El socialismo real

Domingo 3 de junio de 2007, por frank

Como homenaje a los 90 años de la revolución soviética (de los soviets libres), dos textos base de una posible charla: éste y "Falencia ideológica del marxismo".

El socialismo real

Cerca de 40.000 anarquistas, socialistas, revolucionarios sin partidos sucumben en las prisiones y en los campos de concentración del poder bolchevique. Los tiempos del zarismo nada tienen que envidiar a la época de Lenin y de sus sucesores.

Artículo “Por la libertad de los revolucionarios presos en Rusia”, La Protesta, n ° 119, p. 9, 01.05.1924.

La esclavitud en el trabajo ,la supresión en la función como personalidad, la ampliación del papel explotador del Estado, el aumento del paro, la imposibilidad caracterizada para las masas trabajadora de defender sus intereses, cuando están amenazados por las directivas del poder, la transformación de los sindicatos en papagayos impotentes del Partido, las sanciones despiadadas contra los individuos que protesten, el crecimiento monstruoso de las fuerzas de represión, la educación brindada a los grupos de parásitos y privilegiados, que tienen únicamente una función de vigilancia y control, tales son las características principales del sistema estatal y capitalista soviético. Sólo los filistinos y los fanáticos pueden ver en la forma soviética del asalariado la emancipación de los trabajadores. Y lo que acabamos de decir de los obreros se aplica asimismo a los campesinos.

Большевистская диктатура на свете на анахизма (десят лет советской власты) [La dictadura bolchevique desde un enfoque anarquista : diez años de poder soviético], París, 1928, p. 26.

¿Acaso Trotski, Zinoviev, Kámenev y los demás, una vez instalados en el poder, no habrían aplicado la misma política despótica insensata contra quienes no hicieron más que pronunciar críticas?
Большевистская o. c.

Reseña de The Guillotine at work (Vol I. The Leninist counterrevolution) de Maximov

Mientras que los intelectuales sedicentes “conscientes” (salvo escasas excepciones como Gide, Orwell, Camus y Octavio Paz) esperaron a Soljenitsin para cerciorarse de la realidad soviética, Maximov presenta treinta años antes el mismo análisis, más profundizado socialmente y, a veces, con las mismas citas sobre la Tcheka.

Maximov no descarta en absoluto los esloganes anarquizantes de Lenin que cautivan a los leninistas de hoy reconvertidos a una seudo autogestión, pero los pone en relación con la práctica del Partido que no los practicó nunca: “los funcionarios, la burocracia serán sustituidos por el poder directo del pueblo [...] podrán ser revocados [...] cobrarán un salario que no superará el salario medio de un obrero cualificado” “Sobre el doble poder”, p. 22), un diálogo entre la base del Partido -¡¡no se habla de los sin partidos!!- y el comité central.

Maximov demuestra que en 1917 el Terror estaba en función: “Todo indica que la actitud dominante de las masas está próxima a la desesperación o en curso de permitir la influencia de los anarquistas que se ve crecer”, Lenin “Carta a los compañeros” (9-1917, p. 57). Dos elementos de estabilización (¡!) están aplicados por Lenin: “El Estado es una institución hecha para ejercer la violencia. [...] Queremos organizar la violencia de acuerdo con los intereses del pueblo” (21-11-1917), “creación de la Tcheka a petición de Lenin” (27-12-1917).

Maximov expone el pensamiento de Lenin, con extractos de “Tareas inmediatas del Poder soviético” (abril de 1918), “La situación externa e interna”: “Los bandidos, los corrompidos, los aventureros que encontremos en el Partido serán fusilados desde ya y en el futuro” (1919).

Maximov presenta igualmente las críticas de la Oposición Obrera. “La misma víspera de lo que fue de hecho una huelga general en Petrogrado (principio de 1921), ni siquiera sabíamos las razones de la misma, si bien teníamos comunistas por todas partes. Sólo sabíamos que se preparaba. ¿Qué significa eso? Eso quiere decir que la clase obrera está separada de los comunistas por un muro impenetrable y que el Partido no está más informado que los confidentes de la época del zar. [...] Un tipo especial de comunista se está formando. Es descarado, materialista y, lo más importante, sabe cómo ser agradable a los superiores, lo que éstos aprecian enormemente. Les importa muy poco que los comunistas tengan influencia sobre los trabajadores. Todo lo que cuenta es que sus superiores estén satisfechos”.

Termina la obra Maximov con la nueva clase en el poder: “[tiene] un poder ilimitado sobre la población entera. [...] El ejército, la flota, la policía, los tribunales y el monopolio de los crímenes legales, son ejércitos poderosos para reforzar y perpetuar la dominación y los privilegios. Por medio de la escuela y de las universidades, sus rangos están sustituidos por una selección artificial y hereditaria”. (p. 326) El autor hace un trabajo cronológico y lo más sistemático posible de la evolución de la represión, de las ejecuciones de las víctimas de la hambruna.

Para 1918, las cifras de la Tcheka dan 245 alzamientos anticomunistas, 8.121 personas ejecutadas, 42.254 encarceladas; para 1919, 99 alzamientos y Maximov estima que hubo entre 23.000 y 25.000 muertos y 45.000 presos; para 1920, 6.872 fusilados (cifra oficial), pero Maximov constata unos “olvidos” y tiende a 30.000; 1921 es un año de hambruna “gracias” a la política de Lenin. El autor estima que 5.200.000 personas
perecieron. De 1917 a 1924 (muerte de Lenin) debió de haber unos 200.000 fusilamientos.

El período de Stalin es evidentemente abordado: Maximov estima en unos siete millones de personas el número de presos en los campos en 1933. Páginas interesantes, pero demasiado breves, se dedican a la nueva clase. El capítulo final aborda el futuro de la URSS con extraordinaria lucidez. “En condiciones de terror, de dependencia material absoluta de cara al Estado (es decir la burocracia), únicamente el miedo dicta la conducta de la gente. [...] Los miembros de la familia de un desertor viven en un miedo constante, porque están amenazados por el paredón, la ruina económica, la cárcel o el destierro. [...] Todo lleva inevitablemente a la pérdida del sentido moral más elemental sobre el bien y el mal [...] Un individualismo carrerista se impone antes de la responsabilidad moral y una actitud responsable en el trabajo para con la propiedad y la opinión colectivas, el hombre en general, el sentido de la dignidad y el valor de la vida. [...] Rusia entera está en la oscuridad de una larga noche ártica. Pero el despertar es inevitable”. (p. 337)

Este libro completa las obras de Volin y Archinov, que testimonian las realizaciones anarquistas, demostrando implacablemente los engranajes del leninismo y dando un análisis anarquista de la URSS.

Bakunin, crítica y acción, Buenos Aires, 2006.

Los archivos del KGB [Komissia Gosudarstvennoy Bezopanosti, Comision de seguridad del Estado] encontrados en 1941 en Smolensk por los nazis y sacados a los nazis en 1945 por la CIA confirman la explotacion de los trabajadores, asi como su oposición voluntaria. Los informes de los denunciantes y kaguebistas recogían diálogos de operarios:

1929La competición es un hallazgo para hacer trabajar al obrero con el sudor de su frente [...] La competición socialista es la esclavitud de los obreros y la prosperidad de la Dirección [...] la tarea más importante de las organizaciones sindicales consiste en tomar en tempo útil todas las medidas adecuadas para impedir un movimiento de huelga en las empresas estatales.

1937 La competición socialista exprime al obrero como un limón. Es preciso primero mejorar las condiciones laborales, aumentar los salarios. La disciplina laboral es intolerable. Nos faltan los productos alimentarios. Están aplastando a los kulaks [campesinos presuntamente ricos], por eso no queda nada [...] la explotación es peor que bajo el capitalismo.

Merle Fainsod - universitario norteamericano pagado por la CIA para estudiar los archivos kaguebistas - Smolensk à l’heure de Staline.

Estas condiciones tan opuestas a los trabajadores muy naturalmente sedujeron a los fascistas que vieron similitudes con su sistema. En 1934, Renzo Bertoni publicó Il trionfo del fascismo nell’URSS y apuntaba los puntos comunes para concluir:

El Bolchevismo, para superar las contradicciones del viejo mundo, destruyo las fuerzas de la oposición para nivelar desde la base. El Fascismo obligó estas fuerzas a colaborar para alcanzar una nivelación desde arriba.

Una excelente definición de la URSS y de sus colonias es la siguiente: El mantenimiento de un enorme aparato militar policial, de un sistema de gestión administrativa engendrando la burocracia y sindicatos totalitarios; de ahí profundos recortes en el presupuesto del Estado, que al final tienen una influencia negativa en el plano económico.

De hecho, se trataba de una presentación en ruso de la España franquista en 1970, por Luis Jiménez Rabochii klas v sovremennoy Ispanii [la clase obrera en la España contemporánea].

¿Qué puntos positivos hay en el sistema marxista leninista, con sus aplicaciones china y cubana?

Los enseñan dos aspectos de la realidad búlgara y otro de la Rusia actual:

Un dicho corriente entre trabajadores era “Nos engañan con que nos pagan un salario, los engañamos con que les damos un trabajo.”

¿Eso es de propiedad privada o estatal? Es de propiedad popular, por eso podés servirte cuanto quieras.

En Omsk, de acuerdo a un testimonio de mayo de 2007, en una empresa privada de paneles para inmuebles queda casi la misma dirección y el mismo director que en la época de la URSS y sigue la misma explotación.

La gran diferencia entre el neo liberalismo ruso, polaco, etc., y el régimen marxista leninista es que la atención médica que ya era mala es peor y las pensiones son más bajas. Todo lo cultural era más barato. Y todas las huelgas duras terminaban y terminan con desaparecidos y asesinados.

De paso, se observa que los regímenes de Estado providencia - e incluso la Argentina de Perón y Evita - habían resuelto el problema de la cultura y de la medicina para todos sin necesidad de las obras completas de Marx y Lenin, sin campos de concentración y grandes cuerpos de represión.