Carta de Bakunin a Talandier sobre Nechaev

Carta de Bakunin a Talandier sobre Nechaev

Viernes 10 de febrero de 2006, por Bakounine

Carta de Bakunin a Talandier sobre Nechaev

Introducción

Faltan muchos textos de Bakunin en castellano. En particular sobre el episodio de las relaciones entre Bakunin y Nechaev.

Deslumbrado primero por la firmeza revolucionaria y el ímpetu juvenil de Nechaev, Bakunin se percató de la doblez constante de su presunto amigo, lo que fue evidente en el texto del Catecismo revolucionario. Sistemáticamente atribuido a Bakunin por los estudiosos marxistas y burgueses, hecho rechazado por los bakuninistas, el problema fue zanjado por Michael Confino en el oeste y Natalia Pirumova en la URSS en los 70. Con enfoques y argumentos distintos concluyeron ambos especialistas en que la autoría del Catecismo revolucionario le correspondía enteramente a Nechaev.

El Catecismo consta de cuatro partes :

a) Relacion del revolucionario consigo mismo

IV El revolucionario desprecia la opinión pública. Sólo tiene desprecio y odio por la moral social actual, por sus directivas y manifestaciones. Para él, lo que es moral es cuanto contribuye al triunfo de la Revolución; inmoral y criminal es cuanto le pone traba.

VI Es preciso que el revolucionario, duro para sí mismo, lo sea también para los otros. Todos los tiernos sentimientos que hacen afeminados, tales como los vínculos familiares, la amistad, el amor o el agradecimiento, la misma honra, tienen que ser ahogados en él por la única y fría pasión por la obra revolucionaria. Sólo existe en él un único goce, un único consuelo, un galardón, una satisfacción : la victoria de la Revolución. Sólo debe tener, noche y día, un único pensamiento y un solo objetivo : la destrucción inexorable. Prosiguiendo con sangre fría y sin tregua el cumplimiento de este objetivo, tiene que prepararse a morir y también a matar con sus propias manos a cuantos se opongan a sus fines.

VII La naturaleza del verdadero revolucionario excluye todo romanticismo, toda sensibilidad, todo entusiasmo, toda pujanza. Excluye asimismo todo sentimiento de odio o venganzas personales. A la pasión revolucionaria, ya convertida en él en segunda naturaleza, debe unirse el frío cálculo. Por todas partes y siempre, tiene que obedecer, no a sus impulsos personales, sino a lo que exige el interés general de la revolución.

b) Relacion del revolucionario con sus camaradas en el plano revolucionario

X Cualquier camarada tiene que tener a su disposición algunos revolucionarios de segundo o tercer orden, o sea los que no están del todo iniciados. Debe considerarles como una parte del capital común puesto a su disposición [...] (1)

c) Relacion del revolucionario con la sociedad

(no tiene que pararse “ante el exterminio de la misma, ante vínculos o cualquier individuo que pertenezcan a este mundo, en el que todos tienen que ser odiados por igual”; lógica consecuencia es el uso del chantajeo, de las ejecuciones) .

d) Relacion del grupo de camaradas para con el pueblo
(La emancipacion vendra de la insurreccion y por eso es preciso aproximarse a los “bandoleros, estos verdaderos y unicos revolucionarios en Rusia.”(2)

Bakunin remitió en junio de 1870 una larga carta en ruso a Nechaev en la que, reconociendo su propia ingenuidad, deshacía el sistema falaz y manipulador de Nechaev y rompía con él. Simultáneamente daba Bakunin su visión de la lucha en el plano anarquista.

Pero ni este afecto ni esta estima podrían impedirme de decirle con toda franqueza que su sistema de mistificación, que tiende cada vez más a convertirse en su principal, solo y único sistema, su arma y método predilecto, resulta funesto por la misma Causa. [...]

Sí, querido amigo, usted no es un materialista como nosotros, pobres pecadores, sino un idealista, un profeta; monje de la Revolución, su héroe no puede ser ni Babeuf ni siquiera Marat, sino cualquier Savonarola. Por su forma de espíritu usted resulta más próximo a [....] los jesuitas que a nosotros. Usted es un fanático. De ahí su fuerza muy grande de carácter pero también su ceguera, y la ceguera es un punto flaco grande y peligroso; la energía ciega tienta y tropieza; y cuanto más fiera es dicha energía, más graves y más seguros son los errores. [ ... ]

Ante todo, mi sistema difiere del de usted en eso que no admite ni la utilidad ni siquiera la posibilidad de una revolución otra que la revolución espontánea, o sea popular y social [ ... ] Por eso el único objetivo de la sociedad secreta tiene que ser no la constitución de una fuerza artificial fuera del pueblo, sino el despertar y organizar las fuerzas populares espontáneas; en estas condiciones, el ejército de la revolución, el único que sea posible y real, no se situará fuera del pueblo, será el mismo pueblo. No se le despertará con medios artificiales. Las revoluciones populares las engendran el mismo empuje de las cosas o aquella corriente histórica que, invisible y subterránea, incesante y siempre muy lenta, impregna las capas populares, les invade cada vez más, hasta brotar afuera y, barriendo los obstáculos, y destruir todo lo que encuentre en su camino. [... ] Siendo el pueblo el ejército revolucionario, es ésta nuestra plana mayor, es éste el valioso material de la organización secreta. Pero este mundo, se tiene que organizarlo moralizarlo efectivamente. [... ]

¿Cómo moralizar este mundo ? despertando en él sincera y conscientemente y fomentando en su espíritu y en su corazón la única y archiconstante pasión por la emancipación del pueblo entero y de toda la humanidad. Ésta es una religión nueva y única, cuya fuerza puede mover el alma y crear una fuerza colectiva y salvadora. Tal debe ser en adelante el único contenido de nuestro programa. Su meta inmediata es crear una organización secreta, que deberá simultáneamente formar una fuerza popular de apoyo y constituir una escuela práctica para la educación moral de todos los miembros.[.. ] pero si somos anarquistas, preguntará usted, ¿con qué derecho queremos actuar sobre el pueblo y con qué medios lo haremos? Dado que rechazamos cualquier autoridad, ¿con qué poder, o mejor con qué fuerza dirigiremos la revolución del pueblo?

Mediante una fuerza invisible que no tendrá ningún carácter público y que no se impondrá a nadie; mediante la dictadura colectiva de nuestra organización que será cuanto más poderosa que será invisible, no declarada y estará desprovista de cualquier derecho y papel oficial. [estatutos de la sociedad secreta] sinceridad absoluta entre los afiliados. Se destierra cualquier jesuitismo de las relaciones, como los métodos pérfidos y desleales tales como la desconfianza odiosa, la vigilancia mutua, el espionaje y las denuncias recíprocas. Toda crítica en ausencia de la persona en causa queda prohibida. Si un afiliado tiene que reprochar algo a otro, tiene que hacerlo en la asamblea general y en su presencia.[...]

El control jesuítico, los obstáculos de tipo policial y la mentira adoptada como sistema se excluyen categóricamente [... ] (3)

Ahora es más comprensible el documento a continuación, escrito un mes más tarde.

Frank Mintz, febrero de 2006.

Carta de Bakunin a Talandier sobre Nechaev

Este 24 de julio de 1870, Neufchâtel, de regreso a Locarno.

Querido amigo :

Acabo de enterarme de que Nechaev se presentó en su casa y usted enseguida le entregó las direcciones de nuestros amigos Mroczkowski y su mujer. Deduzco de esto que las dos cartas en que Ogarev y yo le habíamos avisado y suplicado que le rechazara llegaron demasiado tarde, y sin exageración alguna, considero el resultado de esa demora como una gran desgracia. Puede parecerle extraño que le aconsejemos que rechace a un hombre, al que le dimos credenciales para usted escritas con palabras sumamente calurosas. Pero dichas credenciales son del mes de mayo, y desde entonces descubrimos y tuvimos que convencernos de la existencia de cosas tan graves que debimos romper todas nuestras relaciones con Nechaev, y con el riesgo de pasar a sus ojos por hombres inconsecuentes y ligeros, pensamos que era un deber sagrado avisarle y prepararle en contra de él.

Ahora voy a trata de explicarle con pocas palabras los motivos de este cambio.

Sigue siendo perfectamente verdadero que Nechaev es el hombre más cruelmente perseguido por el Gobierno ruso, y que éste cubrió todo el continente de Europa con un sinfín de espías para dar con él en todos los países pidiendo la extradición tanto en Alemania como en Suiza. Eso nos lo hace sagrado para nosotros. También es verdad que Nechaev es uno de los hombres más activos y más enérgicos que he encontrado. Cuando se trata de servir a lo que llama la causa, no se apiada, no vacila y no se para en nada, y se muestra tan despiadado para sí mismo como para los demás. Tal es la cualidad principal que me atrajo y que me hizo buscar mucho tiempo su alianza. Algunos pretenden que él es sencillamente un estafador redomado - es una mentira - es un fanático con entrega pero al mismo tiempo un fanático muy peligroso y cuya alianza sólo podría ser funesta para todos.

Ahora viene el por qué de esta carta.

Formó parte primero de un Comité oculto que realmente existió en Rusia. Este Comité ya no existe. Todos sus componentes fueron detenidos. Nechaev quedó solo, y a solas él está constituyendo hoy por hoy lo que llama el Comité. Ya diezmada la organización rusa en Rusia, él se esfuerza por crear otra nueva en el extranjero. Todo esto sería muy natural, muy legítimo, muy útil, pero la manera cómo se porta resulta detestable. Sumamente impresionado por la catástrofe que acaba de destruir la organización secreta en Rusia, él se fue paulatinamente convenciendo de que para fundar una sociedad seria e indestructible era preciso tomar por base la política de Maquiavelo y adoptar de lleno el sistema de los jesuitas : por cuerpo la única violencia, por alma la mentira.

La verdad, la confianza mutua, la solidaridad seria y severa sólo existen entre una decena de individuos que conforman el sanctus sanctorum [el lugar mas santo]de la sociedad . Todos los demás debe servir como instrumento ciego y como materia explotable en manos de esta decena de hombres realmente solidarizados. Está permitido, incluso se manda, engañarles, comprometerles, robarles y, de ser necesario, hundirles. Son carne de conspiración. Un ejemplo : usted recibió a Nechaev gracias a nuestra carta de recomendación, le dio en parte su confianza, le confió a sus amigos - entre otros al señor y a las señora Mroczkowski. Ya está implantado en el mundo de usted. ¿Qué hará ? Le soltará primero una sarta de mentiras para aumentar la simpatía y la confianza en usted. Pero no se conformará con eso. Las simpatías de hombres tibios, que sólo se entregan en parte a la causa revolucionaria, y que fuera de dicha causa tienen aún intereses humanos, como amor, amistad, familia, vínculos sociales, estas simpatías no son a sus ojos una base suficiente. En nombre de la causa, él debe adueñarse de toda su personalidad, sin que usted se dé cuenta. Para ello, le estará espiando, procurando apoderarse de todos los secretos de usted, y por eso mismo, de estar usted ausente, una vez solo en su aposento, abrirá todos los cajones, leyendo la correspondencia de usted, y cuando una carta le parezca interesante, es decir comprometedora desde cualquier punto de vista que fuere, sea para usted mismo, sea para uno de sus amigos, la robará guardándola con sumo ciudado como un documento en contra de usted o de su amigo. (Asi obró con Ogarev, conmigo, con Tata, y con otros amigos - y cuando en asamblea general le convencimos, se atrevió a decirnos con cinismo : pues sí, es nuestro sistema, consideramos como enemigos, y tenemos el deber de engañar, de comprometer a cuantas personas no estén completamente con nosotros. O sea a cuantos no estén convencidos de la belleza de ese sistema y no hayan prometido aplicarlo como ellos mismos.)

Si usted le presentó a un amigo, su primer cuidado será sembrar entre ustedes la división, los chismes, la intriga, en una palabra, enemistarles. Su amigo tiene una mujer, una hija, buscarán seducirla, hacerle un niño, para arrancarle a la moralidad oficial y lanzarla en una protesta revolucionaria forzada contra la sociedad. Cualquier relación personal, cualquier amistad, cualquier vínculo están considerados por ellos como un mal, que tienen el deber de destruir, porque todo esto constituye una fuerza que por estar fuera de la organización secreta debilita la fuerza única de la misma. No grite por ver exageración, todo eso me fue ampliamente desarrollado y probado. Al verse desenmascarado, este pobre Nechaev es aún tan ingenuo, tan niño, a pesar de su perversidad sistemática, que creyó posible convertirme. Fue hasta suplicarme que yo aceptara que él desarrollase esta teoría en un periódico ruso que propuso que lanzáramos. Trahicionó la confianza de todos nosotros, nos robó cartas, nos comprometió horriblemente, en una palabra, se condujo como un miserable. Su única disculpa es su fanatismo. Es un terrible ambicioso sin saberlo, porque terminó por identificar del todo la causa de la revolución con su propia persona. Pero no es un egoista en el sentido banal de esta palabra, porque él se arriesga a horrores, y lleva una vida de martirio, de privaciones y de trabajo increíbles. Es un fanático y su fanatismo le impide ser un jesuita perfecto. A veces ello le hace parecer un tonto. La mayoría de sus mentiras son groseras. Juega al jesuitismo como otros juegan a la revolución. A pesar de esta ingenuidad relativa, es muy peligroso, porque comete a diario actuaciones, violaciones de confianza, traiciones contra las que resulta muy difícil de resguardarse, por sospechar a duras penas la posibilidad de las mismas.

Con todo, Nechaev es una fuerza, porque es una inmensa energía. Es con una pena grande que me separé de él, porque el servicio de nuestra causa requiere mucha energía y que pocas veces se la encuentra desarrollada hasta tal punto. Pero tras haber agotado todos los medios de convencerme, tuve que separarme, y una vez separado, tuve que combatirle con creces. Su último proyecto fue ni más ni menos que formar una pandilla de ladrones y bandoleros en Suiza, naturalmente con el objetivo de constituir un capital révolucionario. Le salvé forzándole a que dejara Suiza, porque es seguro que le habrían descubierto, él y su pandilla, en unas pocas semanas, se habría perdido y nos habría perdido a todos con él.

Su compañero y camarada Serebrenikov es un maleante de verdad, un mentiroso descarado, sin la excusa, sin la santidad del fanatismo. Fui testigo de numerosos robos de papeles y cartas que cometió.

Y tal es la gente que Mroczkowski, pese a que fuera avisado por Jukowski, estimó deberle presentar a Dupont y a Bradlaugh. El mal está hecho, hay que repararlo sin ruido, sin escándalo dentro de lo posible.

1) En nombre de la paz interior, de la tranquilidad de la familia y de la consideración personal de usted, le suplico que le cierre la puerta de su casa. Hágalo sin explicación, corte sin más. Por muchas razones, no deseamos que sepan por ahora que les estamos dando guerra en todos los planos. Tienen que imaginarse que los avisos en contra de ellos vinieron del campo de nuestros adversarios ; lo que por otra parte estará perfectamente conforme a la verdad, porque sé que se escibió con mucha energía contra ellos en el Consejo general de Londres. No se deje pues desenmascarar antes de que convenga ante ellos. Nos robaron papeles, que tenemos primero que recuperar.

2) Persuada a Mroczkowski de que la salvación de toda su familia exige que rompa completamente con ellos. Que él prepare en contra de ellos a Marie. El sistema, el goce de ellos consiste en seducir y corromper las jóvenes. De este modo se domina a toda la familia. Me daría pena que hubieran sabido la dirección de Mroczkowski - porque serían capaces de denunciarle. ¿Acaso no osaron confesarme abiertamente en presencia de un testigo, que delatar a la policía secreta a un miembro con poca o solo con media dedicación, es uno de los medios cuyo uso consideran muy legítimo y útil algunas veces. Hacerse con los secretos de una persona, de una familia para tenerla en sus manos, es su principal medio.

Me asusta tanto que ellos sepan la dirección de Mroczkowski que les aconsejo, que les suplico que cambien de alojamiento de modo a que no puedan descubriles. Si después de esto Mroczkowski, confiando como un fatuo en su propio juicio, continúa sus relaciones con esos señores, que caigan sobre él las consecuencias funestas, inevitables de tal ceguera vanidosa.

3) Es preciso que usted y Mroczkowski avisen a todos los amigos a quienes pudieran presentar esos señores para que estén sobre aviso y no les den ni confianza, ni asistencia.

Nechaev, más obstinado que nunca se pierde fatalmente. El otro ya está perdido. Nuestros amigos no deben participar de la ruina vergonzosa de ambos.

Todo esto es muy triste y muy humillante para nosotros que se los habíamos recomendado, estimado amigo, pero la verdad es aún la mejor solución y el mejor remedio contra todas las culpas.

Respóndame a Locarno: Suiza - Cantón de Tesin - Locarno - Signora Teresa Pedrazzini - per la signora Antonia.

[en margen: De usted M.B.]

1) Barrué Jean, Bakounine et Netchayef, París, 1971, pp.62, 63, y también Confino Michael, Violence dans la violence (le débat Bakounine-Necaev), París, 1973, pp.100-102, [Trad. adaptada de ambos libros].

2) Citas traducidas de comentarios en ruso, en espera de disponer del texto completo en ruso.

3) Bakunin Œuvres Complètes V, París, 1977, pp. 222, 225, 230, 236, 237, 241, 243.