Breve historia del anarquismo vasco

Miércoles 12 de septiembre de 2012, por frank

Estebaranz Jtxo Breve historia del anarquismo vasco, San Sebastián, 2011, 198 pp.

Un relato ameno con una riqueza iconográfica, que conjuga el enfoque mundial con el de la Península y de Euzkadi, alternando las síntesis con mini biografías de militantes vascos (desde Agosti Xaho hasta Casilda Hernáez Vargas, con Suberviola, Horacio Martínez Prieto, Galo Díez, Likiniano Hériz, etc., terminando con Marc Légasse Celaya). ¿Un libro perfecto? Casi o muy cerca, es mi respuesta.

Mi satisfacción viene de que aprendí mucho. Entre las matizaciones, no me parece acertado el titular “Anarquismo y nacionalismo vasco, el desencuentro” sobre el periodo de fines del siglo XIX e inicios del XX, porque de la misma evocación de Jtxo se deduce un capitalismo vasco ciego a nivel clasista como lo manifestó durante la guerra civil rozando el exterminio de los vascos anarquistas y pactando con los fascistas católicos. El análisis anarquista vasco de rechazo del nacionalismo era tan certero como su condena del leninismo (como en Asturias) desde el principio. Las “nuevas confluencias” se entrelazan por la emancipación intelectual de los nacionalistas vascos y la apertura de individualidades extraordinarias, Casilda Hernáez y Likiniano. Y, otra vez como en Asturias, la conciencia de ser una minoría estimuló los anarcosindicalistas a evolucionar y favorecer las alianzas, el caso del bilbaíno Horacio (Martínez) Prieto y otros muchos.

Otra sugerencia mía sería haber desarrollado la rama vasca a partir de los años 1970 porque me parece que las luchas autónomas, el grupo Askatasuna y por ahora Ekintza Zuzena, de un lado, y del otro, dentro del anarcosindicalismo, Berro y Olaizola, quizás permitan evidencias tendencias propias a pesar de los PNV y de las corrientes etarras. No sé si el conjunto puede encajar con un feminismo moderno y clasista (en la medida en que à nivel del planeta el 80 % de las mujeres está en el paro o la precariedad) y un anarquismo “moderno” (siempre que no olvide las hambrunas a nivel mundial).

Un abrazo a cuantos permitieron que se publicara esta joya.

Frank, 12.09.12