CONFEDERACIÓN SINDICAL SOLIDARIDAD OBRERA

IV Congreso de Solidaridad Obrera

Madrid, 13 y 14 de noviembre de 2004

Martes 5 de abril de 2005, por Solidaridad Obrera

Seguido de los estatutos de SO

IV CONGRESO

Madrid, 13 y 14 de noviembre de 2004

CONFEDERACIÓN SINDICAL SOLIDARIDAD OBRERA


ACUERDOS

Acuerdo primero

TRABAJANDO POR LA UNIDAD

Desde los inicios de Solidaridad Obrera la búsqueda de la unidad ha sido una constante en nuestra trayectoria y aunque ha habido avances en los últimos años, la situación de división, atomización, sectarismo, y en muchos casos enfrentamiento sigue siendo la norma entre las diversas organizaciones que nos reclamamos anarcosindicalistas [CGT, CNT-AIT, CNT- Catalunya (desfederada), Solidaridad Obrera] y entre las organizaciones y coordinadoras que se reclaman del sindicalismo combativo y asambleario (AST, CTA, CAT, PS, CSM, IA, AIC, etc.).

A nuestro juicio todas esas realidades deberían conformar en la actualidad una única organización anarcosindicalista plural del peso y tamaño que tenía la CNT durante la segunda república, si bien somos conocedores de los rechazos que tal propuesta cosecharía en la practica totalidad de cada una de las organizaciones. Para hacer más fácil y entendible nuestro mensaje unitario debemos mantener dos frentes, uno en el terreno propiamente anarcosindicalista del que nos ocupamos en esta ponencia, y otro más heterogéneo y distante ideológicamente en las coordinadoras y organizaciones del sindicalismo combativo y asambleario en el que participamos desde los llamados «encuentros sindicales» de los que se han venido celebrando los terceros en este año 2004 y desde la Sección Sindical de Metro en la Coordinadora Sindical de Madrid.

En este caso nos ceñimos únicamente al campo anarcosindicalista, por ser nuestra práctica y por sentirnos más responsables de su división actual y de que prosiga perpetuándose en el futuro

La raíz de esta división no está cercana pues surge tras la derrota en la guerra y revolución de 1939, se acentúa y arrastra en el largo exilio y resurge, bajo otras formas y argumentos, en la llamada transición democrática. Ahora bien, si la inmensa mayoría de los actuales militantes y afiliados de las diversas organizaciones no somos responsables del inicio de esta división, si lo somos de su mantenimiento. Recuperar la unidad revolucionaria perdida, podría ser nuestra principal aportación al movimiento obrero de cara a un futuro mejor para nuestro ideal. En este sentido y con esta intención se elabora esta propuesta que precisamente por ello pretende ser abierta y flexible a las aportaciones, variaciones y cambios que entre todas las organizaciones se puedan aportar.

LAS RAÍCES DE LA DIVISIÓN

El anarcosindicalismo y el movimiento libertario se vuelcan en la lucha tras la militarada fascista de Franco y sus aliados interiores (Militares, Iglesia, Falange, Carlistas) y exteriores (Hitler, Mussolini, Salazar) con la ayuda de las democracias Británica y Francesa de la «no intervención». Durante la guerra civil los militantes y afiliados se dedican a luchar en el frente, en las colectivizaciones, etc. dejando de funcionar los sindicatos como tradicionalmente venían haciéndolo por razones obvias. Las decisiones y acuerdos eran adoptados por los Comités locales, regionales o nacionales. Esta práctica comiteril continuó tras la derrota, tanto en el exilio como en el interior. Se inventaron comités hasta Intercontinentales y ya en 1945 tras el congreso se dividió en dos organizaciones el exilio, que no el interior.

UN EXILIO DEMASIADO LARGO

El mantenimiento y la liberación vitalicia en cargos de representación del exilio, la toma de acuerdos a nivel comités, el renegar de la línea mantenida por la élite del movimiento libertario durante la guerra civil, etc. consigue convertir una organización revolucionaria de masas en una secta dogmática extraña a los trabajadores. sin importarles el abandono a su suerte al que condenaron a los militantes de la CNT en el interior; causa de múltiples condenas a muerte y cárcel, caídas de comités nacionales, regionales y locales, etc. Esta división que se concreta en dos organizaciones distintas en el exilio durante quince años parece solucionarse momentáneamente en 1961 con el Congreso de Limoges al que asistió el Comité Nacional del interior. En este congreso se aprueba la puesta en funcionamiento de Defensa Interior que durante cuatro años realizará acciones armadas contra el franquismo, con caídas de jóvenes militantes que la dictadura no dudó, incluso, en condenar a muerte por Garrote vil (Granado y Delgado en 1964). En el congreso de Montpellier en 1965 volvieron a aparecer las divisiones y acusaciones esta vez contra Esgleas por su negligencia en D.I., en este caso por parte de, entre otros, Cipriano Mera y Octavio Alberola .

La apertura de negociaciones entre responsables de la CNT del interior y representantes de Sindicato Vertical, el llamado «cincopuntismo», permitió volver a pasar por alto los problemas y responsabilidades del exilio y comenzar una nueva caza de brujas, impropia de una ideología tan abierta y plural como la anarquista y la anarcosindicalista, cebándose en el desprestigio de militantes de sobrada relevancia en la lucha obrera y contra el franquismo por parte de quienes nunca trabajaron y nunca nada arriesgaron desde sus tranquilos despachos.

LA VUELTA A LA LEGALIDAD

Lucha por la preponderancia ideológica en CNT. V Congreso 1979. Con la muerte del Dictador y la recuperación de unas mínimas libertades comienza la reconstrucción de la CNT en todo el estado, en la mayoría de los casos en condiciones muy precarias, con una militancia muy luchadora pero poco formada ideológica y sindicalmente para afrontar el entrismo de partidos políticos marxistas (PORE, LC, POSI ...) y la labor sindical diaria en un periodo de lucha y movilizaciones continuas en la mayoría de los sectores de la producción.

Las luchas tendenciales se manifestaron con extrema dureza durante 1978 y la división se plasmó en el V Congreso celebrado en la Casa de Campo de Madrid en diciembre de 1979. Congreso que debería aclarar las bases de actuación de la CNT ante la nueva sociedad en la que se estaba implantando. La caótica preparación del Congreso con retrasos y peticiones de no celebración, la desorganización de las votaciones, el asalto a los micrófonos, las posturas maximalistas en temas despreciables (si entran o no las cámaras de televisión), los abandonos irresponsables, continuados y masivos de las delegaciones, etc. hicieron que se terminase el Congreso con más confusión que claridad.

Decenas de sindicatos, Regionales enteras intentaron impugnar el Congreso, pero surgió de nuevo la violencia y la caza de brujas contra el disidente, con agresiones contra compañeros, expulsiones, desfederaciones, etc. Periodo negro en el que la mayoría de la afiliación, miles y miles de militantes en potencia, se marcharon a casa, hastiados de peleas estériles entre compañeros, insultos, agresiones y del abandono del sindicalismo.

Los «sindicatos» del nuevo régimen CCOO (PCE) y UGT (PSOE). Ante esta situación se frotan las manos los sindicatos correa de transmisión del PSOE Y PCE que aspiran a ocupar el espacio dejado por la CNT y de hecho lo ocupan sin dificultad alguna. El Pacto de la Moncloa demuestra sus «aspiraciones» a las claras: colaborar con el nuevo poder político y económico. Las elecciones sindicales que «democratizan» los Jurados de Empresa franquistas, convirtiéndolos en los aún vivos comités de empresa en las que la CNT renuncia a participar condenando a la marginalidad a un sindicato que por su trayectoria histórica y simpatías entre la clase trabajadora debería ser una organización de masas con influencia en toda la sociedad.

AÑOS 80. PACTO SOCIAL

Asentamiento definitivo de CCOO y UGT. Si el Pacto de la Moncloa no había sido suficiente, cada año del principio de esta década los sindicatos oficiales firmaban un Pacto Social con la Patronal y el Gobierno (ANE, AMI, etc.) hasta llegar al Estatuto de los Trabajadores en 1984 que vino a dar el mazazo jurídico definitivo a las conquistas de los trabajadores e implantar los contratos eventuales; esto con un Gobierno del PSOE, por el cambio. La reforma industrial llevada a cabo contra la siderurgia vino a mostrar la cara real de un gobierno de los trabajadores.

La división se plasma en dos organizaciones. Una parte importante de los sindicatos que intentaron impugnar el V Congreso (cauce orgánico negado por la «fracción» entonces mayoritaria) celebraron en Valencia un congreso extraordinario que de hecho significa oficializar la ruptura en el anarcosindicalismo. Entre estos sindicatos se encuentran secciones sindicales y sindicatos con experiencia en la lucha sindical y también muchos de los militantes históricos que ya en el exilio habían conocido la división y el enfrentamiento. Acuerdan la participación en las elecciones sindicales que permiten la existencia de Secciones Sindicales en plano de igualdad a los demás sindicatos y la negociación de convenios. Pero ya es tarde, el desprestigio de la CNT y la propia división hace que no se llegue al conjunto de los trabajadores que según las encuestas de la época más del 10 % se sentían representados por la CNT. Los resultados de la llamada CNT renovada no llegaban al 2% y ello logrado con mucho esfuerzo.

El Congreso de Unificación. El congreso se celebró en el Palacio de Congresos de Madrid (con un desembolso económico impropio de una organización sin recursos) para unificar a la CNT Congreso de Valencia con la CNT-AIT (sector Bondía). Este personaje, Bondía, terminó elevado a los altares del despropósito, pues si cinco años antes había sido el máximo defensor de la ortodoxia, ahora participaba de una nueva ruptura que nada resolvía (el sector de la CNT que arrastraba a la unidad con la «CNT renovada», con ser mayoritario no supo siquiera parecerlo) y volvía a sembrar un nuevo enfrentamiento entre los anarcosindicalistas. Siete años más tarde ese personaje reaparecería con cargo público impuesto por el PSOE en los (ne)fastos oficiales del V Centenario. Tras estos hechos hay que referir el recurso a de los tribunales del Estado sobre la propiedad de las siglas CNT. Esta dejación de principios y su consecuente resultado (adjudicación de la «propiedad» de las siglas a sólo una de las facciones) constituye junto con la propia ruptura de la organización en el 5º Congreso el hecho más nefasto que ha contribuido a separar cada vez más a las dos tendencias principales del anarcosindicalismo.

La pérdida de las siglas obliga a la CNT renovada a adoptar otro nombre, CGT, cambio que fue aprovechado por el sector más reformista para llevar adelante sus propuestas en el congreso celebrado solo un par de meses después en la Casa de Campo de Madrid, con una organización prácticamente dividida al 50 % entre anarcosindicalistas y sindicalistas a secas.

Solidaridad Obrera nace de este nuevo despropósito optando por seguir un camino propio que combine la participación sindical en la empresa con la acción revolucionaria, sin renuncias en ningún frente. En principio forman Solidaridad Obrera parte de los sindicatos de Banca, Transportes y Enseñanza de Madrid y Banca de Zaragoza. Muchos sindicatos y regionales no quisieron dar el paso de sumarse a esta propuesta por llevar varios meses trabajando el cambio de las siglas de CNT a CGT y no ver posible explicar a los trabajadores en general un nuevo cambio de denominación, al menos eso nos dijeron entonces.

AÑOS 90, MAS DE LO MISMO

Levantar Solidaridad Obrera una tarea dura. En Solidaridad Obrera desde el inicio impulsamos la lucha conjunta en la calle que permitiese acercar a las dos organizaciones principales aunque sin éxito alguno. Entonces fuimos catalogados de ladrones en CGT y de traidores disfrazados en la CNT. Fueron años en los que tuvimos que dirigirnos a los trabajadores en general y a los jóvenes en particular recuperando la lucha abierta en la calle de forma habitual. Los lazos que en estas movilizaciones logramos con grupos autónomos de barrio nos llevó a formar una alianza estable con la coordinadora de grupos Lucha Autónoma y a participar en movilizaciones tan importantes como la Marcha contra el Paro de Valencia a Madrid, a comenzar las movilizaciones anticárcel de los 31 de diciembre, las manifestaciones antifascistas del 20-N, la participación con grandes piquetes propios y conjuntos en las movilizaciones generales, la participación en los Centros Sociales okupados, en las luchas antimilitaristas por la insumisión, etc. Y definitivamente nos lanzamos a la convocatoria de nuestra propia manifestación del 1º de Mayo con una repercusión modesta pero parecida a la que las otras dos organizaciones anarcosindicalistas, mucho más grandes en tamaño, conseguían.

Demostramos para quien quisiese mirar que era posible hacer anarcosindicalismo participando en la vida sindical en las empresas (negociar convenios, hacer grandes asambleas, defender a los afiliados, impulsar propuestas, huelgas, etc.) sin renuncias ideológicas u orgánicas de ninguna clase. Lo malo es que nadie quiere mirar, todos se conforman con autojustificarse.

LA SITUACION ACTUAL

Actualmente y tras varios años de trabajar propuestas unitarias para convocar manifestaciones, realizar campañas conjuntas, etc. ya es normal a ojos de los trabajadores más conscientes que muchas de las convocatorias de movilizaciones laborales vayan firmadas por los tres sindicatos anarcosindicalistas aunque solo sea a nivel de la capital del estado. A continuación presentamos un breve análisis de lo que ocurre en cada organización.

CNT-AIT Poco a poco se está abriendo a posiciones menos ensimismadas y aislacionistas que las defendidas tradicionalmente, dando salidas negociadas a conflictos laborales en empresas privadas o con el estado que eran impensables hace unos años. La posición aperturista va siendo cada vez más mayoritaria, hasta el punto de ser catalogada parte de la organización de socialdemócrata por parte de grupos autodenominados insurrecionalistas. Tiene muy difícil dar un giro en su línea sindical pues seria reconocer la poca eficacia de una posición mantenida contra viento y marea durante 25 años. La unidad es también un tema muy difícil, pues mucha de su militancia actual se educo en el odio a la otra parte, culpable de todos los males, propios o extraños, del anarcosindicalismo.

CGT Quince años después de pasar a denominarse así, reconocen haber perdido mucho ideológicamente. Están por ejemplo posicionados «por un cambio social», pero muy lejos de tener como objetivo revolución social alguna.

Su pragmatismo, el crecer por crecer, admitir las subvenciones estatales, entrar en la corrupción de los cursos de formación, admitir en sus filas y cargos de representación a quienes anteriormente estaban enfrente en múltiples luchas (profesionales de CCOO, PCE, MC, LCR, etc.).les ha llevado a no tener línea sindical de actuación clara como organización, si bien hay que reconocer que tienen ciertas secciones sindicales que funcionan correctamente y que son con mucho la organización anarcosindicalista más grande, con implantación real en casi todo el estado y en casi todos los sectores de la producción.

La unidad no les causa problema alguno, el problema puede surgir si para esa unidad hay que renunciar a alguna de sus practicas no compartidas por las otras organizaciones anarcosindicalistas.

Si aún mantienen como propuesta ideológica el anarcosindicalista se debe a la inexistencia en el país de un partido marxista mínimamente implantado a nivel nacional, ya que su desarme ideológico la hacen víctima fácil de este tipo de grupos. En manos de los militantes anarcosindicalistas de dentro y fuera de ella está el evitar, mientras aún se este a tiempo, que esta organización siga un camino similar al de la CGT francesa.

CNT de Catalunya (desfederada). Se han quedado estancados en su prevista evolución, reconociéndoles desde sus inicios un talante mucho más abierto y plural que la CNT estatal. Parece que el camino de la unidad se podría recorrer sin muchos problemas.

SOLIDARIDAD OBRERA. Tras 15 años de brindar una herramienta de lucha y unidad al anarcosindicalismo en particular, y a los trabajadores en general, hemos de reconocer que se nos ha negado el éxito aunque mantenemos un buen nivel de lucha abierto a la participación. La actividad del sindicato y su implantación han sufrido cambios bruscos en varias ocasiones, pasando de una militancia nutrida y activa a otra escasa y pasiva; dejando descansar el peso de la actividad diaria sobre un reducido número de militantes. La oportunidad de participar, decidir y hacer, sigue abierta a todos, si bien es cierto que el escepticismo comienza a impregnar a muchos militantes que en la actualidad parecen no tener relevo.

Avanzar en el camino de la unidad y ampliar la participación de afiliados y militantes es lo que puede hacer que se recobren ilusiones y apoyos.

PROPUESTA DE UNIDAD

Nuestra propuesta va dirigida a cada una de las organizaciones anarcosindicalistas y consiste en formar un lugar de encuentro común para temas concretos que coordine y aúne las diferentes posiciones y de ser posible lance propuestas en unidad al conjunto de trabajadores y trabajadoras, con vistas a limar diferencias y recuperar entre todos la esencia del anarcosindicalismo en cada una de las organizaciones, lo que permitiría que en un periodo no demasiado lejano pudiésemos abordar la reconstrucción de la organización anarcosindicalista única, con un mínimo de garantías de éxito.

A este lugar de encuentro podrá llamársele Coordinadora anarcosindicalista, coordinadora libertaria, revolucionaria u otra denominación, el nombre es lo de menos, lo importante sería su actuación. Partiríamos, por tanto, de la actual situación, sin necesidad de unificar organizaciones, sin necesidad de renunciar a nada, ni a estrategias (elecciones sindicales, sí o no), tácticas (subvenciones si o no), modelos de financiación (cursos de formación) o siglas que cada organización tiene y defiende.

Cada organización enviaría dos delegados a la citada coordinación y sus decisiones serian mandatos de cada una de las organizaciones y no posiciones personales. Las decisiones se tomarían por unanimidad y de no llegar a ser unánimes no existirían. Cabe la posibilidad de que tal como ocurre en estos momentos varias de las organizaciones y no todas acuerden convocar un acto concreto, pero no se podría utilizar el nombre de la coordinación en ningún caso si no hay acuerdo unánime.

El ámbito de actuación del elemento unitario que proponemos será el que las organizaciones quieran darle, por parte de Solidaridad Obrera no tenemos restricción alguna. Pero de partida habría temas que no deberían tener problemas por parte de nadie, como por ejemplo:

Memoria histórica : 1ª Internacional; Defensa del pensamiento libertario, su plasmación histórica y sus figuras más carismáticas; Guerra y revolución 36-39; Lucha antifranquista. Maquis, Defensa Interior, laboral.

Política : Campañas pro-abstención ante las elecciones políticas; Referéndums (analizando cada caso).

Social : Anticárceles, en solidaridad con los presos (FIES, Dispersión, enfermos en prisión); Antimilitarista, contra la guerra y el autoritarismo; Antifascista, contra las agresiones; Antiracista y contra la xenofobia; Discriminación por genero u orientación sexual.

Ecologista . Antinuclear.

Laboral : Luchas generales, Huelgas Generales o movilizaciones contra reformas generales pactadas o no con los sindicatos del poder (CCOO-UGT), precariedad, deslocalización; 1º Mayo.; Luchas unitarias contra la represión patronal o del estado de militantes.

Esta coordinadora tendría un espacio concreto, con domicilio postal, teléfono, fax y correo electrónico. Planificará su actuación, además de atender los temas coyunturales graves. Las organizaciones que la componen atenderán los gastos de mantenimiento de la misma en la siguiente proporción: CGT 45%; CNT 25%, Solidaridad Obrera 20% y CNT (Ctnya) 10%

Acuerdo segundo

FINALIDADES, PRINCIPIOS Y TÁCTICAS

Solidaridad Obrera es una organización de trabajadores que se define anarcosindicalista.

El anarcosindicalismo es una versión del Sindicalismo Revolucionario que tiene su origen en 1906, con la CARTA DE AMIENS, y que se delimita o concreta a través de una serie de parámetros que serían, en orden decreciente de importancia, su finalidad, sus principios y sus tácticas.

La necesidad de superar la división entre «vanguardia obrera iluminada» que discute, analiza y elabora consignas, y «masas a movilizar», hace imperiosa la necesidad de dotarse de unos objetivos y finalidades, así como basar la actividad en unos principios y tácticas que estén de acuerdo con la finalidad que se quiere conseguir .

FINALIDADES DEL ANARCOSINDICALISMO

La división de la sociedad en clases, característica esencial del sistema capitalista, se concreta actualmente en: CLASES DOMINANTES o CAPITALISTAS, formadas por la BURGUESÍA, que es la detentadora de los medios de producción, y por las tecnocracias formadas por los GESTORES ECONÓMICOS DEL CAPITAL en las empresas (nacionales o transnacionales), y por los GESTORES POLÍTICOS DEL CAPITAL en los estados (partidos y burocracias sindicales afines); y CLASES DOMINADAS, formadas por el PROLETARIADO, y otras clases proletarizadas (autónomos, pequeños propietarios etc.).

La utilización de la riqueza social en beneficio exclusivo de la clase o clases dominantes, y no en beneficio de toda la sociedad, genera un engranaje de distintas formas de explotación tanto a nivel mundial (imperialismos y globalización) como a nivel local, que producen la consabida pobreza, paro, alienación, etc. en la mayor parte de la población.

Para que unos pocos sean ricos, muchos tienen que ser pobres.

En el sistema capitalista las luchas de los trabajadores para conseguir mejoras salariales son rápidamente contrarrestadas por las clases dominantes con la correspondiente subida de precios (inflación), debido a lo cual la situación del trabajador, es la de un círculo vicioso que se concreta en: necesidad económica, leve mejora tras la lucha si esta tiene éxito, y vuelta a la necesidad económica producida por el alza de los precios.

Este círculo vicioso solo puede romperse dando fin a la explotación mediante la puesta en común de los medios de producción y distribución, y la eliminación simultánea del instrumento que tiene como fin perpetuar dicha explotación o generarla: el Estado; de tal forma que la riqueza producida por el trabajo, pueda ser utilizada en beneficio de toda la sociedad.

EL COMUNISMO LIBERTARIO

A un modelo de organización social, en el que los medios de producción y distribución sean comunes (de toda la sociedad), que sean gestionados por la propia colectividad mediante un método de toma de decisiones de forma horizontal; que esté organizado como una federación de comunas libres, y donde esté abolido el principio de autoridad de unos sobre otros, lo denominamos Comunismo Libertario.

Los conceptos del Comunismo Libertario de Isaac Puente y el del Congreso de Zaragoza de la organización madre, son versiones concretas, que hay que entender en su contexto histórico-social, que aunque tenemos que considerar superados en la forma, siguen siendo válidos en el fondo, pues están inspirados en las mismas ideas-fuerza que nos guían actualmente.

En el proceso revolucionario del cambio de sociedad, que no habrá de ser un periodo corto de tiempo necesariamente, habrá de efectuarse una fuerte reestructuración económica, con la eliminación de aquellos sectores dedicados a la producción de objetos estúpidos, y socialmente innecesarios, o de los servicios inútiles creados por el capitalismo con el solo afán de lucro. Asimismo habrá de efectuarse la adecuación de la dedicación de la población a las actividades necesarias a la nueva sociedad, y la eliminación y adaptación de las profesiones caducas pertenecientes a la vieja (eliminación de ejércitos, administraciones, policías, ¿banca?, clero, etc.).

El Comunismo Libertario, es por otra parte solo el «horizonte próximo». Hemos de ser conscientes de que ni siquiera esa sociedad, sería la sociedad perfecta, la Anarquía, debido a su encorsetamiento a corto y medio plazo en las necesidades económicas. Como decía Ricardo Mella: «Más allá del ideal se encuentra el ideal», por tanto para la consecución de organismos sociales más perfectos, el Comunismo Libertario, habrá de «izquierdizarse» respecto de sí mismo, promoviendo una REVOLUCIÓN PERMANENTE en el espacio y en el tiempo.

AUTOGESTIÓN

Entendemos por Autogestión, la gestión realizada por los propios trabajadores de los medios de producción y distribución, que pertenecen a toda la sociedad.

La Autogestión así entendida no puede existir dentro de la sociedad capitalista, donde los medios de producción son privados.

La gestión dentro de cualquier tipo de modalidad del sistema capitalista por los propios trabajadores de una empresa que les pertenezca solo a ellos (o al estado), y no a la colectividad, tampoco es autogestión; ya que en cualquier caso se tratará de capitalismo de grupo o corporativo, o de cogestión.

La Autogestión por tanto, solo puede darse dentro de una sociedad comunista, la cual si es autogestionaria, por la misma razón será libertaria.

La administración y la planificación de la producción habrá de realizarse por los propios trabajadores a través de la coordinación efectuada inicialmente por la Organización Obrera (el SINDICATO), cuyas estructuras convenientemente desarrolladas darán lugar a las superestructuras de la nueva sociedad, y serán el sistema nervioso a través del cual circularán la información y las decisiones tomadas por los trabajadores en asamblea.

Dos elementos imprescindibles (aunque no suficientes) para que haya Autogestión en las grandes empresas son la Asamblea y el Consejo Obrero.

EL CONSEJO OBRERO : Entendemos por Consejo Obrero, la representación de todos los trabajadores en aquellas empresas relativamente grandes, efectuada mediante un proceso de elección asambleario, y con fines de la autogestión de las luchas dentro del sistema capitalista, o de la autogestión económica de la propia empresa dentro del Comunismo Libertario.

Los representantes del Consejo Obrero, se sobreentienden revocables en cualquier momento y no tienen poder de decisión, el cual recaerá en la asamblea.

El Consejo Obrero de la empresa será un órgano imprescindible para la autogestión de los grandes entes económicos en la sociedad Comunista Libertaria.

El anarcosindicalismo al tener como fin la autogestión, necesariamente tiene que promover o promocionar el Consejo.

La coordinación de los distintos Consejos Obreros de fábrica, así como los Consejos Locales, de Campesinos etc., podrá realizarse inicialmente desde la Organización Obrera, o en paralelo a ésta, de forma similar a como se hizo en la revolución española del 36: allí donde solo existía CNT, el Consejo Obrero o COMITÉ REVOLUCIONARIO, formaba parte de la estructura de la Organización Obrera, y se federaba, a través del Sindicato, de la Federación Local de Sindicatos, y del Consejo Territorial, como el Consejo de Aragón, o el de la Comarcal de Colectividades de Benicarló etc., o de la Federación de Industria.

Allí donde la organización madre no representaba a todos los trabajadores, el Consejo se formaba en colaboración con la UGT, y la coordinación se realizaba esta vez en paralelo a través de los Consejos Municipales o de los Territoriales. Estos órganos de coordinación superestructura de los que deberá dotarse la futura sociedad, y que ejercerán funciones económicas, de prestación de servicios, de autodefensa etc., son los que sustituirán al actual Estado.

Por consiguiente, decimos que la finalidad de Solidaridad Obrera es la ELIMINACIÓN DE LA EXPLOTACIÓN DEL HOMBRE POR EL HOMBRE, mediante la ABOLICIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO, y su sustitución por EL TRABAJO LIBERADO a través de LA AUTOGESTIÓN en una sociedad COMUNISTA LIBERTARIA, que se guíe por el lema: «DE CADA UNO SEGÚN SUS FUERZAS, Y A CADA UNO SEGÚN SUS NECESIDADES».

PRINCIPIOS DEL ANARCOSINDICALISMO DE SOLIDARIDAD OBRERA

De lo expuesto anteriormente, hemos de deducir que unos principios que no estén en contradicción con el fin que quiere conseguirse, forzosamente han de dar lugar a un tipo de organización que prefigure el tipo de sociedad que se quiere construir.

Solidaridad Obrera pretende ser un islote de antiautoritarismo dentro de una sociedad autoritaria, y se rige por los siguientes principios:

PRINCIPIOS DE OPOSICIÓN

ANTICAPITALISMO : Solidaridad Obrera, se opone al capitalismo en todas sus variantes, tanto liberales-neoliberales (versiones democrática e imperialista-globalizadora), totalitarias (versión nazi-fascista), como socialdemócrata-leninista (Keynesianas y de capitalismo de estado), así como a las futuras variantes que este pueda desarrollar.

ANTIESTATISMO : Entendiendo que el Estado es simplemente la herramienta a través de la cual las clases dominantes perpetúan su dominio, y se aseguran la conservación de la propiedad privada de los medios de producción, y que a su vez el Estado asegura el acceso a la propiedad, y genera diversas formas de explotación, se comprende que su eliminación en el proceso revolucionario, es una necesidad inaplazable.

La lucha de Solidaridad Obrera contra el Estado, se concreta en los términos ANTIMILITARISMO, ANTIPARLAMENTARISMO, etc.

Como dijimos anteriormente las estructuras del Estado burgués serán reemplazadas por los organismos de coordinación, administración y autodefensa que se dé a sí misma la sociedad comunista.

PRINCIPIOS DE AFIRMACIÓN

LA LIBERTAD Y LA IGUALDAD : La Libertad para Solidaridad Obrera, no es el concepto del liberalismo burgués entendido como la libertad de explotar a los otros, y que eufemísticamente se airea diciendo que la libertad de cada uno termina allí donde comienza la libertad de los demás, ocultando que la libertad del proletario (vender su fuerza de trabajo o perecer de hambre) termina allí donde comienza la libertad del patrón (explotarlo).

Entendemos con Bakunin, que la Libertad es un concepto colectivo: los trabajadores seremos más libres, en la medida que consigamos poner a disposición de toda la sociedad los medios que usufructúan solo las clases dominantes, ya que una vez la sociedad esté en poder de esos medios, nadie podrá esclavizar a nadie.

No existe Libertad sin Igualdad económica, por tanto no puede existir Libertad en una sociedad capitalista para las clases oprimidas.

La Libertad, colectivamente entendida, así como la Igualdad, conforman los objetivos y las formas de actuación de Solidaridad Obrera, a través del asambleísmo.

LA SOLIDARIDAD Y EL APOYO MUTUO : Frente a la ideología del individualismo a ultranza impuesto por el Orden Dominante a través del Pensamiento Único, el anarcosindicalismo opone la práctica de la Solidaridad y el Apoyo Mutuo. Estos dos conceptos, junto con la Libertad y la Igualdad, serán los pilares ideológicos sobre los que habrá de construirse la sociedad comunista.

EL INTERNACIONALISMO : Solidaridad Obrera, se considera heredera de la Primera Internacional de Trabajadores. Entendemos que la lucha contra la actual globalización capitalista impuesta por las empresas transnacionales, solo puede ser eficaz oponiéndole el internacionalismo proletario.

Internacionalismo que asimismo implica el intento de superación de los Estados nacionales en la conformación de la sociedad futura: «Nuestra patria es el mundo. Nuestra familia la humanidad».

Objetivo preferente de Solidaridad Obrera será el intento de articular una organización internacional de trabajadores de tipo federalista con todas aquellas organizaciones del proletariado que se autodefinan anarcosindicalistas en cuanto sea posible.

EL FEDERALISMO : El federalismo de origen proudhoniano, no solo será la base del Comunismo Libertario, sino que ya dentro de la sociedad capitalista, constituye el concepto por el que se rigen las relaciones entre los distintos entes que forman la organización obrera, comenzando por el individuo.

Entendemos el federalismo como la unión o el pacto sin pérdida de la independencia o la autonomía. Esta unión es una agrupación solidaria para conseguir objetivos comunes, y se efectúa sin autoritarismo ni coacciones.

La afiliación, es una federación del individuo con otros individuos, para dar lugar a Sindicatos, que a su vez lo hacen para conformar las Federaciones Locales etc.

Este concepto federalista, que permite la máxima libertad, siempre que no entre en contradicción con las finalidades ni con el resto de principios, es lo que permite la diversidad de tácticas de actuación sindical (presentarse o no a las elecciones a Comités de Empresa etc.) que utilizan los trabajadores organizados en Solidaridad Obrera.

TÁCTICAS
Las tácticas son las formas de actuación o prácticas utilizadas en el momento concreto, tendentes a la consecución de los fines y de acuerdo con los principios.

LA ACCIÓN DIRECTA : Entendemos por Acción Directa la realizada sin intermediarios. La solución de los problemas directamente por las partes implicadas.

El concepto de Acción Directa conlleva asimismo implícito el de promoción de la acción colectiva de base, sobre la acción individualista.

Solidaridad Obrera promoverá siempre que sea posible en su acción sindical la Acción Directa, relegando la acción mediada (jurídica, aceptación de comisiones de arbitraje etc.) a aquellos casos estrictamente necesarios, o cuando no sea posible la actuación a través de la Acción Directa.

TÁCTICAS DE ACCIÓN SINDICAL EN LA EMPRESA

LA SECCIÓN SINDICAL: El objetivo primordial de Solidaridad Obrera en la empresa capitalista será la formación y desarrollo de Secciones Sindicales a través de las cuales promover la lucha por la defensa de los intereses de los trabajadores, y la mejora inmediata de sus condiciones de vida dentro del sistema, con la intención de desarrollar la conciencia de clase que nos permita promover la lucha por la emancipación.

A través de la acción sindical se pretende la autoeducación del proletariado (autoeducación en el «nosotros» frente al «yo») para desarrollar en él las facultades necesarias que le permitan en el futuro hacerse con los medios de producción y distribución.

EL COMITÉ DE EMPRESA: Entendemos por Comité de Empresa la representación de todos los trabajadores favorecida por el sistema capitalista, en aquellas empresas relativamente grandes, efectuada mediante el proceso de elecciones sindicales en urna. Los representantes así elegidos lo son por un periodo predeterminado de tiempo durante el cual no son revocables.

Los Comités de Empresa tienen funciones de información y de presentación de quejas con mas o menos capacidad de negociación altamente regulada por la legislación burguesa, la cual les dota de ciertos privilegios respecto al resto de trabajadores.

Los Comités de Empresa nacen en 1919/20 en Alemania, tras la asimilación de los Consejos Obreros por el sistema, y su regulación legislativa, tendente a domesticarlos. Desde entonces se han extendido por todo el mundo en paralelo con el desarrollo del conformismo en la clase obrera. En España los Comités de Empresa, fueron introducidos por el franquismo, con el nombre de «Jurados de Empresa».

Objetivo primordial de Solidaridad Obrera, será la SUPERACIÓN DE LOS COMITÉS DE EMPRESA, y su SUSTITUCIÓN POR CONSEJOS OBREROS tendentes a la apropiación y a la autogestión de los medios de producción, distribución, servicios etc. por la clase trabajadora.

Dada la situación actual de conformismo, no podemos predecir el futuro de los Comités de Empresa, organismos que en el peor de los casos desaparecerán con el propio sistema capitalista.

Hemos de considerar a los Comités de Empresa como una herramienta de doble filo, pues si bien la obtención de representación en dichos organismos favorece la implantación de la Sección Sindical, reproducen en su interior los esquemas de la sociedad burguesa (jerarquización, poder de decisión separado de la base, parlamentarismo etc.).

Hemos de diferenciar no obstante las elecciones sindicales de las elecciones al resto de organismos de la sociedad burguesa (municipales, autonómicas, generales etc.) ya que en las sindicales se eligen representantes a un órgano corporativo de los propios trabajadores, el cual consideramos de carácter estrictamente defensivo frente a la patronal.

Los Comités de empresa no son órganos directivos capaces de emitir leyes o decretos. Para poder compararse éstas elecciones con las del estado, deberían elegirse representantes a los consejos de administración o de dirección, lo cual implicaría cogestión, figura de integración en el sistema capitalista que rechazamos.

Consideramos que la presentación o no a las elecciones sindicales es una cuestión de tácticas, que efectuada con las consiguientes prevenciones no entra en contradicción con los fines, y es permitido por los principios federalistas de la Organización. Los afiliados que conforman cada Sección Sindical, junto con el Sindicato, deberán decidir al respecto, dependiendo de la situación concreta en la empresa, y de la correlación de fuerzas con otras corrientes sindicales. Evidentemente en aquellas empresas en que Solidaridad Obrera represente a la casi totalidad de los trabajadores, no tendrá sentido la formación de un Comité de Empresa. En este caso las relaciones con la empresa se llevarán a cabo una vez reconocida la Sección Sindical a través del Comité de dicha Sección, y después de haber debatido en asambleas generales con el resto de trabajadores, las cuestiones a decidir. Si hubiese trabajadores organizados en secciones sindicales de otras organizaciones, se formará un Consejo Obrero consensuado.

En cualquier caso Solidaridad Obrera, nunca se disolverá en ninguna asamblea general de trabajadores (y muchísimo menos en un Comité de Empresa), antes de la consecución de la sociedad comunista, ya que debido a la penetración de la mentalidad burguesa en la clase obrera, y en la mayoría de sus organizaciones (alienación), en dichas asambleas podrían llegar a tomarse decisiones contrarias a sus intereses objetivos (la emancipación).

No obstante Solidaridad Obrera, podrá aceptar y apoyar cualquier decisión que no vaya en contra de sus principios y finalidades.

En aquellos casos en que se decida no participar en las elecciones a Comités de Empresa, y Solidaridad Obrera sea minoritaria, obvia decirse que se intentará la constitución de la Sección Sindical por todos los medios a nuestro alcance, para lo cual los compañeros implicados, contarán con el apoyo del resto de la Confederación.

El peligro antedicho de integración en el sistema a través de los Comités de Empresa hace que en aquellas empresas en las que se decida participar en ellos se hayan de tomar ciertas medidas, tendentes a evitarlo.

Dentro del Comité de Empresa, los compañeros de Solidaridad Obrera deberán formar una célula de antiautoritarismo dentro de un organismo básicamente autoritario, es por ello necesario que debido a la posición peculiar que ocupan, su actuación en esos organismos ha de ajustarse en todo momento a lo previamente decidido en las asambleas del Sindicato. Es decir la función de esos compañeros será exclusivamente trasladar a ese organismo, las cuestiones previamente debatidas y acordadas dentro del Sindicato, y del cual la Sección Sindical es un apéndice. Misión primordial de esos delegados será el intentar conseguir a toda costa, que las decisiones que en esos organismos se toman por vía parlamentaria, a imitación de las tomas de decisiones efectuadas por los organismos «democráticos» de la sociedad burguesa (la propuesta ganadora siempre es la del que tiene más «representantes», o de la alianza mayoritaria), sean efectuadas a través de asambleas generales de trabajadores, en las cuales como se dijo anteriormente, Solidaridad Obrera conservará su propia personalidad.

Utilizando un símil biológico, podríamos decir que la misión de los delegados de Solidaridad Obrera en los Comités de Empresa, es formar una célula antiautoritaria, pero ¡una célula cancerígena! que sea capaz de destruir todo el organismo, para poder dar lugar a otro nuevo: el Consejo Obrero, con el cual pueda efectuarse la coordinación de la autogestión en el futuro.

El control y fiscalización de la actuación de los representantes y delegados de Solidaridad Obrera en los Comités de Empresa, tiene el fin de evitar la verticalización en la toma de decisiones y la creación de castas privilegiadas, con lo que reproduciríamos el sistema que queremos destruir.

Todo ello se realizará mediante cartas de dimisión previamente firmadas a su presentación como candidatos; la toma de decisiones en asambleas; el control del uso de las horas sindicales; y la rotación en el uso de las horas pertenecientes a la Sección Sindical y todas aquellas medidas, que en cada momento se consideren oportunas debido a la fluctuación de las relaciones laborales, y tendentes a que el poder que la sociedad burguesa otorga a estos representantes lo sea solo de nombre, y que el poder de decisión, esté siempre en la base.

LÍNEA SINDICAL

Las decisiones en Solidaridad Obrera son tomadas en las Asambleas Generales de las Secciones Sindicales o de los Sindicatos de ramo; en los Plenos Confederales y Congresos.

Las decisiones sobre la línea sindical a seguir son permanentes mientras en el mismo ámbito en el que fueron tomadas, o superior, no se varíen. Por tanto no será necesario reunir la asamblea, pleno o congreso para ratificar cualquier propuesta que entre dentro de la línea sindical aprobada en las diferentes Asambleas, Plenos y Congresos de la organización y no hayan sido variados.

Acuerdo tercero

ACCIÓN SINDICAL PARA NUESTRO FUTURO SINDICAL

En nuestra sociedad y entre «nosotros» se extiende como una pandemia «la enfermedad del individualismo, que consiste en tratar de escapar de las consecuencias de los propios actos, en un intento de gozar los beneficios de la libertad sin sufrir ninguno de sus inconvenientes.»

Observamos la multiplicación de organizaciones pequeñas, particulares, narcisistas; de categoría, de empresa, de «nacionalidad». En las organizaciones abiertas, participativas, esta enfermedad produce similares efectos: proliferan pequeños grupos y, a veces, suscitan escisiones o, cuando menos, distanciamiento o ensimismamiento.

Una opción es tomar como inmutable esa «cultura « del individualismo victimista y adaptarnos a ella, como personas y como organización. Esta vía ha sido tomada por muchos sindicatos, colectivos, grupos más o menos organizados, etc., y les asegura un futuro estable, como se constata por su incremento de la afiliación (o del número de socios) y la práctica de una negociación sencilla del conflicto: la organización se convierte en una gestora más o menos eficiente de demandas y necesidades de unos miembros que alcanzan cómoda y rápidamente su nivel de satisfacción. El rebelde quejica no pide más que una escucha acrítica (aduladora, etc.) y una mano sobre su espalda. Realmente, como cualquier persona, necesita más, pero no quiere dar más, no quiere ser más responsable, no quiere ser más libre.

Solidaridad Obrera camina por otra senda. A veces, es cierto, tropieza y se acerca a la linde con aquella otra vía. Auguro un futuro difícil para Solidaridad Obrera. No consuela, pero sí se tiene en cuenta, para intentar comprenderlo, que en ese futuro no estaremos solos. Como ahora, en este presente que compartimos muchas organizaciones, no sólo sindicatos. Poco a poco, perdemos capacidad de influencia, tanto en la movilización como en el debate de ideas. También en las empresas donde tenemos sección sindical.

Solidaridad Obrera tiene dos objetivos básicos: ayudar a la emancipación de los trabajadores y existir como asociación anarcosindicalista. Objetivos bien definidos en las primeras líneas de nuestros estatutos (artículos 1º y 2º del Título I).

Esos dos objetivos sólo pueden alcanzarse, siquiera imaginarse, construyendo unos cimientos de ideas, anhelos, preguntas y sueños. Se trata de una construcción lenta y «antigua, que ya no se lleva»; incluso puede decirse que es contra-cultura. Pero es la que hemos de seguir practicando, a pesar de que esos augurios que indicaba antes ya formen parte de nuestro presente.

Por ello, los acuerdos de acción sindical que adoptamos en el III congreso son fundamentales para alcanzar esos objetivos. Así, con esta ponencia animamos a todos para que debatamos sobre esos acuerdos, teniendo en cuenta que: toda la actividad debe reposar en el trabajo de carácter voluntario de los afiliados y sin esa implicación es imposible llevarla a cabo.

Se ratifican y mantienen como propios de este IV Congreso los acuerdos de acción sindical del III congreso:

“ Consideramos la acción sindical en las empresas como fundamental, dirigiendo nuestros esfuerzos hacia la creación y fortalecimiento de secciones sindicales.

En primer lugar que hay que destacar que toda la actividad sindical debe reposar en el trabajo de carácter voluntario de los afiliados. A partir de esta premisa se debe dirigir prioritariamente a crear organización. Esto es, caminar por lo siguientes pasos:

1. En la empresa o sector donde ya existen afiliados, estos deberían procurar organizar a sus compañeros, introduciendo las posiciones de sindicado, las convocatorias, los comunicados y las publicaciones. Interviniendo en los problemas laborales de la misma (convenio, sanciones, reivindicaciones, etc.) para esta labor podrá recabarse la ayuda del resto del sindicato.

2. Allá donde no tenemos presencia priorizar las empresas, sectores o polígonos industriales donde intervenir. Si tenemos en cuenta la nueva situación del mercado de trabajo, las crecientes complejidades de las relaciones laborales, etc. posiblemente los trabajadores necesiten prioritariamente asesoramiento legal básico. Para ello ampliaremos la actual asesoría jurídica. En una primera fase de contacto tendríamos que pegar carteles en la zona donde queremos explorar nuestras posibilidades. A continuación tenemos que dirigirnos a estos trabajadores con folletos, exponiéndoles además de nuestros principios sindicales-sociales, información básica sobre aspectos legales que les conciernen, resaltando la disposición de nuestra asesoría jurídica (horarios, fechas, formas de contacto, etc.), resaltando asimismo que no somos un sindicato de servicios al uso, y que en nada nos parecemos a los sindicatos del régimen. Estos folletos han de repartirse a las entradas o salidas de los trabajadores. Está claro que lo fundamental es establecer un canal de contacto permanente a través de uno o varios trabajadores, esta sería la herramienta para crear vínculos estables para posteriormente impulsar la creación de secciones sindicales.

3. Con carácter general se elaborarán campañas planificadas a lo largo del año sobre temas generales (paro, precariedad, contrainformación, ett’s, etc.) con movilizaciones en la calle (acciones, concentraciones, manifestaciones). Todo ello con el ánimo de que el sindicato sea conocido por parte de los trabajadores a los que lleguemos directamente. Asimismo utilizar todos los medios de contrainformación posibles (internet, papel impreso, radios libres) e incluso aprovechar cualquier resquicio para salir en los medios de información burgueses con el fin de que el sindicato «suene» al mayor número de trabajadores. Queda claro que no medimos nuestra efectividad por el espacio que se nos dedique desde estas empresas de comunicación.

Hasta la fecha la presentación a las elecciones sindicales a comités de empresa o delegados de personal se ha demostrado como la vía más útil para crear secciones sindicales. Desgraciadamente no contamos con ejemplos que contradigan esto.

Diferenciamos las elecciones sindicales de las elecciones del estado (municipales, autonómicas, generales o europeas), ya que las sindicales se eligen «representantes» a un órgano corporativo de los propios trabajadores, el comité de empresa, en teoría unitario y de carácter estrictamente defensivo frente a la patronal. Evidentemente los comités de empresa no son órganos ejecutivos capaces de emitir leyes, decretos o simplemente dirigir la propia empresa en sus objetivos capitalistas. Para poder compararse estas elecciones con las del estado deberían elegirse representantes a los consejos de administración o dirección de las empresas. Desde Solidaridad Obrera siempre se ha rechazado y se rechaza, la participación sindical en estos órganos de cogestión capitalista.

Seguimos considerando que la presentación a las elecciones sindicales es una cuestión táctica que no se debe imponer o prohibir. Los afiliados afectados deberán decidir directamente su participación o no. Este tema que no debería conllevar ni enfrentamientos ni divisiones dentro de cualquier organización que se reclame del anarcosindicalismo ha llevado, sin embargo, a los mayores enfrentamientos y rupturas, resultando las organizaciones anarcosindicalistas CNT y CGT con posiciones totalmente encontradas y enfrentadas. Nuestra posición en este tema puede permitir pensar en la unidad del anarcosindicalismo.

En casos especiales como presentación de listas conjuntas (con otros sindicatos) o como independientes (dentro de las listas de otro sindicato) la competencia para decidir será la asamblea general de afiliados del sindicato; además en estos casos no podrá volver a darse ese supuesto para las siguientes elecciones sindicales, teniendo que tener sección sindical y lisas propias para este supuesto. El sindicato afectado hará un especial seguimiento.

Ratificamos que el uso de las horas sindicales, a que se tenga derecho, será potestad de la Asamblea de la Sección Sindical y nunca un derecho individual, ya que las horas sindicales son de la organización.

Las Secciones Sindicales con mayor implantación y medios dedicarán mayores recursos a la organización general del sindicato, sin desatender su nivel de responsabilidad en la empresa o sector. La base del sindicato son los afiliados en las secciones sindicales y estos no deben ser abandonados en ningún caso, si bien debe procurarse su implantación en los temas generales del sindicato (artículos en las publicaciones propias, participación en las convocatorias generales, participación en las tomas de decisiones y en las acciones). Se incentivará asimismo la rotatividad para ocupar puestos de responsabilidad a todos los niveles. Para ello se recabará y promoverá la participación del máximo número de afiliados en la toma de decisiones y trabajos a desarrollar”.

Acuerdo cuarto

ACUERDO PRENSA Y PROPAGANDA

Hemos de reconocer que en la actualidad solo mantenemos el CONTRAMARCHA, órgano de expresión de la Sección Sindical del Metro de Madrid, como única prensa editada por Solidaridad Obrera. Esta situación no se puede mantener por más tiempo y es necesario reactivar la publicación periódica de la revista de la Confederación EL SOLIDARIO. Se deberá estudiar tanto el número de páginas a mantener como la propia periodicidad, pero seria conveniente impulsar una revista de menos páginas con una periodicidad como máximo semestral. De aprobarse esta propuesta, las diferentes secciones sindicales y sindicatos deberán aportar artículos e imágenes para su edición, debiendo constituirse una Comisión de organización de El Solidario propia, sin detraer compañeros que desarrollan su actividad ahora en otras áreas.

Hemos reeditado conjuntamente con la Fundación Anselmo Lorenzo de la CNT tres CD’S DE CANCIONES LIBERTARIAS, (GLI Anarchi, El anarquismo argentino y Canciones Libertarias) logrando que estas canciones vuelvan a encontrarse en todo el mundo al alcance de cualquier interesado.

En cuanto a la edición de libros, hemos editado EL SABOTAJE, de Emile Pouget (ya agotado), esta vez conjuntamente con la editorial PRECIPITE y estamos en el proceso de editar en solitario EL PROLETARIADO MILITANTE, de Anselmo Lorenzo, tema que podemos hacer conjuntamente con la Fundación Anselmo Lorenzo.

El próximo año 2005 se cumple el treinta aniversario de la muerte de CIPRIANO MERA un buen momento para impulsar la reedición de sus memorias. Siempre que las circunstancias nos lo permitan, deberemos continuar editando aquellos libros que estando agotados consideremos importantes para el anarcosindicalismo en particular y para el movimiento obrero en general.

Se ha constituido el Fondo Videográfico con películas históricas y actuales en DVD principalmente y el archivo sonoro de la clase obrera en cd’s. En ambos casos se seguirán ampliando a medida que las aportaciones de cada cual lleguen.

Por fin hemos comenzado en este año 2004 a realizar CHARLAS-DEBATE de forma no puntual. Quedan de manera estable y con periodicidad anual la SEMANA DE DEBATES «SOLIDARIDAD OBRERA», previa al 1º Mayo, y la SEMANA DE CINE Y DEBATE en noviembre.

Así mismo se han convocado (con vocación de futuro) dos ediciones del CERTAMEN DE RELATO BREVE «SOLIDARIDAD OBRERA», en 2003 y 2004.

En el año 2005 se convocarán por primera vez (e intención de continuarla) dos nuevos certámenes anuales. En la primavera, con cierre en abril, el CERTAMEN DE FOTOGRAFÍA SOCIAL «Solidaridad Obrera». Y en el otoño, simultáneo con el de relato breve, CERTAMEN DE POESÍA «Solidaridad Obrera».

También distintas EFEMÉRIDES han contado con actos debate promovidos por Solidaridad Obrera como el 140º ANIVERSARIO DE LA PRIMERA INTERNACIONAL celebrado el 28 de septiembre y el 70º ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS celebrado en octubre. Además, en el próximo julio de 2005 recordaremos a ELISEO RECLÚS en el centenario de su muerte.

Por otra parte la pagina WEB de Solidaridad Obrera (www.nodo50.org/sobrera) se ha actualizado y funciona correctamente, contando con un compañero, a quien entre todos hemos de intentar descargar de trabajo, formando a diversos compañeros que puedan encargarse de esta labor sindical.

ANEXO A LOS ACUERDOS

El Congreso, al no tener constancia de la existencia actual de Sindicatos confederados en la isla de Menorca, manifiesta que la Confederación Sindical de Solidaridad Obrera se compone de representación en Madrid, Alicante y núcleos confederales en Cataluña y Euskadi.

El Congreso acuerda solicitar la adscripción de la Confederación Solidaridad Obrera a la Asociación Internacional de Trabajadores (A.I.T.), en consonancia con el acuerdo de «Principios Finalidades y Tácticas».

El Congreso acuerda nombrar como Secretario General al compañero José Sánchez Corral del Sindicato de OO. VV. de Alicante.

ESTATUTOS DE SOLIDARIDAD OBRERA

TÍTULO I. DEFINICIÓN Y OBJETO

Artículo 1º. La Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA es una asociación de trabajadores y trabajadoras que se define anarcosindicalista y, por tanto, de clase, autónoma, autogestionaria, federalista, internacionalista y libertaria.

Artículo 2º. SOLIDARIDAD OBRERA se propone:

1. Desarrollar la voluntad de asociación de los trabajadores, independientemente de su sexo, raza, nacionalidad, lengua, ideas políticas o religiosas.

2. La emancipación de los trabajadores, mediante la conquista por ellos/as, de los medios de producción, distribución y consumo y la consecución de una sociedad libertaria.

3. La eliminación de cualquier forma de explotación y de opresión que atente contra la libertad de la persona.

4. El mejoramiento del medio ambiente y el desarrollo económico ecológicamente equilibrado con el planeta.

5. La práctica del apoyo mutuo y de la solidaridad entre los trabajadores, así como la defensa de sus intereses socioeconómicos inmediatos.

6. Para alcanzar los objetivos citados, establecerá relaciones con cuantos organismos obreros afines a nivel estatal e internacional puedan coadyuvar a su consecución, así como utilizar de forma preferente los medios de acción directa que en cada caso se estimen convenientes, definidos en sus plenos y congresos.

TÍTULO II. ÁMBITIO DE ACTUACIÓN

Artículo 1º. La Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA tiene como ámbito esencial de actuación territorial, el constituido por las diversas comunidades autónomas y nacionalidades que conforman el territorio del Estado Español.

Artículo 2º. El ámbito profesional de SOLIDARIDAD OBRERA es el de todos los trabajadores manuales e intelectuales, en activo o desempleo; los trabajadores autónomos que no tengan asalariados a su cargo y los pensionistas.

TÍTULO III. PRINCIPIOS RECTORES DE FUNCIONAMIENTO

Artículo 1º. El funcionamiento de SOLIDARIDAD OBRERA, tanto en la adopción de acuerdos con en la elección de sus órganos de coordinación, representación y gestión, se regirá por principios de democracia directa.

Artículo 2º. Todos los órganos de SOLIDARIDAD OBRERA están obligados a facilitar cuanta información sea solicitada por vía orgánica, o sea: Sindicato, Federación Local, Comarcal o Provincial, Comité Confederal o Regional, Comité Confederal de Solidaridad Obrera; o bien en los Comicios Orgánicos, en el punto correspondiente o en el de asuntos generales.

TÍTULO IV.ESTRUCTURAY FUNCIONAMIENTO

CAPÍTULO PRIMERO. ESTRUCTURA

Artículo 1º. Constituyen esta Confederación los sindicatos de todas las poblaciones comprendidas en su ámbito territorial. Los sindicatos federados entre sí formarán las distintas Federaciones Locales, Comarcales o Provinciales. Éstas formarán, a su vez, las Confederaciones de ámbito regional o de nacionalidad. Con la federación de estas Confederaciones queda estructurada finalmente la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA.

Artículo 2º. Con independencia de lo establecido en el artículo anterior, los sindicatos que pertenezcan a una misma actividad profesional podrán federarse entre sí, a fin de constituir las denominadas Federaciones de Ramo. Igualmente, los afiliados, tanto a sindicatos como a federaciones de ramo, podrán constituir secciones sindicales con ámbito de centro de trabajo o de empresa, según convenga. Las secciones sindicales o sindicatos encuadrados en federaciones de ramo continuarán orgánicamente vinculados a las federaciones locales correspondientes y obligados a cumplir, con carácter preferencial, los acuerdos que de éstas últimas emanen.

CAPÍTULO SEGUNDO. DE LAS FEDERACIONES LOCALES

Artículo 1º. Las Federaciones Locales que se constituyan se dotarán de un Secretariado Permanente en el que estarán representados todos los Sindicatos que lo forman con dos miembros delegados, como máximo, por sindicato. Se procurará que este Secretariado tenga, al menos, 4 miembros, responsables de las Áreas de Acción Sindical, Acción Social, Finanzas y Jurídica y Prensa y Propaganda. Se reunirá al menos quincenalmente.

Artículo 2º. Bimensualmente se convocará y celebrará Asamblea Ordinaria de Afiliados de la Federación Local, en la que se debatirán y tomarán acuerdos sobre los temas que cada sindicato presente ante el Secretariado Permanente de la F.L. Los acuerdos adoptados para tener este carácter deberán ser ratificados por las Asambleas de los sindicatos. Una vez elaborado el orden del día será hecho público con al menos quince días de antelación en los locales de la F.L. y a los sindicatos. Los sindicatos serán los encargados de convocar a todos los afiliados. Con carácter extraordinario y a petición de cualquier sindicato perteneciente a la F.L. se convocará Asamblea Extraordinaria de Afiliados.

CAPÍTULO TERCERO. DE LOS SINDICATOS

Artículo 1º. Los sindicatos que se constituyen en la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA se estructurarán en los ramos de la producción o servicio que a continuación se relacionan: Administración Pública, Alimentación, Banca, Bolsa, Ahorro y Financieras, Campo, Comercio, Construcción, Cerámica y Madera, Energía, Enseñanza, Espectáculos, Hostelería, Información y Artes Gráficas, Mar, Metal, Minería, Oficinas y Despachos, Textil, Piel y Derivados, Químicas y Afines, Sanidad e Higiene, Seguros, Transportes, Comunicaciones y todos aquellos sectores que pueda generar la evolución del mundo del trabajo. Aquellos trabajadores no adscritos a alguno de estos sindicatos de ramo se integrarán en el Sindicato de Oficios Varios.

Artículo 2º. Para la adhesión de un nuevo sindicato a SOLIDARIDAD OBRERA será necesario que lo solicite por escrito a la Federación Local correspondiente o, en su defecto, al órgano de nivel inmediato, adjuntando copia del correspondiente acta de adhesión, indicando número de afiliados y Estatutos o Reglamento Interno de funcionamiento del mismo, que no podrán contradecir en ningún caso los Estatutos ni la normativa general de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA.

Artículo 3º. Los sindicatos tienen autonomía plena dentro de su ámbito de funcionamiento siempre que dicha autonomía no contradiga los presentes Estatutos y los acuerdos generales de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA, siendo los propios responsables de las obligaciones que contraigan en su gestión.

Artículo 4º. El máximo órgano de decisión del Sindicato es la Asamblea General de Afiliados al mismo, que se convocará con una periodicidad, al menos mensual. En todo caso se celebrará para asistir con plenos derechos a Plenos de la Federación Local, Plenos Confederales y Congresos; así como para la elección de cargos de su Secretariado Permanente o de representación.
La Asamblea ordinaria del Sindicato será convocada con una antelación mínima de 10 días, remitiendo a los afiliados el orden del día con las aclaraciones e informaciones que fuesen precisas. Con carácter extraordinario se convocará la Asamblea a petición de un tercio de los afiliados. En este caso la convocatoria se realizará como mínimo con 5 días de antelación.
En ambos casos, y al inicio de la Asamblea General de afiliados, se nombrará la Mesa correspondiente, que contará al menos con tres miembros: moderador, palabras y actas, levantándose el correspondiente acta de los acuerdos, que se corregirá y aprobará al inicio de la siguiente Asamblea.

CAPÍTULO CUARTO. DE LAS SECCIONES SINDICALES

Artículo 1º. Para constituir una Sección Sindical, bien de ámbito de empresa o bien de ámbito de centro de trabajo, serán necesarios un mínimo de tres afiliados, que desarrollarán su actividad dentro del ámbito territorial que fijan los propios estatutos de las secciones sindicales, manteniendo informada periódicamente a la federación de ramo o sector que corresponda, o al sindicato, según sea de empresa o de centro de trabajo.

Artículo 2º. La Junta Sindical es el órgano de representación y gestión de aquella, coordinando y organizando el funcionamiento interno de la misma y su acción y proyección externas. Atenderán las mismas áreas que el Secretariado Permanente de la federación o el sindicato, según corresponda.

Artículo 3º. Dado que la presentación a elecciones sindicales es una cuestión meramente táctica que decide la Sección Sindical, o en su caso el Sindicato, se establece la siguiente normativa a fin de controlar sindicalmente el uso de horas sindicales por parte de los delegados.

La normativa jurídica en materia de elecciones sindicales y de representación de los trabajadores define dos figuras distintas. El representante fruto de las elecciones sindicales y aquel a quien el sindicato elige en desarrollo de la Ley Orgánica de Libertad Sindical. Sea de una forma o de otra los representantes, bien sea por elección o por designación, adquieren una situación jurídica peculiar que se caracteriza por la disponibilidad de tiempo libre en horas de trabajo (horas sindicales), garantías para la permanencia en el puesto de trabajo y ante el sistema disciplinario común a otros trabajadores, y el acceso a esferas de influencia y de decisión tanto en la empresa como en otras instituciones.
Las tareas de representación no son un privilegio sino una importante responsabilidad. Aunque hasta el día de hoy no se ha producido ninguna actuación irregular por parte de compañeros del sindicato, no es de descartar que ante el previsible crecimiento del sindicato se pudiera producir en el futuro alguna citación indeseable, que desprestigie al sindicato ante el conjunto de los trabajadores y que nos lleve a ser comparados con otros sindicatos en los que estos hechos son harto habituales.

Defendemos un modelo sindical asambleario y participativo, contrario a la creación de castas privilegiadas que operan en función de sus propios intereses. Por ello, se hace necesario regular la actuación de los representantes y delegados sindicales mediante los siguientes mandatos:

Primero. Los afiliados que sean a la vez miembros de partidos políticos u organizaciones autoritarias no podrán formar parte de las candidaturas de SOLIDARIDAD OBRERA a elecciones sindicales.

Segundo. Quienes figuren en una candidatura a elecciones sindicales al Comité de Empresa por SOLIDARIDAD OBRERA deberán firmar una carta de dimisión irrevocable sin fecha, que estará en poder de la Asamblea de la Sección Sindical o Sindicato correspondiente.

Tercero. Las horas sindicales pertenecen al sindicato con el que el trabajador se ha presentado a las elecciones sindicales, o que le ha designado.

Cuarto. El representante o delegado vendrá obligado a emplear las horas sindicales en aquellas funciones que el sindicato decida en la forma estatutariamente establecida.

Quinto. Si se diera el caso que un representante o delegado planteara objeciones a la realización de determinada tarea, deberá ponerlo inmediatamente en conocimiento del sindicato, que podrá decidir su revocación como representante del sindicato.

Sexto. El sindicato velará para que no se produzca una utilización fraudulenta de las horas sindicales y, llegado el caso, se denunciará públicamente a la persona en cuestión.

Séptimo. Será responsabilidad del secretario de organización del sindicato el solicitar de cada representante o delegado un estadillo mensual con una relación detallada de las horas utilizadas y en qué se ha dispuesto.

Octavo. Queda expresamente prohibido a los delegados sindicales y representantes de personal la realización de horas extraordinarias, comisiones de servicio voluntarias, o cualquier otra medida que atente al mantenimiento del empleo.

Noveno. Para la obtención en beneficio propio de cualquier condición o mejora extraordinaria, que no sea de aplicación general al conjunto de los trabajadores de la empresa, el delegado o representante sindical deberá comunicarlo previamente al sindicato, así como de las gestiones que serán necesarias para ello.

Décimo. En la medida en que la legislación o los pactos con las empresas lo permitan, se procurará la máxima rotatividad en los puestos de representación, de manera que el mayor número de compañeros puedan tener acceso a ello.

Undécimo. El máximo órgano de decisión del sindicato es la Asamblea de Afiliados, que en ningún caso podrá ser sustituida por asambleas de delegados que tendrán un carácter meramente técnico y de desarrollo de los acuerdos que se hayan adoptado en la Asamblea de Afiliados.

Duodécimo. Para poder concurrir a las elecciones sindicales dentro de las listas de Solidaridad Obrera o para ser designado como representante del sindicato, el trabajador deberá hacer un reconocimiento expreso de este articulado.

Décimo tercero. Se priorizará el trabajo como Sección Sindical anteponiéndolo en cualquier caso al del Comité de Empresa, siendo sus delegados representantes de la Sección Sindical en el Comité de Empresa y no meros vocales del mismo.

Décimo cuarto. Las Secciones Sindicales con mayor implantación dedicarán mayores recursos a la organización general del sindicato sin desatender su nivel de responsabilidad en su centro de trabajo. Debe procurarse la implicación de los afiliados en los temas generales del sindicato (artículos en las publicaciones, información en las cartas mensuales, convocatorias, etc.).

Décimo quinto. En casos especiales como presentación en listas conjuntas (con otros sindicatos) o como independientes (dentro de las listas de otro sindicato) acordadas en la asamblea de afiliados del sindicato, no podrá repetirse ese supuesto para las siguientes elecciones sindicales teniendo que tener Sección Sindical y listas propias para esa ocasión. El sindicato afectado hará un especial seguimiento.

CAPÍTULO QUINTO. DE LOS AFILIADOS

Artículo 1º. La afiliación se producirá a través de las secciones sindicales, de los sindicatos, o a través de las Federaciones Locales o de Ramo correspondientes. Sindicato y federación de ramo tiene la obligación de informarse mutuamente sobre las afiliaciones que se produzcan.
No podrán afiliarse a SOLIDARIDAD OBRERA los miembros de las Fuerzas de Orden Público, de ejército profesional, ni de ningún cuerpo armado o paramilitar, público o privado. Tampoco podrán afiliarse aquellas personas que propaguen ideas racistas, xenófobas, nazis y/o fascistas ni los miembros sindicales de sectas (políticas o religiosas).
La Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA admitirá la creación de asociaciones de trabajadores autónomos, que deberán ser federados a la misma. Estas asociaciones podrán tener sus propios estatutos que, respetando su especificidad, deberán contener los mismos objetivos, normativa orgánica, metodología y estrategia de actuación que los de SOLIDARIDAD OBRERA, todo ello respetando lo estipulado en el artículo 2º del título II.

Artículo 2º. Todo afiliado está obligado a respetar y a no actuar públicamente contra estos estatutos, contra cuantos acuerdos emanen de su sindicato, de todos los órganos a los que se encuentre vinculado y de todos los que se tomen en los comicios de la Organización. De la misma manera, estará obligado a cotizar en la forma que se establece en el artículo siguiente.
Ningún afiliado podrá realizar actividades de partidos políticos y otras organizaciones autoritarias al margen de SOLIDARIDAD OBRERA dentro de la misma.
Con objeto de salvaguardar la independencia de SOLIDARIDAD OBRERA, los afiliados que también lo sean de partidos políticos y otras organizaciones autoritarias no podrán ostentar ningún cargo en el seno de SOLIDARIDAD OBRERA, en ninguno de los niveles de la organización.

Artículo 3º. Se establece la cuota mínima mensual en 10 euros, pudiendo voluntariamente mantener una cuota superior, la cual se recaudará por el sindicato correspondiente. Para aquellos trabajadores en paro que no perciban prestación económica la cuota mensual se fija en 3 euros.

Artículo 4º. Con el fin de evitar una afiliación sólo por motivos jurídicos, se establece un periodo de carencia de tres meses desde la afiliación para la utilización gratuita de los servicios jurídicos; en estos casos deberán llegar a un acuerdo con el abogado. En los casos de reclamación de cantidad se establecen dos tipos de minutas dependiendo si es afiliado o no afiliado

Artículo 5º. Se producirá la baja de un afiliado por las siguientes causas:
a) Por libre decisión del mismo.
b) Por no haber satisfecho las cuotas sindicales correspondientes a seis mensualidades habiendo sido requerido para hacerlo. El abono de las cuotas pendientes conlleva la anulación de la baja.
c) Por incumplimiento grave o reiterado de los Estatutos y acuerdos de los organismos a que se encuentra vinculado.
d) Por el esquirolaje de una huelga debatida en asamblea, aprobada y convocada por Solidaridad Obrera.
e) Por avalar otra candidatura sindical distinta cuando Solidaridad Obrera se presenta a esas elecciones.
f) Por presentarse a las elecciones a Comité de Empresa por segunda vez como independiente en las listas de otro sindicato
La Asamblea del Sindicato es la que tomará la decisión de expulsión, siempre de forma razonada y mayoritaria de los asistentes a la misma.

Artículo 6º. Todo afiliado a SOLIDARIDAD OBRERA tendrá los derechos y obligaciones siguientes:

1. Derechos
• Ser informado sobre: funcionamiento orgánico, medios y métodos de lucha, así como de los fines de la Confederación Sindical.
• Recibir asesoramiento y en su caso, el apoyo y la solidaridad de su sindicato, así como de otras herramientas de la organización, en asuntos relativos a su actividad sindical, social y laboral.
• Elegir los miembros de los distintos órganos de representación de la organización.
• Ser elegido para cualquier órgano de representación, excepto los afectados por los artículos 2º y 4º de este capítulo.

2. Obligaciones
• Cotizar la cuota sindical establecida.
• Informar a los órganos del sindicato de su actividad sindical y de las responsabilidades a él encomendadas.
• Respetar los acuerdos de su sindicato y de la organización, no actuando contra los mismos.

Artículo 7º. Afiliación
• Si se ha pertenecido con anterioridad al sindicato, dará cuenta de su decisión de volver a afiliarse a la asamblea general de afiliados del sindicato, que será la encargada de aprobar o no su afiliación.
• Las solicitudes de afiliación realizadas por antiguos delegados sindicales o candidatos de otros sindicatos serán decididas en la asamblea de afiliados.

Artículo 8º. Corresponsabilidad: El compañero o compañera que proponga una idea, acción o campaña que sea aprobada, deberá corresponsabilizarse con ella, el sindicato pondrá los medios necesarios, pero quién promueve participa.

Artículo 9º. Formación de afiliados: Al objeto de que un número cada vez mayor de afiliados conozca en profundidad el funcionamiento del sindicato y pueda contribuir a desarrollar las acciones cotidianas y básicas, sin complejos ni miedos, se continuarán organizando talleres básicos de formación sindical, tanto ideológicos, como a nivel básico sobre materias de las siguientes áreas: organización del sindicato o sección, Salud Laboral, demandas ante los juzgados de lo social, preparación de reuniones con la empresa, elaboración de comunicados y publicaciones, etc.

TÍTULO V. DE LOS ÓRGANOS RECTORES

CAPÍTULO PRIMERO. DEL CONGRESO DE SOLIDARIDAD OBRERA

Artículo 1º. El Congreso Confederal de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera es el máximo órgano de decisión de la misma. Se celebrará con carácter ordinario cada cuatro años, y extraordinariamente cuando lo decida el órgano que se determina o lo soliciten 1/3 de los sindicatos federados a la Confederación Sindical Solidaridad Obrera. En el supuesto de solicitarse la celebración por el citado 1/3 de sindicatos, la convocatoria habrá de efectuarse obligatoriamente por el Secretario Permanente de la Confederación.

CAPÍTULO SEGUNDO. DEL PLENO CONFEDERAL

Artículo 1º. El Pleno Confederal es el máximo órgano de decisión entre congresos de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera. Se celebrará de forma ordinaria con una periodicidad máxima de un año, y extraordinariamente cuando lo decida el Comité Confederal o cuando lo decida 1/3 de los sindicatos. Los acuerdos de los Plenos Confederales no podrán contradecir o alterar sustancialmente los del Congreso.

CAPÍTULO TERCERO. DEL COMITÉ CONFEDERAL

Artículo 1º. El Comité Confederal de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera es el órgano que coordina y desarrolla la ejecución de los acuerdos tomados por la Organización en sus Congresos y Plenos Confederales. Está formado por el Secretariado Permanente y los Secretarios de las distintas Confederaciones y Federaciones de Ramo, éstos últimos con voz y sin voto.
Cada Confederación Regional, al igual que el Secretariado Permanente, éste de forma colegiada, contará con un voto.

Artículo 2º. El Comité Confederal de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera se reunirá de forma ordinaria cada dos meses y extraordinariamente cuando lo estime pertinente el Secretariado Permanente o 1/3 de las Confederaciones.

CAPÍTULO CUARTO. EL SECRETARIADO PERMANENTE DEL COMITÉ FEDERAL.

Artículo 1º. El Secretariado Permanente de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera, es el máximo órgano de gestión de la Organización. Coordina y desarrolla el trabajo del Comité Confederal, a fin de que los acuerdos y decisiones de la Organización se lleven a cabo con eficacia.

Artículo 2º. El Secretariado Permanente del Comité Federal de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera está formado por la Secretaría General y las Secretarías de Organización, que lleva implícita la Vicesecretaría General; de Acción Sindical, de Administración y Finanzas; de Información e Imagen; de Acción Social; de Formación y Cultura; de Relaciones y Jurídica.

Artículo 3º. El Secretariado Permanente será elegido por el Congreso Confederal, y, excepcionalmente por un Pleno Confederal, entre las candidaturas completas propuestas por los sindicatos, que serán conocidas con quince días de antelación a la elección.

Artículo 4º. El periodo de permanencia en el cargo de los miembros del Secretariado Permanente, incluido el Secretariado General, será de cuatro años, permaneciendo en funciones durante el proceso de renovación.

CAPÍTULO QUINTO. DEL SECRETARIO GENERAL.

Artículo 1º. El Secretario General de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA ostentará la representación pública y legal de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA, teniendo las facultades legales que le corresponden como representante legal y público de la misma. Estas facultades serán ejercidas en asuntos de interés para la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA, siendo responsable ante la misma de su gestión.

CAPÍTULO SEXTO. DOMICILIO

Artículo 1º. A todos los efectos, el domicilio de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA estarán en Madrid (28012) en la calle Espoz y Mina nº 15, pudiéndose establecer las delegaciones que se crean necesarias por el Comité Confederal de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA.

CAPÍTULO SÉPTIMO. MODIFICACIÓN, DISOLUCIÓN Y FUSIÓN

Artículo 1º. La Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA no se podrá disolver si así lo acuerdan el 25% de los afiliados al menos, en Congreso Confederal convocado al efecto, en el cual se resolverán cuantas incidencias se deriven de la misma. El Congreso de SOLIDARIDAD OBRERA convocado al efecto, es el único órgano competente para acordar la fusión, modificación y/o absorción de otras organizaciones sindicales.

TÍTULO VI. DEL PATRIMONIO DE SOLIDARIDAD OBRERA

Artículo 1º. El Patrimonio de la Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA está integrado por:

1. Las cuotas de sus afiliados.
2. Los bienes, muebles e inmuebles que por cualquier título han sido o pudieran ser adquiridos por la Organización y por los ingresos que de los citados bienes puedan derivarse.
3. Cualquier otro recurso legalmente obtenido.