Mis primeros contactos con la militancia libertaria

Miércoles 12 de abril de 2006, por Tello María Esther

Mis primeros contactos con la militancia libertaria

Nací en La Plata y allí transcurrió la mayor parte de mi vidaprofesional .Mi trabajo fue la educación pública . Fui maestra de escuela rural y de escuelas de barrios de obreros y de clase media. Fui también inspectora de
escuelas en el medio rural y urbano y trabajadora social del Departamento de Extensión Universitaria en el campo . Es decir siempre estuve vinculada a los sectores desfavorecidos o proletarios de mi país.

Muy joven me relacioné con la militancia libertaria. A los quince años comencé a vincularme, junto con quién fue después mi marido y padre de mis tres hijos desaparecidos, con un grupo libertario denominado Voluntad. Este
grupo integrado por una decena de compañeros en su mayor parte estudiantes universitarios o profesionales se dedicaba a la distribución de propaganda proveniente de la Fora o de lo que de ella subsistía o a " pintadas
murales " y discusiones de formación teórica en base a la bibliografía clásica. Era nuestro material el que provenía de la Editorial Recontruir y de La Protesta y Acción Directa o La Antorcha. Nuestra figura más respetada
era el escritor Rodolfo González Pacheco en cuya casa de vacaciones conocí aEmilio Uriondo un anarquista expropiador que había formado parte del grupo de Ascaso y Rosigna.

En esa época, y bastante más tarde también era característica la oposición muy marcada al peronismo y su caracterización como movimiento fascista. Por lo tanto nuestra práctica estaba alejada del contacto con la
clase obrera en su inmensa mayoría peronista, salvo las relaciones que manteníamos con los obreros de Construcciones Navales y del sindicato de plomeros, estos
sí partidarios del anarco sindicalismo o del anarco-comunismo de la Fora del V congreso.

El grupo Voluntad fue disolviéndose sin que pueda mediarse una explicación, de modo que con mi marido y otros compañeros continuamos nuestra actividad en La Plata, con características muy similares. Nuestro grupo era clandestino y no tenía nombre. Su forma de militancia era a mi juicio más individualista e intelectual que arraigada en la clase obrera.

Sin embargo nuestros diversos vínculos de carácter más amistoso que organizativo me permitió conocer y en algunos casos mantener amistad con figuras señeras del anarquismo argentino como los mencionados González Pacheco y Uriondo y con los anarcosindicalistas Umberto Correales y Carlos
Kristof y el combatiente de la Revolución Española Manuel Palanca y su admirable compañera Carmen.

Era la época final del peronismo, ya que en el año 1955 éste fue sustituído por un golpe militar que llevó al poder al general Lombardi-ferviente católico- reemplazado luego por Aramburu y el almirante Rojas.Fue un momento de impacto para mí . Mis compañeros de lucha, la
mayor parte proveniente de la Universidad de La Plata discutían la necesidad o no de sumarse a los comandos armados que, desde el centro-izquierda comandado sobre todo por el partido Radical , saldrían a oponerse al posible levantamiento de la clase obrera en apoyo a
Perón.Yo conocía la realidad de esos obreros a través de mis alumnos y de mi propia familia que se había visto objetivamante favorecida por leyes sociales- el aguinaldo; los préstamos para la vivienda; las vacaciones pagas; los aportes sociales para las cajas de salud . . .Sabía que esas mejoras de sus condiciones no se debían a las luchas de sus sindicatos sino que eran concesiones que Perón hacía a sus sostenedores para mejor manejarlos después, pero eran auténticas ventajas que nunca habían obtenido.. . Salir a reprimirlos era oponerse a la clase obrera que
defendía en Perón condiciones de vida a las que sin duda tenían derecho.Poco tiempo después ese mismo gobierno militar fusilaba a mansalva obreros en varias ocasiones, intervenía sindicatos, censuraba la prensa.

A ese grupo en el que durante buen tiempo yo era la única mujer, se sumaron Elsa Martínez , Amalia Peralta -primera mujer guerrillera de la Argentina, perteneciente al Grupo peronista Uturunco al que se unió después
de abandonar amistosamente el nuestro-y de forma temporaria otras jóvenes.Sin embargo, el fenómeno de organización semi-clandestina, grupo de discusión y difusión, y lo que yo llamaba "amiguismo" seguía en pié.

El grupo entró en una agónica inoperancia.

Nacimiento y desarrollo de RESISTENCIA LIBERTARIA

En la década del 60 y durante varias dictaduras militares que se sucedieron en Argentina Onganía, Levinston, Lanusse ,mi hijo mayor Pablo Daniel se integró a las luchas universitarias. Allí fue uno de los
generadores del grupo que años después se reconoció con el nombre de Resistencia Libertaria (RL). En principio fue un núcleo estudiantil de tres compañeros : él mismo, Tino y el Tano. Poco a poco nos fuimos incorporando otros. Sus dos hermanos, yo misma, Perinola, Cristina, la Turca, Yogurt,
Hernán y Elsa que eran del grupo de los años 50 y otros, muchos de los cuales no conocí directamente. [Noto aquí que el 50 % éramos mujeres] Casi todos habían terminado la Universidad o la habían abandonado y se habían sumado al trabajo asalariado y se habían incorporado a las luchas
sindicales.

La organización se estructuró en un principio en dos frentes : barrial y sindical y se amplió con la integración de otros muchos militantes de Bs.As y Córdoba sobre todo que la enriquecieron en todo sentido.

La particular composición de nuestro grupo, con una proporción tan equilibrada de mujeres y donde las tareas no se diferenciaban por sexo daba poco lugar a reinvindicaciones de tipo feminista. Las actitudes machistas parecían fuera de contexto o totalmente insostenibles.Recuerdo a nuestra querida "Perinola" y a Elsa Martínez enfrentando a la policía que reprimía
en las calles de La Plata una manifestación, con el mismo ardor y eficiencia con que lo hacían sus compañeros masculinos. Las dos murieron trágicamente y su recuerdo nos llenan siempre de emoción como también el de Yogurt que era soldado cuando desapareció y Cristina que había pasado a
otro grupo.

Dentro de la organización interna del grupo de La Plata, la autogestión era una práctica esencial e indiscutida. Funcionaba como estilo de vida y como solución a lo mucho que emprendíamos dados nuestros recursos
más que mínimos. Estaba la carpintería en la que trabajaban mis tres hijos y otros compañeros cuyo n° variaba y durante un tiempo, un taller de expresión infantil inspirado en las experiencias de educación libertaria históricas que incorporamos críticamente. Iniciábamos a los niños en la expresión plástica, corporal y musical. Creo que todos compartíamos una muy fuerte sensación de plenitud, de vivirnos a fondo, de amarnos y de amar la lucha y todo lo que ella encarnaba de más auténtico.

Militancia en el exilio

Unas semanas antes de la Dictadura Militar que se inició en marzo del 76 desapareció mi hijo Marcelo. Estábamos perseguidos y tuve que quedarme en Francia, donde me exilié por decisión de mi grupo de R.L. Ahí me sumé a las actividades del Comité de Apoyo que un grupo de argentinos había creado en París. Luego fui integrante o contribuí a fundar otros grupos de solidaridad con los desaparecidos y prisioneros argentinos y franceses como Cosofán, la Comisión de familiares de franceses desaparecidos en Argentina, la Comisión de Boycot a la Copa del Mundo del 78. En el año 1978 desaparecieron mis
otros dos hijos Pablo Daniel y Rafael junto con Hernán y Elsa Ramírez y otros compañeros de Resistencia Libertaria. La Turca fue fusilada en el año 76.

Volví a la Argentina en 1984 y me sumé a las Madres de Plaza de Mayo de La Plata. Ese mismo año, inicié juicio contra los genocidas de la Dictadura Militar. Primero lo hice en ese país y cuando el entonces presidente Menem dictó el indulto de los criminales militares y policías,
volví a Francia donde ahora vivo.

Allí he vuelto a iniciar juicio a los genocidas, esta vez ante la Justicia francesa.

Actualmente me he integrado a la CNT a la que sumo una modesta colaboración.

María Esther Tello. Francia. 14/04/04