César Martínez Lorenzo

Viernes 23 de octubre de 2015, por frank

César Martínez Lorenzo

Desde el nacimiento hasta la muerte, César siempre estuvo apasionadamente próximo del movimiento anarcosindicalista español. Él vivió en carne propia parte de las esperanzas y de las turbulencias del mismo.

Desgarrado primero entre la pasión por la historia y una inclinación por la militancia antifranquista en la Federación Ibérica de las Juventudes Libertarias en el exilio en Francia, se decantó paulatinamente por un enfoque sociológico global de la sociedad.

Simultáneamente, se ancló en su familia « francesa », forzosamente vinculada a sus padres anarcosindicalistas españoles exiliados en Francia. Dos personalidades distintas y tan fuertes que él tuvo que dedicarles un libro para homenajearles y expresar su distanciamiento.

Estas tres influencias:

- una infancia con el peso del exilio anarcosindicalista español duramente dividido;

-una vida familiar equilibrante;

-un retroceso cada vez más seguro respecto de la obsesión suscitada por la guerra social española de 1936-1939;

fueron determinantes, a mi parecer, sobre César Martínez Lorenzo.

César supo siempre escuchar a los compañeros que contactó en el periodo de los 60 para preparar la primera edición de su libro. Luego fue sopesando, valorando sus testimonios.

Era un momento particular de soledad, de oscuridad de las ideas anarquistas en Francia y en Europa. Tal ambiente pesaba encima de los compañeros que le abrían las puertas a César, hijo de uno de los secretarios generales más famosos del anarcosindicalismo español.

Había también mucha emoción porque dichos camaradas podían por fin confiarse a un historiador que les entendía, les apoyaba y vibraba con ellos.

Fue preciso que César empleara mucho tacto, mucha ponderación para exponer los elementos de eventos tan vitales para sus interlocutores, entre los cuales su propio padre, como para él mismo. Fue así como redactó Los anarquistas españoles y el poder, 1868-1969.

Mucho más tarde, César aumentó magistralmente su estudio, enriqueciendo su aproximación. Se publicó en 2006 en francés con el título de El movimiento anarquista en España. Poder y revolución social.

César supo hallar el tiempo de estudiar mucho como historiador poniendo un foco imprescindible, meditado, personal y renovado sobre el anarcosindicalismo (que llamaba anarquismo como en la tradición ibérica hasta el fin del franquismo) y sus relaciones con el poder y la revolución social.

Y la ayuda generosa, desinteresada que recibió César, él supo devolverla cuantas veces se la pidieron. Y eso hasta estas últimas semanas.

Él proseguía, naturalmente, sin ostentación, el papel del historiador proletario que desea aclarar, estimular la tradición que eligió: el anarquismo obrero en España y en otras tierras.

Frank Mintz 22.10.2015.