Sobre los voluntarios de lengua francesa en España en CNT-FAI

Lunes 4 de junio de 2007, por frank

Dos elementos interesantes:

- Los propuestas de los milicianos, muy interesantes al principio, a pesar de la orientación pro gubernamental del conjunto.

- La conversión a las peores argucias de la participación estatal de dos compañeros franceses indidualistas - Fortin y Styr-Nhair -, y la postura tan hipócrita como la de cómplices franceses de Domingo Ascaso.

Esta traducción corrige la que publicó Abel Paz en "Crónica de la Columna de Ferro" (Barcelona, 1984), pp.173-183, sin indicación de fuente.

Frank Mintz, junio de 2007.

Sobre los voluntarios de lengua francesa en España en CNT-FAI

Dada la ausencia de otros testimonios, tenemos que conformarnos con el Boletín de información CNT-FAI, en francés que era sólo un boletín multicopiado de unas diez páginas al máximo, dedicado sobre todo a la traducción de artículos en español, procedentes de CNT con informaciones sobre la autogestión, pero paulatinamente el boletín pasó a defender la política de CNT.

En la media página propiamente francesa, se nota un llamamiento a los antifascistas de lengua francesa para ir al cuartel de Pedralbes (n° 6, 19 de agosto de 1936).

Un suplemento del 27 de febrero de 1937 indica los miembros de la redacción del Boletín : Chatrès : metalúrgico ; Fortín : periodista ; Félix Danon : maestro ; Deflèche : construcción ; Chèron : metalúrgico. Se trataba de una reunión a propósito de CNT. Se aludían a dos compañeros llegados de Saint-Etienne para trabajar, y cuya acogida planteó algunos problemas (que no se explican).

En el n° 7 (nueva serie) del 8 de diciembre de 1936, se lee esta declaración de Fortin:

Aquí, en Barcelona, existe un organismo que reúne entre ellos compañeros franceses y españoles: es la sección francesa. Si, incluso en Francia, el movimiento anarquista y anarcosindicalista es dividido, aquí, en la última etapa antes de trasladarse al campo de batalla, no hay división. La sección francesa no quiere hacer diferencia, bajo ningún concepto, entre los compañeros de ideología anarquista que sean anarcosindicalistas, comunistas libertarios o individualistas. Todos luchan por una misma causa, por un mismo ideal, a la par, y por eso esta sección recibe en su seno sin dar la preferencia y con los brazos abiertos, a todos los anarquistas dignos este nombre.

El tono no estaba del todo al unísono puesto que el Boletín n° 12 del 9 de enero de 1937 publicó un manifiesto con fecha del 16 de noviembre de 1936 de Fortin y Styr-Nhair de La Revue anarchiste sobre los " individualistas de acción». Afirmaban la diferencia "entre la categoría de los individualistas que desean permanecer neutros ante los eventos sociales, y ellos mismos que se entregan profundamente a la lucha contra el fascismo". Recalcaban que estaban por las elecciones políticas y la colaboración gubernamental de CNT, y por el frente antifascista. Denunciaban la duplicidad criminal de los seudo revolucionarios franceses que practican un chantaje real a la solidaridad. Exhortaban " a sus compañeros revolucionarios españoles a que dejaran de lado todas las criticas y reparos dogmáticos de los timoratos...” ¡Y terminaban por: "!Para vencer, no importan los medios!»¬

El n° 19 del 3 de abril de 1937 traía un editorial sin firma con el título elocuente de: "Para ganar la guerra y la revolución, DE LA NECESIDAD DE UNA DISCIPLINA INTEGRAL."

El n° 20 del 17 de abril publicaba el siguiente texto en primera página " Para ganar la guerra y la revolución, LA HORA NO ES A LA CRÍTICA SISTEMÁTICA. "

Es justo declarar qua hay muchos elementos extranjeros que entienden la situación y saben coadyuvar lo mejor posible los esfuerzos de nuestros compañeros españoles. A aquéllos sólo se les puede saludar fraternalmente. En cuanto a los demás, que encontrarían preferible la crítica, siempre la crítica, les hacemos la pregunta: ¿Por qué vinieron a España? Para colaborar con nuestros compañeros españoles, por una parte, en la obra de defensa, cerrando el camino al fascismo, y por otra en la obra constructiva revolucionaria. Les decimos: bueno, que colaboren. ¡Que tomen, de acuerdo a sus fuerzas o sus capacidades, un fusil, un pico o una pluma que les permita ser útiles, O QUE SE VUELVAN A FRANCIA NO HAY PAÑOS TIBIOS! [...] Pensamos que se nos ha entendido bien y estamos seguros que los lemas lanzados por la CNT y por la FAI siempre se seguirán al pie de la letra.

El texto iba firmado esta vez por "el Boletín de información de lengua francesa».

El n° 27 del 12 de junio de 1937 publicaba en la página 7 el siguiente comunicado (que estamos en la incapacidad de explicar).

"La sección francesa CNT-FAI no tiene nada en común con el que tiene su sede: calle de Consejo de Ciento, y eso fue disuelta el 13 de mayo al final de la semana trágica, en condiciones que no tenemos que comentar aquí". Se aludía a prisioneros de la " sección ", en particular en el n° 29, del 26 de junio de " Félix Danon (a propósito de los eventos de mayo), Juliano Schwab, Amador Ruiz, Ivan Noël Urvoas, Pierre, Vaucher, Joseph Farah (para quien el " fiscal " pide pena de muerte o reclusión), etc. " Félix Danon seguía encarcelado en octubre (n° 39).

El n° 49-50 del 1° de enero de 1938 anunciaba la suspensión del Boletín con el envió de las suscripciones a La Nouvelle Espagne Antifasciste publicada en Francia. El mismo Boletín señaló la muerte en un bombardeo en Barcelona de Cogne, o Léon Sénateur, ex - miliciano de la Columna Durruti.

F. Mintz

Documento original de la época

Suplemento del Boletín de información de la CNT-FAI, edición francesa, 19 de junio de 1937

Asamblea extraordinario de milicianos del martes 9 de marzo de 1937 a las 18 h, "Sala de Actas" de la casa CNT-FAI, en Barcelona. Se había llamado a todos los milicianos y sobre todo a aquéllos bajados recientemente del frente. (*)

(*) Por múltiples razones, no pudimos dar, como convenido, la reseña de esta reunión. Sólo hoy cumplimos esta tarea. Mejor tarde que nunca. Así, se verá cómo cada uno se posicionó durante esta importante reunión.

- Se nombran para formar la mesa: Alfred Lobel (sección francesa): presidente; Fernand Fortin (delegado a la propaganda de la sección francesa): vicepresidente; G. Styr-Nair (sección francesa) y Blédine (miliciano bajado del frente); asesores; Félix Danon (sección francesa), secretario.

La sesión está abierta después de especificarse las metas de esta reunión de milicianos todos llegados como voluntarios a España. La palabra se da a cualquier compañero que la solicite.

Georges Bougard (miliciano) declara que no toma la palabra como delegado, sino a título personal. Afirma que una cierta disciplina es indispensable, porque el ejército que está delante de nosotros está formidablemente organizado. Evidentemente, no es necesario militarizar como algunos lo prevén. Es necesario entender que vinimos aquí para ir hasta el final. Militarización tal como la concibo sólo es una autodisciplina bien ordenada. Luego, también necesitamos más instrucción militar; además, tenemos muchos compañeros franceses "oficiales". Nos encontramos con este dilema: militarización o dispersión total de las milicias. No tienen que disolverse las milicias. Este compañero pide que las milicias estén bajo el patrocinio de CNT, la organización más poderosa de España.

Julien Cadet (miliciano) se pronuncia en contra de la militarización: En la CNT todos no son anarquistas, es preciso por tanto el control de la FAI.

Lovi (miliciano) declara que no se puede separar la cuestión de la guerra. Sería necesario también tratar de la cuestión de la Revolución. Quieren vendarnos los ojos, para deslumbrarnos con: " ¡Todos por Madrid! ¡Todos por los niños!” Hay dos capitalismos que están intentando eliminar cualquier movimiento revolucionario. El capitalismo del interior que está representado por la Generalidad y el capitalismo del exterior representado por Blum, Francia, Inglaterra, América, etc. Para nosotros, CNT no son sólo los cabecillas, los "dirigentes", tenemos confianza en la opinión de CNT. La profesión de oficial siempre es para nosotros un deshonor. Y si hacen falta técnicos militares, es necesario que estén controlados por los delegados políticos de los sindicatos. Pero parece que ya quieren apartar los sindicatos, como en Rusia. ¡Quisieran aplastar a la Revolución y como no lo pueden, se esfuerzan por estrangularla! ...

Raoul Tarrou (miliciano) afirma que no hablará como antifascista sino sólo en tanto que anarquista. Se opone claramente a toda autoridad, sobre todo militar. En Gelsa, ya desde hace dos meses, se nos puso el ultimátum. Pero nosotros, sólo queremos delegados técnicos, sin señales externas de respeto, ningún ejercicio de marcha al paso [marcial], etc. Caso de aceptarse nuestra propuesta de reformar un cuerpo franco [= de voluntarios], si no hay manera de entenderse, yo estoy dispuesto a regresar a Francia.

Moneck Krescht (miliciano): " En este momento, no se trata ya de revolución en las barricadas. El pueblo español no puede y no debe continuar jugando con el heroísmo. Es una guerra de verdad, y es necesario ganarla cueste lo que cueste. Se quiere jugar con las teorías y el espíritu de los anarquistas para poder desarmarlos. Nuestra militarización, no es el desfile militar, tampoco es el saludo militar que nos hace falta, es un buen mando en el frente. ¡No ver ya cosas tan fantásticas: nuestra artillería que dispara sobre nuestra propia infantería! Por otra parte, tenemos oficiales que son verdaderos compañeros en las columnas Durruti y Ascaso. Tampoco se debe jugar con la palabra militarización.

Fortín recuerda que lo que nos interesa más es saber por qué varios compañeros bajaron del frente y qué quieren hacer.

Joaquín Cortés (del Comité regional de CNT): Se me pidió que viniera aquí para hacer una exposición sobre la cuestión de la militarización. Soy miembro del Comité regional pero no me siento autorizado para hablar de cuestiones con las que no estoy bastante familiarizado. Por qué, dejo la palabra al compañero Ascaso.

Domingo Ascaso (División Ascaso): Los anarquistas españoles no somos menos sensibles que los compañeros franceses. Estamos delante de un enemigo completamente militarizado. Declaro que las milicias no están organizadas para el arte de la guerra (si puede llamarse un arte). Todo es muy duro de aceptar para un anarquista y hasta hemos creado escuelas militares para tener una mano en el mando de las milicias. Los anarquistas españoles reconocieron que necesitamos una disciplina, una responsabilidad.

Sobre los técnicos, el 75 % serán elegidos por nosotros y el 25 % por el gobierno de Valencia, y serán técnicos realmente militares. Hemos llegado a un cruce particularmente crítico. En algunos momentos, el enemigo adelantaba cuando lo quería... Aceptamos cargos y ministros, sólo aceptamos la militarización siempre que podamos elegir el 75 %. Tenemos que aceptarlo para ir a la batalla; además, tendremos un ejército nuestro. No olvidéis que vuestros lugartenientes, podréis echarlos cuando queráis. El momento es muy crítico. Los compañeros españoles lo aceptaron y ya no pueden echarse ahora. Debéis comprender que somos tan anarquistas como vosotros.

Sacha Pietra: yo no soy miliciano, pero yo estuve en Rusia donde viví la revolución, y pude notar la manera cómo se quitaron encima allí de los anarquistas. Después de haber resumido el movimiento makhnovista, subraya que lleva ocho meses en España y destaca que mientras tengamos las armas todo es posible, la " Revolución está todavía allí». Aquí y siempre la revolución, la verdadera vida. Lo que importa es el espíritu que anima algo. No estamos perdidos, se está jugando la causa de la Revolución mundial. Creo que algunos compañeros critican con demasiada comodidad. Lo que importa sobre todo, es garantizar el espíritu anarquista. Hay también que dar con los medios, las fuerzas.

Souchy: Algunos compañeros aceptaron militarización y la disciplina al máximo. Nuestro militarismo no tiene nada que ver con el de los países fascistas. Esta revolución que se produjo se convirtió en guerra. Sin embargo, si quisimos la revolución, si la aceptamos, es necesario aceptarla con todas sus consecuencias. Una fuerza revolucionaria se levantó contra el fascismo. Una fuerza militar se levantó contra nosotros y contra esta fuerza militar, tenemos que levantar otra fuerza militar. Necesitamos un poco más de disciplina, un poco más de orden. Alemania e Italia lo hacen todos para aplastar la revolución de España porque el éxito de la revolución depende de la Revolución mundial. Nuestros compañeros de la CNT aceptaron la militarización. La militarización bien entendida debe salvarnos.

Blumenthal (miliciano): el 19 de julio, hubo una reacción del pueblo y no de la muchedumbre. Algunos intentan la diversión con la concepción: “ Ganar la guerra primero ". En Barcelona, veo cosas realmente repugnantes. ¡Incluso distintivos y estrellas! No es así cómo vamos a ganar. Como anarquista, y por muy anarquista que soy, me niego a ser no sólo soldado, sino criado del capitalismo.

Máximo (miliciano): (el compañero Félix Danon traduce aquí resumiéndo las palabras pronunciadas por Máximo en español): yo también soy antimilitarista, pero que los compañeros piensen un poco como yo: nuestra lucha no sólo es una lucha entre españoles, sino también una lucha internacional. Si permanecemos en estado de alarma, no pasará nada. El día en que ya no confiemos en nuestros capitanes, en nuestros lugartenientes, les pediremos que dimitan. Nuestro militarismo no tiene nada en común con el de los burgueses.

Blédine (de los milicianos de Gelsa) se pronuncia claramente contra toda militarización. Entiende la disciplina, pero durante la lucha donde es necesaria. Por contra, a menos que se niegue cualquier idea anarquista, o que se llegue a un cambio, un revisionismo del anarquismo, no puede comprender y respetar todas estas graduaciones, esta jerarquía, así como estas formas exteriores: respeto, saludos, uniforme, etc.

Styr-Nair piensa que hay en el fondo de la actitud de los milicianos un defecto de información excusable, por lo demás, en luchadores aislados de la actividad social y política. A CNT le faltó un órgano en lengua francesa escrupulosamente a su servicio (1). Parece que los milicianos no quieren luchar por la república burguesa. Es su derecho aunque nadie conoce en la actualidad por qué Estado social se lucha. CNT nunca dijo, además, que se luchaba para instaurar el Comunismo libertario o la anarquía (2). Desde julio, los boletines de información de CNT-FAI en francés examinaron los límites y las posibilidades revolucionarias, y la gente se conformaba con proclamarse antifascista, sin especificar el contenido de esta etiqueta (3). Siempre se lucha por un máximo, pero sólo se consigue un mínimo. Es la ley de todas las luchas sociales. Entre el ideal y la realidad, siempre sólo hay una transacción.

El frente antifascista, constituido por elementos muy dispares, no tenía para nada el objetivo de luchar por nuestro ideal anarquista: hubiera sido violentar a los otros sectores políticos usándolos para la realización de ideas que ellos no comparten. Era imposible. En este plano, ¿por qué éstos no nos habrían empleado también para por sus propias ideas? ¡Ideas que nos son hostiles o ajenas! Habría sido el conflicto que hubiera traído la dislocación del frente antifascista y la llegada de Franco. Por tanto era necesario renunciar.

Para imponer (posibilidad que no esta demostrada puesto que nuestros compañeros, a pesar de todo su heroísmo, no habrían podido vencer de no haberse sido armados desde las primeras horas por la policía permanecida leal y es tan verdadero que en las regiones dónde estas armas fueron negadas o dadas demasiado tarde, nuestros compañeros fueron derrotados) (4), para imponer dice Styr-Nhair, nuestros lemas sin dislocar el frente antifascista, habría sido necesario acudir a la dictadura, lo que precisamente iba en contra del ideal seguido por CNT. ¡Y aquéllos, más o menos timoratos, que reprochan hoy a la CNT las concesiones que según ellos, se deben al puro reformismo, le dan la espalda a la revolución, y no dejarían de echarle en cara con más vehemencia el haber acudido a medios autoritarios!

Pero Cataluña no es toda España. Si hubiéramos aprovechado nuestras fuerzas para aplastar a nuestros aliados políticos, éstos, dónde estaban, y permanecía con fuerza, habría podido valerse del mismo principio aplastar a nuestros compañeros: aplastamiento en que tendríamos toda la responsabilidad, por haber sido los iniciadores del procedimiento.

Las organizaciones anarquistas españolas prefirieron entenderse con los moderados antes que luchar contra ellos, porque era la única solución que se imponía. Las concesiones son más que las consecuencias de esta alianza, tan indispensables e inevitables como esta misma alianza. Culpar a las organizaciones anarquistas españolas el haber hecho concesiones viene a reprocharles haber tomado la parte en la revolución y en su defensa.

Renunciar a la lucha armada para sustraerse a la militarización aceptada desde hace mucho tiempo por CNT se parece a una deserción. ¡En nombre del mismo principio, CNT habría podido abandonar la revolución desde el inicio! Hay, además, concesiones reales y concesiones formales. La militarización es sobre todo una concesión formal, porque la mente del miliciano no cambió. La aceptación de algunos códigos, como el que regía en la Columna Durruti, era una concesión real porque las normas y las sanciones decretadas por este código no tienen nada que envidiar a las del código militar clásico. Por cierto, no se aplicaban. Pero, en campaña, el código militar clásico, en lo que tiene de formal y cuartelero, tampoco se aplicaba. Todo depende de la inteligencia de los oficiales. Sin embargo CNT, en el ejército popular catalán dice poseer el porcentaje más fuerte de cuadros. La mayor parte de los oficiales sería por consiguiente compañeros. ¿Entonces?

Entonces, Styr-Nhair piensa que la negativa de militarization sólo es un pretexto para retirarse de la lucha. Estos milicianos están cansados, y el cansancio es humano. Pero él juzga condenable el pretexto invocado porque puede dañar, en el extranjero, a las organizaciones anarquistas y a la misma revolución.

Blanchard (miliciano) declara y denuncia el hecho de que en Sariñena son los rusos quienes mandan.

Domingo Ascaso afirma que es completamente falso y que en Sariñena no mandan los rusos.

Lobel: Se trata de entrar en el terreno de lo concreto. Que se determinen los compañeros sobre las posiciones tomadas.

Fortin toma entonces la palabra. Estima que desplazamos un poco el tema. No se trata de discutir, eso nos llevaría demasiado lejos, para saber si la militarización es buena o mala: la militarización existe, es un hecho consumado. Esta reunión se ha organizado para saber lo que pasaría con los compañeros bajados recientemente del frente y necesariamente bastante desorientados.

Para él, considera que los compañeros se pueden clasificar en tres categorías.
1) quienes se niegan categóricamente a toda militarización. Actualmente, en Barcelona, sufrimos muy sensiblemente las repercusiones de la guerra, hay escasez, y toda persona que no es de utilidad según sus posibilidades significa una boca que alimentar sin necesidad. Para estos compañeros, lo mejor es volver a Francia o a un país democrático. No nos corresponde juzgar sus decisiones. Llegados voluntariamente, saldrán de la misma manera.

2) hay cierto número de compañeros que son desertores o insumisos o condenados a la cárcel. Es obvio que no se les entregará a las autoridades, lo que ocurriría probablemente en caso de regreso. Para éstos, buscaremos trabajo con la ayuda del " Grupo francés de CNT " y de la "casa internacional de voluntarios".

3) finalmente quienes quieren luchar. Una de dos, o vuelven al frente, aceptando la militarización y sus consecuencias, o, si aun es posible, intentan constituir un cuerpo franco, así como lo han previsto algunos compañeros. A los compañeros españoles responsables les toca indicarnos si existe todavía la posibilidad de constituir este cuerpo franco.

Domingo Ascaso: Eso seria pedirnos una cosa imposible. Los anarquistas españoles no hicieron, hablando con sinceridad, el 19 de julio, una revolución; por una vez es más bien una contrarrevolución que hicimos levantándonos contra los fascistas. La CNT y la FAI empezaron por aceptar cargos responsables e incluso aceptamos la militarización. No impide que nos creemos tan anarquista como vosotros todos.

Domingo Ascaso agradece con mucha emoción a los milicianos internacionales por todo lo que cumplieron por la causa de la Libertad. Aquéllos que no quieren ya luchar se retirarán, pero los otros deben aceptar la militarización. No podemos por consiguiente admitir la creación de un cuerpo franco. La sesión se levanta entonces después de que varios milicianos hablaran de nuevo. Se expresan en español, francés y alemán. Todos subrayan que vinieron a luchar por la libertad del mundo y no sólo por la libertad de un único país.

La mayoría se muestra partidaria de una disciplina más grande y de una nueva organización técnica de las Milicias.

Notas de Mintz

1) El n°13 del 20 de enero de 1937 del Boletín, en francés, señala página 11 que
L’Espagne antifasciste dejó de publicarse desde el 8 de enero”. Camillo Berneri escribió; "El n° 8 de Guerra di classe se publicará cuando pueda. El Comité actuó como con L’Espagne antifasciste, y no quiero choques.” en Pensieri e Battaglie, París, 1938, pp. 261-262. Dicho de otro modo, el Comité de propaganda de CNT negaba papel a las publicaciones anarquistas disidentes (hecho confirmado oralmente por Prudhommeaux que era director de L’Espagne antifasciste).

2) Exacto al nivel de las instancias regionales y nacionales, pero falso en la base: autogestión industrial y agrícola propagada por la prensa confederal.

3) Inexacto: los boletines consultados: n° 2, 5 de agosto de 1936; n° 3, 8 de agosto de 1936; n° 4, 12 de agosto de 1936; n° 5, 15 de agosto de 1936; n° 6, 19 de agosto de 1936, indican por ejemplo: "¡Milicianos, sí! ¡Soldados, no! " y de los cambios sociales (Polinino en Aragón, documento del 5 de agosto de 1936).

4) Inexacto: "El proletariado se armó él mismo. No teníamos cantidad de armas para darle". Declaración de Companys, presidente de Cataluña a New Chronicle, reproducida por Fragua social, diario anarquista de Valencia, 23 de agosto de 1937. Misma cosa en Madrid, luego en Valencia. En Zaragoza, los militantes escogieron no resistirse y confiar en las autoridades.

Extractos de una entrevista a André Prudhommeaux (1960)

Padeciendo de la enfermedad de Parkinson, Prudhommeaux habló un poco antes de ser incomprensible. A propósito de la historia en general, dice que "Es muy difícil de hacer una distinción entre lo que está sucediendo y lo que uno cree que está sucediendo ... "

Sus afirmaciones se deben tomar con mucha prudencia “Souchy quería hacer un periódico en francés para unos 10.000 lectores en España que comprendían el francés, y enviar un gran número a Francia. Se habría llamado Solidarité ouvrière, edición francesa de Solidaridad Obrera, sin embargo Soli estaba prohibida en Francia y los periódicos no pudieron pasar la frontera”.

A. Prudommeaux pensó hacer un periódico en francés en Barcelona y enviar, el mismo día, el plomo compuesto por Air-France, a París; así, se habría ganado en velocidad sobre las agencias de de la prensa burguesa que llevaban demora a causa de la censura. "Pero, en una revolución, hay un 100 % de desbarajuste". Souchy había salido para dar una conferencia en Suecia. Sin su autorización, no se podría decidir nada. De todos modos, él estaba en contra. Souchy se había auto nombrado a la propaganda, con su ayudante Martín Gudell asociado quien decía a A. Prudhommeaux que era necesario esperar la vuelta de Souchy: “Mañana, pasado mañana.” [en español]

"Las personas descontentas iban al frente a luchar y sufrir; Berneri lo hizo saliendo de comisario [político]. Se perdió en la niebla, porque era sordo y miope”.

“¿Aplicó CNT el socialismo, el colectivismo, el anarquismo?

Era una burocracia moderada por el desbarajuste". Prudhommeaux fue contactado por voluntarios, un ingeniero de Puentes y caminos; un oficial de ingeniería en 1914, con capacidades de propagandista porque sabia alemán, francés y español; un capitán griego y su tripulación dispuesta a desertar; australianos llegados especialmente por avión. «¡Pero, no se proponía nada!"

“¿Tu opinión sobre el libro de V. Richard, Enseñanzas de la Revolución española?

Todo pasaba como si las cosas fueran transparentes... Le falta el haber estado allá... No consigue elevarse encima del conflicto teoría y práctica”.

La entrevista no siguió dado el estado de salud de André Prudhommeaux y también porque yo quería comparar sus datos con otros.

F. Mintz [publicado en Chroniques libertaires N° 1, juillet-août-septembre 1986, pp. 4-10]