Azarreto Manuel Las pendientes resbaladizas (los anarquistas en España), Res. 2

Azarreto Manuel Las pendientes resbaladizas (los anarquistas en España), Res. 2

Viernes 3 de marzo de 2006, por frank

Azarreto Manuel Las pendientes resbaladizas (los anarquistas en España), Montevideo, Germinal, 1939, 253 pp.Res. 2
“Como es lógico suponer, la intervención en esa lucha armada de los obreros adheridos a la CNT y de los anarquistas organizados en la FAI produjo inmensa expectativa y hondas preocupaciones en el seno de los militantes de les centrales obreras de ambas orillas del Plata, FORU y FORA [...] Sin embargo, lo que no imaginábamos, pronto íbamos a recibir los primeros balbuceos de desviación. Luego, documentación confirmatoria. Después, argumentaciones sofisticadas decepcionantes. La revolución social había sido frenada y se la postergaba.” (pp. 18-19) “ha llegado el momento, a nuestro entender; de analizar las causas que obligaron a los camaradas de la CNT y la FAI a intervenir en la guerra civil que desangró y continúa desangrando al pueblo español ; comentar las actividades de los mismos en sus diversas posturas ; puntualizar los graves errores y claudicaciones cometidos y desmenuzar los conceptos vertidos para justificarse y los métodos que practicaron, aconsejaron y pretendieron dar de herencia al movimiento anarquista internacional. [...] sin preocuparnos por la opinión que merezca este trabajo a los claudicantes, a los enfermos de revisionismo y a los autoritarios ” (p. 21)

Luego el autor aduce elementos críticos del anarquismo ibérico como los contactos con la izquierda y la alianza CNT-UGT en Asturias de 1933-1934, basándose en la historia del movimiento de Buenacasa : “Indudable también que el mencionado organismo [CNT], en los años que transcurren desde 1919 hasta [1926], ha sufrido los más lamentables errores y las más funestas desviaciones (p. 24, en El Movimiento Libertario Español (Historia y crítica 1886-1926), París, 1966, p. 25).”

La batuta amenazadora de un director de orquesta cascarrabias parece exagerada, pero el autor pasa a la política gubernamental en plena guerra destacando el Programa de unidad y acción UGT-CNT :

“La idea que guía a la UGT y a la CNT a coincidir en estas reinvindicaciones inmediatas es la de vencer al fascismo rápida y rotundamente, valorizar una positiva democracia en todos los lugares de organización y de acción de guerra, robustecer al Comisariado como medio de depuración y de engrandecimiento del Ejército Popular y coadyuvar de hecho con su experiencia y su fuerza, en la obra de los gobiernos, descargándoles de una gran parte de su responsabilidad. [...]

Colectivizaciones 1) la UGT y la CNT estiman precisa la legalización jurídica de las Colectividades y por ello consideran necesaria una legislación sobre Colectividades que determine cuales de éstas deben continuar existiendo, normas para su constitución y funcionamiento e intervención del Estado en las mismas. Las Colectividades que no se ajusten a esta legislación deben desaparecer. (p. 30)”

Azaretto se funda en un articulo de Tierra y Libertad de mayo de 1936 “Las pendientes resbaladizas” en que se denunciaba la “prédica de la toma del Poder, cualquiera que sea la intención de sus portavoces, no puede beneficiar más que a los partidos que cifran en eso todo su revolucionarismo. Nosotros no queremos la toma del Poder, queremos destruirlo, y no sólo destruirlo, sino impedir que se reconstruya.”

Opone Azaretto, sagazmente al parecer, un texto de Santillán en contra de una campaña de abstención en febrero de 1936 para que no venciera el fascio a la declaración del Comité Nacional de CNT, el mismo mes, con la famosa alternativa “o fascismo o revolución social. Vencer a aquél es obligación de todo el proletariado y de los amantes de la libertad, con las armas en la mano ; que la revolución sea social y libertaria debe ser la más profunda preocupación de los confederados.”

Pero se sabe que el autor del texto, y en ese momento secretario nacional era Horacio M. Prieto. El mismo dijo (unos cinco o seis meses después) : "Esto me parece imposible: habéis ido demasiado lejos y lo vamos a pagar muy caro; estoy del todo convencido de que perderemos la guerra porque la intervención extranjera tendrá lugar."(citado por C. Lorenzo, Les anarchistes espagnols et le pouvoir, pág. 120, retraducido del francés). Un cambio fulminante y colectivo de la cúpula cenetista. De paso se puede notar el absurdo de considerar que los extranjeros - o sea ejércitos de los países capitalistas con capacidad imperialista - iban a intervenir a causa de la buena o mala conducta de los trabajadores, cuando ya lo hacian en la época contra las pequeñas burguesias de paises de sus zonas predilectas en la época : EE UU en Cuba, Nicaragua, Haití, etc.

Azaretto arremete contra los dirigentes cenetistas : “El pueblo español que ha sido la eterna víctima de los curas, caciques de aldea y caudillos políticos, lo era también de los “caudillos” confederales. (p. 62)” Denuncia la postura de los mandatarios de la CNT con el gobierno catalán “nosotros no creíamos en la dictadura cuando la ejercían contra nosotros ni la deseábamos cuando podíamos ejercerla nosotros en daño de los demás. La Generalidad quedaría en su puesto con el presidente Companys a la cabeza y las fuerzas populares se organizarían en milicias para continuar la lucha por la liberación de España (p. 58, citado de la Revolución y la guerra en España y también añado en Por qué perdimos la guerra, p. 72, ed 1975) ” Además, “él [Santillán] creía en la necesidad de un estado transitorio para representar a España en el exterior, y un ejército gubernativo “disciplinado” para batir el fascismo. (p.76)”

Curiosamente, treinta páginas después y no enseguida, sale un capítulo dedicado a “Las cabriolas de un fatuo” que así empieza. “Tal vez se interprete como una irreverencia la biografía que nos proponemos bosquejar en estas páginas, de uno de los más destacados representantes de la CNT, responsable y solidario de todos los desaciertos, desviaciones y claudicaciones de que en este mismo libro se mencionan. Nos referimos a D. A. De Santillán.”

Azaretto cita entero un corto artículo de Alexandre Shapiro de fines de 1937 “La URSS y la CNT” que destacaba la paradoja de apoyar a la URSS en la Soli y criticar al PSUC que aplicaba la política de la URSS. “La CNT hundida hasta el cuello en su apoyo irreflexivo a un gobierno de asesinos, apoyo que ella paga con su sangre para obtener la entrega de armas que se emplean en una guerra que no tiene nada de antifascista, se verá un día obligada a cesar en sus ataques contra los comunistas españoles.(p. 81)”

En su evocación de los ministros y sus discursos sobre sus logros, cosecha el autor esta cita de Juan López (que Peirats no incluyó en su historia en tres tomos) :

“los sucesos del 3 de mayo significa en síntesis, lo siguiente :

Ausencia de verdadera disciplina en el movimiento libertario, que, por su irresponsable actuación en Cataluña, facilitó la maniobra política que dio al traste con el gobierno de Largo Caballero.

Desplazamiento de las posiciones revolucionarias conquistadas y pérdida de las posibilidades de consolidarlas conforme proyectábamos nosotros desde el gobierno. (p. 68)”

Para García Oliver saca una cita de un discurso a oficiales : “Vosotros oficiales del ejército popular, debéis observar una disciplina de hierro e imponerle a vuestros hombres, los cuales una vez incorporados a las filas, deben dejar de ser vuestros camaradas para formar el engranaje de la maquina militar de nuestro ejército. (p. 72)”

También aísla los siguientes párrafos finales del articulo “La hora del anarquismo” de A. Gilabert, 5 de noviembre de 1936 (un día después de la entrada de la CNT en el Gobierno), reproducido en La Protesta.

“Algunos enemigos del anarquismo, disfrazados de camaradas, se empeñan ahora de hablarnos de principios, de tácticas y de ideas. Consideran ellos que el anarquismo se ha desviado de su trayectoria normal, transigiendo con la burguesía y renegando de sus principios antiestatales.

Esa crítica no está inspirada en muy sanas intenciones. Tiene un doble fondo, al que es preciso desenmascarar. Desde luego, el anarquismo en España ha sufrido un cambio de ruta. Ha rectificado todo lo que de negativo tenía. Cuando el anarquismo era un movimiento de oposición permanente, se explicaba que negara todo lo estatuido. Pero en España vivimos una circunstancia especial. Aquí hemos dejado de hacer oposición para convertirnos en fuerza determinante. El anarquismo, más que negar, debe realizar. Los que realicen serán los que vencerán.

A los españoles no se nos puede exigir una posición negativa, clásica en el anarquismo internacional. Los momentos son demasiado graves para entretenernos mirando hacia afuera. ¿Hay algún ejemplo positivo, algún precedente eficaz del exterior que pueda servirnos de conducta ? El anarquismo internacional pesa muy poco para dictar orientaciones al anarquismo español. Con orgullo hemos de manifestar que España debe servir de ejemplo a los anarquistas de todo el mundo.

[...] Los anarquistas tenemos la obligación y el deber de criticar y dirigir la guerra contra el fascismo y la revolución contra el capitalismo, no solamente desde abajo, desde la base, sino también asumiendo cargos de responsabilidad en los órganos que rigen los destinos del país.

Los que critican la posición de los anarquistas son enemigos encubiertos, agentes de la burguesía, individuos a los que no satisface mucho la influencia libertaria que gravita sobre el pueblo español.
Esta es la hora del anarquismo, y hemos de aceptar la lucha en todas sus consecuencias, asumiendo toda la responsabilidad de estos momentos decisivos! Barcelona, 5 de noviembre de 1936 (pp. 84-85).”

En reacción cita la oposición de Sebastián Faure y de los anarcosindicalistas franceses de la CGT SR “[La CNT] ha permitido a los políticos liquidados el día siguiente al 19 de julio volver a tomar la dirección de los destinos del país. Ella ha comprometido definitivamente el triunfo de la Revolución Social, subordinándola a una guerra que no puede beneficiar más que al capitalismo internacional y a sus representantes. Esa política de la CNT ha permitido al partido comunista español, ayer todavía inexistente, mostrar los talones de su dictadura que no hará más que favorecer la restauración de la “República Democrática”. En una palabra, esa política ha terminado por llevar a cabo la más grande bancarrota revolucionaria de la Historia. (pp. 93-94)”

Se ve la oposición entre la CNT y la AIT para el control del dinero recogido para ayudar a los diferentes países, Azaretto se pasa por alto que tras la salida de Besnard como secretario, Rudiger no sólo respalda la CNT, sino que justifica la colaboración gubernamental.

El autor da la critica de la federación anarquista francesa a mediados de 1937 y, por fin, tras este alud de criticas pasa a afirmaciones y conclusiones. Primero cita Solidaridad de la Foru de octubre de 1937 : “En suma, no reparamos en afirmar que los mal llamados “anarquistas” gubernamentales y los hombres que quieran justificar tales actitudes, aun cuando digan ser a título de ensayo, en el fondo de su sentimiento no existen concepciones anárquicas, sino todo lo contrario : en el fondo son autoritarios, negando la capacidad creadora del pueblo, desde abajo, (base del anarquismo) y atribuyendo más capacidad liberatriz al obrar desde arriba, por medio de comités u otros órganos que, al margen o contra la voluntad de los trabajadores, dictaminen [...] esa obra antilibertaria, quieran que no, es la que han realizado los “anarquistas” que fueron al gobierno, secundados por los que depositan más confianza en los hombres “imprescindibles” que en el pueblo trabajador. (pp. 224-225)”

El mismo Azaretto pone los puntos en las íes : “No es entonces, el fruto de “necesidades circunstanciales”, - concepto esgrimido con abuso para defenderse -, sino la obra de elementos apostatas y arribistas que, respaldados en su aureola literaria y en los puestos que desempeñaban, esperaron agazapados la oportunidad para entrar victoriosamente en la privilegiada legión burocrática y encontrar así, el anhelado premio a sus ambiciones y a sus sentimientos autoritarios. Estos hombres no tenían raigambre anarquista. Estaban dominados por el escepticismo en cuanto a la posibilidad de hacer la revolución social. (p. 234)”

Buenos extractos de Carta a un francés de Bakunin delatan los burgueses anti revolucionarios de 1871 que para tomar las medidas necesarias “se callan, porque hablar sería provocar la revolución, y porque su patriotismo tanto como su burguesismo rechazan la revolución. (p. 241 ; ed. La Piqueta, tomo 1, p. 62 ; traducción de Santillán que fue el primero en olvidarse de Bakunin). Azaretto habría debido citar una propuesta de André Prudhommeau de aplicar el mismo texto de Bakunin a España, sin éxito (ver Mintz la autogestión ...p. 89). Y termina con Emma Goldman. “Estoy profundamente persuadida, segurísima, que si la CNT-FAI, teniendo todo en sus manos y bajo su dependencia, hubiese bloqueado los bancos, disuelto y eliminado guardias de asalto y guardias civiles, puesto candado a la Generalidad en vez de entrar en ella para colaborar, dado un golpe mortal a toda la vieja burocracia, barrido a los adversarios vecinos y lejanos, hoy, se puede estar seguro, no sufriríamos la situación que nos humilla y nos hiere, porque la revolución hubiera tenido para consolidarse lógicos desarrollos. Dicho esto, no entiendo afirmar que los compañeros hubieran podido realizar la anarquía, pero sí encaminarlo, aproximarse lo más posible a ese comunismo anárquico de se habla aquí. (p. 246)” Se trata de una respuesta a Il Risveglio Anarchico de Ginebra, 23 de octubre de 1937 [cotejada con el original italiano, la traducción resulta fiel; resumida en Peirats Emma Goldman (anarquista de ambos mundos), p. 250].

Termina Azaretto con “no debemos entregarnos en brazos de la desesperación y de la inercia, ni declararnos derrotados. Hay derrotas que son victorias.”