“Anarquismo en movimiento” breves apuntes suplementarios

Miércoles 28 de mayo de 2014, por frank

“Anarquismo es movimiento” breves apuntes suplementarios

Coincido plenamente con Tomás (si bien él piensa que no) en que lo más importante es estar luchando con los demás y recusar la autoridad y la jerarquía, ser respetuoso para con ellos que reconozcan con nosotros que la muerte de hambre de los niños es un crimen, que un régimen social que lo justifica es una cloaca.

Luego si entre los demás que están en la lucha hay creyentes y seguidores de Alá, Jesús, Lenin, la Pachamama, etc., les voy a preguntar ¿Para qué los tuyos degüellan a mujeres que estudian y enseñan?, ¿Por qué estar en contra del aborto y de la libertad sexual de la mujer?, ¿Por qué querer fusilar en la lucha anticapitalista a supuestos traidores, por qué edificar campos de concentración para los desafectos? ¿Por qué despreciar a las mujeres como infrahumanas?

Otro punto de coincidencia, que es una consecuencia del precedente, es la fijación de algunxs, en la etiqueta “anarquista” y dentro de la misma, en el anarquismo de pura cepa, o sea que se viene a reconstruir una jerarquía, pero, ojo, ¡es una jerarquía anarquista!

Notas de la reseña

1) Dos citas siempre útiles

No se puede predicar fraternidad y luego ser un quisquilloso, vengativo, criticón, camorrista, difamador o envidioso. No quisquilloso, vengativo, criticón, camorrista, difamador o envidioso. No se puede presumir de amante de la libertad y luchador por la emancipación, y luego ser un intransigente y amigo de imponerse en sus tertulias, reuniones y relaciones sociales, y en el hogar, con su compañera e hijos, un tirano e inquisidor, cuando no un miserable explotador.

Galo Díez, Esencia ideológica del sindicalismo, Gijón, 1922, p. 38 [http://www.fondation-besnard.org/spip.php?article667].


Por otra parte, su [del obrero consciente] enseñanza y sus propagandas están matizadas de ordinario por temas moralizadores. El respeto a la mujer y la igualdad de los sexos en el hogar y en la sociedad, el amor a la naturaleza y a la cultura, la lucha contra el alcoholismo, el tabaco y el juego de azar son motivos constantes de sus artículos periodísticos y de las peroratas de sus mítines. Finalmente, el ácrata íbero acoge con fervor y alía estrechamente a su credo todas las corrientes sociales marcadas por el sello de la novedad.

Díaz del Moral, Historia de las agitaciones campesinas andaluzas – Córdoba (antecedentes para una reforma agraria) ( texto de 1923, editado en 1928, a causa de la dictadura de Primo de Rivera).
Madrid, reeditado en 1967, p. 182.

(2) Para decirlo sin la diplomacia de Tomás significa que lo mismo que el Palacio de Invierno, la Tcheka y los campos de concentración y la NEP de Lenin y Trotsky no volverán (excepto si vencen el PKK y los Tigres Tamules, tan obcecados por nuevos gulags emancipadores), tampoco volverán las golondrinas del Comunismo Libertario, de la Autogestión y de la Columna Durruti. La Historia no se repite y lo demostró Hugo Chávez Frías con su excelsa mezcolanza de loas al leninismo, a la multinacional Chevron y a no pocas otras, al ejército, sin olvidar la virgen de Betania.

No existen ni progreso cultural ni futuro revolucionario previsibles ni deducciones de insurrecciones a partir de datos económico-sociológicos. Para quienes lo duden, el desplome interno de la URSS, no fue pregonado previalente por Comités Centrales de ningún partido comunista o grupos adictos del marxismo científico; ni tampoco el zapatismo en Chiapas.

Es en la base, donde pisamos, donde está el camino que inventar y conociendo y reconociendo los yerros del pasado: alianza con la burguesía en el poder (Azaña, Companys, y partidos-grupos sedientos de jerarquía) y no con la depauperada en la calle; disciplina, acatamiento y jerarquía dentro del anarcosindicalismo a partir de 1937 y su casi continuación en el exilio y con el renacer de la CNT hasta el fin del siglo XX y luego unos pocos humos de ascuas de vez en cuando.

(3) Que me sea permitido, al mismo tiempo, expresar el deseo, que la gran inteligencia de Marx le haga entender al final -una cosa que generalmente los padres comprenden poco- que puesto que el niño creció es preciso emanciparle de cualquier tutela, lo mismo pública que enmascarada.[…]

Enemigo convencido del Estado y de todas las instituciones económicas como políticas, jurídicas y religiosas del Estado; enemigo en general de todo lo que en el lenguaje de la gente doctrinaria se denomina la tutela benefactora ejercida bajo cualquier forma, por las minorías inteligentes, y naturalmente desinteresadas, sobre las masas; convencido que la emancipación económica del proletariado, la gran libertad, la libertad real de los individuos y de las masas y la organización universal de la igualdad y de la justicia humanas, que la humanización del rebaño humano en una palabra, es incompatible con la existencia del Estado o cualquier otra forma de organización autoritaria, inicié desde el año 1868, época de mi ingreso en la Internacional, en Ginebra, una cruzada contra el mismo principio de autoridad, y empecé a predicar en público la abolición de los Estados, la abolición de todos los gobiernos, de cuanto se llama dominación, tutela poder, incluida desde luego la supuesta revolucionaria y provisional, que los jacobinos de la Internacional, discípulos o no discípulos de Marx nos recomiendan como un medio de transición absolutamente necesario, eso pretenden, para consolidar y organizar la victoria del proletariado. Siempre pensé y pienso hoy en día más que nunca que esa dictadura, resurrección encubierta del Estado, nunca podrá producir otro efecto que el paralizar y matar la vitalidad misma y la potencia de la revolución popular.

Carta de Miguel Bakunin a Anselmo Lorenzo, 10 de mayo de 1872 [http://www.fondation-besnard.org/spip.php?article794]

(4) […] no hay que olvidar sin embargo que el sentido de todo acto terrorista se mide por sus resultados y por las impresiones que produce.

Esta observación puede servir de criterio para distinguir los actos que ayudan a la revolución y los que resultan ser una pérdida inútil de fuerza y de vidas humanas. La primera condición, de importancia vital, consiste en que los actos de un terrorista sean comprensibles para todos, sin largas explicaciones ni un complicado motivo. En cada localidad hay individuos tan conocidos por sus acciones (no importa si en todo el país o entre los vecinos de una comarca) que cualquier anuncio de un atentado contra ellos, de una manera inmediata y sin que sea necesario el apoyo de la propaganda revolucionaria, revela su pasado y el acto terrorista aparece con absoluta claridad. Si para comprender un acto el hombre de la calle, que no es militante, se tiene que romper la cabeza, la influencia de ese acto resulta nula o incluso negativa. El acto de protesta se convierte entonces para las masas en un crimen incomprensible.

Pedro Kropotkin, 1906.

[http://www.fondation-besnard.org/spip.php?article798]