traiciones y maniobras. Desde el apoyo a las candidatura de Ben Ali en las elecciones de 2004 y 2009, a la reforma de la seguridad social a la aplicación de medidas económicas neoliberales hasta el abandono de los sindicalistas de la UGTT de Gafsa, encarcelados durante el levantamiento de 2008, limitándose a una simple petición de libertad de los presos.

Sorprendida por los levantamientos de Sidi Bouzid y Kasserine, solamente cuando el movimiento de rebeldía se había extendido a todo el país y muchos sindicatos locales estaban directamente implicados, la dirección permitió huelgas a nivel local o regional y reclamó reformas democráticas. Hasta el mismo 14 de enero no se convocó la huelga general en la capital. El mismo día 13, Abdeslam Jerad, secretario general de la UGTT, estuvo con Ben Alí buscando salidas a la situación Una semana antes, había permitido que estudiantes y parados, que se habían encerrado en el local de la UGTT en Túnez, fueran desalojados violentamente por la policía, y muchos de ellos torturados y encarcelados.

Tras la huida de Ben Ali, la dirección aceptó participar en el gobierno de unión nacional de Mohamed Ghanuchi con 3 ministros antes de retirar de él sus representantes bajo la presión de la calle y de sus cuadros más radicales. Mientras en la calle se luchaba contra el gobierno Ghanouchi, la dirección de la UGTT reivindicaba un "gobierno de salvación nacional", sin clarificar en qué consistía ni definir su composición, procurando contentar a todos.

La implicación de la UGTT en la revolución tunecina

Como explicábamos en el primer párrafo, en la UGTT siempre ha existido un espacio de convergencia de un sindicalismo combativo y de lucha contra el poder. Prohibidos la mayoría de los partidos políticos de oposición, prohibida cualquier otra opción sindical y ahogada cualquier estructura organizada no controlada por el poder (como por ejemplo la Liga Tunecina de Derechos Humanos, reducida a su local central de Túnez, vigilado siempre por la policía política, e impedida de realizar cualquier acto público), la UGTT quedaba como único espacio desde el que era posible la lucha contra el sistema y desde donde las distintas opciones combativas estaban obligadas a trabajar juntas para hacer frente a la burocracia sindical.
Esta realidad histórica de la UGTT ha permitido la formación en el seno del sindicato de una corriente que desde hace años lucha por unos objetivos comunes: por la radicalización de la UGTT, por acabar con la dictadura y por la democratización interna del sindicato y que, al precio de enormes sacrificios (cárcel, exclusiones, etc.), ha reforzado su presencia en los escalones intermedios (sindicatos generales, uniones regionales, etc.) y, como consecuencia, en la Comisión administrativa nacional.

Y todo esto ha motivado que la UGTT jugara un importante papel político en la revuelta popular de Túnez. Implicada desde el comienzo del levantamiento de Sidi Bouziz, sus locales han estado abiertos, en la mayoría de los casos, a la organización y al punto de partida de las movilizaciones, ha organizado concentraciones, marchas y huelgas generales regionales en diferentes provincias y actualmente está participando en los comités de salvaguardia de la revolución.

¿Por dónde irá la UGTT?

La convivencia de tendencias tan opuestas dentro de la misma organización ha sido posible en una situación de dictadura y de falta de libertades. Todavía es pronto para saber el resultado del proceso de transición democrática tunecino, así como del proceso del próximo congreso de la UGTT, pero es claro que ambas cuestiones van a influir en el mantenimiento de la UGTT como sindicato único.

Los procesos de autoorganización popular en curso, como el de la Unión de diplomad@s en paro o los comités de salvaguardia de la revolución, en la medida que se mantengan y se consoliden, tendrán una influencia en el futuro de la UGTT-
Aún teniendo en cuenta el peso de una tradición de unidad sindical en la UGTT, más tarde o más temprano, en condiciones de libertades democráticas, se manifestará la imposibilidad de coexistencia de un sindicalismo burocrático, dependiente del aparato estatal con un sindicalismo combativo y autónomo.

Otras opciones: la CGTT

En el 2006, un grupo de ex dirigentes de la UGTT decide crear la CGTT como una opción sindical alternativa a la dependencia de la UGTT con el poder.

Sin embargo, el rechazo de la legalización del sindicato supuso una paralización de su actividad, centrada casi exclusivamente en la celebración cada año de una universidad de verano de formación sindical a través de la asociación “Club Mohamed Ali de la cultura obrera”.

El 1 de febrero de 2011, la CGTT ha recibido su legalización y comenzado su trabajo de organización. Pero queda pendiente la elaboración de una línea sindical clara y, lo que es más preocupante, su actitud distante y a la expectativa del actual proceso revolucionario en el que no está implicada. Del 3 al 5 de diciembre, tiene prevista su primer congreso donde quedará definida su línea y su práctica sindical.

También el ex secretario general de la UGTT, Ismail Sahbani, ha creado un tercer sindicato, la Unión de Trabajadores Tunecinos (UTT) como un aparato burocrático más a competir en un posible marco de democracia puramente formal.

Si el proceso revolucionario tunecino sigue avanzando, los trabajadores tunecinos sabrán encontrar la mejor manera de organizarse. Si éste retrocede o se paraliza, las distintas burocracias sindicales seguirán jugando su papel de evitar la organización autónoma de los trabajadores tunecinos.

Mouatamid Equipo de trabajo para el norte de África de la S. de RR. II. de la CGT

fotos
http://www.cgtandalucia.org/CRONICAS-DESDE-TUNEZ-3-Sidi-Bouzid?id_mot=193

http://www.cgtandalucia.org/Cronicas-desde-Tunez-4-La-UGTT