’Anarquismo en la sociedad actual’: Erick Benítez

Lunes 1ro de agosto de 2011, por Portal libertario OACA

X Aniversario. Entrevista ’Anarquismo en la sociedad actual’: Erick Benítez

Iniciamos las entrevistas virtuales planteadas desde el Portal Libertario OACA con motivo de nuestro Décimo Aniversario en Internet con el compañero escritor y activista mexicano Erick Benítez Martínez. (09.06.11)

Erick es muy conocido en el ámbito anarquista por ser partícipe de la web Pensamiento Ingobernable, web de difusión anarquista afiliada a la Federación Local Libertaria de México DF, pero sobre todo por su actividad como escritor, destacando títulos como "Rompamos las cadenas" y, sobre todo, "La traición de la Hoz y el Martillo", obra polémica, pero muy rigurosa y bien acogida en los círculos anarquistas.

Gracias al compañero por su interés, atención y disponibilidad.

OACA: ¿Cómo consideras que desde el anarquismo se pueden ofrecer respuestas a los problemas de la sociedad actual?

Erick: Salud antes que nada.

En mi opinión la sociedad actual no es en el fondo muy distinta a las de anteriores épocas en la cuestión económica, me explico:

Tanto en el feudalismo, como en el republicanismo o la democracia, el trabajador continúa siendo una mera materia prima a la cual se le exprime todo cuanto se puede para beneficio de una reducida minoría.

Cierto que se han obtenido por parte del pueblo ciertas mejoras: el campesino ya no es azotado impunemente por el terrateniente ¿Pero es que acaso eso hace falta?

Al látigo feudalista le ha suplido el látigo salarial.

Toda vez que los regímenes republicanos, socialistas de Estado, marxistas y demás se han mostrado como simples variantes de la misma explotación, el anarquismo se presenta ante los ojos de los revolucionarios como la única forma de organización donde no se extrae al trabajador de sus asuntos para ser trabajados por un grupo de iluminados que pretenden solucionar sus problemas, pero que sin embargo no hacen sino vivir a sus expensas.

Los fracasos de las anteriormente dichas formas políticas de organización muestran que, a menos que se quiera girar en un círculo sin salida, debemos organizarnos de forma horizontal, sin líderes ni dirigentes, de forma que seamos todos y todas quienes seamos los protagonistas de nuestros aciertos y de nuestros errores.

El anarquismo, al tener un mecanismo de organización asamblearia y horizontal, da la entera libertad a los organizados para que sean ellos mismos quienes lleven las riendas del asunto.

En México, donde me encuentro viviendo, hay un clima generalizado de descontento social, donde la gente se da cuenta de que hasta ahora todos los políticos le han engañado, que todas las corrientes ideológicas que se basan en la toma del poder no ven más que por sus propios intereses.

Lo he hablado repetidas veces con otros compañeros: México (por no decir Latinoamérica, ya que no conozco la situación de otros países) es un terreno bastante fértil para el anarquismo.

Los ejes anarquistas sobre los que podríamos situar el cómo el anarquismo podría dar respuestas a los problemas de la sociedad actual, me parece que son:

1.- Asamblearismo.

2.- Horizontalidad.

3.- Negación de los dirigentes.

4.- Compromiso y seriedad.

5.- Negación del principio de autoridad.

6.- Negación del poder en todas sus formas, así como de aspirar a constituirse en uno, aunque fuera por la famosa frase de “Mandar obedeciendo” o “Abajo y a la izquierda”

No es sonar repetitivo, ni copiar lo dicho por otros compañeros en épocas pasadas: pero solamente la organización del pueblo y el enfrentamiento directo con sus explotadores, es lo que puede salvar las cosas, toda vez que las condiciones de explotación imponen una respuesta desde abajo... no a la izquierda como repiten algunos, sino desde abajo hacia arriba, de lo simple a lo compuesto.

OACA: ¿Cuál es tu opinión sobre el movimiento de protesta surgido a raíz del conocido como “15-M”? ¿Ves alguna similitud con las revueltas en el norte de África?

Erick: El tema es bastante difícil de tratar dado que me encuentro en México. He estado en constante comunicación con compañeros de Madrid sobre todo, que son quienes me informan de cómo van las cosas.

Pero hay algunas cosas que me parece que deberían decirse.

1.- En un sitio web de Barcelona encontré (y pasó luego en Madrid) un mensaje que decía que no tolerarían la violencia, que eran un movimiento pacífico.

Esto a mi me pareció un error porque no se puede de entrada (en términos de violencia/no violencia) definir uno, sino que sea la situación la que defina el carácter del movimiento. Si las condiciones no tienen mayores alcances se puede ser pacífico; pero si existe el peligro de represión es una locura (y algo que debería ya abandonarse) seguirse definiendo como pacífico. Son las circunstancias las que deben definir el rumbo del hecho. Renunciar a la violencia así como así es un error: a la violencia del Estado debe oponerse no la otra mejilla como Jesucristo, sino la violencia revolucionaria de los explotados.

2.- Los lemas de “democracia real” se prestan a mil y un distorsiones.

Evidentemente los anarquistas debemos estar ahí donde el pueblo se organice. No estar ahí es un error bastante grave, pero me parece que si se está, es para influir en el curso de las cosas.

Bakunin definía el trabajo de los anarquistas como “Provocadores”.

Los anarquistas deben ser quienes provoquen las revoluciones; corresponde al propio pueblo en su conjunto realizarlas.

Pero provocar los enfrentamientos de los intereses de los pobres con los intereses de los ricos es una primicia.

Desbordar la situación de las cosas. Si se habla de pedir mejores leyes, desbordar el asunto y mostrar que las leyes solamente protegen al rico; si se habla de subida de salarios, demostrar que en economía de nada sirven estas subidas, ya que el capital aumenta el costo de la vida y se está como al principio; que sin ser malas, estas luchas deben tener como objetivo la revolución social.

Sé que suena todo bastante fácil al escribirlo, pero son cosas que deben hacerse o estaremos en un corto tiempo dando la triste noticia de que como no se han desbordado las cosas ni se han radicalizado, un partido político o una corriente estatal estuviera llevándose este esfuerzo para sus causes, lo que sería lamentable.

3.- Evidentemente el movimiento tiene una fuerte influencia de las revueltas en el norte de África. Sin embargo debemos ver que esas revueltas, si bien significan un avance en las condiciones sociales, en las económicas no representaron más que una vuelta de tuerca.

Por eso insisto en una cosa: pocas veces puede el pueblo golpear a sus explotadores. Cuando se pueda golpear, debe hacerse con toda la fuerza posible, haciendo el mayor daño que podamos.

En otras palabras, nuestro papel como revolucionarios no es solamente acompañar al pueblo, sino desbordar las situaciones, radicalizarlas e impulsarlas (ojo, nadie habla de dirigencias) hasta donde sea posible.

Dice un dicho que “Quien poco pide, nada merece”.

Nosotros no debemos pedir, sino arrebatar. Pero proponerse cosas pequeñas por lo regular nunca da resultados más allá de pequeñeces.

No pretendo decir a los compañeros que hacer, simplemente doy mi opinión. Son ellos los que están ahí y ven más claras las cosas.

OACA: ¿Cuál crees que será el papel que tendrá el movimiento libertario en los próximos años?

Erick: Ignoro cómo estarán del todo los movimientos anarquistas en Europa, dado que como comento al principio es difícil saberlo al 100% estando en México.

Y a decir verdad es difícil decirlo incluso en lo que respecta a Latinoamérica.

Lo que pienso es que debemos tener consciencia de que nada se da por algún tipo de fatalismos, que nada viene del cielo. Debemos ser nosotros mismos quienes determinemos lo que queremos ser en los próximos años.

Solamente la voluntad de crecer y mejorar nuestras filas es lo que traerá resultados.

Esperar a que las cosas nos vengan por algún fatalismo es esperar en vano. La unidad de los anarquistas, pero sobretodo su sinceridad y compromiso, es lo que determinará la situación en la que nos encontremos en un par de años.

OACA: De forma un poco más personal, ¿por qué seguiste el camino del anarquismo?

Erick: Nadie nace siendo anarquista. Es la vida misma la que te hace anarquista.

Llegué al anarquismo un tanto por curiosidad y porque la vida que llevé me hizo escéptico de muchas cosas, tanto de la religión, como de la autoridad, así como de los valores morales comunes en la sociedad.

Recuerdo que de muy joven leía un día una revista que hablaba sobre la revolución en España, era una edición sacada por CNT.

Al leerla, mientras devoraba las líneas que explicaban los sucesos de los primeros días y las formas de organizarse, pensé “Esto es la justicia, esto es lo que debe hacerse”

Encontré en el anarquismo las mil respuestas que necesitaba. Comprendí que es un deber moral hacer algo para que las condiciones cambien.

Al paso del tiempo las ideas y la militancia se vuelven en algo que no puedes abandonar. No se trata de luchar y llevar una vida... esto es nuestra vida. No se trata de luchar y preguntarse ¿Dónde quedo yo? ¡Esto soy yo!

Desde que conocí el anarquismo he tratado de hacer todo lo que ha estado en mis manos para que se dé a conocer, para que nos organicemos y le demos a las ideas anarquistas el valor que se merecen en la situación actual.

OACA: ¿Qué le dirías a los jóvenes y no tan jóvenes que por uno u otro motivo se acercan por primera vez a los planteamientos libertarios?

Erick: Les diría que la lucha a veces es dura: aquí no se gana dinero, ni se obtiene reconocimiento, ni fama ni nada.

No hay más recompensa que luchar por tu gente.

El camino no es fácil, está lleno de mil y un tropiezos.

Pero son siempre las cosas difíciles las que realmente valen la pena. Aquello que se consigue a la vuelta de la esquina son siempre las cosas más burdas, lo que no merece apenas nada.

Les diría que esta lucha no es para un año, sino para toda la vida.

Que no se desanimen si las cosas no salen bien al comienzo: de los errores se aprende. Y siempre encontrarán a gente dispuesta a organizarse.

Les diría que nuestra generación ha tomado el relevo de las generaciones anarquistas pasadas, y que continuaremos la lucha; que ellos que van llegando arrimen el hombro y se dispongan a tomar el relevo cuando nosotros ya no estemos.

La libertad, tan pisoteada por la peste gubernamental, es lo más valioso que tiene la humanidad. Y a aquellos que la secuestren, la guerra sin cuartel, la guerra sin fin hasta eliminar todo lo que atente a la libertad.

OACA: Para terminar, puedes añadir lo que consideres oportuno

Solamente añadir un agradecimiento a los compañeros del Portal OACA por su interesantísima actividad, sus análisis valiosos en dicho portal, y por estar ahí, en la lucha, como siempre.

Salud compañeros.

OACA: Pues salud y muchísimas gracias.