LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA TERMINÓ ANUNCIANDO LA BEATIFICACIÓN DE 498 MÁRTIRES DE LA GUERRA CIVIL DEL BANDO SUBLEVADO

Viernes 5 de octubre de 2007, por Martín Bellido Antonio, Busquets Juan

LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA TERMINÓ ANUNCIANDO LA BEATIFICACIÓN DE 498 MÁRTIRES DE LA GUERRA CIVIL DEL BANDO SUBLEVADO

La iglesia española está organizando para el próximo otoño una peregrinación a Roma, para beatificar a 498 religiosos que fueron muertos en la guerra civil por los republicanos españoles. De esta beatificación masiva no hay ninguno del bando republicano asesinado por los fascistas. El portavoz episcopal, Juan Antonio Martínez, dice, cínicamente, “desconocer si estos hechos sucedieron en la zona nacional”, además “afirma que la memoria de los mártires no es una memoria contra nadie, sino un aliento para fomentar la reconciliación entre los españoles”. La Ley de la memoria histórica tan criticada por el Partido Popular y la iglesia, ya que según ellos reabre heridas, en cambio el de beatificar los curas del bando sublevado lo consideran una reconciliación nacional, y no una provocación. Por más que intenten decir que “los mártires están por encima de las trágicas circunstancias, y que la fe en Dios trasciende las oscuridades de la historia” ¿Quién oscurece la historia? La iglesia católica, sólo reconoce los religiosos que serán beatificados, “como testigos heroicos del Evangelio”. Las victimas asesinadas por el bando fascista, no son ni tan siquiera mencionadas en la conferencia episcopal, hecho que pone al descubierto una terrible injusticia dentro de la propia iglesia.

Claude Bowees, que fue embajador de EEUU en España durante la guerra civil, en su libro “Misión en España, 1933-1939”, cuenta con crudeza unos hechos históricos que pesan como una losa. Dice, que las fuerzas rebeldes contra el régimen legitimo republicano “se cobró la vida de muchos religiosos del País Vasco” (...) añade en él capitulo denominado “El martirio de los Vascos”, “sacerdotes que murieron confesando valores cristianos”. Su único error, fue el de permanecer leales a la Republica.

También se intenta oscurecer la memoria de los curas (60 de media) que había a la cárcel de Zamora o en el monasterio de El Paular cerca de Madrid, y en tantos otros sitios.

Ignoramos sí los curas elegidos fueron todos asesinados como pretenden afirmar, ya que algunos sucumbieron en combate con las armas en la mano. Habría que estudiar caso por caso, y aún así sería difícil de comprobar la verdad. Hubo en ambas partes excesos odiosos, pero las atrocidades mayores se cometieron después de terminar la guerra civil, con la bendición del papa Pío XII, que siguió la misma trayectoria fascista que sus antecesores.

La Conferencia Episcopal no se habló de los curas que fueron ajusticiados en la zona sublevada por el Santo Oficio (Tribunal Universal sin Apelación), como el caso de los 17 sacerdotes y religiosos vascos juzgados sumariamente por Tribunales de Guerra, acusados de actividades políticas. El libro publicado por el embajador estadounidense “muestra también la cobardía de la jerarquía católica a la hora de protestar por estos asesinatos, que reconoció el cardenal Goma en un significativo cambio de cartas en enero de 1937, entre Su Eminencia y el presidente José Antonio Aguirre”.

La Iglesia española sigue sin rectificar ni un ápice en su actitud discriminatoria con respecto a sus hermanos y siervos de Dios. Se premió a los que combatieron la democracia y a los que la defendieron, siendo objeto de desprecio o de olvido. Juan Pablo II dio una legitimidad al golpe de Estado fascista de 1936 al conceder la beatificación de varios curas del bando nacionalista.
En 1971 se celebró en España la Asamblea Conjunta de Obispos y Presbiterios de la Iglesia Española y allí se presentó la célebre “proposición 34” que decía: “Si decidimos que no hemos pecado, hacemos a Dios mentiroso y su palabra ya no está en nosotros. Así pues, nosotros no supimos a su tiempo ser verdaderos ministros de reconciliación en el seno de nuestro pueblo, dividido por una guerra entre hermanos. “La proposición, presentada cuatro veces, no fue aprobada. (Iglesia Mundo, núm. 11, 28 de septiembre de 1971)

La iglesia no puede humillarse y pedir perdón por sus errores, pues contradiría su propio dogma de infalibilidad. Con esta definición la iglesia no puede transigir lo más mínimo con sus arraigados tradicionalismos.

Internet-Mundo: Mártires de la guerra civil que han sido beatificados por el Papa Juan Pablo II:
2/121988 26 curas
11/3/2001 233 curas
4/5/2003 5 curas

El Papa Benedicto XVI prosigue la misma trayectoria discriminatoria de su predecesor, dado que de las 498 beatificaciones ninguno es del bando republicano. La Iglesia Española sigue fiel a sus principios fascistas.

Juan Busquets y Antonio Martin Bellido