LAS CALLES Y EL PELIGRO

Lunes 24 de diciembre de 2018, por Ferrer Christian

Los mismos nombres de las calles nos despistan e imponen la "versión" actual de la realidad. Así la cumbre más alta de Bulgaria se llamó Vraj [pico] Musalá, luego Vraj Tsar Ferdinánd, para volver a Vraj Musalá y pasar a Vraj Stálin, y rebotar a Vraj Musulá.

Lo mismo fue para las calles importantes de las ciudades y aldeas.

Con Christian Ferrer tenemos este hermoso homenaje argentino a sus mejores criminales.

Pedro Kropotkin también pensó en homenajear a los criminales como lo explicó en

Atentados y práctica anarquista [el título es mío]
http://www.fondation-besnard.org/spip.php?article798

Los ingenuos compañeros de Buenos Aires pueden apreciar:

’[...]no hay que olvidar sin embargo que el sentido de todo acto terrorista se mide por sus resultados y por las impresiones que produce.

Esta observación puede servir de criterio para distinguir los actos que ayudan a la revolución y los que resultan ser una pérdida inútil de fuerza y de vidas humanas."

Por eso la Memoria Histórica tiene sus chispas prácticas.

No tan impactantes, obviamente, que las inundaciones y otras catástrofes climáticas y mineras, y arquitectónicas y sanitarias que no tienen ninguna relación [lo dicen los presidentes, ministros, sacerdotes y omnisabios de las cúpulas) con el capitalismo y el socialismo real y la santa ética religiosa.

Gracias a Christian Ferrer los planos callejeros nos recuerdan su rostro simbólico

Frank 24.12.18

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