Berthuin Jérémie De l’espoir a la désillusion La CGT-SR et la révolution espagnole Res. 3

Berthuin Jérémie De l’espoir a la désillusion La CGT-SR et la révolution espagnole Res. 3

Viernes 3 de marzo de 2006, por frank

Berthuin Jérémie De l’espoir a la désillusion La CGT-SR et la révolution espagnole (juillet 1936-décembre 1937, Éditions CNT-Région Parisienne, 2000. Res. 3

Este estudio (adaptado de una maestría de historia del autor) enfoca el pequeño sindicato anarcosindicalista francés de la CGT-SR, Confederación Nacional del Trabajo Sindicalista Revolucionaria, que nunca superó los 8.000/10.000 afiliados en los años 30. Su creación en 1926 correspondió a la necesidad de separarse de la presión del partido comunista en el seno de la CGT. Es preciso añadir que no ha habido nunca una unanimidad de todos los libertarios franceses ni para impulsar el sindicalismo ni para estar en el mismo sindicato (y bastantes tienen puestos de liberados pagados por la cúpula, casi sin influencia alguna sobre los trabajadores de la base).

Los puntos claves de la CGT-SR fueron su actitud durante las huelgas y ocupaciones de empresas de 1936 en Francia y su análisis de la CNT-FAI antes y durante la guerra civil.

Desde ya su órgano le Combat syndicaliste (= CS) se daba un enfoque que no iba a variar [mensaje del Buró Confederal] “ A la CNT, a la FAI, a los trabajadores : el BC de la CGT-SR se enorgullece constatar que son los trabajadores de la CNT-FAI quienes fueron los factores decisivos de la lucha contra la plaga fascista. Está convencido de que, con este acontecimiento, la CNT podrá apoderarse de la gestión económica y social del país e instaurar el comunismo libertario.” (CS, 1-VIII-1936)

Pierre Besnard, secretario de la AIT y miembro de la CGT-SR, fue a España a mediados de septiembre de 1936 con dos finalidades : indicar rumores de rebelión en germen contra Salazar en Portugal (que ocurrieron en dos buques de la armada) y la posibilidad de preparar un golpe en Marruecos, al mismo tiempo que la liberación del jefe independista y famosa estratega militar Abd el-Krim, preso en la Reunión. Una entrevista con el primer ministro Largo Caballero no dio resultados, seguramente porque más allá de las oposiciones de personalidades, éste era incapaz de aceptar la independencia de Marruecos, condición imprescindible del plan de la sublevación prevista.

En su informe de octubre de 1936 a la AIT, Besnard escribía : “La revolución está retrocediendo y no es culpa del pueblo, que está combatiendo con un entusiasmo sin par, sino de sus dirigentes que van a la zaga de los eventos, demostrando así que han perdido la iniciativa revolucionaria y aceptan situaciones humillantes [...] Si el anarquismo comete el estúpido error de colaborar con Caballero, o simplemente apoyarle, se pierde la revolución para siempre jamás. El único medio que tiene el anarquismo para salir de este círculo infernal es la prueba de fuerza. [...] Como él [Makhno], Durruti actúa siempre con el pueblo, sin separarse de él, y en eso se distingue de los demás dirigentes de la CNT-FAI.”

El autor no da cuenta del plan de Besnard con Durruti para atacar el Banco de España en Madrid y adueñarse del oro para comprar armas y maquinaria para fabricar armamento (ver el libro Durruti de Abel Paz, de paso se ve que en Por qué perdimos la guerra, Abad de Santillán se atribuye una participación, sin que sea posible distinguir la invención y la realidad).

Berthuin insiste sobre las relaciones con la CNT en los años 1936 y 1937, cada vez más tensas y críticas, a pesar del apoyo material constante de los compañeros franceses, con la excepcional capacidad de militantes como Pierre Besnard y Alexandre Shapiro (autor del informe de la AIT de enero de 1933 sobre la situación en España y con una fuerte experiencia en la URSS, consultable en www.fondation-besnard.org).

Y se evocan también las respuestas cenetistas, siempre triunfalistas y autojustificativas. “Reconocemos el derecho de censura a quienes son capaces de superarnos en nuestra actitud revolucionaria, a quienes supieron hacerse oír [...] Sólo pueden hablarnos de anarquía quienes cuentan en su vida una lista de sacrificios superiores a la de los anarquistas españoles [...] Vosotros no supisteis crear ninguna posibilidad revolucionaria ; muy al contrario, llevasteis el proletariado a una trágica oscuridad, a pesar de su sueño de emancipación.” (Mariano Vázquez, secretario nacional, CS, 2-IX-1937) Si bien no le señala el autor, el pobre Vázquez se había olvidado de la experiencia del movimiento de Makhno y de Rusia de los compañeros rusos Volin, Shapiro, violentamente críticos de la CNT-FAI.

El congreso extraordinario de la AIT de diciembre de 1937 fue manipulado por la CNT-FAI de modo a reducir el papel de Besnard, colocando a cuatro partidarios suyos en la secretaría (los cenetistas Horacio Prieto, Mascarell, Rudiger y Das Neves). En el boletín de la AIT, Internationale, N° 6, octubre de 1938, ya Mariano Vázquez podía explicar su visión peculiar de las ideas libertarias : “Acerquémonos de la realidad. Apartémonos, sólo un poco, de las venerables barbas [de Bakunin, Reclús y Kropotkin]. Ya cumplieron su misión. Hoy en día, hemos de cumplir la nuestra.” (retraducido del francés)

El libro termina con anexos, un artículo de Besnard al regresar de España en enero de 1937, y dos de Alexandre Shapiro “Guerra y revolución” del 28 de mayo de 1937, “Nuestro presunto desacuerdo con la CNT” del 19 de noviembre de 1937. Éste escribía : “Estamos por lo tanto hoy - de no querer ser tratados un día de traidores de la revolución - ante la necesidad imprescindible de proclamar con fuerza : sólo la revolución, ella sola, decidirá de la suerte de la guerra. Pero encontramos, en nuestros amigos de España, una nueva ola de misticismo : la mística de la guerra. Antes del 19 de julio, la mística de la revolución impedía a nuestros compañeros comprender que una revolución se debe organizar. Incapaces de llevarla a cabo en el momento psicológico del 19 de julio, la sustituyeron por la mística de la guerra. [...] la propaganda de la acción directa y la necesidad de cumplirla se convertía, para Federica Montseny, en “la justificación de la inacción”, mientras que plegarse a compromisos, quemar hoy lo que se había adorado ayer, significaba, para esa misma Federica Montseny, “ser valiente y mirar la vida en frente y reaccionar de acuerdo a las realidades del momento”.

Es una pena que la generación que animó la CGT-SR no fuera capaz de publicar en la posguerra mundial un estudio similar al de Berthuin, incluso a título de homenaje a Pierre Besnard (que murió en 1947).Un error grande, mayormente cuando el mismo publicó una serie de artículos traducidos en la prensa cenetista del exilio ( “La CNT imprime un nuevo rumbo a la economía ; La introducción del virus político en la CNT ; La FAI se resiente de la morbosidad política ; La oposición al morbo político ; La CNT se inclina por el mando único Etapa política de la CNT ; El comité de milicias antifascistas ; La economía política de la CNT,” etc.).

Es seguro que las obras de los historiadores en general y de los libertarios como Peirats y Vernon Richards hubieran sido diferentes, para confirmar o refutar los análisis de la CGT-SR.