La obra de la revolución

Sábado 27 de agosto de 2005, por Besnard Pierre

Besnard Pierre La obra de la revolución

(redacción provisional en espera de otros artículos)

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Es evidente que el autor no publicó esta obra, cuyos artículos aparecen a continuación, pero no menos evidente es que tuvo la intención de hacerlo. No se sabe si hubo una publicación en francés de estos textos.

Mi intención clara y confesada es demostrar, a través de Pierre Besnard, que las críticas de la colaboración gubernamental fueron tan o más precisas en la época de la guerra civil y en los años álgidos que la siguieron, como a partir de los 60. Más profundamente es describir un proceso de institucionalización de la CNT de parte de muchos militantes con cargos responsables en contra de las finalidades expresadas por la misma en sus congresos y llevadas a la práctica por muchos sindicatos durante la guerra civil de 1936-1939.

Sólo se han consultado los números citados de la revista “Universo”.

Es evidente que es una redacción con fines inmediatos, en relación con las tácticas de la CNT de la posguerra mundial, y con ataques personales severos, en particular en contra de Diego Abad de Santillán y Horacio M. Prieto.

El tema de la economía, presente en el segundo artículo, desaparece a favor de una denuncia de la politización de la CNT en el conjunto de los otros cinco.

Tampoco es un trabajo de estudio, si bien hay una busca interesante de documentos.

La tesis de la perversión del mecanismo esencial de la CNT por la colaboración gubernamental está elaborada a base de textos de la época. Se puede notar que la crítica es mucho más dura que en Vernon Richards unos cinco años más tarde.

El estilo delata a veces galicismos y dos o tres han sido modificados (“entrener relaciones”).

Buscando en la “Historia de la CNT en la revolución española” de Peirats los documentos citados por Pierre Besnard, se constata que no existen las citas del pleno de la FAI de febrero de 1936, del pleno del 21-7-1936 ni del informe de MR Vázquez. Tampoco Peirats citó la conferencia de Horacio M Prieto de enero de 1938 ni el artículo de Gilabert de noviembre de 1938. Tampoco hay un uso del libro de Azaretto o del texto de Nettlau en la Soli de mayo de 1936 o de “Ruta”, o del artículo de la FAI en “Tierra y Libertad” de diciembre de 1936, del de Santillán de junio 1937.

En cambio, el pleno regional catalán de febrero de 1936 es citado pero con una ponencia distinta. Se observa que el manifiesto del 14-2-1936 del CN de la CNT es reproducido, como en Peirats (sin precisar en ambos casos que es de Horacio M Prieto). También aparece el artículo de Sebastián Faure que Peirats da entero (en casi la misma traducción que las citas de Besnard).

Frank Mintz, junio de 2001.

Sumario
IV Etapa política de la CNT
V El comité de milicias antifascistas
La economía política de la CNT p.1
La CNT imprime un nuevo rumbo a la economía p.7
La introducción del virus político en la CNT p.11
La FAI se resiente de la morbosidad política p.14
La oposición al morbo político p.18
La CNT se inclina por el mando único p.22

La economía política de la CNT

Antes que entrar en el análisis de la etapa de colaboración gubernamental de la CNT, entendemos debe ser conocida la actuación en el orden de su economía política. Porque no existe acontecimiento políticosocial en el transcurso de los veinticinco años que haya despertado tantas esperanzas, ni sembrado tantas inquietudes morales como la Revolución del 19 de Julio 1936.

Las opiniones sobre la actuación de los anarquistas y anarcosindicalistas españoles se manifiestan apasionadamente. En muchos de los casos se han cometido injusticias con respeto a los anarquistas. Como sea que esto puede tener, aun, derivaciones sobre lo que debe ser plan futuro de acción; y mayormente cuando se pretende, ahora, sacar a relucir las experiencias políticas de la CNT y del anarquismo español : extremo de oírse voces de revisionismo, es conveniente saber cómo y quiénes fueron los que influenciaron -arrastrados por las circunstancias, o por sus ausencias de audacia y de convicción ácrata-, a que la CNT pasara el Rubicón político gubernamental.

Vamos, pues, en nombre de la minoría opuesta a la colaboración gubernamental, a rasgar el velo que cubre los acuerdos confederales en ese periodo trágico para el pueblo español y lleno de esperanzas para el proletariado internacional : La CNT, reunida en Barcelona, en un Pleno de Federaciones Locales y Comités Comarcales de Cataluña, mientras aun crepitaban las ametralladoras y era incierta la lucha fuera de Cataluña, los militantes que intervinieron en las deliberaciones sobre el análisis de la situación se dejaron arrastrar por unos compañeros que abogaron para suprimir la instauración del Comunismo Libertario. En éste oímos hablar a Santillán, a García Oliver, a Vázquez, a Juanel, a Peiró, a otros muchos más. Los que tenían menos personalidad se vieron cohibidos y sumándose a estas arengas revolucionarias limpias de Comunismo Libertario, votaron la siguiente resolución, el 21 de Julio 1936 :

«El Pleno opta por no ir a las realizaciones totalitarias por encontrarse ante el dilema de imponer su dictadura, anulando violentamente a todos los que junto a ella -militares, guardias de la fuerza armada, y elementos de otros partidos- habían luchado y colaborado el 19 y 20 de julio en el triunfo sobre las fuerzas sublevadas, dictadura que por otra parte sería ahogada por el exterior aunque se impusiese en el interior. El Pleno decidió la colaboración. y acordaba formar, con el solo voto en contra de la Comarcal del Llobregat, junto con todos los partidos y organizaciones, el Comité de Milicias Antifascistas. A él mandó la CNT y la FAI sus representantes por resolución de dicho Pleno. »
Que no se admitían discusiones, ni discrepancias tácticas nos lo dicen claramente, entre miles, artículos publicados en los periódicos, controlados por la CNT y la FAI : es preferible decir sometidos a la imposición de sus miembros influyentes; este de A. Gilabert, escrito el 5 de noviembre de 1936 en Barcelona y publicado en «La Protesta». de Buenos Aires :

« Algunos enemigos del anarquismo, disfrazados de camaradas, se empeñan ahora en hablarnos de principios, de tácticas, y de ideas. Consideran ellos que el anarquismo se ha desviado de su trayectoria normal, transigiendo con la burguesía y renegando de sus principios, antiestatales. »

« Esa crítica no está inspirada en muy sanas intenciones. Tienen un doble fondo, al que es preciso desenmascarar. Desde luego, el anarquismo en España ha sufrido un cambio de ruta. Ha rectificado todo lo que de negativo tenía. Cuando el anarquismo era un movimiento de oposición permanente, se explicaba que negara todo lo estatuido. Pero en España vivimos una circunstancia especial. Aquí hemos dejado de ha ser oposición para convertirnos en fuerza determinante. El anarquismo, más que negar, debe realizar. Los que realicen serán los que vencerán. »

« A los españoles no se nos puede exigir una posición negativa, clásica en el anarquismo internacional. Los momentos son demasiado graves para entretenernos mirando hacia afuera. ¿Hay algún ejemplo positivo, algún precedente eficaz del exterior que puede servirnos de conducta? El anarquismo internacional pesa muy poco para dictar orientaciones al anarquismo español. Con orgullo hemos de manifestar que España debe servir de ejemplo a los anarquistas de todo el mundo. »

« ... Los anarquistas tenemos la obligación y el deber de criticar y dirigir la guerra contra el fascismo y la revolución contra el capitalismo, no solamente desde abajo, desde la base, sino también asumiendo cargos de responsabilidad en los órganos que rigen los destinos del país. »

« Los que critican la posición de los anarquistas son enemigos encubiertos, agentes de la burguesía, individuos a los que no satisface mucho la influencia libertaria que gravita sobre el pueblo español. »

« Esta es la hora del anarquismo, y hemos de aceptar la lucha con todas sus consecuencias, asumiendo toda la responsabilidad de estos momentos decisivos. »

Así se manifestaba el joven carpintero A. Gilabert, consejero del ayuntamiento de Barcelona, emboscado como indispensable, olvidando que había teorizado como director de «Tierra y Libertad» contra el reformismo de los llamados treintistas que combatió gallardamente desde la Secretaría general de la Regional de Cataluña al enfrentarse contra la organización de Sabadell que se negaba a pagar el sello confederal porque decía que la CNT estaba mediatizada por la FAI. En este curso de su actuación Gilabert se granjeo las simpatías de todo el Movimiento por su carácter, su austeridad y su intransigencia con los postulados.

Pero, desde el 19 de Julio, había volcado su simpatía por la colaboración política al lado de los que participaban de la influencia de los cargos en el Movimiento especifico y confederal. Más tarde lo veremos enfrentarse contra Torhyo, otra revelación de la revolución, que hizo más daño que una lluvia de granizo, desde la dirección de «Solidaridad Obrera» a las ideas y al Movimiento y que también hallaremos emboscado con J. J. Doménech, en las Milicias de la Cultura, apostadas en Port Bou, para tener más cerca la huida.

Otra afirmación, entre las miles que tenemos, de que la minoría era considerada un peligro, y los compañeros unos provocadores, es el suelto que extractamos de « El Sembrador» de Puigcerdá, del ó de diciembre de 1936 :

« Somos partidarios, los anarquistas, de la critica serena, noble y documental, pero sólo otorgamos ese derecho a aquellos que hacen todo cuanto les es posible para vencer al fascismo. Mas hay que tener mucho cuidado con la crítica. Es hora de hacer, de realizar, más que de criticar. Por regla general, esta es un arma que ejercen hábilmente los emboscados de la «quinta columna », a los cuales hay que tapar la boca, hay que eliminarlos. » (Critica Constructiva)

Insinuación a confundir los compañeros de la oposición con los elementos fascistas. Algunos amigos perdieron la vida, porque tuvieron el valor de afirmar sus discrepancias con la línea de conducta que seguía el movimiento impulsado desde los Comités, más que de la base, como bien lo indica A. Gilabert.

Es innegable que una mayoría de los «dirigentes» habían hecho caso omiso de los principios anarquistas, de las tácticas de acción directa, hasta de los postulados ideales, arrastrando el movimiento de frenazo en frenazo hasta la colaboración gubernamental y desde el gobierno encarrilar las actividades del pueblo para «ganar la guerra». Hubo una especie de pasión para el mando y el comando. Hoy nos parece indispensable señalar todos estas fluctuaciones.

Siete días después del Pleno de Barcelona, el 28 de Julio 1936, en Madrid se celebró el Pleno Nacional de Regionales. También se acordó «no hablar de Comunismo Libertario, mientras durase la guerra, y renunciar a las realizaciones totalitarias. Se manifestó el deseo de colaborar con los demás Partidos y organizaciones, muy especialmente con la UGT y formar parte en todos los organismos que se constituyeran en las diferentes localidades ».

El Secretario del Comité Nacional de la CNT, M. R. Vázquez, comenta esta frase histórica en este sentido :

« ... ¿Por qué la CNT fue al Consejo de la Generalidad? Lo determinó un Pleno Regional de Cataluña de Comités Locales y Comarcales que tuvo lugar en el mes de agosto, aprobándose unánimemente un dictamen elaborado par una ponencia surgida del Pleno. »

« Se consideró que, para evitar la duplicidad de poderes que constituía el Comité de Milicias Antifascistas y el Gobierno de la Generalidad debía desaparecer aquél y constituirse en Consejo de la Generalidad de Cataluña, desarrollando más positivas actividades sin la cortapisa del choque de poderes y para que terminara el pretexto de las democracias a no ayudarnos «porque mandaban los anarquistas» (página 96 informe citado).

Y sobre los motivos que decidieron la incorporación de la CNT en los organismos de dirección nacional, dice :

« El día quince de septiembre de 1936, se celebraba un Pleno Nacional de Regionales en Madrid. En este la CNT consideró que era necesario intervenir en la dirección militar, económica y política del país, para que sus fuerzas que luchaban en los frentes fueran respetadas y la economía de los trabajadores pudiera ser orientada sin sufrir los obstáculos y torpedeamientos que continuamente se le ponían por parte del Gobierno central. Como podréis ver en las resoluciones del Pleno, se abogó por la intervención, además, en los Consejos Locales provinciales y regionales. (« Informe para el Congreso extraordinario de la AIT », diciembre 1937, página 97 )

Hemos visto cómo Horacio M. Prieto se vanagloria de haber arrastrado la CNT al Gobierno.

Que este sindicalista tiene más de marxista que de anarquista, con toda su pretensión a constituir un Partido Anarquista, está demostrado por él en la conferencia que dio en el salón de actos de la casa CNT- FAI el día nueve de enero de 1938, cuyos pasajes recogemos :

« ... Nosotros, no podemos decir que vamos a vivir en Comunismo Libertario, porque no es posible en España. No es posible un riguroso régimen de colectivismo anarquista, de esa autonomía del colectivismo anarquista porque es la atomización de nuestra economía confederal; y no podemos vivir en otros sistemas más avanzados, más perfectos, porque sería sonar. Lo que tenemos que hacer es convivir y ofrecer a los demás sectores la confianza necesaria para que la guerra se pueda ganar. Así, pues, nuestra organización ha dicho : hemos de discriminar las posibilidades de realización de nuestra economía. Se admite la nacionalización para determinadas ramas de la industria y del comercio. Y se admite el sistema de colectivización también en las industrias secundarias del consumo interior. Y se admite, se reconoce como una cosa ineludible, insustituible, la existencia de la pequeña burguesía. Pero esto se ha de defender con vistas al desarrollo de nuestro sistema, de nuestros experimentos, de nuestras realidades económicas. Se ha de defender allá donde existen los organismos de dirección política, que son los que verdaderamente mandan. Si los bolcheviques pudieron lograr -y no os moleste que haga estas alusiones- el bolchevismo, si pudieron hacer lo que han hecho, una economía fundamental o una industria principal, que ha sido la seguridad de esa especie de socialismo híbrido que existe en Rusia, ha sido porque por encima de las dificultades económicas había el poder político que no quisieran par nada del mundo soltar y en los primeros periodos de la reconstrucción económica de la URSS, el Comité Ejecutivo de los Soviets tuvo que llevar a empresas extranjeras para que fueran allí a montarles la base industrial económica del país. Y naturalmente se establecieron conciertos económicos por tiempo limitado con ellos; caducaron las injerencias de ese capitalismo, que no pudo perturbar el orden político del país porque había organizaciones más formales, mas serias en economía que se da en el mundo, porque incluso ni la Norteamericana tiene la perfección sistemática y el monorrismo en su función que tiene la economía soviética. » (« Problemas planteados en el Pleno económico de la CNT », pág. 14).

Horacio M. Prieto, que debía ser más tarde Subsecretario de Sanidad, a pesar de ser minero, no tuvo escrúpulos en sentarse en la mesa del despacho del Subsecretariado, estaba en sus anchas; tenía ante él la perspectiva del mando político, de ese mando que le obsesiona, que le lleva a cantar las loables instalaciones políticas y económicas de la Rusia comunista. Éste era miembro del Comité Nacional, vicesecretario, fue uno de los que más lucharon para desvirtuar la obra revo1ucionaria hacia los cauces de la legalidad republicana. Como Santillán, García Oliver, David Antona, M. R. Vázquez, Aurelio Fernández, etc..., son los principales promotores del cambio de posición de la CNT. Nunca podrán decir estos elementos que representaban el sentir general de la militancia. Ellos mismos hemos visto, lo veremos, se imponen, sus confesiones nos aclaran muchas incógnitas.

Lo que no podemos dejar de proclamar muy alto, porque es la verdad es que frente a esa pasión de mando antifascista y de colaboración a cualquier precio, existía una minoría, que de haberse podido manifestar públicamente, con entera independencia, no hubiera sido más que la mayoría de antes del 19 de Julio, a excepción de aquellos que se encontraron elevados a la dignidad de los mandos por imperativo de los cargos que ocupaban y que los nuevos reclutas -que formaban la nueva mayoría- consideraban indispensables. Ese fenómeno se producirá siempre, cuando se deje en pie los cimientos del régimen que se presume querer destruir.

Es por demás decir que los convertidos al ministerialismo canalizaron la propaganda oral y escrita en un tono de exaltación patriotera y autoritaria. No perderemos tiempo ni espacio en reproducir infinidad de textos de las múltiples argumentaciones esgrimidas para sostener y defender el desliz hacia el Estado y sus organismos mecánicos o leyes. No lo hacemos porque no concebimos que en mentalidades anarquistas bien forjadas se pueda de la noche a la mañana cambiar tan bruscamente de parecer, máximo sabiendo que esto representaba una claudicación a los postulados que habían sostenido y defendido hasta derramar ríos de sangre. Los efectos de aquellos días, las consecuencias, empezamos a descifrarlas hoy, viendo como persisten a escindir la unidad orgánica y espiritual del anarquismo español la mayoría de los que tomaron gusto a la burocracia antifascista, a las poltronas oficiales, a los mandos militares.

Unas palabras de Max Nettlau, escritas en « Solidaridad Obrera» de Barcelona, en Mayo de 1936, nos parecen oportunas y las recordamos con la intención de desenmascarar a los que se reclaman sus discípulos aún, después de haberse enlodado y con pretensiones valiosas de proceder a una revisión de las tácticas y principios anarquistas :

« El anarquismo está sujeto, desde hace cuarenta años, a las infiltraciones, llámense sindicalismo puro, nacionalismo, dictadura, periodo transitorio, plataformismo, etc..., y a ese orden pertenece la boga, que ha alcanzado ahora y no ciertamente por primera vez, el abstencionismo electoral. La misma distinción entre « cuestión de principios » y « simple cuestión táctica » que implica que por razones de « táctica », se estaría dispuesto a pisotear los principios, no tiene el menor parentesco con la mentalidad anarquista. El criterio anarquista conoce tan solo « una fórmula » y no « dos » : o se profesan las ideas, o se las abandona « venciendo todos los escrúpulos ».

« Esas infiltraciones destruyen indefectiblemente en sus víctimas lo que en ellas podía haber de sentimiento libertario y las transforman pronto o tarde, pero en general muy rápidamente, en nacionalistas, fascistas, bolcheviques, políticos, obreristas. »

« Esos detritus inevitables, son una especie de autoeliminación de elementos débiles e incongruentes, que creyeron ser anarquistas sin haber llegado jamás a serlo. Y del mismo modo que un gran río no puede ser contaminado por las sustancias deletéreas vertidas en él, la corriente longeva y mundial del anarquismo se purifica automáticamente y sigue su marcha. »

« Aparece cada día más claro que la lucha definitiva no será ni económica, ni política, entre clases y partidos, sino intelectual y ética, y tendrá lugar, bajo múltiples formas, entre los progresivos de cualidades éticas y de capacidad intelectual, y los rezagados de escaso desarrollo. Es preciso decirlo francamente : tiene que salir de esa lucha la Anarquía completa, integral, sana y robusta, y no ese triste aborto que engendrarían los « infiltradores » incansables, si se les hiciera caso.»

De completa identificación con el criterio del malogrado Nettlau, se reclamaba el mayor responsable de los descalabros sufridos en la Revolución del 19 de julio de 1936, D. Abad de Santillán, en una despedida eterna al maestro. Sin ruborizarse de haber «saltado cuando las elecciones de febrero de 1936 por encima de las barreras de las frases hechas, aconsejando votar para cortar el paso al fascismo.»

Max Nettlau, que notaba las desviaciones que se introducían en las tácticas de la FAI cuando era el mentor D. A. Santillán y Juan García Oliver el no menos jefazo que se imponía por la escolta y sus bravuconadas en los mítines y asambleas, lanzó el grito de alerta. Desgraciadamente, los acontecimientos y sobre todo la apatía mundial del proletariado ahogaron la ética del anarquismo español, la voz sensata optó por replegarse antes que desencadenar una lucha suicida en plena revolución entre los mismos trabajadores que se prometían el derrocamiento del capitalismo y el Estado.

Cerraremos este paréntesis con unos fragmentos de la biografía que Manuel Azaretto hace de D. Abad de Santillán, bajo el titulo « Las cabriolas de un fatuo » en su libro « Las pendientes resbaladizas» publicado en la Editorial «germinal» de Montevideo en 1939.

«No negaremos que es un buen plumífero y más a su favor diremos que, además de su preparación intelectual, es muy fotogénico, pero todas sus bellas cualidades no borran la impresión decepcionante que causa en nosotros su vida de militante anarquista llena de veleidades y su producción sociológica plagada de desconcertantes contra dicciones. »

« Parecería que poseyera una mentalidad abierta a todas las sugestiones; adaptable a las influencias del ambiente, del clima y de los hombres que lo tratan; plasmado de un exagerado impresionismo que le hace perder el control de sus facultades reflexivas, al extremo de negar hoy lo que afirmaba ayer, para volver mañana a decir lo contrario de la víspera. »

« Se produce en la Argentina el golpe cuartelero de Uriburu. Santillán se convierte en un entusiasta propagandista de una alianza entre los sindicalistas radicalizantes, los partidos políticos marxistas y grupos anarquistas específicos con la FORA. »

«... Como consecuencia de algunas medidas tomadas por la policía uriburista, que presagiaba peligro para los que abusan del lenguaje truculento para aparecer como revolucionarios, Santillán tuvo que escapar para Montevideo y aquí lo vemos en rueda de café con los políticos exilados. »

« El presidente de Uruguay, Terra, se declara dictador y desaloja a blancos y colorados baillistas de los puestos de gobierno. Santillán se codea con los que pasaron a ser «opositores» y en una vergonzosa amalgama con blancos, batllistas, socialistas, bolcheviques, y anarcodictadores, crea el «comité de Agitación contra las Dictaduras», pretendiendo arrastrar a la FORU a ese confuso terreno, hecho que dio motivo a que se distanciara abiertamente de los anarquistas del Uruguay. »

« Después de su «brillante» actuación en Montevideo y de exponer conceptos aliancistas reñidos con los que sostuviera en sus escritos desapareció «alegre y confiado» de este ambiente, en el cual no le fue posible hacer prosperar su «nueva» tesis «circunstancial ». »

« Poco tiempo después hace su triunfal aparición en la Península Ibérica. y es de imaginar que, un hombre de tantos prestigios intelectuales y con un argumento de experiencias captadas en sus andanzas con los políticos «democráticos», habrá sido recibido como se merecía por los trabajadores españoles, brindándoles la oportunidad de ensayar sus «descubrimientos» sociológicos. El ambiente le ha de haber sido propicio. » (Las Pendientes resbaladizas, pág. 111 y 112).

A su llegada a España, nos convocó en el Café de las Delicias de la Barceloneta; allí fuimos y nos asombrábamos de sus proyectos, que eran de alianza revolucionaria. Quería aprovechar los militares como Ramón Franco, Romero, Farrás, Medrano, etc..., para hacer la Revolución en España, que no había sabido hacer al traspasar los Poderes el monarca a los republicanos de nuevo cuño. Desde ese día no le vimos mas que de vez en cuando, pero supimos de su existencia al ver que el bolchevismo ganaba los cargos específicos y que él era el factótum de la FAI. Con Eusebio Carbó, ya no pudimos esperar más desastres ideológicos; para enfrentarnos contra las desviaciones anarquistas salimos a la calle con el semanario « Más Lejos», ya en las postrimerías de 1935. El mismo Santillán y todo su estado mayor, que era el grupo « Astros » y «los argentinos» dueños del Secretariado de Relaciones específicas, lanzaron la consigna de sabotear el periódico. Se nos amenazó de muerte. Pero el diario salió e hizo frente. Esto explica el porqué E. Carbó, al principio del movimiento, fue mantenido alejado y solo se le confió más tarde cargos secundarios donde no pudiera influenciar a nadie.

Ahora anda coleando con los escisionistas, con los partidarios de la colaboración : así es Santillán, y son muchos los que bebieron a su manantial que perdieron como él el paraíso, al perderse la Revolución española, pero no son los que más perdieron en la lucha, puesto que les ha proporcionado después medios de vida que no soñaron jamás vivir en régimen capitalista. El teórico de la economía revolucionaria, fue desbancado por Cardona Rossell, genio que descubrió el Comité Nacional. Ya veremos cuáles fueron los rasgos característicos de la economía cardoniana; como la santillaniana. También comprobaremos la resistencia de las colectividades a someterse a la dictadura económica de los Comités superiores.

P. Bernard Universo N° 6 (p.11, texto de abril 1947)

La CNT imprime un nuevo rumbo a la economía

Infinidad de críticos han levantado su voz, la mayoría para desvirtuar el concepto económico social de las colectividades, sin ahondar en el fondo del espíritu que guió los obreros confederales al instaurar un nuevo régimen de producción y distribución colectiva. En lugar de examinar los defectos que pudiera haber en esa nueva concepción económica se limitaron los detractores de la Revolución a condenar lisa y llanamente el sistema. ¿Por qué eso? Porque era una idea parida por los confederados y anarquistas que pensaban más en el interés del pueblo que en buscar fórmulas políticas caducas para mantener un cadáver económico con balones de oxígeno que fatal e históricamente ha de morir en manos de los trabajadores organizados. La CNT, esa organización turbulenta, ese ciempiés sin cabeza, que tanto ha sido criticada y combatida porque no tenía un programa definido de realizaciones políticas, económicas y sociales, es la que dará la pauta para que la economía, en pleno caos social, no sufra un colapso, sino que evolucione progresiva y activamente al compás de las necesidades imperiosas que las circunstancias imponen a la vida. Esto lo hará, después de haber tenido el refrendo de las grandes asambleas de trabajadores, desde el Gobierno. Y como es lógico será, desde el Gobierno de la Generalidad de Cataluña que la CNT declarará ante el mundo que el sistema capitalista, en su viejo proceder de organización productiva y distributiva, ha dejado de tener eficacia y en consecuencia le sustituye una nueva ordenación económica. Este decreto, con todos los defectos que contiene desde el punto de vista integral de la economía libertaria, es una declaración de derechos económicos conquistados por los trabajadores, y no han de pasar muchos años sin verlos en las Constituciones capitalistas, en evitaron de la revolución social, como se inscribieron al correr del tiempo las famosas declaraciones de los derechos del hombre de la Revolución francesa. Por tratarse de un documento digno de estudiarlo, que tiene un interés marcado en la evolución de la Revolución española y por lo que responsabiliza a la CNT en su etapa política y de Gobierno, reproducimos el Decreto que daba y reconocía personalidad jurídica a las colectividades dirigidas y controladas por los Sindicatos: « Decreto, «la criminal sublevación militar del 19 de Julio, ha producido un trastorno extraordinario a la economía del país. El Consejo de la Generalidad tiene que atender a la reconstrucción de los estragos que han causado a la industria y al comercio de Cataluña, la traición de los que intentaron imponer a nuestro país, un régimen de fuerza. La reacción popular producida por aquella sublevación ha sido de tal intensidad, que ha provocado una profunda transformación económico-social, los fundamentos de la cual se están asentando en Cataluña. La acumulación de riquezas en manos de un grupo de personas cada vez mas restringido, iba seguida de la acumulación de miseria en la clase trabajadora y por el hecho que aquel grupo, para salvar sus privilegios, no dudó en provocar una cruenta guerra, la victoria del pueblo equivaldrá a la muerte del capitalismo. »

« Es necesario ahora, pues, organizar la producción, orientarla en el sentido de que el único beneficiario sea la colectividad, el trabajador, al cual corresponderá la función directiva del nuevo orden social. Se impone la supresión del concepto de la renta que no proceda del trabajo. »

« El principio de la organización económico-social de la gran industria tiene que ser la producción colectivizada. »

« La substitución de la propiedad individual por la colectiva la concibe el Consejo de la Generalidad, colectivizando los bienes de la gran empresa, es decir, el capital, y dejando que subsista la propiedad privada de los bienes de consumo y de la pequeña industria. »

« El esfuerzo revolucionario de la clase trabajadora levantándose en armas para aplastar el fascismo, plantea este cambio en la estructura económica y social que hasta poco era mantenida. Uno de los problemas fundamentales que plantea este cambio de situación es el de la organización del trabajo, que debe articular las fuentes de riqueza y ordenar su distribución en concordancia con las necesidades sociales. »

« Después del 19 de Julio, la burguesía declaradamente fascista desertó de sus puestos, la mayoría ha huido al extranjero; una minoría ha desaparecido. Las empresas industriales afectadas no podían quedar sin dirección y los obreros decidieron intervenirlas, creando comités obreros de control. El Consejo de la Generalidad tuvo que sancionar y encauzar lo que espontáneamente realizaban los obreros. »

« Por la situación en que se encontraban algunas de ellas, los obreros, para salvar sus propios intereses, se vieron obligados a proceder a su incautación, creándose así la necesidad de la colectivización de las industrias. El Consejo de Economía, atento a los anhelos de la clase trabajadora y cumpliendo el programa que de antemano habíase señalado, recoge sus palpitaciones y orienta el conjunto de la vida de Cataluña, de acuerdo con la voluntad de los trabajadores. »

« Mas la colectivización de las empresas significaría poco si no se ayudaba su desenvolvimiento y pujanza. A tal efecto se ha encargado al Consejo de Economía el estudio de las normas básicas para proceder a la constitución de una Caja de Crédito Industrial y Comercial que proporcione el apoyo financiero a las empresas Colectivizadas y para que agrupe nuestra industria en grandes concentraciones que aseguren el máximo rendimiento y posibiliten las mejores transacciones a nuestro comercio exterior. Se están también realizando los estudios necesarios para la creación de un organismo de investigación y asesoramiento técnico que proporcione a la industria mayor eficacia y progreso. »

« Atendidas las consideraciones precedentes y visto el informe del - 20 - Consejo de Economía, a propuesta del Consejero de Economía y de acuerdo con el Consejo, «. Decreto : Articulo 1°. - De acuerdo con las normas que dan establecidas en el presente decreto, las empresas industriales y comerciales de Cataluña se clasifica en »

« a)Empresas colectivizadas, en las cuales la responsabilidad de la dirección recae en los propios obreros que las integran, representados por un Consejo de Empresa, y; »

« b)Empresas Privadas, en las cuales la dirección va a cargo del propietario o gerente con la colaboración y fiscalización del Comité de Control. (Después en el articulo 2° y sucesivos se establecen formas normativas y jurídicas sobre las colectivizaciones, haciendo constar que toda 1a empresa que ocupe mas de cincuenta operarios debe rigurosamente colectivizarse.) »

«El día 31 de octubre, con este Decreto, se reconocían oficialmente las conquistas revolucionarias de la clase obrera. ¿Qué ocurriría en el cerebro de los militantes que optaron por dejar en pie el principio de propiedad privada en aquellas personas o entidades que no se conceptuaban alquiladoras de mas de cincuenta obreros? Curioso sería que contestaran, la pregunta los mismos que impulsaron a la C. N. T. hacia el poder político, y que sustentaron el criterio de no aplicar las teorías del Comunismo libertario o Federalismo económico sin signo monetario. Indudablemente contestarían que la indiferencia, la indolencia de los propios trabajadores, fuera de España, hacia la Revolución española, les indujeron a hacer concesiones a esa pequeña burguesía de tradición liberal y que se había sumado desde los primeros momentos a la lucha contra el fascismo. No obstante detrás de esta concesión se organizó el sabotaje contra las colectividades. Este trabajo contrarrevolucionario fue particularmente practicado por el Partido Comunista y demás fracciones políticas llamadas de Izquierda y antifascistas. Enorme responsabilidad que dilucidará el tiempo, haciendo honor a la generosidad de la Confederación Nacional del Trabajo y de la Federación Anarquista Ibérica que jamás abusaron de su fuerza numérica para imponer sus concepciones sociales, sino que buscaron la contemporización para fortalecer el principio de unidad revolucionaria establecido en la calle rente al enemigo secular de los oprimidos. »

« No todas las Empresas colectivizadas, ni todos los sindicatos acataron sin objeción las disposiciones del Consejo de la Generalidad en materia de Economía colectivizada, como tampoco se sometieron incondicionalmente. Estos resistentes consideraban que la incorporación de la Economía confederal al control oficial del Estado era asestar una puñalada por la espalda a la revolución. Hasta el final de la guerra existió un fuerte núcleo de oposición a la cooperación y legalización de las colectividades según disposiciones dimanadas del Gobierno. Y, cosa curiosa, las que vivieron y se desarrollaron con más facilidad, fueron aquellas que no admitieron la tutela o control del Consejo Económico de la Generalidad de Cataluña. »

« De esta oposición se quejará el propio Consejero de Economía de la Generalidad, en el Congreso de Sindicatos de Cataluña. Y el Consejero D. Abad de Santillán, que sucederá a Fábregas en la Consejería de Economía, en la Revista « Tiempos Nuevos » de Junio 1937 escribe unas palabras sustanciosas que significan querer justificar las tortuosidades que él y muchos mas imprimieron a la Revolución : »

« No obstante la correlación y la dependencia no obstante la armonía que debe reinar siempre entre lo que se dice y lo que se hace, entre las ideas y los hechos que suscitan, entre las doctrinas y la conducta practica de quienes las sustentan, no siempre van a la par, confundidos los principios generales, que son la esencia, con los medios tácticos, que dependen de las circunstancias y son influidos por ellos.

« Los principios, el ideal, son como la brújula que guía los pasos hacia la meta. Son la línea recta trazada en nuestras abstracciones. La táctica es la aplicación de estos principios, de esa trayectoria, a las contingencias, sinuosidades escollos del camino. Ocurre a menudo que es la línea recta la que lleva más prontamente y con más seguridad al objetivo; a veces se llega primero haciendo zigzags. Incluso acontece que se adelanta más y se llega primero desandando lo andado.

« En todo ello lo que importa es no perder de vista ni aun cuando se retrocede, el ideal, el norte señalado por la brújula de nuestra razón de ser. Pero a Roma se va por mil caminos y la elección del mas adecuado depende de multitud de circunstancias y de factores del momento preciso de La elección... »

Esta tesis se asimila como una gota de agua a otra gota de agua con la teoría jesuítica que « cualquier medio es bueno, con tal de llegar al fin » y que han hecho suya los comunistas moscovitas. Estas contradicciones en los que habían sido mentores de la Revolución libertaria originaban la duda y fomentaban la desconfianza entre los militantes que no querían hacer concesiones a la burguesía, ni al Estado. Esto, por consiguiente, engendraba una dualidad entre minoría y mayoría. Pero el sentido de responsabilidad, tan arraigado en la con- ciencia anarquista, hizo que la minoría jamás hizo obra de obstrucción sistemática, se limitó a señalar defectos de interpretación de las concepciones libertarias. No será benévolo el juicio que la historia hará de los hombres de la C.N.T. y de la F.A.I. que propulsaron la Revolución hacia una finalidad más política que social, olvidando los postulados que fueron, son y serán la razón de ser de estas dos organizaciones. Todas las alegaciones y cuantas justificaciones se han dado jamás borrarán su responsabilidad de no haber intentar aplicar íntegramente las teorías del Comunismo Libertario definidas en el Congreso de Zaragoza de Mayo 1936 y que son, copiadas del dictamen :

(No transcribimos los comentarios de la introducción que hace la Ponencia dictaminadora (ver « Concepto del Comunismo Libertario » Editorial « Acción social », Lyon) porque sería demasiado extenso. Nos limitamos a la parte dispositiva : )

« ... Tiene la revolución, por lo tanto, su iniciación en el momento mismo en que, constatando la diferencia existente entre el estado social y la conciencia individual, esta, por instinto o por análisis, se ve forzada a reaccionar contra aquel. »

« Por ello, dicho en pocas palabras, conceptuamos que la revolución se inicia : 1° Como fenómeno psicológico en contra de un estado de cosas determinado, que pugna con las aspiraciones y necesidades individuales; »

« 2° Como manifestación social cuando, por tomar aquella reacción, en la colectividad, choca con los estamentos del régimen capitalista; »

« 3° Como organización, cuando sienta la necesidad de crear una fuerza capaz de imponer la realización de su finalidad biológica. a) Fundamento de la ética que sirve de base al régimen capitalista; b ) Fracaso de su expresión política, tanto en orden al régimen democrático, como a la ultima expresión, el capitalismo de Estado, que no otra cosa es el comunismo autoritario. »

Y prosiguen los considerandos sobre el concepto constructivo de la revolución que resume así :

« ... Si todos los caminos que se orientan hacia Roma, conducen a la Ciudad Eterna, todas las formas de trabajo y distribución que se dirijan hacia la concepción de una sociedad igualitaria, conducirán a la realización de la justicia y de la armonía social. »

« En consecuencia, creemos que la revolución debe cimentarse sobre los principios sociales y éticos del Comunismo Libertario. Y estos son : - « 1 ° Dar a cada ser humano lo que exijan sus necesidades, sin que en la satisfacción de las mismas tenga otros limites que los impuestos por las posibilitadas de la economía; »

« 2° Solicitar de cada ser humano aportación máxima de sus esfuerzos, a tenor de las necesidades de la sociedad, teniendo en cuenta las condiciones físicas y morales de cada individuo. »

Y continúa la definición hablando de la organización de la nueva sociedad después del hecho revolucionario :

« Terminado el aspecto violento de la revolución se declararan abolidos: La propiedad privada, el Estado, el principio de autoridad y, por consiguiente, las clases que dividen a los hombres en explotadores. oprimidos y opresores. »

« Socializada la riqueza, las organizaciones de los productores, devenidos libres, se encargarán de la administración directa de la producción y el consumo... » (Páginas 5 y 6.)

En el Decreto que comentamos traslucen uno que otro destello de la declaración de principios del Comunismo Libertario, pero vagamente. Esto indica que en la conciencia de los hombres de la CNT estaba realizar una profunda revolución, pero tropezaban con las derivaciones de la revolución en una guerra, con una serie de dificultades exteriores; que impedían tomar medidas radicales contra el capitalismo. Al mencionar estos hechos y determinaciones no pretendemos justificar las vacilaciones, ni dar razón a los que apuntaron por seguir los derroteros que apuntamos con la máxima objetividad. Sólo nos guía el sentimiento de servir los intereses futuros de la revolución. Y nos damos por satisfechos, si los trabajadores al estudiar estos pasajes de la historia de la revolución, toman en consideración estas contradicciones para robustecer su fe, en las posibilidades incalculables que ofrece la organización obrera, que marche resueltamente hacia la conquista integral de la libertad individual.

No todos los Sindicatos ni empresas colectivizadas se sometieron incondicionalmente a las disposiciones de la Gaceta o diario oficial de la Generalidad de Cataluña. Hubo una importante minoría refractaria a la sumisión al poder político. Esta salvó la dignidad de la organización confederal. Estos que tanto han sido calumniados porque no se resignaban al control, serán los que un día la Historia reivindicará como integralistas, es decir que no claudicaron ni ante el poder antifascista ni ante el fascismo, a pesar que se sometieron a los acuerdos mayoritarios de la organización, a excepción de unos pocos que, por su exaltado individualismo, se puede decir vivieron al margen de todas estas batallas orgánicas y de principios tácticos.

Dentro o fuera del Gobierno, la organización confederal no cesó de servir los intereses del pueblo. Pudieron prostituirse algunos de sus militantes, pero los cuadros y toda la Organización conservaron su honestidad.

Cuando pasemos en revista la obra de las colectivizaciones, tendremos la oportunidad de calcular la importancia, el valor que representaron los trabajadores en su economía colectivizada. Esta da un mentís rotundo a la economía planificada; dirigida y estatizada. En ella radica la experiencia incontestable de que el socialismo libertario es la garantía de la libertad individual y colectiva, que el federalismo en la producción es el dinamismo perpetuo que produce sin imposición el doble y más de rendimiento sin necesidad de coacción moral, ni material; el deber cumplidos el mejor estimulo para que la sociedad se desenvuelva sin las penurias del sistema capitalista.

Digamos de Una vez que jamás la minoría Confederal hizo obra de obstrucción Sistemática; ésta se limitó a señalar errores, desviaciones en las interpretaciones de las concepciones libertarias.

No hubo más dualismo que las ideas en su forma de cristalización. Esto es notable y debe tenerse en cuenta, porque representa el nervio de la misma organización confederal.

P. Besnard Universo N° 8 (p.18 aparece una carta con fecha de junio de 1947)

La introducción del virus político en la CNT

Puesto que ya tenemos ministros confederales y anarquistas, no está por demás que se conozcan los principales promotores en los propios textos de sus intervenciones. Si omitimos de nombrar los que más intercedieron y bregaron para que la CNT se convirtiera en un estamento de Gobierno más, alegando que era para dirigir la guerra y proteger la revolución, es porque son conocidos y si no lo son, se irán destapando a medida que desfilarán por estas páginas. Uno de los elementos que más influencio para que cesara toda actividad revolucionaria, es Horacio Prieto. Este dio una conferencia en el salón de actos de la CNT-FAI del Comité Regional de Cataluña, que lleno de estupefacción a la mayoría de los asistentes. Esta Conferencia es un monumento levantado a la política y a la economía burguesas, una negación en el orden constructivo a la capacidad obrera y a sus propios organismos. El orador lo confía todo a la dirección técnica del poder constituido. Ese día 9 de enero de 1938, Horacio Prieto, en su conferencia, se presento al desnudo.

« ... Nosotros, no podemos decir que vamos a vivir en comunismo libertario, porque no es posible en España. No es posible un riguroso régimen de colectivismo anarquista, de esa autonomía del colectivismo anarquista porque es la atomización de nuestra economía confederal; no podemos vivir en otros sistemas más avanzados, más perfectos, porque sería soñar. Lo que tenemos que hacer es convivir y ofrecer a los demás sectores la confianza necesaria para que la guerra se pueda ganar. Así, pues, nuestra organización ha dicho : hemos de discriminar las posibilidades de realización de nuestra economía. Se admite la nacionalización para determinadas ramas de la industria y del comercio y se admite el sistema de colectivización también en las industrias secundarias del consumo interior; y se admite, se reconoce como una cosa ineludible, insustituible, la existencia de la pequeña burguesía. Pero esto se ha de defender con vistas al desarrollo de nuestro sistema, de nuestros experimentos, de nuestras realidades económicas. Se ha de defender allá donde existen los organismos de dirección política, que son los que verdaderamente mandan. Si los bolcheviques pudieron lograr - y no os moleste que haga estas alusiones - si pudieron hacer lo que han hecho; una economía fundamental en la industria o una industria principal, que ha sido la seguridad de esa especie de socialismo híbrido que existe en Rusia, ha sido porque, por encima de las dificultades económicas, había el poder político que no quisieron por nada del mundo soltar y en los primeros periodos de la reconstrucción económica de la URSS, el Comité Ejecutivo de los Soviets tuvo que llevar a empresas extranjeras para que fueran allí a montarles la base industrial y económica del país, y naturalmente, se establecieron conciertos económicos por tiempo limitado con ellos; caducaron las injerencias de ese capitalismo, que no pudo perturbar el orden político del país porque había organizaciones más formales, más serias en economía que se da en el mundo, porque incluso ni la Norteamericana tiene la perfección sistemática y el monorrismo en su función que tiene la economía soviética... »

Este botón de muestra nos es más que suficiente para deducir donde quería amerizar el norteño Prieto. Y cuáles habían sido sus intenciones en el seno del Comité Nacional como miembro del mismo.. Su admiración del potencial constructivo de la URSS es una ceguera de mando que le obsesiona, su admiración al sistema político de la URSS es la expresión de poder en manos suyas para que todo marche como correa entre cojinetes de bolas.

No biografiaremos al conferenciante, porque no biografiaremos a nadie. Día vendrá en que el proceso moral de la Revolución española se abrirá. Entonces los obreros dirán su última palabra al enjuiciar a los coautores de la regresión moral que representa para el anarquismo español su cooperación en nombre de la CNT, en las combinaciones políticas y económicas que ahogaron la Revolución y con ello precipitaron la pérdida de todas sus conquistas en manos del fascismo victorioso circunstancialmente. No olvide nadie que las Revoluciones se tragan los hombres que las desvían de su cauce natural con artimañas políticas.

Otro documento muy significativo a pesar de que tiene otro aspecto, es un articulo de A. Gilabert, titulada « La Hora del anarquismo » y que fue escrito el 5 de noviembre de 1936 y publicado en ”La Protesta” de Buenos Aires.

« Algunos enemigos del anarquismo, disfrazados de camaradas, se empeñan ahora en hablarnos de principios, de tácticas y de ideas. Consideran ellos que el anarquismo se ha desviado de su trayectoria normal, transigiendo con la burguesía y renegando de sus principios antiestatales. »

« Esa critica no esta inspirada en muy sanas intenciones. Tienen un doble fondo, al que es preciso desenmascarar. Desde luego, el anarquismo en España ha sufrido un cambio de ruta. Ha ratificado todo lo que de negativo tenía. Cuando el anarquismo era un movimiento de oposición permanente en España, se explicaba que negara todo lo estatuido. Pero en España vivimos una circunstancia especial. Aquí hemos dejado de hacer oposición para convertirnos en fuerza determinante. El anarquismo, más que negar, debe realizar. Los que realicen serán los que vencerán. »

« A los españoles no se nos puede exigir una posición negativa, clásica en el anarquismo internacional. Los momentos son demasiado graves para entretenernos mirando hacia afuera. ¿Hay algún ejemplo positivo, algún precedente eficaz del exterior que pueda servirnos de conducta? El anarquismo internacional pesa muy poco para dictar orientaciones al anarquismo español. Con orgullo hemos de manifestar que España debe servir de ejemplo a los anarquistas de todo el mundo. »

« ... Los anarquistas tenemos la obligación y el deber de criticar y dirigir la guerra contra el fascismo y la revolución contra el capitalismo, no solamente desde abajo, desde la base, sino también asumiendo cargos de responsabilidad en los órganos que rigen los destinos del país. »

« Los que critican la posición de los anarquistas son enemigos encubiertos, agentes de la burguesía, individuos a los que no satisface mucho la influencia libertaria que gravita sobre el pueblo español. »

« ¡ Esta es la hora del anarquismo, y hemos de aceptar la lucha con todas sus consecuencias, asumiendo toda la responsabilidad de estos momentos decisivos! »

Las palabras de Gilabert, que era Consejero Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, expresan un autoritarismo desbordante, una posición muy significativa que se aparenta con la de cualquier mandarín. No se admiten críticas contra la dirección que se da al movimiento revolucionario de la CNT-F AI. Se llama hora decisiva a lo que es la hora crítica para la Anarquía, el intento de hacer desaparecer las últimas esperanzas que el mundo tienen puestas en el movimiento obrero español.

Y Mariano R. Vázquez proclama :

« ... Acerquémonos a la realidad. Y apartémonos un poco, aunque sea un poquito, de las barbas venerables... Ellas ya cumplieron su misión. Nosotros tenemos hoy que cumplir la nuestra. Y si ellos volvieran, nos censurarían nuestra incompetencia, nuestro sectarismo, nuestra cerrazón, por mantenerse rígido el pasado, cuando tanto han variado las circunstancias. »

El Secretario general del Comité Nacional, da la medida, en pocas palabras, del cambio psicológico que se ha operado en los que están situados en los cargos de responsabilidad. Esto se declaraba en los mítines, en la prensa confederal. Nadie podía contestar, ni criticar la gestión responsable de los Comités, ni de los ministros, sin ser tachado de enemigo del régimen, a lo mejor de fascista.

Y Mascarell, conceptuado el diplomático n° I, decía :

« Yo, es tanta la fe y la esperanza que tengo en la CNT y en la FAI y sus militantes, que digo que al terminar la guerra, España a pesar de haber intervenido la organización confederal en la dirección oficial del gobierno para salvarla de la invasión del fascismo mundial, continuará siendo la cuna del anarquismo y anarcosindicalismo. »

No esta mal el vaticinio del prudente diplomático Mascarell.

Algo más sintomático es lo que dice García Oliver ante los alumnos de la Escuela de Guerra, en su inauguración, y como director de la misma :

« Vosotros, oficiales del ejército popular, debéis observar una disciplina de hierro e imponerla a vuestros hombres, los cuales, una vez incorporados a 1as filas, deben dejar de ser vuestros camaradas para formar el engranaje de la maquina militar de nuestro ejército. Vuestra misión es asegurar la victoria sobre las fuerzas fascistas invasoras y mantener; en el momento de la victoria, un poderoso ejército popular sobre el que podamos contar para responder a toda provocación fascista, franca o hipócrita, de una potencia extranjera y que sepa hacer respetar el nombre de España, desde hace tanto tiempo desconsiderado en las esferas internacionales. »

Tenemos una arenga de una exaltación patriótica rayana con el más exacerbado chauvinismo. Parecen salir de un cuerpo intoxicado de poder imperialista; Un ejército fuerte que respalde los vencedores, los genios de una nueva generación española.

Con manifestaciones y declaraciones de ese calibre se escribirían más libros que no escribió el insigne novelista Blasco Ibáñez. Con recomendar la lectura de los órganos oficiales de la CNT y FAI de ese triste y doloroso episodio de la revolución española, tenemos bastante. Desde las páginas de « Solidaridad Obrera», de Barcelona, Jacinto Torhyo hizo mas daño a la revolución española y al anarquismo que las hordas mercenarias de Franco, y es poco lo que apuntamos.

De la existencia de una oposición nos da fe el periódico de las Juventudes Libertarias, « Ruta », en su número del 12 de Mayo de 1938 :

« Existen algunos camaradas «responsables» que por el hecho de estar enmarcados en puestos oficiales, olvidan su origen y finalidad. Les recordamos que, en pos de una función transitoria, no releguen principios que son médula de nuestras organizaciones. Para revalorizar imprudentemente el Estado. »

En « Ideas », de Hospitalet, encontraríamos acertadas disertaciones criticas contra esa corriente corruptora del anarquismo español; no recurrimos a ellas para no hacer interminable ese capítulo. Pero sí reproduciremos unas frases del viejo Sebastián Faure, al que no afeitó M R. Vázquez cuando se encontraron en Barcelona; estas son dignas de ser meditadas hoy más que nunca :

« ... Que un hombre político que pertenezca a una agrupación política acepte entrar en un gabinete ministerial, que tenga esa ambición, que solicite ese honor y es as ventajas, es muy natural; este hombre juega su carta, prueba fortuna, se arroja por las vías en que esta enrolado y tendrá buen cuidado de no desaprovechar la ocasión. Pero que un anarcosindicalista, que un anarquista acepte un ministerio, es ya otra cosa. »

« El anarcosindicalista ha escrito en su bandera con grandes caracteres : « Muerte al Estado. El anarquista ha escrito con letras de fuego sobre la suya : « Muerte a la autoridad. »

« Ambos están ligados por un programa claro y preciso, basado sobre principios claros y precisos. Nada y ninguno les obliga a adherirse a estos principios. Es con toda independencia y con pleno conocimiento de causa, deliberadamente, que han suscrito estos principios. Que han sostenido, propagado y defendido este programa. »

« Siendo así, sostengo que el anarcosindicalista debe prohibirse a sí propio formar parte entre aquellos que tienen la misión de conducir el carro del Estado, puesto que está convencido que este carro, este famoso carro», debe ser absolutamente destruido. Y digo que el anarquista tiene el deber de rechazar toda función autoritaria, puesto que está plenamente convencido que debe matarse da autoridad. »

« No falta quien me objeta que, razonando de tal modo, sólo tengo en cuenta los principios y que, muchas veces, el curso de los acontecimientos, las circunstancias, los hechos, es decir, lo que comúnmente llama Realidad, contradicen los principios y ponen a aquellos que van hasta el culto el amor y el respeto a los principios, en la necesidad de alejarse provisoriamente, prontos a volver a su viejo puesto cuando las nuevas Realidades hagan posible el retorno. »

«Comprendo la objeción y he aquí mi respuesta : Primero : de dos cosas una : o nuestros principios son falsos, y si la realidad los contradice son falsos. En este caso, apresurémonos a abandonar estos principios. En este caso, debemos tener la lealtad de confesar públicamente la falsedad de estos principios y debemos tener el coraje de poner al combatirlos tanto ardor y actividad como ponemos en defenderlos; inmediatamente pongámonos a la búsqueda de principios más sólidos y esta vez justos, exactos, infalibles. »

«O por el contrario los principios sobre los cuales descansa nuestra ideología y nuestra táctica conservan, cuales quiera sean los hechos toda su consistencia y valen hoy tanto como valían ayer y en este caso debemos serles fieles. Alejarse - aun en circunstancias excepcionales y por breve tiempo - de la línea de conducta que nos han trazado nuestros principios, renunciar al método de lucha que concuerda con estos principios, esto significa cometer un error y una peligrosa imprudencia. Persistir en este error implica cometer una culpa, cuyas consecuencias conducen paulatinamente al abandono provisorio de los principios y, de concesión en concesión, al abandono definitivo de los mismos. »

« Una vez más: es el engranaje, es la pendiente fatal que puede llevarnos muy lejos. »

« Segundo : Pero yo pienso que el experimento intentado por nuestros camaradas de Cataluña, muy lejos de comprometer la solidez de nuestros principios y de debilitar o destruir la justicia, puede y debe tener por resultado, si sabemos recoger las preciosas enseñanzas que tiene y utilizarlas, el demostrar la exactitud de nuestros principios, y su fortaleza. »

«... Los anarquistas han llevado resueltamente contra todo y contra todos una lucha sin tregua; están resueltos a proseguirla sin renunciar hasta conseguir la victoria. Esta lucha comporta: por una parte, lo que es necesario hacer, cueste lo que cueste; por la otra, lo que es necesario no hacer bajo ningunas condiciones. No ignoro que no es siempre posible hacer lo que sería necesario hacer; pero sé que hay cosas que es rigurosamente necesario prohibirse, y en consecuencia no hacerlas jamás. »

« El experimento español puede y debe servirnos de lección. Este experimento debe ponernos en guardia contra el peligro de las concesiones y de las alianzas, aun bajo condiciones precisas y también por tiempo limitado. Decir que todas las concesiones debilitan a aquellos que las hacen y fortifican a quienes las reciben, es decir una verdad indiscutible. Decir que todo acuerdo, aun temporal, consentido por los anarquistas con un partido político que, teóricamente y prácticamente es antianarquista, es un engaño del que son siempre víctimas los anarquistas, es una verdad probada por la Experiencia, por la Historia y por la simple Razón. Durante el trayecto recorrido en conjunto con los autoritarios, la lealtad y la sinceridad de los anarquistas, son siempre enredadas por la perfidia y la astucia de sus aliados provisorios y circunstanciales... » (« Le Libertaire»)

Las reflexiones de Sebastián Faure, atinadísimas, al descorrer el velo, que cubre los archivos de la Revo1uciôn española, nos parecen como un oasis en el confusionismo que se engendró en los medios libertarios españoles, cuando se inicio la colaboración po1ítica. Hoy que medimos estos hechos con la madurez del tiempo, no podemos olvidar a los que no perdieron su fe en el ideal, ni en sus principios. Como hemos señalado había una corriente oposicionista al gubernamentalismo y al ejército, pero estas voces eran ahogadas. no podían los compañeros expresar qué sentían y pensaban. Las cárceles y el cementerio les tenían un sitio reservado.

Que esto es cierto y que los oposicionistas formaban legión, nos lo dirá el futuro.

P. Besnard Universo N° 9

La FAI se resiente de la morbosidad política

Para proseguir analizando los hechos, actos y posiciones de organizaciones, comités e individuos, debemos precisar algunos datos que son ilustrativos sobre la FAI, organización contra la cual se estrellaron siempre las más fuertes embestidas autoritarias, pero sucumbió a los manejos oportunistas de aquellos elementos que fueron sus rectores unos dos años antes de producirse la sublevación militar-fascista.

Y nada más elocuente para demostrarlo que los propios documentos, que fueron inspirados por la actuación, en aquella época, de los elementos que mencionamos anteriormente; excepción hecha de Mascarell que era figura señera del trentismo y enemigo irreconciliable de la FAI. Sin embargo, lo vemos elevado a la dignidad de Embajador Plenipotenciario desde los primeros momentos de la revolución. Caso sintomático es este y el de ver a todos los que fueron oposicionistas con Pestaña en las directrices de la CNT inspirada por la FAI, elevados a los cargos de máxima responsabilidad orgánica del Movimiento Confederal. Por eso reproducimos el texto de la resolución aprobada en el Pleno Nacional de Regionales de la FAI celebrado el 1 de Febrero de 1936, 5 meses antes de la convocación del Congreso Confederal de la CNT, que tuvo lugar en Zaragoza en los primeros días de Mayo 1936; dice así:

« Considerando la extrema gravedad del momento presente en España, tanto por las dificultades económicas y políticas internas, como por la influencia y las repercusiones de la situación internacional, y aleccionados por la experiencia ajena y por la misma 1ógica de los acontecimientos y de las cosas. »

« Considerando que, por la magnitud del proletariado revolucionario en España, existe para este una responsabilidad mayor que en otros países ante cualquier eventualidad revolucionaria. »

« Qué el fenómeno del fascismo, encarnado en el Estado totalitario, es un sistema de reacción del cual las violencias de la calle y los golpes bestiales dé la reacción no representan más que un aspecto de un vasto complejo de ideas y de aspiraciones liberticidas, que se manifiestan en la supresión absoluta de todo derecho de crítica y de toda dignidad humana y que tiende, además a persistir por la captación desde la primera hora, Que la reacción fascista es el resultado directo de la quiebra del sistema económico del capitalismo, que no se le puede resistir eficazmente más que en el terreno de la supresión del capitalismo y en la instauración de un régimen de vida que haga imposibles las contradicciones monstruosas de la economía, del privilegio y del monopolio. »

« Que las experiencias históricas mundiales han evidenciado la impotencia y el engaño de la llamada democracia, supuesta igualdad política injertada en la más irritante desigualdad económica, para modificar la esencia del orden constituido. »

« Las Federaciones Regionales de la Federación Anarquista Ibérica fijan su posición del siguiente modo :;

« a) Deploran que organismos obreros que han fijado en octubre de 1934 una ruta francamente revolucionaria y proletaria, se aliena a los partidos democrático-burgués para encontrar una solución donde no puede haberla; »

« b) Propugnan el rompimiento total del proletariado con todas las ilusiones democráticas estatales, y su concentración en torno a la solución obrera y campesina, que implica la posesión de la riqueza social y natural par los productores mismos; »

« c) Sostienen que solamente en el mundo del trabajo, en los lugares de producción, se puede encontrar remedio eficaz y definitivo contra todas las formas de reacción. »

« Afirman que el acuerdo de los productores es posible en estas condiciones :

« 1°’ Exclusión de los lugares de trabajo de los elementos afiliados a organismos fascistas, mediante la acción mancomunada de las centrales sindicales anticapitalistas; »

« 2° Empleo del método insurreccional para la conquista de la riqueza social usurpada par minorías privilegiadas, y su administración por los productores mismos; »

« 3° Implantación de un régimen de vida, de trabajo y de consumo que responda a las necesidades comunes de la población y no consienta bajo ninguna forma la explotación y la dominación del hombre por el hombre; »

«4° La defensa de ese nuevo régimen de vida, no se encomendará a ejércitos profesionales ni a cuerpos políticos, sino que ha de estar en manos de todos los trabajadores, sin que estos pierdan el contacto con sus lugares de trabajo; »

« 5° El respeto y la tolerancia de las diversas concepciones sociales y proletarias y revolucionarias y sus garantías de libre ensayo; »

« 6° La lucha contra el fascismo, fenómeno internacional, debe llevarse a cabo internacionalmente, por los organismos obreros y revolucionarios, con exclusión de toda idea y de todo sentimiento nacionalista. »

Nótese en esta resolución el llamamiento hecho al principio aliancista con la Unión General de Trabajadores, y, si profundizamos un poco, a los partidos antifascistas. Si no, ¿a qué viene el intento de valorizar la palabra antifascista con miras a futuros acontecimientos que pueden producirse? Otro documento valioso es el manifiesto de los CN de la CNT lanzado el día 14 de Febrero de 1936 :

« ... Día por día va tomando mayores proporciones la sospecha de que los elementos derechistas están dispuestos a provocar una militarada. Hasta incluso es del dominio publico, ya que hay periódicos de izquierda que no cesan de lanzar advertencias sobre las maniobras secretas al principio, y descaradas en la actualidad, que los militares reaccionarios despliegan en cuarteles y en los ámbitos civiles y eclesiásticos de la contrarrevolución. »

« Marruecos parece ser el foco mayor y epicéntrico de la conjura. La acción insurreccional esta supeditada al resultado de las elecciones. El plan teórico y preventivo lo pondrán en práctica si el triunfo electoral lo consiguen las izquierdas. »

« Nosotros, que no defendemos la república, pero que combatimos sin tregua al fascismo pondremos a contribución todas las fuerzas de que disponemos para derrotar a los verdugos históricos del proletariado español. »

« Además, no dudamos en aconsejar, allá donde se manifiesten los legionarios de la tiranía, se llegue sin vacilar a una inteligencia con los sectores antifascistas procurando enérgicamente que la prestación defensiva de las masas derive por derroteros de verdadera revolución social, bajo los auspicios del comunismo libertario. »

« Estada todos alerta. Si los conjurados rompen el fuego hay que llevar el gesto de oposición a las máximas consecuencias sin tolerar que la burguesía liberal y sus aliados marxistas quieran detener el curso de los hechos en el supuesto de que la revolución fascista sea derrotada a las primeras intentonas. Si por el contrario la lucha es dura, la recomendación resulta vana, porque nadie se detendrá hasta que una u otra potencia sea eliminada y en trance de vencer el pueblo las ilusiones democráticas dejarán de ser tales; y si al revés, la pesadilla dictatorial nos aniquilará. Abriendo las hostilidades, en serio, 1a democracia sucumbirá entre dos fuegos, por inactual y descolocada en el terreno de la lucha: o fascismo o revolución social. Vencer a aquel es obligación de todo el proletariado y de los amantes de la libertad, con las armas en la mano; que la revolución sea social y libertaria debe ser la mas profunda preocupación de los confederados. De nuestra inteligencia, unidad de pensamiento y de acción, depende que seamos los inspiradores más autorizados de las masas y que estas pongan en práctica modos de sociabilidad que conjuguen con el espíritu de las ideas libertarias y sean ellas el valladar inexpugnable contra el instinto autoritario de blancos y rojos. »

« Una vez más : ¡ Ojo avizor, compañeros ! Vale más prevenir con coraje, aun equivocándose, que lamentar por negligencia. - El Comité Nacional. »

Dos días después de publicar este manifiesto se celebran las elecciones a Cortes legislativas. No se condena, ni se hablan él de no acudir a las urnas. Es un caso bastante curioso; en los anales del MLE no encontramos semejante posición. El enigma lo revelara D. Abad de Santillán, como un mea culpa, en el cual se presenta como el hombre profeta del movimiento, como la eminencia gris, cuando escribe : « Frente a las elecciones del 16 de Febrero de 1936 nos hemos encontrado en España ante uno de los momentos más graves de nuestra existencia como movimiento. Teníamos la llave del porvenir en la mano. Pero la propaganda antielectoral se había convertido en rutina difícilmente superable. Y había quedado en el recuerdo de todos la campaña antielectoral de noviembre 1933, la más intensa que se ha visto. Se pedía con insistencia una repetición casi un calco. Y sin embargo, la situación estaba clara. Si determinábamos una abstención electoral, como habíamos hecho siempre, el triunfo de las derechas habría sido inevitable. El triunfo de las derechas era el fascismo con sanción legal y popular. » (Obra citada. )

Más clara no es el agua cristalina. ¿Hubo o no pactos misteriosos? No lo dice Santillán, ni ninguno de los que estaban al frente de estas maquinaciones que diríamos pintorescas si no fuera por la gravedad que encierran! ¿Cuánto daño causaron estos elementos a la Revolución? No lo calcularemos en esta generación. Necesitamos del tiempo y del acoplamiento de los documentos en centros de estudio para determinar la cuantía de los perjuicios causados en el movimiento y a la propia revolución. Podemos vaticinar que los historiadores, los obreros, serán severísimos en sus juicios futuros contra los que llamarán claudicantes, traidores, etc... y que arrastraron al anarquismo español por una pendiente fatal.

Es más, D. Abad Santillán prosigue.

« Eran muchos los militantes que no querían entender esto y clamaban a todos los vientos contra nuestra actitud. Hubo semanas de nerviosismo. Si la responsabilidad no hubiera sido tan grande, habríamos dejado el campo libre a los demagogos que se erigían de repente en cancerberos de los principios y pretendían darnos lecciones de Revolución y de Anarquía. Resistimos. Bajo ningún pretexto podíamos dar el poder con nuestra abstención, a las derechas, a las fuerzas de Gil Robles. Pero tampoco era posible, porque la incomprensión era excesiva aún, sostener abiertamente la participación electoral. Se hubiera interpretado como una dejación de principios. Felizmente vino en nuestra ayuda el buen instinto de las grandes masas. Se esgrimió la liberación de nuestros presos y, desde nuestra prensa, ahí están las colecciones, se hizo una propaganda razonada que evito la abstención y dio por consiguiente, el triunfo a las izquierdas republicanas. »

El que no entiende el lenguaje de Santillán, es porque no quiere : quiere decir ensayamos procedimientos nuevos para la revolución y veladamente preparar el terreno para lo que un día llamarán Partido Libertario, para engendrar el confusionismo entre los obreros y retirarles el arma de la « Acción directa », incorporándoles en un partido más de turno para salvar el juego capitalista. Pasarán a la izquierda de los partidos constituidos como se ha venido practicando en todo lo que lleva de vida el sistema parlamentaria. De esta manera quedará desacreditado el anarquismo. Y seguirá dominando el mundo el privilegio de unos pocos contra los mas que sufrirán y penarán para que sigan gozando los fabricantes de leyes revolucionarias de depuración social y de transformación económica, pero que culminan en defender el bastión del Estado imponiendo una obediencia ciega a los que no figuran en su presupuesto o en los registros de la propiedad.

De cómo se influenciaba el ambiente anarquista, como lo vamos viendo, por unos elementos que se descubrieron cuando la colaboración en el Gobierno, nada mejor que recorrer a textos de la propia FAI :

« Toda la propaganda y toda la acción del anarquismo esta fundada sobre el anticapitalismo y sobre el antiestatismo. Estas dos formas de dominio económico implican la negación de los derechos del productor y de la libertad del individuo. »

« El capitalismo encuentra en el Estado su instrumento de defensa. La explotación de los operarios, de los campesinos, de los técnicos, permite la acumulación de la riqueza y del poder económico -la fuerza mayor con la cual se somete a los desheredados- en manos de una minoría improductiva. Por medio de las leyes que aseguran a la burguesía el derecho de propiedad con todo su sistema represivo, con su fuerza armada, el Estado constituye el más sólido baluarte del sistema capitalista. Frente a la posición marxista que atribuye al Estado funciones transitorias en la creación de una sociedad nueva, sosteniendo que el Estado se irá debilitando paulatinamente hasta desaparecer cuando hayan desaparecido a su vez la diferencia de clases, el anarquismo proclama la inutilidad del Estado y afirma que su presencia, después del hecho revolucionario, significa la reacción de un nuevo poder, de una nueva dictadura, con el consiguiente origen de una burocracia privilegiada y la instalación lógica de un gobierno de partido o preferentemente de los jefes del partido dominante. »

« La organización económica sobre bases socialistas, siendo factible, hace que el nuevo orden económico requiera nueva forma política. La posición anticapitalista y antiestatal del anarquismo está consolidada por la experiencia histórica y por la certeza de poder organizar la vida colectiva, dando a todos la posibilidad de satisfacer sus propias necesidades, a cambio del trabajo en un régimen de socialización de los medios de producción. »

« La organización federativa, de abajo a arriba, de la base al vértice, ocupará el puesto del sistema estatal. Esta reafirmaron de principios tiene su razón de ser en el actual momento. Constreñidos por las circunstancias propias de la guerra, la FAI y la CNT han debido ingresar en el engranaje gubernativo. La colaboración impuesta por la suprema e ineludible necesidad de derrotar al fascismo; la coexistencia al lado de los sectores antifascistas, nos indujeron a abandonar con sacrificio nuestra posición ideológica. Pero esto no significa haber hecho renuncia al ideal y a la táctica anarquista. La ocupación de puestos de responsabilidad en las dependencias del Gobierno central y de la Generalidad, puestos que hemos debido ocupar obligados por las circunstancias bélicas, no implica en manera alguna un cambio en nuestras concepciones teóricas. No, continuaremos siendo anarquistas como antes, y tenemos del Estado y de la dictadura (cualquiera sea su nombre) siempre la misma opinión. »

« Ante el mundo entero, ante nuestros compañeros del movimiento anarquista, ante aquellos que deliberadamente han deformado la interpretación de los acontecimientos de España, y de nuestra momentánea participación en el Gobierno, podemos afirmar sin exageraciones, que esta resolución de la F. A. I. tiene un incalculable valor histórico. “ (Tierra y Libertad diciembre de 1936)

Esto si que es un monumento de incongruencias, algo que cincela y dibuja la ambición de los que lo redactaron. No intervinieron en la discusión y aprobación del texto aquellos compañeros que exigían una afirmación antielectoral frente las elecciones de enero 1936, ni los que por no ser indispensables, estaban en el frente combatiendo el Estado y el Capitalismo; aun menos los voluntarios que fueron los que vencieron en la calle el día 19 de Julio. Estos ya no tenían porque opinar, debían obedecer, nada más que obedecer, a los que imponían las circunstancias por boca de los nuevos mandarines de la Revolución. Veremos cómo se llevó a los trabajadores a la petición del « mando único». Otra negación rotunda de las concepciones ideológicas que proclaman no haber olvidado. Pero antes tenemos que demostrar que no representaban, ni Santillán, ni García Oliver, etc..., a la mentalidad anarquista del M. L. E., ni la confederal.

P. Bernard. Universo N°10 (¿1947-1948?)

La oposición al morbo político

A principios de febrero de 1936, el Comité Regional de la CNT convocó una Conferencia Regional de Sindicatos. En este Comicio se enfrentaron las dos concepciones sobre apreciación política, económica y social. El Movimiento de Asturias había originado discusiones apasionadas alrededor de la «Alianza Obrera», además había las disensiones de los llamados treintistas y naturalmente los faistas a lo García Oliver, Santillán y Torhyo, por no citar más.

Como sea que la historia se escribe con textos de la época comentada, nos abstenemos de reflejar lo que guardamos en la memoria de aquellas enconadas luchas para recurrir a los documentos auténticos. Estos eran verdades ayer, lo son hoy, y lo serán mañana. Cedemos pues la palabra a Germinal Esgleas :

« Ha convocado. para dentro de breves días el Comité de la Confederación Regional de Sindicatos de Cataluña una Conferencia Regional de Sindicatos : « Después del largo periodo de arbitrariedad gubernamental, crónica en España, sea uno u otro el régimen político imperante, periodo durante el cual los trabajadores, perseguidos, y los sindicatos clausurados, se han visto imposibilitados legalmente de manifestarse de manera pública y lo han hecho de la forma que han podido y les ha aconsejado su conveniencia y dignidad, no está por demás que los trabajadores regionalmente se reúnan, cambien impresiones y tomen acuerdos, aunque lo primero es empezar por abajo, es decir por los trabajadores de cada uno de los Sindicatos, en cada localidad; y si bien ya se hacen indicaciones precisas en tal sentido, no creemos que las facilidades legales sean tantas ni las disponibilidades morales y materiales de cada organismo local tan en razón para dar en ese breve plazo, a la Conferencia citada, el realce y la importancia merecida, no sólo a nuestros ojos, sino a los ojos de la opinión pública; y a los acuerdos que se tomen, aquel valor moral de las cosas que se prestigian por sí mismas porque son el producto real del ejercicio pleno de derechos colectivos reconocidos y explosión de esta voluntad colectiva libremente manifestada y no simples reflejos de criterios individuales, siempre estimables y respetables, pero que no pasan de ser tales si no cuentan con el refrendo de la colectividad en nombre de la cual se formaban, se toman y establecen. »

« Podría pasarse, en parte, por esa premura de la convocatoria si se tratara de cosas que sólo a asuntos internos de la organización, sin salirse del área de la misma, se refirieran, mas cuando no es así y los puntos a debatir rozan cuestiones delicadas, que han de trascender al exterior, y que incluso en el seno mismo de la organización que pueden dar lugar a hondas discrepancias, se requiere el máximo de circunspección mayormente en quien posee una responsabilidad representativa, y esta vez nos parece que ese Comité Regional no ha tenido una noción clara de su cometido ni el tacto ni el acierto debido para fijar los asuntos a discutir en el orden del día de la primera Conferencia Regional que va a hacer enlace después de un periodo de excepción que no puede darse por finiquito. »

« No vamos a ocuparnos ahora detenidamente del primer punto que presenta a discutir el Comité de la Regional Catalana : ¿Cuál debe ser la posición de la CNT en el aspecto de la Alianza con instituciones que sin ser afines tengan un marcado matiz obrerista? Nos veda hacerlo la misma forma confusa con que queda el tema redactado y que, por más que lo intentemos, no conseguimos poner en claro. ¿Se trata de «organizaciones» de clases ? En este caso ¿cómo explicar lo del «matiz obrerista»? ¿Se trata de partidos o agrupaciones mas o menos políticas u obreristas? ¿Por que no se nombran, y qué relación puede tener la organización confederal y ha de tenerla en el aspecto de alianza esa organización confederal netamente de clase y con una finalidad y una trayectoria bien marcadas y definidas? ¿Se trata realmente de «instituciones»? ¿Qué hay detrás de esta palabra? ¿Qué instituciones son esas? ¿En nombre de qué, por qué y para qué también la CNT ha de fijar una posición en el aspecto de Alianza? »

« Las preguntas que formulamos, que nos parecen, dentro de la mayor buena fe, lógicas y de sentido común, consideramos que algunos obreros confederales y algunos Sindicatos se las habrán formulado también y sin duda se hallarán con la misma perplejidad que nosotros para resolver, si no tienen orientaciones más precisas, por falta de claridad en quienes deben tenerla máxima; y si se trata de Sindicatos, en este caso, ¿cómo resolver y tomar acuerdos para llevar a la Conferencia Regional sobre un punto que está confuso ya de buenas a primeras? Procediendo lógica y correctamente, los Sindicatos a sus delegaciones a la Conferencia Regional, sobre este primer punto a debatir, no podrían ir con más acuerdo que el de informarse y pedir explicaciones al Comité Regional sobre el alcance del mismo, sin poder tomar acuerdo sobre la base de estas explicaciones por cuanto precisaría la nueva consulta a los Sindicatos respectivos para el refrendo o rechazo con conocimientos de causa de lo que se tratara, y que ha de ser del dominio público desde el momento que esa Conferencia Regional va a ser pública, por cuya razón no hay motivo de haberlo dejado de considerar claramente en la convocatoria. »

« El enunciado del segundo punto que figura en la convocatoria de esa Conferencia Regional : «¿Qué actitud, concreta y definitiva, debe adoptar la Confederación Naciona1 del Trabajo ante el momento electoral? ¿Qué es ese « momento electoral» para hacer parada en él? ¿Desde cuándo la CNT va a plantear a trabajadores, consecuentes con los que ya desde la Primera lnternacional acá han venido afirmando la acción directa en la lucha emancipadora y su desprecio por los sistemas conservadores del Estado, asuntos de carácter electoral, y ¿cómo y por qué han de discutirse en una asamblea obrera, si los Sindicatos son organismos económicos y no agrupaciones políticas? Porque plantear el momento electoral es abrir discusión sobre el hecho electoral’ sus antecedentes y derivaciones. »

« Este asunto que figura en el orden del día, aunque otra sea la finalidad, nos recuerda demasiado el parentesco con aquel no menos famoso tema 8°, del Congreso Extraordinario de la CNT celebrado en Madrid en 1931, « Nuestra posición ante las Cortes Constituyentes, Programa de reivindicaciones a presentar a las mismas. » Y si fueron combatidos, y nosotros combatimos la inclusión de dicho tema en las deliberaciones del mencionado Congreso, por considerarlo fuera de la finalidad confederal, no podemos menos que exteriorizar nuestra absoluta disconformidad con que, a estas alturas se venga a plantear en una Conferencia confederal un tema electoral sobre el cual huelga toda discusión y que los obreros confederados no pueden, si son consecuentes con los postulados de la CNT, tomar en consideración siquiera. »

« Ese punto segundo de la Conferencia convocada, a nuestro entender, no ha lugar a discutirlo. Ante el momento actual la CNT puede tomar la actitud que considera más en consonancia con sus propósitos y con sus fines : ante el momento «electoral» no tiene que tomar ninguna «actitud concreta ni definitiva » porque la actitud concreta y definitiva ya la tiene tomada la CNT desde que se constituyó como organismo de clase que, según sus estatutos, tiene por finalidad « trabajar para desarrollar entre los trabajadores el espíritu de asociación, haciéndoles comprender que sólo por estos medios podrán elevar su condición moral y material en la sociedad presente y preparar el camino para su completa emancipación en la futura, merced a la conquista de los medios de producción y de consumo, detentados indebidamente por la burguesía». Y que según el artículo segundo de dichos estatutos : « Para la consecución de estos propósitos, la Confederación y las secciones que la integran lucharán siempre en el más puro terreno económico, o sea en el de la acción directa, despojándose por entero de toda injerencia política o religiosa, y que, además, desde 1919 tiene tomado el acuerdo de que «teniendo en cuenta que la tendencia que se manifiesta en el seno de las organizaciones de todos los países es el camino a la completa, total y absoluta liberación de la humanidad en el orden moral, económico y político, y, considerando que este objetivo no podrá ser alcanzado mientras no sea socializada la tierra y los instrumentos de producción y de cambio y no desaparezca el poder absorbente del Estado, de acuerdo con la esencia de los postulados de la Internacional de Trabajadores, se declara que la finalidad que persigue la Confederación Nacional del Trabajo es el comunismo anárquico. »

« ¿Cómo puede el Comité Regional de la C. R. del Trabajo de Cataluña echar en olvido estas cosas y, si no las tiene en olvido, ¿qué se propone? Porque no hay ningún motivo, ni antes ni después de octubre, ninguno absolutamente, para volvernos atrás ni para hacer concesiones doctrinales y a valorar la política electoral como factor apreciable en vista a las conquistas definitivas ni a las inmediatas del proletariado. »

«Además, el Comité de la Regional Catalana no puede desconocer que ese segundo punto de la conferencia convocada no pueden discutirlo los sindicatos; y si lo discuten, peor para ellos. ¿Razones? La CNT es un organismo de clase en el que caben obreros de todas las tendencias, sin que renuncien a sus idearios políticos, pues la CNT los acepta en su condición de trabajadores, de asalariados, de explotados y en tanto muestren conformidad con sus estatutos orgánicos y su finalidad. »

«Es de suponer que esos trabajadores no son anarquistas, ni sindicalistas todos, y que los hay muchos influenciados por idearios políticos diversos y hasta contrapuestos si al plantear en el seno de los Sindicatos el tema electoral, en el cual los trabajadores no pueden mostrar unanimidad, esos obreros con ideario político de participación electoral, defendieran el suyo y sacaran mayoría de votos; si esto ocurriera en diferentes Sindicatos, hasta el punto que la Conferencia convocada -temor que no tenemos porque conocemos el medio confederal- se inclinara por el acuerdo de una intervención electoral directa o indirecta a favor de un partido o bloque determinado, ¿cómo quedaría situada la Confederación Regional del Trabajo de Cataluña con relación a la CNT, y a los estatutos y acuerdos por los cuales se rige? ¿Podría considerarse válido un acuerdo que iba contra los estatutos de la CNT, que claramente indican « que estará despojada de toda injerencia política o religiosa»? Y si se sabe de antemano que tal resolución no puede considerarse válida, sin antes modificar los estatutos del organismo confederal y romper con sus acuerdos, ¿cómo suscitar tan inconsciente e imprudentemente una discusión de esa naturaleza? »

« Los propagandistas de la CNT, para llevar su voz a todas partes, tienen una orientación preciosa en todo lo que han sido las luchas y la trayectoria del Movimiento obrero revolucionario desde la Primera Internacional a nuestros días y en la propia historia y luchas de la CNT, del Sindicalismo revolucionario español en todos los momentos. Hay los acuerdos tomados por la propia CNT y aun la misma conclusión del tema octavo de la ponencia ya citada en la que se afirma que el « fundamento principal de nuestra organización es el antiparlamentarismo y la acción revolucionaria. »

« Toda la historia de la CNT rechaza la política electoral. En el terreno de lucha electoral, jamás se pueden unificar los criterios ni las voluntades de los trabajadores. Pueden coincidir en el de la lucha económica, en las luchas sociales para la transformación de la sociedad. »

« La actitud de la CNT no puede ser modificada por el mero accidente de una contienda de tipo electoral, sea cual fuere la importancia que quiera dárselo. La suerte de las jugadas definitivas no la determinarán el parlamento ni los votos, sino la acción revolucionaria de los trabajadores fortalecidos en sus organismos de clase, en los Sindicatos, y siempre en pie de lucha presionando al capitalismo y al Estado para derribarlos. Es esa presión la que de termina el alza o baja del barómetro político. ¡Ay de los trabajadores, si confiaran únicamente en el resultado de las urnas y se durmieran sobre los laureles de una victoria de tipo electoral! »

« La actitud de la CNT ante el momento electoral», a nuestro entender, no ha luchar a discutirla, digan lo que digan nuestros adversarios. La CNT no tiene por qué ocuparse de las elecciones. Cada obrero afiliado a la CNT, no como tal, sino como simple individuo, al que la CNT no hipoteca su libertad personal ni la de sus opiniones, obrará como mejor le parezca. Si tiene conciencia revolucionaria, ya sabe cuál es su deber y cuál ha de ser su actitud. Como afiliado a la CNT no tiene que adoptar ninguna actitud ante el momento electoral. Esto, a nuestro entender, es la interpretación recta de la doctrina y de los principios de la CNT. »

« Nosotros al sostener que las discusiones de política electoral no deben provocarse en el seno de los Sindicatos confederales, nos ratificamos en el espíritu que se desprende de la resolución del primer Congreso obrero español celebrado en 1870 (reflejo de la tomada en el Congreso Regional Suizo de Chaux-Les-Fonds del mismo año), que dice : « Considerando que la emancipación definitiva del trabajo no puede efectuarse sino por la transformación de la sociedad política basada en el privilegio y la autoridad, en sociedad económica, basada en la igualdad y la fraternidad, que todo Gobierno o Estado político no es sino la explotación burguesa, explotación cuya fórmula se llama derecho jurídico; que la participación de la clase obrera en la política burguesa gubernamental no puede producir otro resultado que la consolidación del orden de cosas existente, lo que paralizaría la acción revolucionaria del proletariado, el Congreso recomienda a todas las secciones de la Internacional renuncien a toda acción cuyo objeto sea operar la transformación por medio de reformas políticas nacionales, empleando toda su actividad en la constitución federativa de cuerpos de oficio, único medio de asegurar la victoria de la revolución social. »

« Los acuerdos que tome la Conferencia Regional de Sindicatos convocada no podrán diferir de esta resolución si son fieles a la espiritualidad de la CNT y estos acuerdos no hay porque adoptarlos ahora precisamente, por cuanto en esta resolución que la CNT ha suscrito con toda su historia están adoptados de todo tiempo y no hay porque modificar actitud alguna, puesto que los términos de los problemas planteados a los trabajadores en lucha por su integral emancipación son los mismos. »

«No nos consideramos únicos ni solos en las opiniones que acabamos de expresar públicamente, porque pública es la convocatoria sin la menor intención de inferir daño, ofensa o agravio a la CNT ni a sus Comités responsables, y confiamos que los trabajadores afiliados a la Confederación Nacional del Trabajo de Cataluña, a pesar de la confusión a que se prestan los temas enunciados, sabrán dar a esa Conferencia Regional la expresión de un sano y recto sentir, con una interpretación clara y señera de las realidades de la hora, sin desmentir los postulados esenciales de la CNT. » (“Revista Blanca” p.1278-1280, 24 de enero de 1936)

Esgleas sitúa el problema interno de la Confederación en la esencia básica del movimiento. No razonaríamos mejor que él la actuación contraria a sus principios por la acción del Comité Regional de Cataluña que, como se constata, se inclina hacia una actuación de orientación personal o grupista. Tácticas en absoluto divorciadas de las esencias y postulados que nutren sus arterias.

Que existía una confabulación para arrastrar a la CNT hacia derroteros gubernamentales, no sólo lo expuesto por Germinal, nos lo demuestra hasta la saciedad. El veterano batallador, inquieto publicista incomparable, Eusebio C. Carbó, redactor que era de «solidaridad Obrera» de Barcelona, tuvo que salirse del periódico confederal dirigido por Villar, argentino e intimo amigo de Santillán, por no quererse solicitar a escribir al dictado de su director que seguía el criterio oportunista de los que ostentaban la dirección responsable de la CNT. Y para oponerse a las tortuosas desviaciones, fundó el semanario «Más Lejos», que guarda en sus columnas un precioso manjar en defensa de los postulados de la CNT. A estas voces se unían las de Liberto Calleja, de Felipe Alaiz, de Antonio García Birlan, « Dyonisios », Peirats, Hermoso Plaja, etc...

Los acuerdos de la Conferencia fueron confusos como lo eran los temas de discusión. Se habían asentado en los Comités responsables elementos que no vacilaban en inclinarse por una confabulación de tipo político diciendo que esto era necesario para conjurar el peligro fascista. Graves eran los momentos que vivía el pueblo español, pero no justificaban que la CNT tuviera que renunciar a sus esencias revolucionarias, ni a la revolución social. Venido el movimiento del 19 de Julio, las consecuencias de estas intromisiones se hicieron sentir al extremo de arrastrar las masas hacia la colaboración política y gubernamental con el coco de graves a inminentes peligros de perder la guerra y de hecho la Revolución.

Ya tenemos ahora bastantes elementos para enjuiciar quiénes fueron los autores morales y materiales de las desviaciones sufridas por la CNT. Y también para poder decir que jamás estos representaron el conjunto de los afiliados a la Confederación Nacional del Trabajo, ni a la FAI, que se valieron de la influencia de los cargos representativos para servir su vanidad y su ambición. Esto para que se haga justicia con los obreros y militantes que nunca perdieron su fe, ni claudicaron, se sometieron por la dictadura que representaba la obligación de disciplinarse a los acuerdos mayoritarios, que no eran más que voces camufladas de políticos emboscados.

P. Bernard. revista “Universo” ¿1948? N°11

La CNT se inclina por el mando único

Con la pérdida de Málaga, la Confederación Nacional del Trabajo se vio empujada a una campaña de tipo militar y a solicitar el mando único para evitar peores consecuencias. Este era el criterio dominante en muchos militantes de los Comités responsables y de los representantes de la organización confederal en el Gobierno. Será una de las tantas concesiones que nada resolverán.

En los días que precedieron a la caída malagueña, a sabiendas y con intención bien marcada y definida, sólo el gobierno atendía y prestaba auxilio en armas y en hombres al frente de Madrid. Eran los comienzos de actuación, de las famosas « brigadas internacionales ». Estas, mandada por los rusos, sólo actuaban en los complots de tipo político, económico y militar. No vinieron más que especialistas de la Guepeu, policías comunistas para formar escuela de intrigas en los partidos políticos españoles y en las organizaciones obreras. Los que vinieron a combatir desde tierras lejanas en las « brigadas internacionales » eran obreros en su mayoría en paro forzoso, como lo hizo el Partido Comunista Francés, prestando un servicio al propio Gobierno de Francia. Aparte hablaré de las « brigadas internacionales ».

Para estudiar las consecuencias de la caída de Má1aga, la Confederación Regional del Trabajo de Cataluña convocó para el día 17 de febrero de 1937 un Pleno Regional.

El Pleno se desarrolló en un ambiente tenso. Vimos ejercer una presión desconocida sobre las delegaciones presentes que venían coaccionadas por la. campaña de Prensa que llevaban los periódicos de la organización haciendo coro al Gobierno, como lo hacía la Prensa política.

Lo más saliente de entre los acuerdos recaídos en este Pleno del 17 de febrero de la Regional Catalana es este dictamen que fue aprobado y más tarde ratificado por el Congreso regional de fines de abril del mismo ano 1937 :

«Ante los graves acontecimiento acaecidos estos últimos días y en particular la caída de la ciudad de Málaga en manos de los facciosos, el pleno de Mi1itantes acuerda :

« 1° El mando único no quiere decir otra cosa que dirección única la lucha antifascista; por lo tanto, nosotros entendemos que tal como están los frentes de lucha, hay que tener en cuenta al Estado Mayor que hay en Cataluña., que es el encargado de proponer 1os planes de operaciones que en el frente de Aragón se realicen. »

« Desde luego aceptamos el Estado Mayor de Valencia como suprema. autoridad en la lucha de 1os frentes, al cual serán sometidos todos los planes que piense realizar el Estado Mayor en el frente de Aragón, para que pueda poner todas aquellas objeciones que el conocimiento de los demás frentes le puede sugerir. »

« Si el Estado Mayor plantea. una operación en la cual debe intervenir el frente de Aragón, para su puesta en marcha., se pondrá al habla con el Estado Mayor de aquel frente, para que éste, con el conocimiento que tiene siempre con el contacto directo con las fuerzas que operan en el frente, pueda al mismo tiempo hacer cuantas sugerencias crea indispensables.

« Para poder llegar a esta finalidad basta con que el Estado Mayor Central mande dos delegados al de Cataluña, que por sus funciones se enterarán enseguida de la situación del frente en todo momento; por nuestra parte también mandaremos una. delegación. »

« Una vez el Estado Mayor haya aprobado los planes del Estado Mayor de Cataluña, el jefe del frente de Aragón debe llevarlos a la práctica, haciendo cumplir a todas las fuerzas de su mando, las directrices marcadas. »

« Y si el Estado Mayor es el iniciador del plan de operaciones, una vez expuesto al citado Estado Mayor de Aragón y hechas las objeciones imprescindibles, las directrices del Estado Mayor Central serán igualmente cumplidas sin vacilación por las fuerzas. »

« En últimos términos, quien tiene que dar las directrices es el Estado Mayor Central, en todas aquellas operaciones que su importancia puedan afectar en el conjunto de los frentes. »

« En las pequeñas operaciones, como ya está establecido, el Mando Único en el frente de Aragón, a incumbencia. del jefe y su Estado Mayor, está el realizarlas. »

« En la cuestión de los mandos, las divisiones nombrarán desde el cabo al capitán y los demás la Consejería. de Defensa, los cuales serán aprobados por la Generalidad y el Ministerio de la Guerra.»

« 2° Movilización rápida y general de toda la población de Cataluña y establecimiento de un tribunal de guerra semanal a toda la población civil, quedando abolida la. jornada legal del trabajo, incrementándose ésta hasta desarrollar el máximo esfuerzo personal y colectivo en todas las industrias, suprimiéndose aquéllas que son improductivas e innecesarias en los momentos actuales, acoplándose el personal a las industrias de guerra. »

« 3° Todos los fondos disponibles de todas las industrias colectivizadas y socializadas de las distintas organizaciones particulares, serán puestas a la disposición de la generalidad (Comité de Industria de Guerra) y destinada a la compra de materias para la producción de material bélico; conceptuándose facciosos, entidades, grupos políticos o personas que hagan ocultación de todo aquello que sea factible de cambio de divisas, tales como el oro, cuadros artísticos, joyas, etc. »

« 4° si el Gobierno central no llena las aspiraciones de la CNT con respeto al concepto que tiene sobre el Mando Único, material de guerra y las materias primas para la fabricación del mismo, sin limitaciones de ninguna clase, en un plazo de setenta y dos horas, y ante la gravedad de la situación por que atraviesa la guerra, la Organización Confederal de Cataluña retirará a los cuatro representantes que la CNT tiene en dicho Gobierno. »

« Acuerdos que demuestran el afán de los militantes de la CNT para llevar la guerra hasta las últimas consecuencias a fin de obtener la victoria. Es un acuerdo patriota y militar, que no discutimos porque ha pasado el momento de hacerlo. Sólo cabe indicar a qué extremo habían llegado los que participaban del criterio gubernamental o colaboracionista, sin temor a dejar arrinconados los postulados y los principios. Sólo la disciplina -nata en los trabajadores afiliados en la CNT- pudo evitar que los dos conceptos o criterios no entrechocaran violentamente. Los partidarios de la no-colaboración, de las milicias -y que eran minoritarios por causas ya conocidas-, dando prueba de un alto sentido de responsabilidad orgánica, callaban, no hacían armas contra la mayoría. Todas las discrepancias quedaban reflejadas en las actas de las asambleas y los únicos testigos eran los asistentes. Después de recaídos los acuerdos, se acataban en la medida de la comprensión de cada uno y a tenor de los sacrificios que estaba dispuesto a realizar. »

« Grave era la situación. Esto es cierto, ciertísimo, pero jamás ésta borrará la mancha de la colaboración en aquellos elementos que indujeron a la CNT a toda clase de concesiones militares y políticas y que finalizada la guerra aun pretenden justificar su actuación fomentando la colaboración. Es entre éstos que deben buscarse y están los responsables morales y materiales de las contradicciones vividas por el proletariado de la CNT en las horas de la guerra. Éstos en el año 1947 y en abril del mismo, aun son los que entorpecen la lucha por la liberación de España del yugo franquista, son los que hacen el juego a las grandes potencias con su posición de « ni vencidos ni vencedores » que no otra cosa significa el llamamiento a menudo repetido de alianza de todas las fuerzas antifascistas hasta con monárquicos y católicos. »

« Demostración palpable de que los comunistas intrigaban, es la carta que los socialistas de la agrupación madrileña dieron a la publicidad a mediados de septiembre de 1936, en uno de cuyos párrafos se escribe »

«... Política divisionista y política espectacular, a costa de muchos miles de muertos y heridos, sin ningún provecho estratégico; ésta ha sido y es la política. del Partido Comunista en España. ¿Qué se proponen con esta política catastrófica? Si fuéramos tan mal pensados como ellos, sospecharíamos que con esa política de resquebrajamiento y desmoralización de los frentes y de la retaguardia, de despilfarro inútil de vidas y de guerra, sólo se proponen crear unas condiciones morales y materiales de desaliento que favorezcan una derrota o un pacto -un nuevo abrazo de Vergara- con el fascismo nacional e internacional .. » (Claridad)

« El ambiente enrarecido por los comunistas, tal como dicen los socialistas madrileños, también era una presión moral para que los afiliados de la CNT aceptaran una militarización en el espíritu que encierran los acuerdos de la Regional catalana. Todo aquel que tenía sentimientos no podía pasar como elemento fascista como pretendían hacerlo los comunistas. Éstos abusaban de una fuerza moral -la supuesta ayuda de Rusia que no llegó nunca, excepción hecha de lo necesario para la espectacularidad del partido comunista de España. Esta propaganda cuajaba en el ánimo de muchos españoles, porque no se veía en ninguna parte del mundo simpatía alguna para que España venciera al fascismo. Esto no lo decimos buscando una atenuante para los militantes de la CNT. Lo hacemos simplemente para que en el futuro los obreros conscientes no vuelvan a ser víctimas de su excesiva confianza puesta en sus mandatarios designados para orientar y regir sus intereses colectivos desde los Comités de los Organizaciones Sindicales. »

« Ni el Mando Único, ni la Escuela de Guerra, ni los Comisarios en el Ejército fueron acogidos con entusiasmo por la masa. confederal. A menudo el Comité Nacional de la CNT tenía que insistir cerca de los Comités Regionales para que éstos recordaran a los sindicatos que tenían que designar compañeros para cumplir los acuerdos sobre la cuestión militar y llenar los cuadros que les correspondían a tenor del porcentaje establecido. En la Escuela de Guerra pocos entraron con vocación. militar, infinidad de jóvenes militantes fueron empujados y puede decirse obligados a seguir los cursos de preparación, técnica militar. Todo viene a corroborar que la C.N.T. se enrolaba cada vez más en la colaboración en el estado por imperiosas necesidades y con la idea de cooperar; 1a idea de cooperar eficazmente a la lucha contra el fascismo. De no haber existido una. predisposición en los militantes que por sus cargos ejercían une presión moral, jamás la mayoría de la C.N. T. se hubiera inclinado por la colaboración. »

« Esto hay que evidenciarlo. No se podrá emitir nunca. un juicio exacto si no se toman en consideración los hechos consumados o resoluciones de compromisos aceptados con los otros sectores por los Comités responsables, muchas veces sin previa consultación de los que deben en cada caso hacer uso de su soberanía y de su libertad de acción. Al pasar los años, no quiere decir olvido. No se puede dejar en olvido aquello que resume ciertas actuaciones confusas que no deben repetirse. Sería en perjuicio del Movimiento el no pasar en revista toda la actuación de ese periodo. La confesión del error cometido, en lo que se pudo errar, es prestar un servicio inmenso a. la causa. Porque es patente, lo corroboran una infinidad de pruebas; que las concesiones no trajeron más que perturbaciones orgánicas, divisiones que fueron acrecentándose con el tiempo. Los resultados están en la actuación de los que, hoy, defienden circunstancialmente, como entonces, la colaboración antifascista en todos los planos hasta exigir la participación en la gestión gubernamental. Es lo que se pedía cuando la guerra para ganarla, y se perdió. Se perdió precisamente porque no se quería hacer la guerra en las condiciones y en la. finalidad que perseguía la mayoría del pueblo español. »

« En el periódico clandestino « Alerta », en su número del mes de junio 1937, se hace un balance de la situación política y enumera las ventajas obtenidas, desde luego nulas y lo declara en estos términos : »

« Remontémonos, por un momento, a esta fecha. histórica y gloriosa en que el proletariado español, « atrasado », « inculto », « incivil », como le creían los bárbaros países cultores de la civilización, escribe con su sangre la más brillante página. de su largo historial político. » «Revivamos en nosotros aquellas jornadas, en que nuestro pueblo, desarmado, sin elementos de combate, se lanza a la calle, asalta cuarteles, se arma por su propia cuenta, generaliza la lucha, conquista piezas de artillería saltando por sobre montones de cadáveres y vence a la sublevación fascista en Barcelona, Madrid, en Valencia, en infinidad de capitales de España. »
« Entonces se vivió la Revolución libertaria. La CNT y la FAI, el proletariado en general, eran el árbitro de la situación. Nada se podía hacer sin su consentimiento; Las banderas rojinegras lo dominaban todo. »

« Pero había que organizar columnas que partieran a otros puntos donde la lucha continuaba intensamente, y nuestros camaradas salieron en su mayoría. No se pensaba que la obra que quedaba atrás estaba a medio hacer. Solo se pensaba en avanzar, en pelear, en conquistar pueblos y ciudades. »

« Nadie destruyó la cárcel, porque nadie creía que podía un día volver a ella. Tan embriagados estábamos de triunfo, que no pensamos que había Gobierno que abolir, un Estado que destruir, una sociedad complicadísima que tirar a tierra. Y, mientras nosotros luchábamos, el Gobierno se repone del susto. Nosotros, cándidos y confiados, como siempre, creemos en la. bondad de los que nos rodean y dejamos hacer al Gobierno. Al Gobierno revolucionario que había de pasar de unos a. otros hasta llegar a quienes actualmente lo detentan. »

El Comité de Milicias Antifascistas

« Con el fin de coordinar los efectivos de lucha y atender con precisión las necesidades de los frentes, por iniciativa libertaria se constituye este Comité. En él se da entrada a los partidos y tendencias antifascistas, que en Cataluña habían quedado desplazadas. »

« Este es el primer error nuestro. Por reconocer personalidad a quienes no la habían sabido conquistar, y por sentar la norma disciplinaria que mataba el impulso entusiasta de los camaradas guerrilleros. »

« Los Comités de Milicias Antifascistas con representaciones políticas, constituían el germen de la Contrarrevolución en el aspecto libertario. Desde estos comités, se empezó a hacer política. y a conspirar contra quienes noblemente les habían dado entrada. »

« Con el tópico de las «complicaciones internacionales», se dejó en pie la Generalidad y en ella a su Presidente. Se dejó esto a fin de cubrir las apariencias, pero las apariencias se consolidaron y la Generalidad y su Presidente quedaron ya con toda la fuerza de su realidad. »

El mando único
« Vino después esta consigna, Mando Unico. Con él se pretendía. imponer una fuerte disciplina y tener una orientación única en las, operaciones. y el Mando Unico cayó en manos de jefes militares, de tan falso antifascismo, que nos sirvió para perder algunas plazas de capital importancia. Cuando había posibilidades favorables para operar, no se operaba, y se hacía cuando menos posibilidades se tenían de éxito. Podríamos citar casos a centenares. Había pocas armas; pero estas pocas eran totalmente distribuidas. Teníamos poca aviación, pero no actuaba regularmente. Teníamos mayoría en la Marina, pero no se puso en juego. Se esperaba la preparación del enemigo. No se fusilaron los militares que lo merecían y después los hemos dejado escapar, para que lucharan en contra nuestra. »

La militarización
« Como imperativo de guerra viene la consigna. de la militarización. y nuestras organizaciones, hechas ya a aceptarlo todo, la. aceptan; y las fuerzas milicianas., los guerrilleros de la Revolución, se tornan soldados de la guerra, con disciplina cuartelera, con código militar y con todos los atavismos del antiguo militarismo. »

« Muchos camaradas dejan el frente, no quieren ser militares, y bastantes de los que quedan ya se han dado cuenta de que las cosas han cambiado y ya no luchan con igual entusiasmo. »

« A todo esto, ya se producen violentos atentados contra la Confederación Nacional del Trabajo y la FAI, por parte de los comunistas. En Valencia nos matan mas de treinta; en Madrid, en Andalucía, en todas partes, se asesinan militantes. »

« El ministerio de la Guerra, por su parte, es parcialísimo en el reparto del armamento que va llegando; la mayoría pasa a los batallones socialistas y comunistas, y a los nuestros se les obliga a entrar en fuego sin elementos adecuados de Combate. »

« Los mandos de nuestros batallones pasan por un espesísimo tamiz para su reconocimiento oficial. El Comisariado General de guerra en manos del Parido Comunista, pone de su partido la mayoría de los de los Comisarios e incluso lleva al seno del Ejército la propaganda del Partido. »

« Continúan los desaciertos militares, la. pérdida de posiciones y el pase al enemigo de oficiales del Ejército. Y el Ministerio de la Guerra sin dar una en el clavo. Y sin dimitir. »

« Durante todo este tiempo se reorganiza la retaguardia en un sentido burgués y se refuerza el Orden Público. Miles de guardias nacionales, de asalto y carabineros invaden capitales y pueblos, y la represión se generaliza contra la CNT y la FAI. »

Los ministros de la CNT
« Admitida la pervivencia del estado en atención « a exigencias de tipo internacional » había. que neutralizar las influencias marxistas en el seno del Gobierno, y la C.N.T. entró en él, inoportunamente, porque unos días antes pudo entrar en mejores condiciones. Con mayor proporción ministerial. »

« Se llamó la CNT al seno del Gobierno en momentos verdaderamente angustiosos, y la CNT, siempre generosa, tendió la mano, mando ministros sin poderlos mandar. porque no había un Congreso que autorizara esta innovación táctica. »

« Nuestra representación en el Gobierno no dio para. el Movimiento libertario beneficio alguno. Antes bien nos perjudicó, porque sirvió de freno a la Organización para que no actuase como la ofensiva continuada contra ella obligaba a actuar. Continuaron los asesinatos de militantes, la prisión de otros, los asaltos a los Sindicatos de muchos pueblos. Y nuestros ejércitos sin atender y en primeras líneas. »

El movimiento de Mayo
« Tuvimos una gran oportunidad de darles una buena lección a nuestros adversarios políticos en Cataluña con el movimiento de Mayo provocado por ellos con toda premeditación al asaltar la Telefónica. »

« La dejamos pasar, a pesar de ser dueños de Barcelona por completo, en atención a mandatos de los Comités superiores. Estuvo mal. Debió de haberse llevado el movimiento adelante hasta aplastar totalmente a los provocadores. Ello nos hubiera hecho recuperar la personalidad y las posiciones perdidas, y hoy no nos habrían asaltado Colectividades, ni habrían disuelto, las Patrullas de Control, no habrían desestimado los Comités de Defensa, ni le hubieran quitado al Sindicato del Transporte los camiones y los taxis y al Sindicato de la Alimentación las lecherías, ni tendríamos en la Cárcel Modelo los 600 presos que ahora tenemos. »
En resumen

« En quince meses de la Revolución que llevamos en los cuales hemos perdido miles y miles de camaradas, la flor de nuestra militancia, lo más selecto de nuestro’ Movimiento, después de tantos sacrificios realizados, tenemos dolorosamente que reconocer que el proletariado no ha ganado nada! en relación con lo que ha. perdido en la lucha. »

« De la revolución apenas queda algo, y lo poco que queda no esta consolidado. Habremos de volver atrás, a buscar el espíritu del 19 de julio, para levantar de nuevo y mantenerlo fuerte, sin hacer caso a tópicos ningunos, pasando por sobre todas las instituciones viejas que mantengan el espíritu anquilosado de la España franquista del crucifijo en la mano y el puñal bajo la sotana. »

« El proletariado no permitiría que la sangre derramada, que los camaradas muertos, no den el fruto que deben dar. Por encima de todo, a pasar de todos cuantos quieran imponerse, España reconquistará sus posiciones sociales perdidas, y será libre, porque por la libertad luchan los centenares de miles de proletarios españoles que están en los frentes y caen sonrientes, confiando en el triunfo de la causa del ideal que les indujo a pelear. He aquí la voz de la minoría, expresándose al margen de la censura implacable del Gobierno, y del control oficial de los Comités superiores. »

« Vemos en él una exposición retrospectiva sensata, razonada, de los pasos tortuosos que se han dado. No hay palabras duras contra la gestión de tal o cual compañero o comité; no, esto hubiera sido sembrar la discordia interna en el Movimiento, cosa que no se pretendía. Pero estas voces eran ahogadas por los mismos compañeros que representaban, en las alturas oficiales y oficiosas, a la Organización ¿Qué móviles justificaban la posición colaboracionista? Pregunta contestada siempre con el mismo tópico “imposiciones internacionales”, “circunstancias especiales”, “necesidades de la guerra” y con ello se hundíalaOrganización en un impas que debía ser fatal. La oposición dio pruebas de un alto civismo, de un espíritu de conllevancia, de respecto a la disciplina mayoritaria, de un elevado concepto revolucionario, procurando no romper la unidad moral que es factor indispensable para llegar a la cristalización de la Revolución en todos los conceptos y postulados que la hicieron brotar del propio corazón de las masas irredentas. »

« Los que llevaron la responsabilidad de la Organización Confederal, y de la misma FAI, desde los cargos en los Comités con aquella sinceridad siempre a los militantes deberían darnos a conocer sus memorias, señalando sus intervenciones en una posición o en otra. Así prestarían un concurso valioso a. las ideas, al Movimiento, a la Revolución española, que no ha dicho aún su última palabra. »

Hemos reproducido esta critica retrospectiva porque preferimos que hablen los documentos vividos, es decir, estampados en letra estereotipada en el instante en que se producen los hechos, y no la memoria que a veces puede ser infiel, o sufrir influencias que ya no pertenecen a los días en que se concretaban actuaciones, actividades y posiciones que precisan recordarse para cultivar las generaciones presentes y futuras.

Y completamos esta narración con unas palabras de la. compañera Emma Goldmann, procedente de Canadá, y que vivió intensamente la Revolución española.. Son dignas de que los revolucionarios no las olvidemos.

« Estoy profundamente persuadida, segurísima., que si y la. F.A.I., teniendo en sus manos y bajo su dependencia, hubiesen bloqueado los Bancos, disuelto y eliminado guardias de asalto, guardias civiles; puesto candado a la Generalidad en vez de entrar en ella para colaborar, dado un golpe mortal a toda la vieja burocracia, barrido a los adversarios, vecinos y lejano, hoy, se puede estar seguros no sufriríamos la situación que nos humilla, y nos hiere, porque la Revolución hubiera tenido para consolidarse sus lógicos desarrollos. Dicho esto, no entiendo afirmar que los compañeros hubieran podido realizar 1a Anarquía, pero sí encaminarla, aproximarse lo más posible a ese Comunismo Anárquico de que se habla aquí...» (Las pendientes resbaladizas », página 246, de Manuel Azaretto).

Con la intervención de los Bancos por la CNT, no hubiera tenido necesidad el pleno Regional de Cataluña de vaciar las cajas de los sindicatos, de las Colectividades, que en resumen era y significaba dar una puñalada a la economía confederal. La C.N.T. entregó todos sus haberes para adquirir armas. Las demás organizaciones políticas y de U.G.T. se reservaron sus caudales para sus fines políticos. Y el propio Gobierno de Madrid, como el de la Generalidad, hicieron lo mismo. La cantidades fabulosas de oro transportadas fuera de España y que durante el exilio han servido, sirven y servirán por mantener cuerpos y funcionarios, ministros y demás personajes representativos, les acusan públicamente de saboteadores de la guerra de contrarrevolucionarios. ¿Qué esperar de estos hombres, partidos y organizaciones? Nada, absolutamente nada. La liberación de España del yugo franquista será obra del propio trabajador español, y lo hará, sin duda alguna, bajo los pliegues gloriosos de la bandera rojinegra.

P. Besnard Universo N°13 (1.5.1948)

La muerte de Pierre Besnard

Hace unos días murió en Paris Pierre Besnard, figura estrechamente unida a la existencia del movimiento sindicalista francés.
El nombre de Besnard representa cuarenta años de actuación obrera, primero en el seno de la C. G. T., después intentando crear e impulsar un movimiento netamente sindicalista, al producirse la desviación po---litica de la gran central sindical francesa.
Besnard fue un hombre activo, dinámico, encarnizado en el trabajo orgánico, obstinado y que puso al servicio del movimiento obrero toda su voluntad y su actividad.
Pertenecía a una generación anarco-sindicalista francesa de la que van quedando ya pocos ejemplares. Nació a las luchas sociales en los momentos en que todo el movimiento obrero mundial estaba impre-gnado por la influencia de Pelloutier, de Pataud, de Pouget, que apor-taban al sindicalismo una concepción más universalista y más amplia-mente humana que Georges Sorel.
Besnard fue un orador brillante, un polemista notorio, un escritor de pluma agil. Colaboró asiduamente en toda la Prensa obrera de ins-piración libertaria. Fue uno de los impulsores de la C. G. T. S. R. Deja una copiosa obra escrita, entre la que destaca su libro « LE MONDE NOUVEAU v.
En estos últimos tiempos, apesar de sus años y de sus achaques, continuó trabajando y ha laborado activamente por la resurrección del anarco-sindicalismo en Francia, queriendo crear para el proletariado francés los medios de lucha que le permitan realizar los grandes prin-cipios de la primera Internacional.
Durante la guerra de España estuvo entre nosotros y procuró ayudar al pueblo español con toda su buena voluntad y su entusiasmo.
La muerte de Besnard es una pérdida efectiva para el anarco-sindi-calismo francés, precisamente en unos instantes en que tan preciso es el trabajo intensivo de organización y de formación de cuadros den-tro del espíritu constructivo y revolucionario iniciado por Pelloutier y propagando y defendido, entre otros, por Pierre Besnard.
Descanse en paz el viejo e incansable luchador.

Universo, N°3, p. 63.