El proletariado no se nutre de curas

Lunes 19 de noviembre de 2012, por Berneri Camillo

En tiempos de sectarismo religioso y ateo, no está mal (re)leer a Berneri.

Una pena que no se hubiera traducido antes al castellano.

Frank, 19.11.12

El proletariado no se nutre de curas

[...] Todo intelectual debería, como ha dicho Salvemini en su hermoso discurso en el Congreso mundial de intelectuales, tomar como divisa las palabras de Voltaire: “Señor abad, estoy convencido que su libro está lleno de disparates, pero daría la última gota de mi sangre por asegurarle el derecho a publicar sus disparates”.

Ningún anarquista -digo yo- puede rechazar este principio sin dejar de ser anarquista. Cuando en el transcurso del último congreso mundial de la AIT, yo les decía a los delegados españoles que consideraba no anarquista, mezquino y demente el anticlericalismo defendido por la CNT y muchos elementos de la FAI, y que uno de los factores del éxito de las corrientes fascistas era este anticlericalismo de aquellos, tenía bajo los ojos una resolución elaborada por anarquistas españoles en que se negaba el derecho a los cultos de exteriorizarse, si bien tolerando los sentimientos íntimos, como si estos sentimientos no fueran totalmente libres bajo el talón de Mussolini, como el de Hitler y de Stalin). El anticlericalismo asume demasiadas veces el carácter de Inquisición... racionalista. Un anticlericalismo no liberal, cualquiera sea su color vanguardista, es fascista.

No sólo fascista, el anticlericalismo no liberal resulta inteligente. Malatesta siempre se opuso a los fanáticos del... libre pensamiento. [...a propósito de un atentado en Barcelona atribuido a anarquistas en una procesión religiosa con 40 muertos y muchísimos heridos, Malatesta] comentaba, en el número único L’Anarchia, de agosto de 1896: Ninguna razón de lucha, ninguna excusa, nada: ¿es heroico haber matado mujeres, niños, hombres sin defensa porque eran católicos? Eso es peor que la venganza: es el furor morboso de místicos sanguinarios, es el holocausto sanguinario sobre el altar de dios o de la idea, lo que viene a ser lo mismo. ¡Oh Torquemada! ¡Oh Robespierre!

Leandro Arpinati cuando se hacia el anarquista, tenía la especialidad de promover la dispersión de las procesiones de Santa Sofía de Forli; y acabó dispersando las procesiones rojas en Boloña y en otras partes.

Mussolini de comecuras terminó como “hombre de la providencia”. [...]

En España el republicanismo a la Lerroux se valió también de la baraja del anticlericalismo, que puesto en práctica por la izquierda, desarrollo la coalición católico fascista.

Hay que acabar con esta especulación. El proletariado no se nutre de curas. Y los revolucionarios socialistas saben que la jerarquía y los privilegios de una Iglesia son una cosa mientras que el sentimiento religioso y el culto son otra. El derecho al bautizo no se puede colocar en el mismo plano que los concordatos pontificios.

El anticlericalismo anarquista no puede ser ni antiliberal ni simplista [... frase final].

(L’Adunata del Refrattari, anno XV, n° 2, 18.01.1936, en Berneri Compiti nuovi del movimento anarchico [Nuevas tareas del movimiento anarquista], 1955, pp. 13-14, 16-17).