CNT-FAI Acta del Pleno de Columnas Confederales y Anarquistas celebrado en Valencia el día 5 de febrero de 1937 asistiendo con las correspondientes credenciales las delegaciones de las columnas Tierra y Libertad, Durruti, Andalucía y Extremadura, Sector Valdepeñas-Jaén y Sector Manzanares, Francisco Ascaso, Iberia y Hierro y sin credenciales las Milicias Confederales del Centro, Columna Ortiz, Temple y Rebeldía y CNT 13 Res. 1 BIS

Lunes 6 de marzo de 2006

CNT-FAI Acta del Pleno de Columnas Confederales y Anarquistas celebrado en Valencia el día 5 de febrero de 1937 asistiendo con las correspondientes credenciales las delegaciones de las columnas Tierra y Libertad, Durruti, Andalucía y Extremadura, Sector Valdepeñas-Jaén y Sector Manzanares, Francisco Ascaso, Iberia y Hierro y sin credenciales las Milicias Confederales del Centro, Columna Ortiz, Temple y Rebeldía y CNT 13 Res. 1 bis /(p.2)

Acta del Pleno de Columnas Confederales y Anarquistas

Primera sesión

Se abre el pleno a las 10 h y media de la mañana y el compañero Pellicer, de la Columna de Hierro, comienza informando :

Como habréis leído en la circular, se celebró en Valencia una reunión de columnas de Levante junto con la de Maroto y vista la necesidad de un cambio de impresiones en general, surgió la iniciativa de celebrar este pleno para establecer una relación con las que no habían asistido.

A continuación se da lectura a una carta de la columna Maroto de Alicante, y se pregunta si hay presente alguien de la misma. No contesta nadie.

Lee un telegrama de Poblador, y respecto a su contenido la delegación de la Columna Andalucía y Extremadura, sector Valdepeña dice :

Yo, como delegado de Guerra del Comité de la columna, digo que nosotros, al recibir la carta de la Columna de Hierro, en la cual nos citaba a una reunión, la comunicamos a las centurias. El batallón Andalucía y Extremadura, sector Valdepeñas-Jaén, se compone de 725 hombres, y a la reunión asistieron 625, luego esta delegación se basa en el acuerdo de una considerable mayoría. El compañero Poblador estaba enfermo y no pudo asistir. Encontramos, pues, improcedente el contenido del telegrama./ p.3

Se pasa a nombrar un compañero para que ocupe la presidencia y se elige a Pellicer, de la Columna de Hierro, para que continúe en ella, lo que él rechaza alegando las razones de que siendo uno de los principales organizadores de este pleno, desde la presidencia no podría presentar muchas de las consideraciones que se propone exponer.

Surge la proposición de que se proceda a revisar credenciales, lo que lleva a efecto el mismo compañero, que toma notas de ellas.

Un compañero de Temple y Rebeldía dice : Nosotros veníamos aquí y precisamente no sabíamos que se celebraba este Pleno de Columnas.

No hay duda de que si lo hubiéramos sabido, cuando nos reunimos el batallón Temple y Rebeldía hubiera puesto ya el punto a deliberar aquí dentro del pleno, pero como no lo sabíamos, pusimos unos puntos a tratar para llevar a la CONFEDERACION NACIONAL, y al surgir este pleno, creo que deben deliberarse aquí.

El compañero Benito hace la proposición de que sólo se dé validez al que tenga una representación dentro de la columna, para que así pueda dar una orientación de las necesidades que se observan en la guerra.

Se presenta el conflicto de las dos delegaciones que vienen de la Columna de Durruti, y ante la disparidad de criterio que cada uno pone en sus puntos de mira se acuerda nombrar una comisión revisora de credenciales que realice sus gestiones en las mismas y muy principalmente las de la Columna Durruti.

Se pasa a nombrar esta comisión que la componen un compañero de las Milicias Confederales, otro de la Columna de Hierro y otro de la de Andalucía y Extremadura.

Como el tiempo apremia y para darles mayor facilidad en su labor se les da tiempo hasta las tres de la tarda en que se volverá a reunir el Pleno y ellos darán cuenta entonces del trabajo hecho./ p. 4

Segunda sesión

Se continúa con la labor de nombrar presidente de mesa y la representación de la “Iberia” designa para ello a la Columna CNT 13, que no acepta. Andalucía y Extremadura nombra al compañero Val, de las Milicias Confederales, el cual queda aceptado.

Para secretario de palabras se designa al mismo presidente.

A propuesta de Milicias Confederales, se acuerda invitar al CN Confederal, al CP de la FAI, y CP de las JJ. LL., para que asistan al Pleno, puesto que se han de tratar puntos que les afectan muy directamente, y de cuya invitación se encarga el compañero Presidente de transmitir.

A las 15,50 se reanuda el Pleno de columnas, apuntando la asistencia del CN
Confederal, CP de la FAI, y CP de las JJ. LL.

La comisión revisora de credenciales da cuenta de ella para irlas aprobando.

De la Columna Durruti, como se ve, han venido dos representaciones. Una delegación de la columna y otra en nombre del GRUPO INTERNACIONAL de Gelsa y delegaciones de Gelsa y Velilla de Ebro, y ante el conflicto que ello representa creemos debe mandarse un telegrama en los siguientes términos : INFORMAR RAPIDAMENTE DE LA CAUSA DE LAS DELEGACIONES. P. RODENAS, N. GUERRA Y P. RUIZ A ESTE PLENO, YA QUE HAY DELEGACION DIRECTA DEL COMITE DE GUERRA DE ESA COLUMNA.

Este telegrama será enviado a la delegación de guerra, Columna Durruti, frente de Aragón y al Grupo Internacional de Gelsa, Delegaciones de Gelsa y Velilla de Ebro. Columna Durruti, Frente Aragón.

Así se aprueba y hasta recibir esta información los tres compañeros que anteriormente se citan podrán permanecer. pero sólo en carácter informativo. Se procede a remitir otro telegrama a Ia/ p. 5 Columna Andalucía-Extremadura, Jaén, con el siguiente texto : INFORMAR RAPIDAMENTE SI LOS COMPAÑEROS AL PLENO TRAEN VUESTRA REPRESENTACION, PUES TELEGRAMA MANDADO POR POBLADOR, LOS DESAUTORIZA.

A COLUMNA ANDALUCIA-EXTREMADURA, SECTOR VALDEPENAS, JAEN, CELEDONIO ARROYO.

Mientras tanto, se cree oportuno asistan con todos los atributos que traen del batallón.

Viladomín, de Tierra y Libertad, dice que vienen doce delegados porque por una panne del coche han quedado rezagados los que traen la credencial a nombre de cinco delegados de las centurias y siete por las secciones al Pleno.
Para que se den por enteradas las organizaciones que no asistieron por la mañana, se da lectura a la circular cursada por la COLUMNA DE HIERRO¬

A TODAS LAS COLUMNAS CONFEDERPALES Y ANARQUISTAS

Compañeros :

Seis meses ha que empezó la guerra. Durante este lapso de tiempo múltiples cuestiones, innumerables problema, hechos de gran envergadura que han sucedido con la rapidez característica en estas convulsiones. Todo se ha trastocado. Las ideas, las realidades, los hechos revolucionarios, el interés de partido, todo lo que hay de noble y de sucio en los hombres han resurgido apremiante, con potencia jamas conocida, y al fundirse en extraño pero lógico confusionismo han dado como resultado una situación falsa que a todos nos incumbe despejar.

No vamos en extendernos en consideraciones. Unicamente haremos resaltar que en estas horas trágicas sublimes en el frente y de frivolidad y despreocupación en la retaguardia, se han tomado por toda/ p. 6 clase de comités de organizaciones y de partidos una enormidad de acuerdos, acuerdos que posiblemente se tomaron con voluntad de darles alguna efectividad revolucionaria, pero que adolecen de un gran defecto: nunca se le ocurrió a nadie pedirle OPINION A LOS COMBATIENTES.

Esto es imperdonable. Tanto más cuanto nosotros, los que de hecho defendemos las tierras de Iberia, lo hacemos con el propósito más o menos definido en cada COLUMNA de crear una nueva vida. Claro que pertenecemos a unas organizaciones que tienen destacados en todos los comités imaginables un sinnúmero de delegados. Pero hay una realidad abrumadora e indiscutible : EN LA RETAGUARDIA PARECE HABERSE OLVIDADO EL SENTIDO REVOLUCIONARIO EN ESTOS MOMENTOS.

Por todo esto nosotros, que entendemos que para los combatientes de nuestras columnas el concepto revolucionario va unido al de guerra, creemos de acuerdo con otras columnas de Levante y Andalucía, es conveniente la celebración rápida de un Pleno Nacional de Columnas Anarquistas y Confederales, para atajar conductas o tomar acuerdos.

Oportunamente destacamos delegaciones que visitaron todos los frentes y cuyas impresiones nos han reafirmado en nuestra opinión.

No vamos a presentar un Orden del Día extenso, por cuanto una vez reunidos, al presentar cada columna sus problemas, será cuando podrán discutirse los que se consideren importantes. Así, pues, sólo exponemos a vuestro estudio dos puntos:

1) Actitud de las columnas ante el decreto de movilización.

2) Relación con nosotros.

Fijamos vuestra atención sobre el primer punto, por cuanto muchas de nuestras columnas, sin duda al sentirse aisladas, transigieron en contra de sus ideas.

Creemos inútil indicaros la necesidad de reunirnos cuanto antes. Entendiéndolo así fijamos la /7 fecha para el día 5 del próximo mes de febrero, y el sitio para celebrase el Pleno será Valencia.

Las delegaciones a medida que vayan acudiendo pasarán por las oficinas de esta columna, donde se Ies indicará el lugar de la reunión.
No existiendo, como antes, la falta de dinero o de coches para los desplazamientos, sería conveniente que las delegaciones fueran de varios compañeros, a fin de evitar el sentir personal.

Esperamos vuestra asistencia. Fraternalmente,

Por el Comité

COLUMNA DE HIERRO

El Comité Peninsular de la FAI dice que residiendo en Barcelona e ignorando el contenido de esta circular, sólo asiste con carácter informativo. Hace suyas estas manifestaciones el de las J.J. LL. y el Nacional.

El presidente dice que sería conveniente que los compañeros de la Columna de Hierro fueran los primeros en hacer uso de Ia palabra, con el fin de encauzar mejor la cuestión.

La delegación de la Columna Ascaso pregunta por qué razón los Comités Nacionales se han conformado con que el armamento haya sido distribuido sin que a las columnas confederales les haya llegado nada.

Milicias Confederales sugiere que este Pleno debe aprovechar la reunión de mañana de los organismos responsables con el fin de que resulte una gestión eficaz al verse las fuerzas armadas en contacto con los mismos.

Andalucía. Deberíamos esta tarde informar la situación de nuestras columnas, bien planteados todos los problemas.

La Columna de Hierro dice que entiende que se van a discutir cosas tan importantes como ya lo es de por sí la del armamento.

Milicias Confederales dice que no interesa que estén aquí los organismos responsables para in/ p. 8 formarse, sino conocer la posición de los mismos para solucionar los problemas de la guerra.

Pellicer de la columna de Hierro, dice : No vamos a hacer historia, que la creemos innecesaria, de lo que nos ha pasado a nosotros y está pasando a todos. El boicoteo del Estado creemos que no debe continuar y debemos expresar nuestra disconformidad a que en ningún frente las columnas de la CNT y F. A.I. no sean atendidas como se debe.

Por unos compañeros que fueron a Cartagena (y a su debido tiempo) fuimos enterados de la cantidad enorme de armas que se estaban descargando en aquel puerto, mientras que en Andalucía, unos meses después, aun hay columnas que están combatiendo con escopetas.

El Estado iba rodeándose y se consolidaba con fuerzas magníficamente dotadas de armas y vestidos, de todo lo cual carecemos nosotros.

Debemos acusar a los organismos responsables y a nosotros mismos, ya que hemos sido culpables de tener los mejores elementos en el frente, mientras quedaron, en cambio, en los Comités de las organizaciones, los arribistas que sentados en el comodín de un cargo hacían una labor contraria a la buena marcha de las mismas. Todo esto lo hemos dicho y repetido a la Organización, que no hizo nada, hasta el extremo de que casi nos convencimos de que estábamos aislados, pero al contestar los compañeros de otras columnas que se hallaban en igual situación abrigábamos la esperanza de que todavía en la CNT y FAI pudiera resurgir el sentir que siempre fue norma en nuestros actos e imponiéndose a todos normas de libertad.

No pusimos orden del día porque creíamos que las necesidades en todos los frentes han sido las mismas. Se habían de discutir las cosas de todas las columnas y ellas mejor que nadie podía ir exponiéndolas en la mesa a medida del transcurso de la reunión./ p. 9

Se ha hablado de militarizaciones. En nosotros el espíritu federalista fue nuestra tradición y el organismo confederal nos militariza, sin consultarnos siquiera, que es lo menos que creo debemos merecer. Y puestos en esta situación violenta en que se nos deja, ya que caso de no militarizarnos se nos sabotea con la falta de gasolina, municiones, comida, paga y demás, haciéndosenos la vida imposible, hemos de hacer constar que nosotros no queremos abandonar los frentes, que no queremos militarizarnos a la trágala y que sí queremos que se nos pregunte nuestra opinión.

Queremos emitir nuestro pensamiento, porque entendemos que hay un numero incalculable de compañeros que no tienen necesidad de militarizarse para dar el máximum de rendimiento.

Se habla mucho de militarización argumentando que las Milicias corren y no se olviden quienes tales afirman que cuando nuestras Milicias corrieron en algún frente, tres kilómetros delante corrían los soldados con todos sus jefes y oficiales.

Se repite también con demasiada insistencia que hacen falta elementos técnicos y una disciplina férrea que imponga a los milicianos una conducta más valerosa, y esto es intolerable.

No somos enemigos cerrados de la técnica, pero los que tanto blasonan de ella deben saber que en España los militares que no se han sublevado ha sido por cobardía o sencillamente por falta de ocasión.

Esto en la mayoría de los casos. Desde luego no olvidamos que existen casos de compañeros militares cuya educación más o menos liberal los atrajo a nuestros medios en los primeros días de lucha y no lo negamos por cuanto en nuestra columna los hubo; pero ¿sabéis lo que hace con ellos el Alto Mando? Cuando ve que simpatizan demasiado con determinados compañeros los releva y los encarga de misiones burocráticas, como nos ha pasado a nosotros. Y ante esto, por la mera afirmación de falta de elementos técnicos, ¿vamos / p. 10 a tragarnos como tales a los ofícialillos - fabricados al por mayor - en un par de semanas en cualquier escuela militar?

No podemos engañamos por cuanto a todos nos consta que el último delegado de nuestras centurias sabe más de guerra que el más avispado de estos oficialetes.

Y hablemos de la disciplina cuya falta parecen haberse puesto todos de acuerdo para pregonarla a los cuatro vientos. Comparar nuestros milicianos con los fascistas por el hecho de que éstos, por un número determinado de hombres, colocan a otros detrás con una pistola, es querer ignorar cosas tan importantes como son las ideas y el coraje que los nuestros sienten y que los otros no tuvieron.

Además hacemos una afirmación rotunda. Si fiamos el éxito de la guerra a que por cada siete u ocho compañeros haya uno detrás con pistola, desde ahora podemos decir que hemos perdido la guerra.

Nuestra columna (y no es pedantería), sin recurrir a esos medios, ha seguido una trayectoria limpia, exenta de retrocesos y cobardía, marcando desde el primer momento una pauta.

Nosotros entendemos que en nuestra columna pueden haber errores, pero protestamos de que a la columna se le acuse desde un principio por un sinnúmero de cosas injustificadas.

Los partidos políticos siempre nos odiaron e hicieron propaganda en contra nuestra. Pero es que fuimos nosotros los que en contra de la propia CNT destruimos el Registro de la Propiedad, quemamos los ficheros, desarmamos a la Guardia civil y obligamos a los de Asalto y Seguridad a que marcharan al frente.

Nuestro propósito fue siempre lavar de porquería la retaguardia.

El Gobierno sabe que la única que puede limpiar Levante es la Columna de Hierro y por ello es por lo que nos niega las armas. Claro que el Go / p. 11 bierno dice que no las tiene, pero lo más lamentable es que la Organización inconscientemente les hace el juego y dice que no tienen armas, mientras no se vacila en mandar ocho camiones con GUARDIAS DE ASALTO a reprimir los justos anhelos de los campesinos, cada vez que una Comarcal protesta contra actuación de cualquier partido.

En Bétera va a vivir en un chalet Azaña y hay destacados QUINIENTOS soldados. Por la ciudad se pasean carabineros, guardias de asalto pomposamente equipados. A nuestras demandas de armas se dice que nos darán cuando pueda ser, pero es bien seguro que nunca llegan para nosotros, ni un cartucho ni un fusil.

La Organización, por lo que respecta a Levante, ha jugado sucio, ha jugado a comités y estos votaron la militarización, siendo así que en el último pleno regional de sindicatos se aprobó lo contrario.

Nosotros no hablamos en contra de la Organización, a la que queremos como el que más. Hablamos en contra de los comités que están desprestigiándola.

Por ello hemos convocado a las demás columnas para pedir a la Organización que cumpliera cosas que seguramente ha olvidado. “Y nada más por ahora”.

El delegado de la Columna Ortiz dice que sus primeras palabras han de ser un voto de gracias a la Columna de Hierro, por haberle sacado de un atolladero, después de siete meses de lucha en Teruel.

En segundo lugar parece ser que en el ánimo de todos los compañeros que han venido aquí no se le ha dado la importancia tan transcendental como tiene en realidad el Pleno que se celebra. Continúa diciendo : Tened presente, compañeros, que estamos defendiendo una causa mucho más grande que la que muchos se figuran. Fijarse en que nos hemos convertido en guerreros para combatir la / p. 12 guerra. En brazo armado para desarmar el brazo que amenaza a los hombres.

De este problema tan grande no se han hecho eco nuestras organizaciones.

Pido que conste en el acta. Creo que la prudencia debe presidir nuestros actos, pero esta prudencia hay que convertirla en inflexibilidad cuando llega el momento oportuno, y este momento ha llegado.

O somos partidarios de estas teorías reñidas con nuestras convicciones libertarias, o, salimos en defensa de los deberes que están expresados en todas las Internacionales.

Esto que fue atacado por los políticos que se agarraban a nosotros en la agonía de la muerte, hoy se nos está combatiendo.

Hay una causa a defender y para eso nos hemos levantado, sépalo García Oliver y sépanlo todos.

Esta reunión es de interés transcendental. A mí me repugna ver a mis compañeros, a compañeros de la FAI que lleven una estrella que significa autoridad. Si yo supiera que eso tiene que ser así, yo me retiraría, como se retirarían muchos de mis compañeros.

¿Cree la Columna de Hierro que se debe pasar de pleno a discutir la militarización? El presidente contesta que, naturalmente, por ser uno de los puntos a tratar, y Ortiz prosigue :

Es criterio de la mesa que el problema de la militarización se discuta en el momento que se reúnan oficialmente los Comités y que hoy nos Iimitaremos a pulsar nuestra opinión, y por lo que a mí respecta os diré que el 24 de julio salimos de Barcelona; en Caspe aplastamos al fascio ; se le aplastó en La Puebla de Hijar, y así fuimos hasta llegar a Belchite sin “disciplina”, y ¡oh paradoja!, ahora, con militarización, no conseguimos pasar de Belchite, y yo digo que ello es por culpa de la militarización, como estoy dispuesto a demostrarlo.

Que se vaya a un recuento de las fuerzas que / p. 13 afectan a la militarización, y si se les habla claro ni un 5 % la aceptarán.

Pide la palabra el delegado de la Columna Durruti, por Gelsa, Pablo Ruiz y se suscita un incidente por no estar conforme el compañero Collado, también por la Columna Durruti, con que aquél se salga de la labor informativa que por boca del compañero Roda ha puesto de manifiesto su posición.

El compañero Ruiz está desautorizado y ello hace que hasta se reciba la contestación al telegrama desaparezcamos oficialmente.

Delegación de Gelsa pregunta que si con carácter de información puede hablar y dice :

Se nos dijo que el compañero Pablo Ruiz, en representación de Gelsa, había aceptado la militarización en Barcelona, lo cual no es cierto.

La delegación de Durruti pide no se tome como descortesía, que en vista de este estado de cosas se cree en el deber de retirarse.

La presidencia no lo tolera y la deja al criterio del Pleno.

Respecto a esto la delegación de Milicias Confederales dice que cuando se tomó el acuerdo de que esta delegación quedase con carácter informativo estaban presentes los delegados de la Columna Durruti y se aprobó el esperar las respuestas de los telegramas para determinar en definitiva y por ello el Pleno cree que no hay caso de este incidente.

Pablo Ruiz retira la palabra.

El compañero Mera protesta de la poca formalidad de las delegaciones directas de la Columna Durruti.

Estas delegaciones piden que se retire esa censura, mayormente cuando ellas no se retiran en definitiva del Pleno, sino que se retiran unos momentos del salón para deliberar.

El compañero Mera justifica que si ha dicho esa frases ha sido porque entendía que se retiraba en / p/14 definitiva el grupo. Retira las palabras de censura.

Delegación de Ascaso dice :

En la División Ascaso ha sucedido lo que en todas las Columnas Confederales. La mayor parte de las cuestiones que la Columna de Hierro ha expuesto aquí, también nosotros las tocamos también.

Planteamos directamente al Comité Regional de Cataluña, al Comité de Defensa de la Confederación y organismos específicos, que se nos ha saboteado. Propósitos claros. Hoy nadie lo duda.

No proporcionando nada de lo que se necesita para ganar la guerra y se hacía tal labor que yo hasta sospecho que hay dentro, entre nosotros, quien nos mete la cizaña en todos los instantes que estamos en el frente.

A pesar de que no estabamos conformes con la militarización (transformar las centurias en compañías) nosotros hemos respondido que se lograba igual resultado por centurias que por compañías ; que no considerábamos como militarización, que no estábamos dispuestos a aceptarla.

Creemos que debemos ser nosotros los compañeros, los que debemos responsabilizarnos de todo, y aceptamos, únicamente, ante la petición de los mismos milicianos, el que vengan a nosotros unos “militares” que sin ellos lo pasábamos muy bien también.

A pesar de las promesas del Gobierno estamos seguros de que no se nos darán medios para ganar la guerra.

Se nos va a sabotear. Hoy va comprobando la división Ascaso este hecho, y las cosas siguen igual; mucha intervención de mandos militares rusos, que intervienen en la dirección de las prácticas de la guerra, pero ante esto yo tengo que repetir una frase que dije no hace muchos días: "Muchos rusos, pero pocas cosas de Rusia.”

Da lo mismo ser responsable de centuria que capitán de compañía.

Tengo algunos puntos de diferencia con algo que ha expresado la Columna de Hierro ; puntos / p. 15 insignificantes como son el que allá nos acostumbramos a hacer asambleas, porque no deben hacerse en la situación en que estamos. Hemos consultado con los compañeros de responsabilidad y hemos opinado que antes que la Revolución hay que ganar la guerra, pero ganarla nosotros, la CNT y la FAI.

Esta lucha que ha entablado en un principio con la UGT, más tarde con el POUM, luego con las fuerzas llamadas republicanas y con Companys, nos ha llevado a este maremágnum.

Este Pleno nos ha satisfecho por ver si con él es posible llegar a una manera de entendernos.

Hay que ganar la guerra, antes que la revolución.

Nosotros teníamos que prepararnos para eso, pero no teníamos aún fuerzas suficientes. Había que pensar si hacíamos la revolución por cuenta propia o con la colaboración de los demás.

No teníamos bastantes fuerzas y aceptábamos la colaboración para vencer al fascismo, y en primer lugar, que es lo fundamental, para que luego pueda haber revolución.

Nosotros entendemos que lo que en la retaguardia se hace, irá más allá cuando en el frente reunamos más fuerzas, y cuanto más victorias logremos.

No tenemos desconfianza absoluta con los compañeros de la retaguardia.

Planteábamos a nuestro Comité que no se tolere más el sabotaje a nosotros y que no continúe el que unas columnas de Cataluña hagan la guerra al fascismo por su cuenta y que las de Levante por otro, porque ello es imposible.

Cuando terminemos, entonces ya tendremos ocasión de imponer nuestros ideales en la retaguardia.

Recogiendo de lo dicho por el delegado de la Columna Ortiz, que dice que cuando no había más norma que la libertad es cuando se triunfaba, yo he de decirle que no es así. / p. 16

La disciplina no tiene la culpa de que no se logren más triunfos.

Es porque hasta llegar a Belchite no hubo enemigo serio y nos paramos, y con eso nos damos por satisfechos, porque Aragón es el único sitio donde no se ha retrocedido, donde no se retrocede.

No fue el entusiasmo, fue que no teníamos enemigos serios.

Ahora bien, cuando nos paramos en Belchite no existía la militarización, se pararon allí como nosotros en Huesca, porque se nos saboteó y se nos dejó sin municiones.

El fascismo no se ha liquidado porque no se ha querido el triunfo sea nuestro, pues no se ha regateado medio para sabotearnos.

Debemos de hacer lo imposible porque ese triunfo sea de verdad, rompiendo los cercos que se nos ponen; las armas busquémoslas nosotros mismos, porque yo ya he perdido la esperanza de que ni Rusia ni nadie nos las proporcionen.

O vencemos nosotros CNT-FAI, o los que hacen la guerra al parecer conjuntamente con nosotros, los antifascistas.

Si gana cualquiera de los otros, entonces han de venir a pegarnos a nosotros. Tenemos que hacernos fuertes en los frentes y no abandonarlos nunca.

Proporcionarnos los medios para lograrlo. Los milicianos tienen derecho a anhelar su vida, pero los militantes no.

La Columna de Hierro debe de reorganizarse allí mismo ; venir, nunca. Venir con las armas en la mano, menos. Porque éstas hacen falta allá. Si viene a Valencia, yo creo que no volverá a subir, y no podrá volver a ser lo que fue y justificadamente esta siendo la Columna de Hierro.

Toma la palabra el delegado de la Columna CNT 13.

Nuestra Columna ha bajado a reorganizarse y a / p. 17 militarizarse, porque hemos adquirido la experiencia de que no se puede llegar a jugar a la guerra en el frente. Hemos observado (doloroso es confesarlo) que al entrar en fuego han quedado cien y pico enfermos, acobardados, con mil pretextos para volverse atrás, contra lo que no ha valido ninguna consideración ideológica.

Ante este proceder, yo mismo les expedí el salvoconducto de regreso y puse con caracteres grandes ENFERMOS DE PÁNICO, y ellos no han tenido vergüenza de exhibirlo en su trayectoria de regreso. Pues bien, hemos de buscar la forma de que nadie vuelva atrás y con ningún pretexto; ya no hay voluntariados; o vamos a la guerra o nos dejamos ganar por la guerra.

En el asalto a Teruel, la columna CNT 13 falló en su objetivo, como falló la del Rosal, por las razones apuntadas, por hacer cada voluntario lo que quería. Todos nos quejamos de que en retaguardia hay un contingente de cobardía y señoritismo y somos nosotros los causantes.

Hay que crear un medio que haga que todo hombre vaya al frente a dar su rendimiento, que nadie se zafe del peligro.

Por eso hemos aceptado la militarización, para tener la seguridad de que si subimos mil hombres, seamos mil hombres obligados a dar su rendimiento.

Toma la palabra la delegación de la Columna Temple y Rebeldía.

Nosotros, como gente joven, teníamos interés en engrosar las filas de las que están luchando. Aceptamos la militarización que nos ofrecían y nos desplazamos a Murcia a formar parte de una Brigada Internacional formada por tres grupos internacionales y el nuestro. En una reunión que tuvimos ayer, nos llamo el Alto Mando e hizo unas manifestaciones que nosotros aceptamos de momento. El caso es que de los sueldos de los milicianos se nos hace un descuento de tres pesetas / p. 18 diarias, según dicen para educación, pero realmente destinadas para propaganda comunista.

Este caso se da un el sueldo de los tenientes, en que se les descuenta también el treinta por ciento de sus haberes, el 40 por ciento a los capitanes, etc.

Ante esto no tenemos ningún acuerdo por creer que no debe divulgarse porque ello tendría como consecuencia que entre los milicianos reinaría el descontento y huirían de nosotros.

Únicamente acordamos venir a daros cuenta y ver qué contestamos a los de allá.

Toma la palabra la delegación de la Columna “Iberia” :

Debemos profundizar bien lo expuesto por algunos Compañeros.

Lo que dice la Columna C.N.T. 13. que siente la necesidad de militarizarse para evitar el fracaso, o sea que para evitarlo hay que ir con la amenaza de una pistola... en este caso no contaríamos con casi ningún miliciano. Si llega el caso de la militarización abandonarían nuestras filas, porque no quieren dejar de perder el carácter de libertad.

Hace unos días recuerdo haber leído : “Aquí en los frentes de Madrid nos sobran hombres y municiones para detener y aplastar el fascismo” ¿Dónde están estos hombres?’ ¿Dónde están estas municiones? O nos quieren engañar o se engañan ellos mismos.

Hace unos días fuimos cuatro representaciones, una de la “Iberia”, una de la “C.N.T. 13”, otra de la de “Hierro” y la “Temple y Rebeldía” ; era cierto que se veían muchos militares.

A nosotros, ¿qué no nos importa que mañana, por el mero hecho de llevar una estrella que nos manda, flaquee entonces nuestro ánimo? ¿Es que entonces no será así?

Nosotros aceptamos una disciplina férrea; nosotros fusilaremos a quien abandone un frente; nosotros aceptamos un mando único, pero no acep / p. 19 taremos a quien está sentado detrás de una mesa y desde allí quiere dirigirnos sin dar el pecho al peligro.

El compañero de la Columna Ortiz apuntaba el peligro que representaría la coacción de que aceptáramos por equivocación la militarización.

"Solidaridad Obrera” de Barcelona ha salido al paso y nos ha puesto de relieve la vergüenza de estos papeles que se ven pegados por las paredes de Valencia, pidiendo al partido comunista el servicio obligatorio, la militarización, etc., etc.

Estoy conforme con que se tenga que obligar a ir a los frentes a nuestros moros, a la gente que se pasea, y no ha de ser el Gobierno el que les obligue, sino que hemos de ser nosotros mismos los que los obliguemos a hacerlo, porque para comer se ha de luchar o trabajar.

Y esos no trabajan.

Los compañeros de las Comarcales han dicho que no saldrán mientras haya militarización. Si ésta desaparece estad seguros que ellos vendrán a luchar a nuestro lado.

Lo contrario es una vergüenza, porque los verdaderos militantes dicen : que si es preciso harán la guerra con palos para después con ellos barrer los ministerios.

Aunque se nos obligue a militarizarnos, primero caeremos que iremos así a ganar la guerra, por¬que si no se ha de ganar la Revolución, nos es - 1 - completamente igual el que la Dictadura militar cambie el nombre Dictadura que se ve bien clara y que está demostrada con las impresiones actuales.

No debemos de consentir que nos rijan los militares, que nos rija un Largo Caballero auxiliado por su incondicional Asencio, que no creo que son las personas que interesan.

Y digo : si Durruti viviera, igual que bajó a Barcelona, bajaría hoy a afearnos a lo que habíamos llegado.

Ya vuelve a reaparecer el don Fulano que se / p. 20 sienta en Comité, y eso no. No queremos burócratas, todo lo más que queremos son compañeros que nos organicen.

Habla el compañero Lucía
.

No podemos tomar ninguna resolución fija, porque no está presente la organización responsable.

Nosotros tenemos más derecho que nadie a quejarnos.

Se nos plantea la militarización y nosotros no podemos contestar fijamente, porque nosotros, saboteados por todas partes, hasta el punto de que no se nos ha dado siquiera una prenda con que vestirnos. Se nos dicho que si nos constituimos en Brigadas se nos armará.

A nosotros nos interesa ganar la guerra, sobre todo, y no tenemos más remedio que aceptarla para tener armamento. Si no nos da armamento la Organización, nosotros nos vemos obligados a aceptar la militarización.

Toma la palabra el delegado del Comité Nacional y protesta de que no se haya puesto en su conocimiento la reunión.

A esto le contesta el compañero presidente Pellicer diciendo que no es menos cierto que esta reunión no se ha querido celebrar sin su presencia.

Continúa en el uso de la palabra el Comité Nacional y dice :

Cuesta poco echar sobre el Comité; que cuando un Comité ha aceptado la militarización, que no se la ha impuesto a nadie. Quede ello bien sentado.

Lo ha hecho de acuerdo con un Pleno de Comités Regionales.

Si se ha tomado el acuerdo que se decía. Cúlpese a los que se excedieron en sus funciones, dando su conformidad a una cosa, asistiendo débilmente autorizada a un Pleno Nacional.

Yo he de decir que el Poblador visitó al Ministro de la Guerra para que se le facilitasen armas.

Nosotros hemos hecho cuanto nos ha sido posible para lograrlo, y Largo Caballero ha dicho bien / p. 21 claramente que COMO VA A DARNOS UNAS AMETRALLADORAS QUE UNA VEZ EN NUESTRAS MANOS NO SE LAS DEVOLVERÍAMOS."

La organización confederal no tiene más armas que las que en un principio sacó de los cuarteles, y el mismo García Oliver presentó la dimisión en la Junta de Guerra por no estar conforme con el saboteamiento de Largo Caballero a nuestras fuerzas, y muy especialmente a Cataluña.

Pero el Gobierno no quiere darse cuenta de ello, o es inepto para dárselas.

El militarizarse es el acuerdo de un Pleno Nacional de Regionales.

Es porque hemos visto que las columnas, con los comunistas en sus puestos de mando, iban con formidables elementos de guerra, mientras nosotros cada vez quedábamos más destrozados.

Yo, personalmente, pregunté a Largo Caballero, por qué era eso, y me contestó: Porque las fuerzas confederales no querían organizarse en brigadas y el Gobierno había perdido la confianza en los milicianos.

“Las armas del Estado, son para las fuerzas del Estado - me dijo -, y si no quieren entrar en él, que les den las armas sus organizaciones."

No quedaba más recurso que asaltar el lugar donde se guardaban las armas. Pero fijarse en la responsabilidad de ello : fijarse en la trascendencia que podía tener y que ello podía dar pie a que en nuestros disturbios hallara el fascismo el momento adecuado para encontrarnos débiles y conseguir su triunfo.

Aceptamos la militarización, pero dejando bien sentado que no admitiremos en el mando a comunistas y socialistas, y que el mismo sería ocupado por nuestros militantes.

Lo que hace falta son MOROS ; hay que hacerlos ir y no discutamos si debemos o no admitir ésta o aquella forma.

El compañero Raquel Castro dice :/ p. 22

Que la falta principal de la disciplina ha sido culpa de los Comités.

El Comité Nacional. Nosotros creemos que hemos obrado como debíamos obrar, hemos hecho lo que hemos podido y daros cuenta de que solamente llevamos mes y medio de funcionamiento, al sustituir al Comité que huyó de Madrid, y que en este tiempo necesariamente teníamos que tropezar con muchísimas dificultades.

Otro delegado del Nacional tomó la palabra para contestar las censuras, muy especialmente de la Columna de Hierro.

También hace mención a que Largo Caballero le dijo : PONEROS EN MI PUESTO Y VER SI DARÍAN ARMAS PARA QUE LUEGO FUERAN CONTRA VOSOTROS.

¬ Medio para conseguirlas no los tenemos : si algunos los conocéis, decírnoslo que nosotros quedaremos encantados con la solución que nos deis.

Delegado de Milicias Centro, dice: Abundan en manifestaciones que ya hice deseando que esta reunión tuviera ya carácter oficial.

Y lo desearía para acusarles de la vergüenza de su huida de Madrid, falta de hombría y causa del caos político actual, ya que huyeron todavía antes que el Gobierno.

Fueron nada más que doscientos o trescientos militantes de la CNT los que pararon al fascismo en Madrid y nuestro Comité Nacional no dio más solución que el huir por miedo a que las bombas cayeran sobre ellos y les quitaran la vida, como si su vida fuera más preciosa que la de cualquiera otro militante.

Permitidme que os diga que no debemos llamar MOROS a una parte de nuestro Pueblo, que no tenemos derecho a ello. Que nosotros mismos lo censuraríamos de no haber salido de boca de un ministro de la CNT y por esta razón todos la usamos.

Pero yo repito que llamar moros a unos her / p. 23 manos nuestros está reñido con nuestros principios.

La experiencia me ha demostrado que si continuamos las Milicias luchando como tales, es el mayor de los fracasos, porque no tenemos esa autodisciplina que teníamos al principio de la guerra.

El instinto de conservación es más fuerte que nosotros.

Los peligros de la guerra se apoderan del individuo y la autodisciplina queda reducida a cero.

Indica cómo militantes de acción, al ver la crueldad de la guerra actual, quejábanse de ello y perdían continuo valor combativo.

Con todas estas consideraciones es por lo que la Región del Centro creyó oportuno dar una nueva orientación a la estructuración de las fuerzas confederales, visto el fracaso de las Milicias.

Expone palabras del compañero Durruti sobre la crueldad de la guerra y la necesidad de tener armamento igual o superior al del enemigo.

El compañero Mera, les expuso entonces la necesidad de una disciplina férrea, a lo cual contestó Durruti: QUIZA TENGAS RAZÓN ; YA HABLAREMOS.

Expone Mera incidentes ocurridos en el Hospital Clínico y las consecuencias que sacaron los compañeros al aceptar una disciplina fuerte que bajo un sentido de disciplina de organización, no fuese la cuartelera.

Dice que la disciplina debe de empezar por los Comités y que no se puede aceptar que sólo se imponga al miliciano, y en cambio hagan los Comités lo que les parezca sin consultar con los compañeros interesados.

Pone como ejemplo lo ocurrido con un ofrecimiento del Comisario General, el cual rechazó por no venir como él creía debía ser.

Termina recalcando sean los comités los que den el ejemplo de disciplina.

Habla el compañero Benito. Hace consideracio / p. 24 nes sobre la producción de armamento y municiones para sacar en conclusión de que para poder censurar ciertas actuaciones es preciso conocer datos concretos de lo que ocurría en el país. Reseñas hechos ocurridos a milicianos que perdieron muchas armas y de otros que han venido hablando de armas que no existían más que en la mente de ellos.

Indica el fracaso de la Organización desde un principio, por no haber sabido organizar la fabricación de armamento y municiones.

Explica cómo se desenvolvió este asunto en Francia, y el incremento que le hicieron dar a esta fabricación.

Pide que este comicio trace una norma y una línea de conducta, para que luego los Comités de la Organización la puedan exigir de todos inflexiblemente, y que mientras no se haga organización militar seguiremos nuestro fracaso y perdiendo el tiempo.

Reconoce que es una oposición hecha a la Anarquía, pero no es menos cierto que si no ganamos la guerra no habrá Revolución.

Indica que la Revolución se hace organizando la producción y que la guerra no se podrá ganar si no se organiza también a los efectivos combativos.

Reseña que terreno perdido, para que demostrar que iremos tanto más lejos en nuestro triunfo, cuanto más se organice la guerra.

Explica los veinte batallones organizados por la Región Centro y en cambio las demás Regionales no han sabido estar a la altura de esa Región.

Hace historia de lo ocurrido en la revolución rusa con el Ejército de Makhno. Expone lo ocurrido en capitales como Zaragoza de gran raigambre confederal, en las cuales, sin embargo, ha dominado el fascismo.

Crítica la celebración de las asambleas en el frente, por lo cual cree que lo único que se con / p. 25 sigue es dejarle paso al enemigo al distraer la atención de los milicianos.

Cree que se debe obligar a los llamados MOROS a ir a la guerra si no queremos perder a nuestros mejores efectivos de militantes.

Coincide con el compañero Mera en que la disciplina también debe de empezar por los de arriba.

Rechaza lo dicho por un compañero, referente a que lo mismo era que mandaran unos como otros, y supone que seguramente lo que quería decir este compañero es que había que organizar fuerzas nuestras para imponer nuestra Revolución.

Habla delegación de “Tierra y Libertad” :

En un principio aceptamos la militarización, pero hoy, en vista de los acontecimientos, vamos a tener que hacer dejación de nuestra palabra porque los hechos no corresponden a lo que nos ofreció la Regional Catalana.

Nosotros, para tratar este asunto bien a fondo, convocamos a una reunión en nuestra columna, y la impresión de los compañeros es que no aceptan la militarización, como lo prueba el hecho de que la mitad de nuestro efectivo de hombres, más de ciento cuarenta y tres, dicen que el compañero del que se apodera el pánico, lo mismo se le apoderaría llámese militar o miliciano.

No cree que un hombre, porque se llame militar, tenga más valor que otro cualquiera.

Tiene la creencia de que las Columnas Confederales continuarán siendo saboteadas como hasta ahora, como así interesa a este Gobierno marxista.

Concretando aún más, la columna está dispuesta a que quede de una vez claro, lo que es la militarización, y de que se lo podamos decir a nuestros compañeros claramente y sin engaños, puesto que entendemos que no pueden existir ambigüedades. / p. 26

El compañero Collado, de la Columna Durruti, toma la palabra.

Principia recordando unas palabras del compañero Mera, que iban encaminadas al traslado del Comité Nacional de Madrid a Valencia, sigue recordando que a la salida de Barcelona de la Columna Durruti para Aragón iba un camión con treinta y siete compañeros, que vencieron al fascismo desde Barcelona a Pina, donde nos salió un avión que nos hizo retroceder cuarenta y ocho kilómetros.

De haber conocido la guerra no hubiera ocurrido esto y no hubiésemos dejado cinco compañeros de los más queridos víctimas de la metralla.

Es preciso encauzar la guerra en una forma que obtengamos ventajas que hasta ahora no hemos conseguido.

Nosotros nos hemos encontrado con todo, y nos hemos encontrado con lo peor : la desmoralización de los compañeros.

Si no hubiera querido que mis compañeros se marcharan con el fusil so pretexto de encontrarse con sus familiares enfermos, ya que debían haberlo hecho con entereza y manifestando que no servían para la guerra.

Ello me hace recordar las palabras que sostenían los compañeros. Uno abogaba por abandonar el frente, a lo que el otro le decía : Y SI LOS FASCISTAS CORREN DETRÁS DE TI A LA RETAGUARDIA, ENTONCES ¿QUÉ HARÁS?

Defenderme - exclamó el otro.

Fijáos bien qué representa tal determinación.

Nosotros no vamos a aceptar la militarización y lo vamos a demostrar con el hecho de que en el ejército no habréis visto nunca se nombrasen los cabos, sargentos, tenientes y capitanes por los hombres que componen el ejército. Nosotros lo hacemos. Por consiguiente, no es militarización, sino estructuración de tipo militar. Nosotros, no admitimos los nombramientos por el placer de / p. 27 mando y si aceptamos las delegaciones de compañía y batallón.

Los compañeros de Temple y Rebeldía han dicho que en los batallones o brigadas a que pertenecen se les obliga a abonar tres pesetas, que sirven en las mismas brigadas para propaganda comunista, cosa natural en ellos.

Y esto viene a darme la razón de que tan sólo organizados nosotros en las Columnas Confederales, podrán los compañeros coordinar todos sus actos y no aceptar en ningún momento tendencias de otra organización, ni tampoco del mismo Gobierno.

He de decir de un compañero que alegando la militarización, abandona el fusil y que al ser requerido para que explicase el motivo alegó que hacía tiempo no veía a su familia. Comprenderéis, pues, que si los compañeros no hubiesen abandonado el frente se hubiesen podido conceder los permisos que se venían dando desde un tiempo a esta parte. Y digo yo : Si no queremos militarizarnos porque el puritanismo de nuestras ideas no nos lo permite, ¿Cómo, pues, permitimos que unos compañeros nuestros representen a nuestra Organización en les ministerios del Estado? Decidme, ¿podemos tenerles? No.

Si pudiéramos dar a los que huyen de la militarización las estrellas que ellos critican, tengo la seguridad, salvo excepciones, que no abandonarían los frentes, por más militarización que a las milicias se sometieran.

Hay que imponer la disciplina moral a todos aquellos que carezcan de ella.

Nosotros tenemos que estar en todo momento con las armas en la mano, predispuestos para responder adecuadamente en el frente contra el fascismo.

Hoy contra el fascismo, mañana frente a ¿quién sabe?

Es grato recordar la figura de un amigo, el camarada Durruti, que fue para nosotros un gran / p.28 compañero, un gran hermano, pero también fue para nosotros un código más severo que todos los códigos de Justicia Militar.

Por causas ajenas a nuestra voluntad, consecuencia de abandonar las posiciones los compañeros, hubimos de ceder sitios de gran valor estratégicos a otros milicianos que no controlaba nuestra organización, en contra de nuestra voluntad y sólo por fuerza aceptamos¬ como una necesidad imperiosa que estos individuos colaborasen con nosotros en los frentes de Farlete y Monte Oscuro.

Sepan los compañeros que no han cumplido con su deber, que nosotros continuamos en nuestras posiciones, no abandonaremos los puestos. Moriremos allí si es preciso, achicharrados antes que abandonarlos y entonces todos aquellos que abandonaron sus fusiles y marcharon a la retaguardia, sufrirán, si es que conciencia tienen, el remordimiento de su conducta nada envidiable. Afortunadamente en estos momentos creo que podrán haber sido reconquistadas las posiciones que cedimos a individuos ajenos a nuestra Organización, porque suben de Barcelona dos mil compañeros que en un momento de agitación abandonaron sus puestos.

Toma la palabra Raquel Castro.

Refiriéndose al primer bombardeo de que ha hablado el compañero que me ha precedido en el uso de la palabra, bombardeo del que fuimos víctimas los componentes de la columna Durruti, he de decir que no fue por falta de conocimientos militares. Yo he de decirles que, por el contrario, fue culpa de Farrás, que venía como responsable militar y embriagado. (Protesta Collado.) Por lo que respecta a la cuestión de las fuerzas de otra organización, dice que debía haberse evitado. He de decir que efectivamente es preciso que exista disciplina, pero que empiece ésta por el mismo comité. Pero fue el comité el que dijo que en cuarenta y ocho horas el que no estuviera confor / p. 29 me con la militarización que se marchase y... ellos se marcharon. Ahí radica el mal, en nosotros.

Roda, de la columna Durruti, toma la palabra y dice :

La Columna Durruti acepta la militarización. La aceptamos, por la razón esencial de que queremos hacer la guerra, porque en el frente de Aragón hasta ahora no la hemos hecho. Debemos hacer la salvedad de que partiendo de cabos hasta capitanes sean nombrados por nosotros mismos, y que existan nuestros comisarios de guerra.

Aceptamos técnicos únicamente para que asesoren a los capitanes salidos de nuestros propios hombres. Si así tenemos miedo de enfrentarnos con la militarización, es que tenemos miedo a la realidad.

Lo aceptamos porque sentimos la necesidad orgánica de avanzar.

Si nos retiramos, el Gobierno se valdrá de ello para sustituirnos por sus fuerzas.

El compañero Presidente, ante la petición de palabra por varios compañeros, pide que ninguno de los que la hayan usado la vuelvan a pedir.

Habla un delegado de la Columna de Hierro y dice : la CNT como la FAI, no han seguido su trayectoria revolucionaria porque han puesto sus miras sólo en la guerra, sin querer ocuparse de la Revolución.

El Gobierno cayó y lo elevó el apoyo de la CNT; Apoyo que le prestó bajo la promesa de que tendría participación en el ARMAMENTO.

Somos contrarios a la militarización, porque nosotros no podemos coincidir con los Sindicatos convertidos en cuarteles. No hay que profanar la palabra ANARQUISTA. Llamémonos otra cosa, pero anarquistas militarizados, no.

En la Columna de Hierro puede decirse que no hay distinción.

Hace igual la guardia el delegado que otro miliciano cualquiera de la columna, como es igual el./ p. 30 delegado que otro cualquiera. En esto creemos que estriba el que en nuestra Columna de Hierro haya desmoralización. Afirmando más esto, diré que hay miIiciano de la Columna Durruti que se encuentra en Ia de Hierro y responde. Es extraño que allí no respondiera y aquí sí.

La Columna Durruti dice que no está militarizada, y yo simplemente diré que no debe tendernos un lazo, por parte del Gobierno, a que no hay lugar en las presente circunstancias.

Por eso, los que no querían militarizarse creemos que deben estar en la retaguardia, trabajando, produciendo, haciendo labor para la Revolución.

Para ampliar, diré que se habla de problemas, y yo creo que organizando nuestras Columnas Confederales como deben de organizarse, nuestros hombres responderán, puesto que también nosotros tenemos disciplina.

Hay que ver si nosotros podemos oponernos a los manejos de los marxistas que se valen de su actual situación de supremacía. Planteemos al Gobierno el problema, diciéndole que las fuerzas confederales que tenemos en acción bajarán a la retaguardia, y ante esta amenaza, basándose en nuestra indiscutible fuerza se nos dará lo que de hecho nos pertenece. Esa es nuestra posición.

El compañero presidente dice: hay una proposición de que se celebre una reunión de Pleno de Regionales que tendrá lugar mañana, y sería conveniente mandar un acta a la Regional para que se entere de este Pleno de Columnas, y que la reunión se celebre pasado mañana.

El compañero Mera manifiesta su disconformidad porque seguramente ya no podrían estar todas las representaciones.

El compañero Presidente insiste en su proposición por la importancia indiscutible de la reunión.

Raquel Castro propone que se aplace un día o dos el Pleno de Regionales, y si se cree que deben de disminuir el número de representa/ p. 31ciones de cada una de las Columnas, que se reduzcan a lo mínimo.

"Temple y Rebeldía” dice : Que los camaradas que se han quedado en Murcia esperan con la más viva impaciencia sus gestiones y pide se le autorice para enviar un telegrama en este sentido, a lo que no se le pone ningún inconveniente.

Hacen patente sus deseos de que se les encuadre en una Brigada Confederal en lugar de la Brigada Internacional y sí a ingresar las fuerzas de Maroto.

El delegado del CN dice que la Brigada Internacional protestaba de que toda propaganda que se hacía era comunista y por ello fue el mandarlo allí, porque quisimos hubiera también representación nuestra.

El compañero Mera quiere que conste su ruego de que se celebre mañana la reunión de Comités Regionales, poniendo todo empeño en ello.

El compañero Presidente dice que así se hará, y que solicitaremos se nos dé prioridad.

Queda suspendido el Pleno a las veinte y cuarenta minutos.

Tercera sesión.

Se abre la sesión a las veintidós cuarenta, ocupando la presidencia de la mesa el compañero Val, quien en su visita al Pleno de Regionales ha conseguido que en vez de ir esta delegación de Columnas a entrevistarse con ellos, sea el Pleno de Regionales quien nombrase una comisión delegada de la misma, que en este momento se halla presente.

Surge una cuestión previa, y es de que las actas sean debidamente tomadas y llevadas a las Columnas para que ellas se enteren lo más ampliamente posible de este Pleno. Luego es tomado en consideración y aprobado. / p. 32

El compañero López de la Columna Tierra y Libertad, pasa a presidir sustituyendo al compañero Val y dice : Como el compañero Val ha dicho, vamos a comenzar la reunión. Recomiendo brevedad en bien de todos.

Se insiste en que se lea el acta del día anterior, y no poseyéndose en este momento ninguna de las dos copias sacadas, se decide ir a buscarlas.

Columna de Hierro hace unas manifestaciones, entendiendo que no es procedente la pobre representación que del Pleno de Regionales se ha mandado para discutir un asunto tan trascendental en una reunión que puede calificarse de HISTÓRICA y de la cual de¬pende la vitalidad de las columnas Anarquistas en el futuro.

La representación del Pleno de Regionales pide se haga constar su protesta del calificativo de "pobre", a lo que el compañero Pellicer, de la misma Columna, dice ampliando: Los conceptos deben entenderse con la idea en que fueron concebidos. No cabe duda, y así todos lo habrán comprendido, que al hablar mi compañero de delegación de "pobre" no ha querido calificar la insuficiencia de los compañeros que integran esa delegación, sino la escasez de la misma, por entender que a un Pleno como el nuestro debían acudir todas la Regionales.

La representación del Pleno de Regionales manifiesta que el Pleno ha considerado que de antemano era él quien tenía potestad para tomar resoluciones e intervenir en el asunto que se presenta a debate, a pesar de ser una reunión ilegal.

El compañero Pellicer le dice que lo menos que se puede pedir a la representación del Pleno de Regionales, es que no haga manifestaciones de esta índole, teniendo en cuenta que la Organización no se preocupó en absoluto de las columnas en tanto tiempo y por lo tanto nosotros éramos los llamados a poner término a situación tan anormal.

La delegación de la columna de Ortiz dice: Que / p. 33 conste en acta mi protesta a las palabras vertidas por la representación del Pleno.

Las columnas tienen el deber - al no ser consultadas - de protestar de la militarización hecha sin previa consulta, lo que es negar la fuerza que puedan o deban tener las columnas en el frente.

Tengan presente que tienen el deber de escuchar, y abunda por ello en que era todo el Pleno el que tenía que venir a nosotros.

“Tierra y Libertad” dice : Yo creo que puesto que el Pleno de regionales dice que viene con acuerdos lo más acertado sería conocerlos y después ya hablaremos.

Delegación del Pleno, vamos a entrar en el problema.

Primero hay que observar que tal como está el problema, hay dos fuerzas en pugna, fuerzas confederales por un lado y organización de retaguardia por otro. Nosotros venimos en representación del Pleno.

Quiere el Comité Nacional, al intervenir, colocar las cosas en su verdadero sitio. No es posible que se llegue a estos extremos y es deber de todos ver la forma de organizar nuestras aspiraciones; en lugar de crear discrepancias entre nosotros mismos, hay que hacerlas desaparecer.

No debió nunca haberse celebrado esta reunión, completamente "anormal" e "irregular" y quiere dejar sentado este calificativo, que aplica a la reunión.

Al plantearse al Comité Nacional públicamente en la forma que se ha hecho, este problema, el Comité se ha puesto a disposición de la Organización para que ésta obre como tenga por conveniente.

Habéis dado la impresión de que la Organización está dividida.

El hecho de discrepancia lo determina la Columna de Hierro, al cursar una circular, sin control de Organización y completamente al margen de ella. Pide que conste en el acta. / p. 34

Deseo se armonicen los intereses de todos : si por mí fuera, el CN se iría a sustituir a los combatientes en los frentes, cosa que no sería nueva para mí, puesto que ya lo estuve y estoy dispuesto a volver.

Nosotros aceptamos el hecho irregular ya consumado, provocado por la Columna de Hierro, usando un procedimiento que tiene poco de honrado.

Columna de Hierro pide la palabra para protestar de estas manifestaciones, y no se le concede de momento.

El compañero Jover, de la División Ascaso dice : Seguramente, como algún compañero ha dicho, esta reunión va a ser histórica. Nosotros al ser citado por una delegación de la Columna de Hierro, entendimos que era preciso acudir a este Pleno, si bien al presentarnos hicimos la observación de que debía invitarse al Comité Regional de Cataluña. Por lo que a nosotros respecta, y al Nacional por los demás. Nosotros entendimos con ello que debía existir esa relación entre los compañeros del frente y de las organizaciones.

Hace la pregunta de si la Regional Catalana está representada en esta delegación del Pleno de Regionales que acude la reunión.

Se le contesta que dicha delegación no ha podido enterarse por llegar a la reunión de la tarde cuando estaba terminándose.

El compañero Jover continúa diciendo: para mí es un agravio el que no acuda todo el Pleno, que sólo se puede arreglar si la Confederal nos convoca a un Pleno, y si no es así nos retiramos y rompemos con nuestras organizaciones, que hasta hoy, por lo que sea, nos han tenido completamente desatendidos y cuyas negligencias culminan al no merecer el que vengan a escucharnos.

Se nos ha negado esto que queríamos que queríamos y callamos, puesto que ha llegado la hora de que los hechos sustituyan a las palabras, y si se obstinan en este proceder, por mi parte haré los posibles / p. 35 porque mis fuerzas rompan con las organizaciones confederales y especifica, y haremos entonces la guerra, confiados a nuestros propios esfuerzos. Eso sí, continuaremos haciendo la guerra, porque la guerra no debe abandonarse, y respecto a esto, ruego a la Columna de Hierro que no abandone el frente ni consienta el relevo de fuerzas.

Hoy más que nunca debemos continuar en él.

El compañero Roda, de la Columna Durruti dice : Si he venido aquí ha sido porque creímos que la comunicación estaba patrocinada por la organización confederal y específica. Por esto nuestra sorpresa al no verlos, lo que, claro, se subsanó al invitarles. Queremos hacer constar nuestra protesta de que nuestros compañeros de la Regional y a priori, nos digan que no somos quiénes para hacer esta reunión. Hemos asistido creyendo que era con el patrocinio de nuestra organización y creemos que esta discrepancia no debe trascender al exterior, por el efecto que pudiera producir, debiendo limarse asperezas.

A nosotros se nos pondría en un trance difícil, y por ello os hago el ruego para ver si podemos hacer una labor de conjunto, pero sin trascendencia del exterior que pudiera sernos fatal en los momentos actuales.

El compañero Pellicer, de la Columna de Hierro, dice :

Antes que nada queremos leer la circular que dirigimos a las columnas, convocándolas a esta reunión, ya que no podemos tolerar que ninguna delegación se llame a engaño, menos todavía cuando antes de remitirla fueron personalmente compañeros de las columnas de Levante a consultar con el resto de las columnas que hay presentes hoy, sobre la necesidad de celebrar este Pleno, y causas que teníamos para convocarlo, y una afirmación podemos hacer rotunda : que nadie, si es sincero, dirá que nuestros delegados se abrogaron la falsa representación de ninguna organización, sencillamente porque no la tenían. / p. 37

Pero leamos la circular que nos aclarará algunas cosas.

Es leída por el mismo compañero, poniendo de relieve en varios puntos la sinceridad y claridad con que está redactada. Parece que las cosas están claritas, tan claritas que no da lugar a que se interprete de otra forma (las delegaciones asienten) y nos place que lo reconozcáis. Conste, pues, que hemos obrado con sinceridad. Y pasemos a la organización.

Los Comités nunca nos pidieron nuestra opinión, se limitaron a imponernos la suya y esto es intolerable. Bien que las cosas de la retaguardia, pulsadas y aprobadas por ellos, se limitaran a hacérnoslas conocer, que ni siquiera eso han hecho. Esto, aunque fuera de desear otra cosa, tendría un pase, pero lo que es absurdo, lo que es una barbaridad de calibre no conocido, es que las cuestiones del frente, acuerdos acerca del desarrollo de la guerra, cosas consustanciales para los combatientes, que son los únicos que esto debieran tener derecho a opinar, se hayan limitado a imponerlas sin preguntarles a los que sufren y caen junto a los parapetos.

¿Qué opináis de la militarización? Y esto no se ha hecho.

No se ha hecho porque de antemano se sabía la contestación.

Y continuando aclarando, diremos una vez mas que los compañeros que visitaron las columnas formaban comisiones mixtas, integradas por la columnas Iberia, Hierro y Temple y Rebeldía, que fueron las que primeramente se reunieron juntamente con la de Maroto. La obligación de la Organización era consultar a los combatientes y nosotros no hubiéramos tenido que hacer de “nodrizas” (para lo que no aprovechamos), marcándole el proceder a seguir.

Y en cuanto a lo de actitud poco honrada, deberá tragarse esos conceptos el compañero que los ha expresado, no por lo de idiota que en sí encie / p.37 rra ese concepto “burgués”, sino por la mala interpretación con que se ha lanzado y porque nuestra actitud es más honrada y más digna que la de muchos Comités que blasonan de ello. Ahora es cuando yo celebro más que nunca que se tomen notas extensas de esta reunión, que más que histórica deseo que sea práctica, porque lo histórico tiene un valor relativo y lo práctico, posible.

Nos llama reunión ilegal y es natural que así nos lo diga, puesto que hablamos en contra de ellos.

Interrumpe Ascaso y continúa Columna de Hierro.

Cuando luchábamos hace meses por algo mejor y nuestro nervio e ideas nos conducían a medios muy poco agradable para el Estado, ¿nos calificaron nunca de legales las autoridades?

Hubiera sido tonto el pretenderlo. Y aquello, más o menos parecido, vuelve a repetirse. Hoy son los Comités, las autoridades con un tono hueco y arrogante nos llaman ilegales, sencillamente porque les decimos verdades como puños. Sigan, sigan con este procedimiento.

Se ha barajado también la cuestión de la Columna de Hierro con el Comité Nacional, que tuvo el marco adecuado en su día, en una reunión de seis horas y que era innecesario volviera a surgir ahora, cuando ninguna finalidad puede tener. Declaramos abiertamente que no nos importa el enconar las cuestiones si ello nos puede llevar a un terreno práctico.

Nosotros no podemos consentir que con el proceder de esos Comités, imponiendo su criterio, la columna tenga que deshacerse, al obligársenos a imponer unas ideas de militarización en pugna completa con la propia ideología de ella. Al manifestarnos contrarios a la militarización se nos impuso como solución el abandono de armas para relevarnos, lo que creímos que era una cosa fuera de lugar. Nuestra columna se creía en el derecho de defenderse de una situación creada por otras columnas políticas. El Comité Nacional, lo repetimos, / p. 38 voluntariamente o no, ha hecho el juego al Estado.

Nosotros no hemos querido abandonar el frente, “y digo esto por la recomendación de compañero Jover”. Hemos querido venir a reorganizarnos, pues es más conveniente venir que quedarnos y que nos abandonen nuestras centurias, como ha ocurrido en la de Durruti.

En nosotros no hay divisiones, pero puede haberlas, porque no hay que olvidar que allí, en el frente, cuando se ha tenido un fusil durante meses enteros, se razona menos que la retaguardia, donde nunca se arriesgó nada.

Y de esto no debemos quejarnos. Es una realidad y agradable además para nosotros el que la convivencia con el máuser haya conseguido que los compañeros, instintivamente, no quieren separarse del que reconocen como el único valor objetivo en estos momentos : el fusil.

Y se nos obliga a abandonar unas armas que conquistamos primero en los cuarteles y luego en los frentes a costa de mucha sangre y de ver caídos para siempre a los mejores camaradas.

Que esto lo intente el Estado, lo encontramos natural, pero que sea la Organización la que, suicidamente, vaya destruyendo sus fuerzas, nos parece una barbaridad. Hemos querido hacerle ver que lo cometido es un error, al salirse de sus principios confederales. Nosotros creímos que fue poca voluntad o indiferencia (lo que es peor) el no convocarnos para dar cuenta de lo que había y sacar así la impresión general.

Nosotros, además de confederados, como pertenecientes a unas columnas y teniendo nuestra personalidad, queremos dejar bien sentado que no estamos ni por bajo ni por encima de los Comités. No queremos que se nos aplaste con el truco que usan estos Comités de los acuerdos tomados en mayoría. No queremos justificaciones personales dadas con un tono patético y llorón. Queremos que el que se justifique sea un Comité determinado y termina insistiendo en que la columna de Hierro / p. 39 no se abroga de una representación que no tenía.

Delegación Temple y Rebeldía dice : Nuestra columna estaba en situación tan crítica como era las de contar con ochocientos hombres y tener que definir su situación ante sus militantes y vio la necesidad de ponerse en contacto con otras columnas confederales para evitar el derrumbamiento de una columna que se creaba el calor revolucionario y para ello se nombró una comisión. Y los días pasaron y la columna Temple y Rebeldía se encontró en el trance de tener que deshacerse o aceptar la militarización, por pura disposición ministerial, puesto que la reunión no se celebraba y se celebra hoy, cuando ya estamos militarizados, con lo que no quedan satisfechas nuestras voluntades.

Ojalá lleguemos a tiempo de volver atrás. ¿Qué actitud tenemos que adoptar ante estos hechos? Aquellos compañeros que esperan nuestro regreso tienen una actitud levantisca y yo estoy de acuerdo como han dicho los compañeros que me han precedido, con que se limen asperezas. Antes que todo, la moral confederal, pero si para sostenerla es preciso producir daños, repito que ella es antes que nada, y caiga quien caiga.

Delegación de Tierra y Libertad pide la palabra para protestar de las palabras del Pleno Nacional al considerar esta reunión de irregular y anormal. Pregunta por qué no asiste la representación de Cataluña.

Manifiesta que están identificados con la circular y proponen que se celebre el Pleno de Regionales junto con ese Pleno para darle toda su trascendencia histórica. Aparte de esto, está de acuerdo con que no ha de haber discusiones y que la familia anárquica no puede estar nunca desunida.

El compañero Mera, de la delegación Milicias Confederales, dice que cuando fueron convocadas las delegaciones del Centro, se daban por enteradas de que era un pleno convocado por la Columna de Hierro. / p. 40

Al salir del local nuestro para venir a Valencia con esta delegación, recuerdo que entre mis compañeros y yo comentamos si habían tenido el acierto de convocar al CN y a los CC. RR.

Ayer vimos que no, y por ello dijimos que en ausencia de él, conspirar (?), por entender que, junto con nuestras organizaciones, teníamos que resolver nuestro problema.

Esto dije hablando como delegado, pero ahora habla personalmente el compañero Mera y pregunta al Comité si de una forma confederal se pensó consultar a los compañeros del frente como se debía, no sólo ante este grave problema de la militarización, sino cuando entraron en el Gobierno ministros suyos y ante otros problemas.

Ante esto que para nada se nos ha tenido en cuenta, el CN no tiene derecho a decir que esta reunión es anormal o irregular, ni nada por el estilo. Si no se ha hecho lo que no se ha hecho hasta aquí, es preciso que se haga. El Comité se comportó de una forma anticonfederal, al no consultar los problemas ante los sindicatos y sí imponiendo sus acuerdos a los compañeros del frente de una forma dictatorial, sin consulta ninguna, acuerdos que resuelven internamente entre ellos, en un plan digámoslo familiar. Si el hijo pequeño, por ser menor de edad, no tiene derecho a reunirse con su hermano sin permiso del padre, antes debía el padre de haberse preocupado de cómo estaban sus hijos en las trincheras.

El Comité Nacional y los Comités Regionales están pensando en una forma que estrangula la revolución y esto no debe ocultarse a los combatientes

Aceptamos lo que podemos decir “AUDACIA” y admitir la militarización, pero protestamos de que la Organización nos haga tragar una cosa porque un ministro lo quiera, y claramente lo diré : a mí no me interesa la Organización en este plan. Esto lo digo cómo Mera.

Representación del Comité - 2 - Nacional dice : / p. 41

Con la más grande amargura os estoy oyendo al ver como cargáis todas vuestras censuras sobre nosotros, y yo, francamente, os digo que si la solución de todo este problema que presenta el Pleno está fusilando al Comité Nacional, fusilarlo aunque esta posición se tache por alguien de llorona.

Hace constar que no expresó o no quiso expresar el calificativo de reunión ilegal y dice que lo dicho fue anormal e irregular. Lo que no quiere el Comité consentir es la división que se está patentizando ;

A propósito de esto dice que el Comité Nacional había cursado una circular con carácter privado a las Regionales y a los compañeros del frente para consultar su opinión, y un ejemplar de estar circular privada estaba a las veinticuatro horas en manos de Largo Caballero. Pregunta por qué medio llegó a manos de aquél y dice que como éste tiene cincuenta mil problemas que resolver la Organización.

Dice que la familia confederal debe, en todo momento, estar armonizada, puesto que sí está, venceremos al enemigo, pero si se divide, no quiero pensar lo que entonces ocurriría. Acepta que es posible que se hayan tenido errores, pero en estos momentos debe pensarse que hay un enemigo en los frentes, otro en la retaguardia, y ello ha de crearnos constantes dificultades.

Lo que no le parece bien es que pretenda enfrentarse unos elementos con otros, puesto que la Organización está por encima de todo y a este hecho hay que doblegarse sin que nadie deba poner obstáculos a ello.

Hace mención de que se diga que los Comités no cuentan con la opinión de sus combatientes, y hace la pregunta de que si estas delegaciones de columnas están seguras de que representan la opinión de todos los compañeros en el frente.

El hecho discutible es que hoy se encuentran de un lado la opinión de vanguardioa y de otro la de la Organización, y que, por tanto, se va a una divi / p. 42 sión que no debe hacerse. Debemos armonizarla. Por encima de todas las apreciaciones individuales está la de la Organización. Lo que dice recogiendo unas palabras del compañero Mera. Insiste en que nadie calificó la reunión de ilegal y que el Comité Nacional acepta lo consumado sin reprochar nada.

Hace mención de unas promesas hechas por la Organización a la Columna de Hierro, atajándole un delegado de ésta para rogarle no surjan sus cuestiones en esta reunión por estimarlo no es pertinente.

Se presentan a la mesa dos proposiciones suscritas por Tierra y Libertad y que textualmente dicen : que el Comité Nacional retire el calificativo de anormal o irregular a las manifestaciones del Pleno. Y la otra que dice : Su deseo es que asista a la reunión de columnas todo el Pleno de Regionales, no estando de acuerdo con la comisión designada.

El delegado de Andalucía-Extremadura, que asiste también en representación del Pleno de Regionales, dice : el Pleno ha analizado esta cuestión y la considera anormalmente planteada, porque cree no es así como deben solucionarse estos asuntos. Viendo que todos los compañeros se expresan en igual forma desconsiderada que ya lo ha hecho la Columna de Hierro, es mi opinión que debe suspenderse y esperar que acuda todo el Pleno, como es vuestro deseo, ya que las actas de las primeras sesiones que se enviaron no fueron leídas y por lo tanto el Pleno no está informado de lo tratado, confundiéndolo con el problema planteado al mismo por la Columna de Hierro.

Otro representante del pleno :

Es verdad que se nos invitó ayer a asistir a esta reunión, dándonos por enterados de la presencia en Valencia de los delegados de las columnas, y buena prueba de ello es que ayer vino una delegación nuestra con carácter informativo.

Afirma que está representado el Pleno con los. / p. 43 compañeros que asisten en su compañía por lo que estima innecesario esperar la reunión del Pleno de Regionales.

El Presidente lee en ese instante la segunda proposición de Tierra y Libertad que antes transcribimos y pregunta si está en el ánimo de los compañeros solidarizarse con la misma. Se le hace la adición (al aprobarse) de que si algún compañero de la Regional, después de haber sido requerido, no viniera, sean responsables los compañeros de cada Regional de las manifestaciones que puedan hacer cada uno de los que vengan en su nombre.

Por unanimidad se toma en consideración y se aprueba la proposición con su adición y que esta reunión se celebre otro día, a lo que se opone el compañero Mera, ya que dice que por las necesidades del frente de Madrid tiene precisión de marcharse está misma noche, como también tendría necesidad, antes de marcharse, de hacer algunas aclaraciones ante el Pleno.

El presidente dice que esto queda zanjado dejando sus consideraciones a sus compañeros para que las presenten.

Se propone que una delegación de nuestro Pleno vaya a requerir la presencia del Pleno de Regionales, comisionándose para ello a los compañeros Val y Viladomín. El CN quiere hacer constar en acta que no acepta la responsabilidad que pueda derivarse de esto.

Un delegado de las Regionales se muestra de acuerdo con que sea todo el Pleno de Regionales el que acuda, pues según dice, acaban de tomarse acuerdos en pro de ciertas cosas, en las que se daba por descontado que se había informado a nuestras columnas y ahora constata con sorpresa que no ha sido cierto, y él, por su parte, no carga con semejante responsabilidad.

Sale la representación del Pleno de Regionales, junto con el compañeros Val y Viladomín, a cumplimentar la misión que se les han encomendado. / p.44

Se acuerda leer el acta de la primera y segunda sesión, que son aprobadas por unanimidad, previo una pequeñas aclaraciones.

El compañero Collado, de la Columna Durruti, hace la petición de que conste en acta que si han asistido a esta reunión y lo decidieron así fue invitados por la Columna de Hierro, sabiéndolo plenamente y convencido de ello.

Si por este hecho el Pleno de Regionales cree que merecen sanción, están dispuestos a que se les aplique.

El compañero Pablo Ruiz hace la pregunta de que se aclare en qué situación queda, puesto que ayer se le dijo que hoy se decidiera sobre él al recibir la repuesta de los telegramas cursados, cuya contestación no ha llegado ; se somete esto al Pleno y se acuerda contestarle que su situación es idéntica a la de ayer.

Se suspende la sesión a la una de la madrugada

Cuarta sesión

Se reanuda a las dos horas del día 7 de febrero.

El Presidente da cuenta de que va a proseguir el curso de la reunión y pregunta se han llegado todas las delegaciones regionales, contestándosele afirmativamente. Continúa el Presidente diciendo que sus manifestaciones han de ser únicamente para poner de relieve que todos, al hacer uso de la palabra, vayan directamente al objetivo que tengan que ir y nunca perdiéndose el respeto unos a otros.

El delegado de la Columna Ortiz dice que si se hace un recuento de los acontecimientos, quedará ampliamente demostrado que los compañeros que fueron al frente, los compañeros que soportan siete meses de lucha, quedaron completamente abandonados, hecho que, de continuarse, puede atacar al espíritu revolucionario de los hombres que militan por la libertad de sus ideas. / p. 45

Se solidariza con las manifestaciones de los compañeros de la Columna de Hierro, por lo que hace constar su protesta, para que el Comité Nacional dé a todos una explicación de estos hechos que lamentamos y censuramos.

Delegación de la Columna Durruti hace la pregunta de si al hablar así lo hace en nombre de la columna Ortiz o en nombre propio. El delegado de la columna Ortiz le contesta que si se hubiera consultado a las centurias sobre esto, podría decir que sí, pero que así no puede afirmarlo rotundamente.

Dice que desde que salió de Barcelona, hace siete meses, ha convivido con los compañeros de la columna Ortiz, cuya forma de sentir y pensar dice conocer plenamente. Al hablar de su residencia en Aliaga, el representante del Comité Regional de Aragón hace la pregunta de si en Aliaga hay una parte integrante de la columna Ortiz, de lo cual está ignorante.

El delegado de la columna Ortiz le responde que, hallándose en el frente de Quinto y Belchite, se le dijo que tenía que representar a aquellas fuerzas de Aragón, lo que motivó su estancia en Aliaga.

Delegación de la Columna de Hierro aclara que, como ya se dijo en la primera sesión, la cuestión de las delegaciones es informativa y para que de esta reunión salgan las quejas a que haya lugar a la Organización, por lo que a esta delegación, como a otras, se le permitió que asistiera y hablara, a pesar de no llevar credencial de la columna.

Se somete el caso al Pleno y se decide que hable sólo en nombre propio, como los que se hallen en este caso.

El compañero Collado toma la palabra para insistir en que este delegado de la Columna Ortiz debe hablar particularmente, pero que no le reconoce ninguna responsabilidad, puesto que no trae el sentir de los que están luchando en las trincheras, o sea, el sentir de la columna.

El delegado de la Columna Extremadura-Anda / p.46 lucía hace un ruego para ver si en vez de producir incidentes podemos armonizarlos, y afirma que tiene quejas del CN, puesto que tiene informes de los hechos ocurridos en Jaén, cuyo primer informe se le remitió hace cuatro meses, y el segundo, el mes siguiente, sin haber logrado contestación a ninguno de estos informes, a pesar de constarles que estos informes fueron indiscutiblemente a poder del Comité Nacional.

Así, pues, y estando enterado que el CN y la Regional no les prestó ningún apoyo del que tanto necesitaba, hace ver la necesidad imprescindible de cortar todo esto. Continúa diciendo que al aceptara él el convertirse en Brigada, el propio compañero González Inestal les visitó y dijo que sólo de esta manera podrían verse dotados de armamento y todo lo necesario para ir al frente, y visto que no había otra solución, según la forma en que en que el mismo compañero se expresaban, se aceptaba ésta.

Tengo ni poder una carta - continúa diciéndole el mismo compañero - de la que quiero exigir responsabilidad a los que han intervenido en ella.

En la misma se me da cuenta de que las autoridades de la 25 Brigada provocan un revuelo con nuestros milicianos, cuyo hecho ya estaba premeditado, puesto que así estaba acordado en una asamblea a la que asistió un compañero nuestro que se enteró de todos los acuerdos, ya que ellos creyeron que era ajeno a nuestra columna.

Estos hechos provocativos, que han comenzado con varios actos a Carlos Zimmermann, no se le comisionó para que me diera cuenta de estos incidentes al mando militar, puesto que nosotros a pesar de recomendar a nuestros hombres, la mayor prudencia, no podíamos responder de que en un momento dado aquéllos se sublevaran contra hechos tan poco aceptable.

Se cursó un telegrama diciendo si es que había alguna queja contra nosotros y pidiendo instruccciones para evitar estos hechos.

El camarada González Inestal no dijo que como / p. 47 contestación a este telegrama se ha dicho que no había queja contra nosotros y como solución se nos dice que salgamos de la plaza, perjudicándosenos más todavía a dejarles a ellos el campo libre para sus abusos.

El Comité Nacional responde que entró en funciones el 20 de noviembre pasado y que no tiene conocimiento de los dos comunicados a que hace referencia el compañero que le ha precedido y cuyos comunicados seguramente irían a parar al Comité anterior, poniéndose de relieve que ellos se hicieron cargo de un Comité que venía completamente desorganizado, sin archivos y sin nada en absoluto.

Declara que únicamente conocen el telegrama y sólo desde hace tres días.

El compañero Mera dice que la Columna de Hierro es la primera que tenía que haber trazado alguna pauta para encauzar mejor la discusión y manifiesta su creencia de que lo principal a tratar es el asunto de la militarización, de que hemos de militarizarnos y procedimiento que ha de regir referente a la militarización de la CNT, por lo menos él lo cree así, debiendo ajustarse la intervención de algunos hombres al mandato del Comité Nacional y hasta dónde ha de llegar este estado de cosas.

El compañero Benito, de la misma delegación Centro, amplia que existe un malestar en las columnas que debe desaparecer, y por él creímos que la Organización debía oír los dos criterios para armonizar nuestra posición. No tolerar el rompimiento, como ha dicho un compañero con irresponsabilidad que asusta, puesto que en ello haría pábulo a que nos derrotara nuestro enemigo actual, el fascismo, y el posible de mañana, el marxismo.

La delegación de Temple y Rebeldía reproduce lo mismo que ya dijo en la segunda sesión respecto al asunto del descuento obligado de haberes para invirtirlos en propaganda comunista.

La delegación de la Columna de Hierro pregunta / p. 48 a la Nacional qué margen deja a las columnas para que puedan opinar y en qué conceptos se las tiene.

La representación del Nacional dice que el Pleno reunido ahora, después de someterse por completo a la Organización, no ha hecho más que ratificarse en los acuerdos de noviembre, que son : formación de mando único en un estado mayor y a su vez entre estados mayores en Aragón, Centro y Andalucía, y nombramiento de unos delegados políticos a su vez. No se planteó la obligación que tenían las columnas de militarizarse. Se iba a la formación de Brigadas determinadas, días antes de nuestra intervención en el Comité Nacional.

Nos encontramos con que el Gobierno había dispuesto que todo el armamento fuera para las Brigadas nuevas. Y aquí principia nuestra intervención en pro de conseguir ese armamento que se les designaba a las Brigadas, cosa acordada anteriormente y que por lo tanto ya estaba liquidada. Nuestro interés estaba en conseguir este armamento para nuestras Brigadas y así nuestra gestión primordial ha sido pedir una proporcionalidad adecuada como Organización. Conseguimos también que tantos elementos han de existir (militares me refiero), tantos comisarios políticos ha de haber. Cuando se trata de columnas para convertirlas en Brigadas siempre han de tener prioridad sobre todas las demás, y el primer armamento que venga será para ellas. Si tienen elementos técnicos responsables, ellos se encargarán de los mandos técnicos de las Brigadas y quedarán siendo lo mismo que eran antes en las columnas.

El compañero Benito pregunta si los mandos militares de esas columnas pueden ser provistos por elementos de la Organización.

El Comité Nacional contesta que si en las columnas hay elementos técnicos es una cosa completamente fuera de dudas, y continúa diciendo : Nosotros vemos cómo se formaron veintitrés Brigadas y nos dimos muy bien cuenta que se valían de ellos los marxistas para alcanzar preponderancia, al nu / p. 49 trirlas con sus elementos, y es por ello por lo que ahora pedimos la proporcionalidad.

El delegado de la Columna del Rosal hace la pregunta de si estas Brigadas han de ser absolutamente de elementos nuestros o si, por el contrario, ha de ser mixta. El Comité Nacional contesta que este punto no está aclarado todavía, pero es una cosa que está bien clara que las Brigadas no nos convocan a nosotros, serán absolutamente nuestras.

El compañero Mera dice : En el primer punto de la militarización, de acuerdo ; pero debemos militarizarnos bajo un punto netamente confederal. Militarizarnos por nuestra Organización en milicias homogéneas confederadas. Un batallón - entre los marxistas - de los nuestros, es la muerte de la CNT con un mando marxista. Como también dos batallones nuestros y dos marxistas, con el mismo mando, serán la muerte de la CNT, como lo vemos en la práctica.

De aquí el que yo insista en que deben ser Brigadas homogéneas. (El compañero Benito dice : Al mando nuestro.)

Mera continúa . Desde luego mucho mejor.

El compañero M. G. Inestal, al visitar a los mandos, vino a la conclusión de que las Brigada tenían que ser de dos batallones CNT y dos marxistas, pero bajo el mando nuestro y los servicios auxiliares también.

El teniente coronel dijo que esto no lo podía aceptar y González Inestal le contestó que no se preocupara y que lo arreglaría todo y que sus hombres iban donde él quisiera. ¿Cómo puede abrogarse esta autoridad? Se dice militarización : bien. Disciplina, venga. Pero todo esto con previa consulta del Comité Nacional a los militantes. Mientras no se haga así, yo estaré disconforme con la organización confederal. Y yo repito que estoy de acuerdo con la confederal cuando piense como yo pienso, pero cuando comienzan las dejaciones y concesiones ya no me interesa. Me interesa más la relación con unos militantes, por pocos / p. 50 que sean, que piensen con la misma pureza de ideas anárquicas que yo pienso. Si nosotros al Gobierno, que ahora es cuando se debe hacer, le presentamos un problema con la dureza debida, ese será el camino del triunfo y no que terminada la guerra se nos aplaste.

El delegado de la Columna del Rosal dice que conviene se deslinden las dos tendencias de ese sentido de Brigadas nuestras o Brigadas mixtas y recuerda que el general Cabrera pedía un batallón para cada columna internacional, a lo que se comprometió el compañero Inestal, lo que considera un absurdo, puesto que la mayo¬ría de las columnas internacionales - por no decir todas - son comunistas.

Hace alusión a que Cabrera dijo que era potestad de Asensio el nombrar para jefes de las Brigadas a militares de su elección.

El delegado dela Columna Extremadura-Andalucía desea que se aclare lo de milicias mixtas o plenamente confederales, y la cuestión de los comisarios.

Hay un problema que es el de los comisarios, puesto que nuestra columna, compuesta casi totalmente por campesinos, tendrían que principiar por ir a la escuela para adquirir unos conocimientos de cultura que creemos sean sobradamente compensados con los cuatro o cinco meses que llevan de fuego. Expone que ahora sería injusto usar este
Procedimiento.

El compañero Jover, de la Columna Ascaso, dice: Cuando tuve noticias de la militarización por el Comité de Cataluña, fui a decir al CR que no la admitiríamos. La Organización dijo que era un escamoteo para cubrir las apariencias y que ya se cuidaría para obrar en consecuencia. Luego, por lo que fuera, la aceptó y a mí precisamente se me encargó de una División, con todas las peripecias inherentes. Nosotros hemos organizado la División, hemos dado los mandos a los compañeros, hemos entendido que ningún militar puede venir con la categoría de jefe. Si se colo / p. 51 cara dentro de cada división un militar, dentro de pocoquedaríamos sin personalidad, aparte de que nuestros milicianos no están conformes con que les mande un militar, sino que les mande un compañero.

Conforme que vengan como asesores, pero para mandar, nosotros. Hasta ahora nadie nos ha dicho que tenían que venir militares a hacerse cargo de los mandos, y el día que se nos impongan, la División Ascaso desaparecerá.

El compañero Benito pide una aclaración, que es la siguiente :

Los regimientos vuestros, ¿cuántos batallones los forman? Se le contesta que tres.

Representación del Nacional dice : Con referencia a los comisarios políticos hay un error, no puede ser un problema. Si los camaradas designan al compañero que ha de ser comisario político. En esto no hay duda.

Su comisario será el que tendrá intervención directa en el mando.

El compañero Mera le objeta que el delegado político, no puede tener ninguna intervención por encima del militar. Únicamente inspeccionar las operaciones después de hechas. Y en realidad es un cero a la izquierda.

Dice el Comité Nacional: Cataluña es en ese orden lo que digamos un coto aparte, como en todo lo es por su autonomía. En el último Pleno nacional se acordó que la Organización debía consultar con los camaradas y darles intervención en los problemas de la Organización, puesto que ella es la más interesada en evitar la división que algunos elementos pudieran sembrar entre las fuerzas armadas y ella, cuyo divorcio sólo por unos mo¬mentos puede haber estado en la mente de nadie. También expresa su opinión de que las Brigadas sean exclusivamente nuestras, puesto que de ser mixtas, los marxistas, por su mayor habilidad en esas tramas, absorberían a las nuestras. Si se acuerda / p.52 la que las Brigadas sean solamente nuestras, esto no es problema.

Delegación de Tierra y Libertad hace una pregunta que se refiere al mando único para saber si la CNT no tenía o podía tener autonomía y estaban sujetos al poder central Ios elementos técnicos y militares.

Contesta el Nacional : Aparte de Cataluña, en el orden general ha de haber mando militar supeditado al poder central. Únicamente para Ios mandos pequeños parece que pueden ser designados entre los mismos compañeros que están luchando cuatro meses. Para mandos técnicos es una cosa ya discutida que han de someterse a un estudio previo. En una palabra, nadie podrá ser capitán o alférez sin pasar por la escuela técnica. Pero serán reconocidos en sus graduaciones, anteriores.

El compañero Mera pregunta si los mandos de las Brigadas a formar serán elementos de la CNT o individuos extraños a la misma.

Pone de manifiesto el criterio que le llevó a rehusar el NOMBRAMIENTO DE COMISARIO GENERAL DE BRIGADA que le ofrecían y que él entendía no estaba en la forma que debía hacerse.

Delegación de Extremadura-Andalucia protesta de que el subcomité de guerra que reside en Jaén no les ha convocado para tratar la militarización.

La delegación de Temple y Rebeldía repite lo expuesto en la sesión de la tarde de ayer, referente a su desplazamiento a Murcia comunicado con un plazo de cinco o seis horas. Dice que se les prometió encontrar allí muchas cosas y que allí no había absolutamente nada de lo prometido, hasta el extremo de que pudieron dormir gracias a que la Federación Local les proporcionó local.

Dice que es imposible que un batallón confederado esté dentro de la Brigada Internacional.

El mando toma acuerdos y se los comunica a ellos cinco o diez minutos antes de cumplimentarlos. No podemos formar parte de la Brigada Internacional y por ello pedimos el traslado a Brigadas / p. 53 confederales, ya que allí nos es imposible vivir. No se cuente con nosotros para nada. Es preciso que se solucione esto para evitar que la Columna Temple y Rebeldía se deshaga.

Basta saber que de cinco batallones, hay cuatro comunistas y el nuestro.

Los comunistas con un magnífico armamento y nosotros con dos pistolas en el bolsillo, puesto que tenemos unas armas muy preciosas, pero completamente ineficaces, puesto que no se dan municiones.

Delegación de la Columna Iberia dice : Nosotros estábamos confusos respecto a lo que era militarización. Hicimos preguntas y se nos dijo que estos comités de guerra desaparecerían y serían substituidos por los compañeros que vinieran de la escuela técnica, lo que nos ha satisfecho.

Delegación de la Columna de Hierro y dice : Seamos claros.

Todavía no se ha discutido el porqué de la militarización y si cabe su aceptación, y, en cambio, empezamos a discutir sobre quién deben recaer los mandos, dando con esto la impresión de que por lo visto lo que aquí se va a discutir es a quiénes se van a repartir las estrellas.

Entiende que hay que empezar por lo primero, o sea, la militarización en sí.

La delegación de Ascaso dice : Milicias tienen un parecido con nuestra norma y sólo varían con el nombre.

Militarización es cambiar la estructura nuestra y substituirla por la del ejército, destruyendo nuestro espíritu federalista. Estamos de acuerdo con la reorganización, con la disciplina, pero no podemos aceptar la militarización a base de individuos que no discuten a quienes se manda, sin preocuparse de sus compañeros, imponiendo su voluntad por la sola razón de que es la suya. García Oliver ha dicho :

No engañarse, si aceptáis la militarización “vosotros desapareceréis”. / p. 54

Nosotros vemos que la función del comisario es completamente nula.

Para nuestra columna ya se había dado hasta el jefe, que no es persona de nuestra confianza y que incluso sabemos que ya tenían pensado la distribución de cargos de mando. Se habla mucho de que nuestro poco rendimiento es debido a carecer de disciplina militar y yo pregunto : los soldados que han salido ¿han dado un mayor rendimiento que nuestros milicianos? Al contrario con todas sus disciplinas militares han sido un valor muy negativo.

Las columnas pierden la personalidad que tenían.

Si aceptamos la militarización, los mandos no serán nuestros, serán de los militares. Mando único, lo aceptamos. Dirección técnica, la aceptamos firmemente. En la parte ideológica no tenemos confianza en los militares.

Dice el compañero Mera : todo lo que se dijo ayer se está repitiendo hoy.

Yo digo que si los que están en Aragón estuvieran en Madrid, cambiarían de opinión. Nosotros vemos que hace falta la disciplina para sacar un buen resultado de la guerra. Para que el individuo que va a ella se le obligue a sostenerse en su puesto y que por instinto de conservación no lo abandone en un momento determinado. Ninguno de los que hay aquí puede demostrar que repartió sus individuos con disciplina. Para hacer la guerra se impone hacerla con la disciplina militar.

Al mando no se le discute, pero cuando no lo hace bien, tampoco debe discutirse : debe pegársele dos tiros. La guerra es una contraposición del hombre sentimentalista.

El compañero Benito : Afirmando lo dicho por el compañero Mera. Yo digo que en la guerra todas las fuerzas antifascistas no han hecho más que una cosa fundamental, que es la defensa de Madrid, y es que la artillería funciona militarmente. Si no / p, 55 hubiese sido así, seguramente a estas horas no estaríamos discutiendo aquí, porque desgraciadamente, no podríamos estar, porque no quiero pensar en lo que hubiera ocurrido.

En los frentes debe obrarse con disciplina, porque cuando se opera no se discute.

Delegación de la Columna de Hierro dice : Nosotros, cuando operamos, no discutimos y siendo los que más hablamos en contra de la disciplina y el mando único, tampoco acertado en sus decisiones, y los que nada les hemos discutido cuando de avanzar se trató.

Delegación de Tierra y Libertad dice : En contra a lo dicho por el compañero Mera, debo decir que en Madrid no todas las baterías está militarizada.

La ”Sacco-Vanzetti” no lo está, y precisamente esa batería es una de las que da mejores resultados. Es más, afirmo que es la batería más avanzada.

No podemos aceptar la militarización de la forma que nos la quieren hacer tragar. Cuando volvimos de Cuenca de un viaje, nos encontramos con que un compañero nuestro, al que nosotros habíamos desautorizado, sin que se tuviera esto en cuenta, el compañero Mera lo había recomendado a Val y éste lo había enviado a Valencia para que se le diera un cargo de comisario político.

Hubo un cambio de impresiones y nos pusimos de acuerdo, si bien días después caímos en el mismo defecto de restársenos autoridad.

Otro compañero de la misma delegación amplía que aceptaron en principio la militarización, pero sólo de palabra pero que están decididos a retirarla, puesto que se les prometieron muchas cosas con ella, tales como proporcionarles armas, etc., y una vez lograda su aceptación se han cometido casos que necesariamente hacen retirar aquella palabra de conformidad con la militarización,

El compañero Mera dice : Si los hombres obraran como hablan, sería estupendo, porque oyendo el compañero de Tierra y Libertad he quedado verdaderamente asombrado.(Hace algunas / p. 56 consideraciones referentes a manifestaciones de Tierra y Libertad que motivan un incidente, que se ve precisado a cortar el compañero que preside la mesa.)

El delegado de la columna Durruti dice :

Los compañeros saben que hemos hacer dado una militarización tan diferente como la que han explicado los compañeros que ya han experimentado la realidad de los hechos, o sea, los que han hablado en nombre de las milicias con federales.

Nosotros no hemos experimentado esta realidad y es por ello por lo que nuestro frente no sabe todavía la necesidad de la militarización.

El compañero Raquel Castro dice :

Es verdad que no ha habido todavía tantos ataques como en Madrid.

En el sector de Pina, en el de Osera, se ha cañoneado, se ha bombardeado, no estaban sólo los milicianos, y cuando perdimos Osera no fue por culpa del miliciano, sino por culpa del mando. Hace algunas manifestaciones que se refieren a Farlete y lo interrumpe el compañero Collado, para protestar de la habilidad que dice ya es costumbre del compañero Castro, haciendo notar que en Farlete había 4000 hombres con armamento modernísimo y termina suplicando se sirva no engañar ni comparar.

El compañero Valle, de la Columna del Rosal, habla de la situación de Madrid y dice que la cuestión de la militarización es cuestión de vista en la Organización.

El Comité Nacional toma la palabra y dice : Cuando la organización aceptó la militarización no hizo más que expresar estos conceptos vertidos por vosotros.

Nosotros hemos perdido cien y pico de kilómetros en el frente de Toledo y a esto nosotros nos vimos obligados a buscarle solución, porque hay que hacer la guerra y hay- que ganar la guerra. Personalmente, yo, anarquista como el que más, conceptúo la militarización como creo deben aceptarla todos. Entendemos que el que tenga las ar / p. 57 mas, mañana ganará la revolución, y por ello creemos conveniente aceptar la organización de Brigadas. Ese es nuestro punto de vista aunque el militarizarnos trastoca nuestro punto de mira anarquista, como lo trastoca el tomar parte en la guerra, porque no es principio anárquico el coger un arma para matar a un semejante.

Columna de Hierro interrumpe contra lo último, aludiendo a que siempre fue muy anarquista manejar las pistolas a tiempo.

El compañero Raquel Castro pregunta si el Comité podría garantizar si aceptando la militarización nos entregarían las armas y no pase lo que en algunos sectores, que después de aceptarla no las han logrado.

El Comité Nacional contesta : Nosotros nos debemos a nuestra organización y no podemos garantizar nada, pero os aseguramos que pondríamos todo nuestro interés en lograr a que así fuera.

El compañero Raquel Castro le dice que si haciendo dejación de nuestros puntos de vista supiéramos que logramos las armas, haríamos esta dejación. Pero como algunos compañeros ya nos dicen lo contrario...(Interrumpe Collado y se produce un incidente, pues que Collado dice que ya en un principio hizo notar que este compañero Castro hacia una labor contraria para la que fue delegado.)

El representante del Comité Nacional, a propósito de esto, hace saber que, seguramente por error, ha recibido un telegrama que desautoriza a Ródenas, Ruiz y Guerra, en respuesta al cursado ayer a la Columna Durruti, cuyo telegrama ha entregado al compañero Val y a éste se le ha extraviado, por lo que no puede preguntarlo aquí. Queda con esto solventado este incidente.

El compañero presidente dice : Es innegable que hay dos corrientes : aceptar o no la militarización. Hay que unir estas dos corrientes contrarias. Hay que lograr una capacidad que logre hacerlo.

El delegado de la Columna de Hierro dice : Cuando no sabíamos todavía las necesidades del porqué / p. 58 de la organización en Brigadas, se han discutido infinidad de cosas.

Se nos dice que es para lograr por medio de la disciplina de la militarización un mejor resultado y rendimiento.

Conviene que miremos si hay algún medio de que nos organicemos y nos disciplinemos sin que por ello tengamos que supeditarnos a lo que nos exija el Gobierno.

El delegado de la Columna Ascaso dice : Si no me equivoco, hay una mayoría que acepta la militarización, y si hay alguna columna que no quiera hacerlo, es porque no quiere consentir la intervención de los militares en los puestos de mando.

Columna de Hierro dice : A nosotros no nos importa absolutamente el tener que transigir con militares bajo un punto de vista técnico. Pero se hace claudicación premeditada de ideas con el fin de recoger algo.

Pasemos a ver si esto es verdad.

Estamos en desacuerdo con la militarización. Deseamos se vea si puede conseguirse el hacer presión cerca del Gobierno para que se nos facilite armas sin tener que recurrir a la militarización.

El delegado del Comité Nacional dice : Pregúntese a los compañeros del Centro si no se ha dotado a tres Brigadas de material de guerra.

Luego quedan bien patente que sí se gana algo.

Yo repito que la columna que se transforma en brigada tendrá siempre prioridad sobre las que se forman de nuevo.

Otro representante del Pleno de Regionales pide la palabra para ampliar, diciendo que ellos creen conveniente la militarización de las columnas confederales, para evitar los descalabros que se están sufriendo.

Hay que ganar la guerra y afianzar la Revolución.

El compañero Pellicer, de la Columna de Hierro, dice . Nadie ha traído un argumento en pro de la militarización./ p. 59

Lo que ven son ventajas con la militarización, cuya implantación está en pugna con nuestra manera de pensar, y va resultando un tanto infantil querer dárnoslas de pillos con un Gobierno tan “tonto”, que ha sido, en realidad, el que nos ha toreado.

Delegación de Temple y Rebeldía protesta del comportamiento del Gobierno, puesto que estando precisamente en el frente se les tenía completamente desatendidos. Termina diciendo que si ha de ser éste el mando único que hemos de aceptar, cree no interesa.

El compañero Collado dice : El que más y el que menos, todos venimos con la militarización aceptada. (Interrumpen algunas delegaciones.) Algunos compañeros que la han aceptado y se ha abusado de su confianza, esto no lo discutimos.

Nosotros no hemos transigido por nada y yo creo que nosotros debíamos unirnos más que nunca y aceptar la militarización, poniendo los mandos hasta capitanes nombrados por los mismos compañeros.

Milicias Confederales del Centro presenta una proposición, que es leída por el compañero Presidente y que se toma en consideración. Dice así :

1° La aceptación de la militarización por ser una necesidad impuesta por la guerra.

2 ° Esta militarización se hará sobre la base de que los mandos, tanto de compañías como de batallones, brigadas y divisiones, estén en poder de los camaradas responsables por la Organización.

3° Las brigadas o divisiones tendrán que ser homogéneas y únicamente cuando así no pueda realizarse se constituirán sobre la base de dos batallones nuestros y dos ajenos pero siempre que los cargos recaigan sobre camaradas.

El delegado del Comité Nacional dice : La Organización, por segunda o tercera vez, ha dado cuenta de sus puntos de vista respecto a la militarización y creo no es cuestión de volverle a dar vueltas a la cuestión. / p. 60

El delegado de la Columna de Hierro pregunta en qué situación quedan los que no acepten la militarización.

El representante del Nacional contesta que sobradamente lo sabe quien lo pregunta. Las consecuencias han de ser el relevo, etc.

El delegado de la Columna de Hierro contesta : Ya lo sabéis. Por sostener las ideas anárquicas hay que dejar las armas en manos de la militarización.

El representante del Comité Nacional le rectifica diciéndole : De militantes de la CNT.

El delegado de Tierra y Libertad dice que de no aceptar la reorganización Cataluña, estamos dispuestos a marcharnos, como lo estamos a no abandonar las armas, hasta que se nos releve. Por los perjuicios que ello pudiera tener para el frente. No podemos aceptar la militarización ni dejar de aceptarla. Lo único que podemos hacer es comunicarlo a nuestra columna para que ella decida. Y ahora, una pregunta al Comité Nacional : estructuración, que se le ha de dar a la militarización en forma clara y concreta.

El delegado del Comité Nacional responde: Mandos técnicos militares: los que salgan de la escuela técnica - y que hoy hemos de confesar que no tenemos ninguno con aptitudes para desempeñarlo -.

Los comisarios políticos nombrados por la misma organización después de pasar por el examen de comisariado.

El compañero Benito interviene y dice que la Columna de Hierro ha demostrado con su actitud que no ha querido hacer ninguna concesión, lo que significa que al convocarnos a esta reunión parecía esperar que todos nos doblegáramos a su voluntad. (Protesta Pellicer y otro compañero de la Columna de Hierro de estas manifestaciones).

Interviene el compañero Pellicer de la Columna de Hierro: Aludo a la graduación del compañero Bonito, respondiendo que la Columna de Hierro tiene el valor de sus ideas y no necesita de la apro /p. 61 bación de los demás para saberlo. No queremos imponer ningún criterio ni aun a nos a nuestra propia columna; por eso, desde un principio hemos dicho que no podríamos pronunciar la última palabra sobre militarización.

Nosotros, que somos federalistas, esperamos para esto que sea la columna reunida en Asamblea, la que determine. Desde ahora adelantamos que nuestra columna, hija de unas ideas y un temperamento lo más anarquista posible, será imposible que claudique.

Protesta enérgicamente diciendo: Que sea la última vez que se vuelva a mentar la Columna de Hierro en esta reunión.

Ya estamos cansados de flechitas e inoportunidades.

El compañero Presidente hace con este motivo atinadas observaciones y dice que debemos evitar el cauce que toma la reunión.

Tierra y libertad pide conste en acta su declaración terminante de que la Columna de Hierro se ha comportado admirablemente y sin coacciones a nadie, lo que se aprueba.

La delegación de la Columna de Hierro pregunta en qué situación quedan en el frente las columnas que no aceptan la militarización y si se les continuará atendiendo.

El delegado del Comité Nacional contesta que es una cosa que está por venir y continúa diciendo : el Comité Nacional ha aceptado la militarización dispuesta por la CNT y aprobada por un Pleno de Regionales.

Referente al problema creado por los compañeros que están en Murcia de Temple y Rebeldía, para solucionarlo les indica se pasen estos delegados por el Comité de Defensa y que se les ordene el regreso inmediato que se cree es lo más acertado.

El compañero Valles, de la Columna Rosal, pide un refuerzo para su frente de quinientos hombres con armamento, en el cual no es posible responder/ p. 62 de la situación del frente para el que pide el mencionado a refuerzo.

Dice que es de todo punto necesario tomar cartas en el asunto porque es urgentísimo, como lo demuestra el hecho de que hay setenta o ochenta kilómetros sin cubrir, de cuyo hecho ya conoce el Estado Mayor.

El compañero Pellicer, de la Columna de Hierro, hace la alusión de que en Valencia y su provincia hay innumerables guardias de Asalto y carabineros, perfectamente armados y equipados que no hacen sino provocar conflictos en las Comarcales, aunque la veracidad de esta afirmación quieran desmentirla todos los Comités existentes. Y reafirma todavía más recordando lo que ya se nombró de que en Bétera hay 500 soldados destacados para que pueda Azaña ocupar con tranquilidad un chalet,

El delegado del comité nacional dice que el plan de operaciones se ha movilizado a : 6000 carabineros, conste que no nos dormimos.

El compañero Valle insiste por qué en los frentes se ha de carecer de fuerzas y, sin embargo, en la retaguardia hay un exceso de guardias de Asalto y de carabineros.

El Comité Nacional dice que tomará nota de esta petición de los compañeros del Centro.

Surgen varios incidentes e interrupciones y, dado lo avanzado de la hora (seis de la madrugada) y la imposibilidad de amonizar las dos tendencias existentes entre las delegaciones, se apunta la idea de que cada región trate el problema directamente con sus columnas.

Y, sin llegar a un acuerdo general se da por terminado el Pleno.

Posteriormente se ha recibido el siguiente telegrama, contestación del enviado a la Columna Extremadura-Andalucía, Valdepeñas, Jaén.

COMITE COLUMNA DE ANDALUCIA-EXTREMADURA EN SECTOR FRAILES A DELEGADOS DE ESTA COLUMNA ESTAN AUTORIZADOS PARA REUNION/ p. 63

[fin de las fotocopias entregadas en Salamanca en julio de 1975]

1) El texto pone “ no es ” lo que parece una pifia evidente.

2) Correción mía : el texto pone “ Pleno Nacional ”.