’Anarquismo en la sociedad actual’: Vicente Ruiz

Lunes 1ro de agosto de 2011, por Portal libertario OACA

X Aniversario. Entrevista ’Anarquismo en la sociedad actual’: Vicente Ruiz

Continuamos con las entrevistas virtuales con motivo de nuestro Décimo Aniversario en Internet con el compañero Vicente Ruiz (19.06.11).

Vicente es hijo del también anarquista Vicente Ruiz Gutiérrez que ocupó distintos cargos de la CNT antes y durante la guerra. En 1939 tuvo que partir al exilio alcanzando la costa africana, época en la que nació su hijo y nuestro entrevistado Vicente Ruiz. Tras años en Argelia y Marruecos, emigraron hasta Australia en 1965 manteniéndose, padre e hijo, en todo momento involucrados en el movimiento libertario español en el exilio mediante la participación en diversas publicaciones y la creación de distintas iniciativas de corte anarquista.

Vicente Ruiz pertenece al Centro Cultural de Estudios Sociales de Melbourne y continúa con su compromiso militante y con su labor de difusión libertaria.

Le agradecemos de forma muy enérgica a Vicente su interés y la gran labor que ha venido realizando.

OACA: ¿Cómo consideras que desde el anarquismo se pueden ofrecer respuestas a los problemas de la sociedad actual?

Vicente: El anarquismo no es ningún catequismo que tiene un libro “santo” y de ahí se sacan las recetas para aliviar los problemas de esta sociedad, ni tampoco es una teoría o un programa perfecto que tiene ya solucionado el proceso del trabajo, la producción, las comodidades y la socialización.

Tenemos que mantener una rigurosa y permanente crítica de la sociedad actual que ha sido fundada en el privilegio económico; combatiendo, la opresión política, las teorías dogmáticas con sus ideólogos predicando que el estado lo hará todo, la superstición religiosa y la servidumbre moral.

Y esto, se consigue, participando en todas las luchas diarias y en todos los ambientes, -el trabajo, la comunidad de vecinos, en el parque, en la prensa, en la tienda, en el hospital, en la escuela y cualquier otra situación comunitaria- ofreciendo soluciones realizables en un terreno constructivo con ideas básicas que entorno forman una estructura y concepción antiautoritaria, inspirando una permanente reexaminación y contribución de opiniones y debates.

OACA: ¿Cuál es tu opinión sobre el movimiento de protesta surgido a raíz del conocido como “15-M”? ¿Ves alguna similitud con las revueltas en el norte de África?

Vicente: Es algo difícil el poder opinar con relación a un movimiento como el “15-M”, cuando uno se encuentra al otro lado del mundo y solamente puede uno utilizar artículos en el Internet para tratar de comprender la situación social que se esta desarrollando. No estoy viviendo el empache del momento.

Basándome en el contenido de los diversos artículos que he podido leer sobre el “15-M”, tengo mis sospechas. Son demasiada las zancadillas con las cuales he tropezado durante mi vida.

Que haya surgido una ola de protesta, no lo puedo negar, que el pueblo se ha lanzado a la calle, tampoco lo puedo negar, que se esta desarrollado una autoorganización desde abajo ya lo veremos, porque hasta la fecha solamente se han pedido reformas superficiales. ¿Se han verdaderamente profundizado los temas debatidos? ¿Se ha co-ordenado alguna acción decisiva sobre los acuerdos tomados en dichas plenarias o asambleas de plazas? ¿Cómo se llevaran a cabo estas acciones? Los años y las canas me piden de pregunta ¿Quién esta manipuleando esta espontaneidad de rebeldía pacífica?

Desde luego me ha sorprendido leer el titulo que algunos le han dado de “spanish revolution”, cuando en realidad tendríamos que llamar este movimiento “the unfinished spanished revolution”, (la inconclusa revolución española).

Desgraciadamente el ejemplo le tenemos en las revueltas que recientemente hemos visto por el continente norte africano, y tengo que confesar que siendo esta zona las tierras que me vieron nacer, me duele decir que en realidad estos pueblos que se lanzaron arrastrándose por las calles de la miseria, continúan en la misma situación, bajo el yugo de la religión y el estado. Por ahora no veo ninguna diferencia en la trayectoria entre las dos regiones, manipulados han sido en África del norte y lo mismo resultará en la península ibérica.

No olvidemos que los políticos hacen sus doble juegos, estudian sus estrategias y controlan las situaciones, -tomando sus precauciones antes de comprometerse-, provocando una apariencia de cambios y reformas para calmar la población y asegurarse que nada cambie. Lo vivimos el 25 de abril 1974, con la revolución de los claveles. Aprendamos, participemos pero no nos dejemos engañar.

OACA: ¿Cuál crees que será el papel que tendrá el movimiento libertario en los próximos años?

Vicente: Estamos entrando en una etapa de la vida de los pueblos mundialmente donde el culto del poder y el auge del estatismo imponiendo absoluto acatamiento en el complejo dominio del pensamiento y del sentimiento humano está alcanzando sus límites.

Pues tenemos que elaborar la tarea de educación en la formación de conciencias y voluntades libres de los dogmas y prejuicios autoritarios, para evitar que las masas sean conducidas por el engranaje de un programa coercitivo.

Mientras grupos diversos marcados por los signos y siglas de partidos revolucionarios continúan arrastrando las masas por la corriente autoritaria y azotan energías y afanes en la conquista del poder, nosotros tendremos que señalar el peligro de la sociedad autoritaria.

Mientras se deliberan polémicas entre partidarios del capitalismo libre y el estatal, nosotros tendremos que proponer la cooperación y a superar los fallos comunes de una u otra modalidad del capitalismo.

Mientras rectores de las clases privilegiadas, desde el poder o del llano, prometen demagógicamente resolver los problemas sociales y ciertas agrupaciones invocan el socialismo parlamentario o la dictadura del proletariado, nosotros reclamaremos a desechar los engaños de unos y las mistificaciones de los otros y a emprender caminos distintos a los que siempre han llevado a la frustración y al desastre.

Nuestro papel continuará siendo, y lo considero un deber, combatir la psicosis autoritaria adueñada de los más diversos y opuestos campos, y a cuya propaganda contribuyen tantos, desde arriba y desde abajo, repitiendo las fórmulas del mesianismo solicitando apoyo para sus líderes, programas y promesas, y naturalmente, que se les dejen actuar según sus antojos, a los que están en el poder o a quienes aspiran a alcanzarlo, a quienes están al frente de una organización sindical o quieren conquistar su dirección, a quienes, en cualquier organismo o actividad, en suma, dominan o quieren dominar los cargos directivos con el mínimo o ningún control efectivo de sus actos.

OACA: De forma un poco más personal, ¿por qué seguiste el camino del anarquismo?

Vicente: Se puede decir que he sido una persona muy afortunada, nací en el exilio en el ámbito de padres libertarios, y mi niñez se desarrolló en un ambiente rodeado por un núcleo de familias confederales que colectivamente sufrían las miles y una peripecias, necesidades e injusticias.

En 1959 viví, lo que fue para mí, mi primera experiencia de un “ateneo libertario” con la “Asociación Cultural Armonía” en Casablanca, donde se daban clases por las noches en una variedad de temas que uno se pudiese imaginar, yo mismo asistí a clases de historia, literatura y matemáticas. Fue en estos locales que conocí y asistí a conferencias pronunciadas por Federica Montseny y Ramón Liarte.

Me iba dando cuenta como se celebraban reuniones, como se discutían los temas que se presentaban y como se animaba la participación de todos los presentes en los debates, discusiones o charlas.

En octubre de 1965 mi vida de adolescente se trastornó, con mis padres sufrí un nuevo destierro, esta vez a las tierras lejanas de Australia donde vinimos a parar 12 familias del núcleo de Casablanca. Ese primer año de nuestra llegada, fue durillo, el tener que aprender un nuevo idioma, e incorporarme en un nuevo programa de educación. A comienzos de 1967 inicié mi militancia dentro del movimiento estudiantil australiano en la lucha contra la guerra del Vietnam y a la vez las actividades dentro del Grupo Cultural de Estudios Sociales de Melbourne.

Reflejando bien, el ambiente en el cual me críe, desarrolló en mí una conciencia social y un antagonismo hacía toda autoridad e injusticia; las actividades dentro del movimiento estudiantil, y en particular la avalancha de radicalismo y fervor revolucionario que se desencadenó dentro de la juventud australiana siguiendo la etapa del Mayo ’68 parisino; todo esto en su conjunto, definitivamente selló en mí el camino del anarquismo.

Pero caí en la trampa como tantos más, en la euforia del idealismo romántico, estaba completamente ciego y no me daba cuenta de las dos incompatible mentalidades, la tolerante y creativa y la mentalidad autoritaria dentro de la izquierda australiana. Sinceramente creía que unidos podíamos llegar a una revolución. Esto contribuyó a muchísimos argumentos y discordias, seguramente debido a mi inocencia y no fue hasta agosto del mismo año cuando las tropas del bloque soviético invadieron Checoslovaquia que desperté de mi ensueño.

Reconocí que una existencia social humana era incompatible con un socialismo autocrático. Elegí el camino de establecer una administración libre con función ejecutiva, cooperativas, consejos de comités de lugares de trabajo, colectividades, federaciones industriales, elegí el camino del socialismo libertario comprendiendo que solamente se conseguiría con una actividad constante de propaganda, de enfrentamientos, de sacrificios y a veces de desesperación.

OACA: ¿Qué le dirías a los jóvenes y no tan jóvenes que por uno u otro motivo se acercan por primera vez a los planteamientos libertarios?

Vicente: Bienvenido, participa en todas las discusiones y debates con tus puntos de vista.

Lee, prepárate socialmente, instrúyete que será tu mejor arma, formaliza tus propias opiniones. Y no olvides, el anarquismo es la contribución creativa y espontánea en una asamblea, respetando el derecho que tiene cada individuo de poder expresarse.

El anarquismo es un desarrollo permanente de todos los módulos que integran la vida, incluyendo el individuo o una agrupación. Su existencia no se reduce a una acción simple sino que abarca la síntesis de la existencia universal, la vida y las relaciones. El anarquismo es la verificación de la co¬operación y del apoyo mutuo entre los humanos.

Cuando quieras estaré aquí para hablar, para dialogar, pero no te olvides que mi opinión es la mía. Salud.

OACA: Pues salud y muchísimas gracias por la entrevista y por la maravilla de material que has ido aportando al Portal.