La sentencia ESMA, el pasado y el presente de la represión La sentence de l’ESMA, passé et présent de la répression

Sábado 5 de noviembre de 2011, por CORREPI

La sentencia ESMA, el pasado y el presente de la represión

La sentence de l’ESMA, passé et présent de la répression

(Agencia Rodolfo Walsh, 01.11.11) CORREPI [Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional] nos brinda un análisis de lo que representa esta sentencia a algunos militares que participaron de la represión en la ESMA.

Al mismo tiempo, la realidad nos nuestra que estamos más cerca de ese sistema, que mata y tortura, que lo que parece: en los 22 meses que duró el juicio, "el aparato represivo que dirige el gobierno, mató, con el gatillo fácil y la tortura, por lo menos 550 jóvenes pobres".

Buenos Aires, lunes 31 de octubre de 2011 (CORREPI)

La sentencia ESMA, el pasado y el presente

Una de las noticias importantes de esta semana fue la condena a 17 represores de la ESMA en el primero de los juicios orales por ese centro clandestino de detención. ¡Qué alegría fue escuchar que se van a pudrir en la cárcel!

Mientras se leía la sentencia, a muchos nos habrá pasado que nos pusimos a recordar tantas cosas...
Cuando el presidente del tribunal anunció la perpetua a Astiz, imposible no recordar a ese mismo milico, feliz y despreocupado, paseando al pie de la cordillera, el 1º de septiembre de 1995, cuando un guardaparque lo reconoció, y le encajó una soberana piña... CORREPI se sumó a la defensa del compañero Alfredo Chávez, que fue a juicio por pegarle al Ángel Rubio, y estuvimos muchos primeros de septiembre con él, en Bariloche, para recordar ese día de bronca digna.

Cuando le llegó el turno al Tigre Acosta, cómo no acordarse de esa noche de invierno, cuando volvíamos, por Callao, de una marcha en Congreso por la libertad de los presos políticos de La Tablada. Frente a un local de comidas rápidas, alguien gritó: "¡Miren! ¡Es el Tigre Acosta, está ahí adentro!" y en segundos se armó el escrache.

Pero cuando leyeron la condena al ex comisario Ernesto Frimón Weber, muchos pensamos en el presente. En su hijo, el comisario de la federal Ernesto Sergio Weber. A Weber padre, en la ESMA, le decían 220, o El Maestro, porque les enseñó a los marinos a usar la picana "como se debe". Su hijo, "policía de la democracia", era subcomisario en 2001, cuando comandó el grupo de ataque de la federal que fusiló, en Av. de Mayo y 9 de Julio, a Diego Lamagna, a Gastón Riva y a nuestro compañero Carlos Petete Almirón.

El subcomisario Weber se ganó el ascenso a comisario, firmado por Néstor Kirchner y Aníbal Fernández, después de mostrar su excelencia en el mando de tropa el 16 de julio de 2004, cuando fue uno de los que dirigió la represión frente a la legislatura de la ciudad, que nos costó 17 compañeros presos por más de dos años.

Y ahí, dejamos de prestar atención a lo que el juez leía, y pensamos cómo, de los dos Weber, uno le sirve al gobierno como lastre que puede ser tirado por la borda, que puede ser entregado, juzgado y condenado, mientras que el otro, tan represor como el padre, tuvo toda la protección necesaria como oficial jefe de la policía federal en ejercicio, y disfruta ahora, lo más tranquilo, de su jugoso haber de retiro.

En el juicio oral de la ESMA, como en todos los juicios contra los represores de la dictadura, el gobierno que acaba de revalidarse para su tercer mandato fue querellante, es decir, ocupó el rol de acusador que reconoce a la víctima del delito. El mismo gobierno que nos mata un pibe por día con el gatillo fácil y la tortura, el mismo gobierno que tiene presos políticos, y que, a lo largo de su gestión, tuvo más de 100 compañeros en sus calabozos. El mismo gobierno que condena como delincuentes a los trabajadores que se movilizan para reclamar mejores condiciones de trabajo y a los militantes que se organizan para luchar por una sociedad diferente. El gobierno que obedece sin chistar al poder imperial, y paga compulsivamente la deuda que no es nuestra; mantiene tropas aplastando al pueblo de Haití y sanciona, una tras otra, leyes antiterroristas al gusto del GAFI [Grupo de Acción Financiera Internacional].

Hicimos un cálculo sencillito: el juicio de la ESMA duró 22 meses. En ese mismo tiempo, el aparato represivo que dirige el gobierno, mató, con el gatillo fácil y la tortura, por lo menos 550 jóvenes pobres.

La condena de la ESMA, como las anteriores, como las que vendrán si los tribunales se apuran un poco y no se siguen muriendo represores, no se la debemos, ni un poquito así, a Néstor y Cristina Kirchner, ni a nadie en este gobierno.

Fue con la lucha y la movilización de un pueblo que no transó con el olvido y el perdón que se mantuvo vivo el reclamo de juicio y castigo. El gobierno que asumió en 2003 andaba necesitado de consenso, y sacó la cuenta: Ganaba todo si permitía la reapertura de los juicios, y no perdía nada, porque su aparato represivo no descansó nunca en Astiz, Acosta, Donda o Weber padre. Los Kirchner y su tropa se montaron sobre el reclamo histórico, sostenido por una lucha en la que ninguno de ellos participó jamás, y lograron así cooptar a casi todo el movimiento de derechos humanos, que los entronó como "el gobierno de los DDHH".

Repetimos: en el mismo tiempo que llevó juzgar a Astiz y compañía, el gobierno de los DDHH nos mató medio millar de pibes. Sabremos con exactitud cuántos el próximo 25 de noviembre, en Plaza de Mayo, cuando presentemos la actualización 2011 del Archivo de CORREPI.

No tiene derecho a alzarse con un mérito por el que no pelearon cuando no les servía, ni a apropiarse de una lucha a la que fueron ajenos, mientras, día a día, aplican TODA LA FUERZA DE LA REPRESIÓN, PARA PROFUNDIZAR SU MODELO DE EXPLOTACIÓN.

La sentence de l’ESMA, passé et présent de la répression

(ARW, 11/01/11) CORREPI [Coordination contre la répression policière et institutionnelle] nous donne une analyse de ce que représente cette sentence contre des militaires qui ont participé à la répression à l’ESMA. Dans le même temps, la réalité nous montre que nous sommes plus proches qu’on le croit de ce système, qui tue et torture: durant les 22 mois qu’a duré ce procès, "l’appareil répressif dirigé par le gouvernement, a tué, avec par la gâchette facile et la torture, au moins 550 jeunes pauvres ».
Buenos Aires, le lundi 31 octobre, 2011 (CORREPI)

Une des nouvelles importantes de cette semaine a été la condamnation de 17 répresseurs de l’ESMA lors de ce premier procès sur ce centre clandestin de détention. Quelle joie ce fut d’entendre qu’ils vont pourrir en prison!

Alors que la sentence était lue, beaucoup d’entre nous ont dû penser à plein de choses ...Lorsque le président du tribunal a annoncé la perpétuité pour Astiz, il était impossible de ne pas se rappeler de ce même troufion, heureux et insouciant, se promenant au pied de la montagne, le 1er Septembre 1995, quand un gardien de parc l’a reconnu, et lui a flanqué un fameux coup de poing. .. CORREPI a participé à la défense de ce gardien de parc, Alfredo Chavez, accusé d’avoir frappé « l’ange blond » [surnom d’Astiz quand il infiltrait les Mères de place de Mai en faignant d’être de la famille d’un disparu], et nous étions nombreux lors de mois de septembre avec Chavez à Bariloche, pour célèbrer cette journée de colère digne. [...]

Lors du procès de l’ESMA, comme dans tous les procès contre la répresseurs de la dictature, le gouvernement [Kirchner] qui entame son troisième mandat s’est porté plaignant, c’est-à-dire le rôle de l’accusateur qui reconnaît la victime du délit. Ce même gouvernement qui nous tue un gosse par jour avec la gâchette facile et la torture, ce même gouvernement qui a des prisonniers politiques, et qui, tout au long de sa gestion, a emprisonné plus de 100 camarades dans ses cachots. Ce même gouvernement qui condamne comme délinquants les travailleurs qui se mobilisent pour exiger des conditions de travail meilleures et les militants qui s’organisent pour lutter pour une société différente. Ce gouvernement qui obéit sans broncher au pouvoir impérial, et paie rubis sur l’ongle la dette qui n’est pas la nôtre, garde des troupes écraser le peuple d’Haïti et adopte, l’une après l’autre, les lois anti-terrorisme pour satisfaire le GAFI [Grupo de Acción Financiera Internacional].

Nous avons fait un calcul très simple: le procès de l’ESMA a duré 22 mois. Dans le même temps, l’appareil répressif que dirige le gouvernement, a tué, par la gâchette facile et la torture, au moins 550 jeunes pauvres.

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La condamnation de l’ESMA, comme les précédentes, comme celles qui viendront si les tribunaux se dépêchent un peu et si les répresseurs ne continuent pas à mourir, nous ne le devons pas, pas même un petit peu, à Néstor et à Cristina Kirchner, et à personne faisant partie de ce gouvernement .

C’est le fruit de la lutte et de la mobilisation d’un peuple qui n’a pas transigées avec l’oubli et le pardon, qui a maintenu vivante sa revendication du jugement et du châtiment. Le gouvernement qui a pris ses fonctions en 2003 avait besoin d’un consensus [22 % de soutien électoral], et a tout misé sur un but: il gagnait le gros lot s’il permettait la réouverture des procès, et il ne perdait rien car son appareil répressif n’a jamais reposé sur la revendication historique, soutenu par une lutte à laquelle aucun d’eux n’a jamais participé ; Ils sont ainsi arrivé à récupérer à coup de pots de vin la plupart des mouvements des droits humains, qui les a intronisés comme «gouvernement des droits de l’homme».

Nous le répétons: durant la période temps du procès d’Astiz et compagnie, le gouvernement des droits de l’homme [étiquette qu’il s’attribue] a tué un demi millier de jeunes parmi nous. Nous saurons exactement combien le 25 novembre qui vient, sur la place de Mai [à Buenos Aires], lorsque nous présenterons les données de 2O11 de CORREPI.

ce gouvernement n’a pas le droit de se parer d’un mérite pour lequel il n’a pas combattu au moment où il ne le servait pas, tandis que jour après jour, il applique TOUTE LA FORCE DE LA RÉPRESSION POUR APPROFONDIR SON MODELE [slogan dont se gargarise la présidente Fernández de Kirchner] D’EXPLOITATION.