Marzo de 1939

Miércoles 26 de diciembre de 2007, por frank

Marzo de 1939

Introducción

Tras haber dedicado un estudio en varias etapas a “ La autogestión en la España revolucionaria (1)” , hice por rebote una breve antología de Camilo Berneri (2) por ser uno de los exponente más claro del formidable impulso autogestionario y sobre todo de las implicaciones que habría podido tener en la conducción de la guerra revolucionaria. La continuación 1ógica fue un folleto sobre Mayo de 1937 (3). Paralelamente me interesé en la propaganda comunista y soviética antilibertaria durante y después de la guerra de la guerra civil. Por eso me lancé en el polémico tema de la junta Casado y los libertarios las interpretaciones marxistas.

Como en tantos otros aspectos de la guerra civil española resulta que sobran los relatos contradictorios y faltan los testimonios y los documentos esenciales de la época. Por tanto, he tenido que acudir muchas veces a interpretaciones de tipo novela policial (quién se beneficia de tal o cual medida, podría ser el responsable de la misma). Simultaneé esta tarea con la consulta de todas las fuentes franquistas, comunistas, republicanas, libertarias, universitarias. Desde luego, faltarán algunas. Con todo, confío en que este breve trabajo pueda aclarar el debatido periodo del fin de la guerra.

Quiero agradecer a los compañeros de la Fundación Salvador Seguí que me animaron en la empresa.

París, noviembre de 1988, revisado en 2001

Frank Mintz

I 1938 Combates y luchas intestinas de los republicanos

El Gobierno Negrín, el PC y la URSS de cara a la situación militar (hasta noviembre de 1938)

El Movimiento Libertario y el Poder, ideas de golpe
La ofensiva franquista de 1938-1939

II ¿Cómo salvar a los militantes? el golpe en marcha

La zona Centro-Sur mitos y realidad

El Gobierno y los dirigentes políticos y sindicales en Francia

Los golpes en marcha

III Marzo de 1939 : nuevo Mayo de 37 o ajuste de cuentas

En busca del pretexto

Golpe y contragolpe

Negociar lo imposible

Conclusiones

I 1938 Combates y luchas intestinas de los republicanos

El Gobierno Negrín, el PC y la URSS de cara a la situación militar (hasta noviembre de 1938).

La batalla de Teruel da la tónica militar del periodo tras la iniciativa de los republicanos en diciembre de 1937, y pese a su enconada resistencia, la superioridad pertenece claramente a los franquistas. En marzo y abril de 38, la ofensiva nacionalista de Aragón, que se prolonga en Cataluña corta la España republicana en dos partes. Ni las divisiones con mando comunista y asesores soviéticos (4) ni las otras son capaces de resistir. La consecuencia es que la victoria final franquista no deja lugar a dudas, como la evoca Franco en julio, sin aludir a ninguna negociación eventual con sus contrarios (5). En el Gobierno Negrín se producen serias discrepancias. Indalecio Prieto tiene que dimitir a causa de su deseo de pactar con el bando opuesto. En abril, Negrín modifica el Gobierno : el PC parece tener menos peso, pero logra más mandos militares aún; la UGT y la CNT se reincorporan al Estado republicano con sendos ministros (6). Negrín esta en una situación delicada puesto que el casi cese de Prieto tras la liquidación política de Largo Caballero, debilita todavía mas su partido, el PSOE (7). La nueva presencia de los libertarios en el Gobierno representa un abrazo de Vergara, tras los hechos de Mayo, los asesinatos del SIM, la supresión por las armas del Consejo de Aragón.

Tanto para Negrín como para la CNT. Se suele presentar a Negrín como un fantoche del PC, pero para comprender la situación de abril 38 es necesario admitir que tiene su propia táctica tras haber afianzado su poder en el PC y el PSOE con Prieto, intenta la combinación PC - CNT con otro Prieto (8).

Casi simultáneamente, en junio, la URSS señala oficialmente su distanciamiento respecto a la España republicana a través del diario “ Izvestia ” y del escritor-especialista de España Ilía Ehrenburg describiendo la España republicana como en dificultad y tratando los falangistas de “ patriotas españoles del otro lado de las trincheras ”. Además, entre bastidores, destacados representantes del Gobierno soviético expresan a diplomáticos franceses y alemanes su intención de “ liquidar su aventura española (9) ”.

La España republicana está, por lo tanto, en una situación absurda. Para colmo,los responsables comunistas y soviéticos de la mala preparación y de la ineficacia militar no están sancionados, e incluso adquieren más peso en el aparato castrense. Además, el principal suministrador de materiales militar -en franca ralentización desde fines de 37 (10).- afirma su deseo de apartarse del conflicto. A mi modo de ver, la reunión de tres factores negativos -la yuxtaposición política de anarcosindicalistas y comunista; -el distanciamiento en curso de la URSS; -el debilitamiento del ejército republicano, provocaban el aislamiento de Negrín.

La tentativa de contraofensiva del paso del Ebro en julio -confiada casi exclusivamente a comunistas (11) - no tiene más éxito que la batalla de Teruel, principalmente por culpa de los mismos organizadores (12). Al final, los franquistas presionan hasta lograr una clara ventaja en noviembre.

El callejón en que está Negrín le conduce seguramente a tomar iniciativas, como encontrar personal y clandestinamente agentes alemanes o franquistas en Suiza en septiembre (13). Hace igualmente una declaración pública el 2 de octubre sobre el porqué seguir matándose entre españoles (14). Esta sorprendente interrogación se explica par la conferencia de Munich que ratifica la negativa de Francia, e Inglaterra a oponerse militarmente a Alemania. Se desvanece la esperanza de un conflicto europeo generalizado que habría significado un auxilio y un alivio para la república (15). Es probable que la URSS haya dada luz verde a Negrín, puesto que le permite anunciar la retirada de las Brigadas Internacionales, casi simultánea con la de parte de los italianos en el bando franquista. Tampoco se debe descartar el que la URSS haya tenido en cuenta la actuación cada vez más independiente de Negrín. Tras la ley sobre la prohibición de critica de Unión Soviética -junio de 1937-, y pese a las amenazas de Jesús Díaz contra los traidores “ trotskistas falangistas” y las purgas de los tribunales soviéticos, los jueces de Barcelona absuelven a todos los dirigentes del POUM de cualquier cargo.

Pese a las declaraciones categóricas de Franco a sus propios partidarios contra cualquier mediación (16) con los “ rojos ”, parece evidente que existe una voluntad de acabar con una guerra cuyo fin está cerca. No menos evidente es que e1 grupo que encabece las negociaciones en ambos lados sacará ventajas, personales del lado fascista, políticas del lado republicano para evacuar a sus militantes.

El Movimiento Libertario y el Poder, ideas de golpe

Es indudable que en los años 30 (desde las conspiraciones contra la dictadura de Berenguer, y en particular con los oficiales Fermín y Galán - 17 -) ,la CNT-FAI participó y se lanzó en múltiples insurrecciones.

La guerra civil agudizó las contradicciones del Movimiento Libertario ya patentes en la visión de la organización posrrevolucionaria con el esquema verticalista de Horacio Prieto, la iniciativa poderosa de la base de Isaac Puente, y la organización sindical de Santillán (18)

En 1936-1939, no hubo sólo la consabida oposición base-dirigentes personificada de un lado por M.R. Vázquez, y los hechos de Mayo, del otro. Hubo múltiples actuaciones y tácticas libertarias (en el Consejo de Aragón, en la Junta de Asturias, en la Generalitat, la Junta de Madrid, etc.). Los dirigentes ácratas tomaban a menudo iniciativas sin consultar con los afiliados de a pie.

En la fase aún confusa de no-colaboración directa de la CNT con el Gobierno o la Generalitat, se sitúa la primera tentativa de golpe. Santillán la evoca brevemente “ trasladar a Cataluña una parte al menos del oro del Banco de España ” , con “ en Madrid alrededor de 3.000 hombres de confianza y preparados todos los detalles del transporte en trenes especiales ”; “ Antes de que el Gobierno tomase las medidas del caso, se habría salido a Cataluña (19).” Abel Paz completa la información escribiendo que Durruti estaba dispuesto a llevar a cabo la operación. Añade que García Oliver afirma que no conocía esta tentativa (20). Santillán explica e1 por qué no fue aplicado este plan propuesto al Comité Nacional (= CN) de la CNT, hubo “ escalofríos de espanto en los amigos ”, se adujo “ que con ello só1o aumentaría la animosidad que reinaba contra Cataluña (21).” De hecho, de haberse realizado la requisa del oro, se iba automáticamente a un enfrentamiento directo entre la CNT y los otros sectores republicanos (lo que fue indirecto prácticamente de 1937 a 1939).

El enfrentamiento tuvo lugar en mayo de 1937 en Barcelona. No sólo fue 1a reacción espontanea. de los trabajadores revolucionarios, preparados por un clima de provocación, en contra de los representantes comunistas y catalanistas de la ordenación verticalista de la economía y de la política. Los Amigos de Durruti propusieron en su octavilla una “ Junta revolucionaria ”, con el “ fusilamiento de los culpables ” y “ el desarme de todos los cuerpos armados ” y “ la disolución de los partidos políticos que han agredido a la clase trabajadora (22).” La segunda tentativa de golpe se quedó papel mojado. El choque entre los revolucionarios conscientes y los políticos republicanos era el mismo que Santillán evocaba, pero ya había corrido la sangre.

A raíz de Mayo de 1937, el CN de la CNT llegó a plantear la idea de un golpe (tercera tentativa), sin ir a más (23).

César M. Lorenzo transcribe (24) que Horacio Prieto, del CN de la CNT -con Galo Díez y Segundo Blanco-, se entrevistó con Indalecio Prieto -Ministro de Defensa-, a fines de marzo de 1938. El Prieto cenetista declaró que de cara a los comunistas, la CNT “ estaba dispuesta a provocar el choque definitivo.[...] Tras ésta entrevista entre Indalecio Prieto y los delegados de la Confederación, un pleno nacional, convocado en Barcelona, aprobó por unanimidad la decisión de dar el apoyo total de la CNT al ministro de Defensa, si lo deseaba éste, y acabar con el dominio del partido comunista por una prueba de fuerza (25).”

Por lo tanto, con esta cuarta idea de golpe, los dirigentes del Movimiento Libertario estaban francamente a punto de pasar a lo que rechazaban desde 1936. Pero ya no se trataba de salvar ninguna revolución. Para Horacio Prieto “ Había que salvar lo que podía serlo aún, abandonar la resistencia a ultranza y dejar negociar los que lo querían [ ...] Tales palabras provocaron un indescriptible barullo. (26) ”

Aparentemente en el mismo pleno, fue decidida la participación de la CNT en el Gobierno de Negrín. El día anterior, el CN de Enlace CNT-UGT había escrito a Negrín solicitando oficialmente el ingreso de ambas centrales en el Gobierno. Según el CN de la CNT, esta nueva colaboración, iba a permitir reconquistar el terreno político perdido desde Mayo de 1936. César M. Lorenzo escribe que así la CNT “ ponía un término al maniobreo del partido comunista.[...] En adelante todos los medios servían el golpe de Estado o la colaboración (27).”

Lorenzo no explica en absoluto el cambio súbito de la CNT del golpe a la colaboración (al parecer en el mismo pleno ¡!). Santillán señala que preparó un informe en contra de la colaboración para el pleno del 3 de abril de 1938 (28). García Oliver -pese a ser ministrable- escribe que la región catalana “ se ratificaba en su actitud totalmente opuesta al Gobierno Negrín y al C N de la CNT que lo apoyaba (29).” Peirats subraya la “ vejatoria proposición ” de Negrín exigiendo una terna para elegir (30) -Horacio Prieto, García Oliver, Segundo Blanco-, pero no da su propio comentario. En otro libro, Peirats destaca que en el pleno del 3 de abril de 1938, García Oliver describió la “ desastrosa situación militar ” y la necesidad de crear un Comité Ejecutivo del Movimiento Libertario en Cataluña, para intensificar la guerra, participar en el gobierno, expulsar a “ los individuos, grupos, sindicatos, federaciones o comités que no acaten las resoluciones (31).”

La nueva colaboración gubernamental de la CNT parece más táctica que profunda, dados los titubeos de Horacio Prieto y puesto que las tendencias de Santillán y García Oliver estaban opuestas al Gobierno Negrín (si bien no forzosamente a la colaboración en sí). Era igualmente una participación destinada a proteger lo libertario y controlar los comunistas.

En cuanto a Negrín, la modificación de su Gobierno, le permite contar con todas las fuerzas del Frente Popular (sin el POUM), como su predecesor Largo Caballero. ¿Para qué? La victoria militar ya no era probable, quedaba pues un Gobierno más representativo, ya sea para pactar con Franco, ya sea -dado el carácter- de Negrín- un grupo más manipulable y controlable -dividir para reinar-.

Las ideas de golpe no cesaron. García Oliver expone la quinta intentona -en enero de 1939, al parecer-, e interesando a militantes como Esgleas y Montseny, que presentó la necesidad de apartar a Negrín y los comunistas y “con la ayuda de un sector republicano como el de Martínez Barrios, constituir un gobierno para poner fin a la guerra salvando la mayor cantidad posible de compañeros, de antifascistas y de gente que sienta su vida amenazada (32).” “ Demasiado tarde ” respondió Martínez Barrios, de modo lacónico, pero con una aprobación implícita. García Oliver contactó también a Largo Caballero, que se negó “ a compartir con Negrín y compañía la responsabilidad de la catástrofe que se avecinaba (33).”

La última y sexta idea de golpe fue la que culminó con la Junta de Casado y que es el objeto de este estudio.

Se deduce de esta reflexión que el CN de la CNT había determinado alejarse no sólo de los militantes de base, sino también de muchos militantes históricos y ex ministros, como Santillán, Montseny, García Oliver. El CN parecía atado al carro gubernamental de Negrín, lo que era una muy paradójica situación.

La ofensiva franquista de 1938-1939

Se trata de destacar los elementos militares esenciales, con las consecuencias políticas en el sector republicano, de esta última gran operación franquista. No sólo era previsible el ataque, sino que el mismo Negrín lo anunció dos semanas antes, el 7 de diciembre de 1938, a las organizaciones del Frente Popular. Según el informe de un participante dijo Negrín “ [...] están a punto de realizar una gran ofensiva, según acusa la gran acumulación de fuerzas y material en algunos lugares. Advierte que siendo una operación preparada con tanto lujo de fuerzas, tiene que producirnos algún quebranto momentáneo. Desde luego, estima que no será nada extremadamente grave, ya que están tomadas las medidas pertinentes para evitar una catástrofe (34).”

Negrín sabía que exageraba con creces la capacidad militar republicana puesto que en diciembre solicitó de la URSS una gran cantidad de armas (35), que materialmente no podían llegar antes de un mes. Ya tras la batalla de Teruel, a principios de 1938, hacía falta un abastecimiento en armas pesadas. La tardanza para tomar la decisión sólo podía venir de la negociación secreta con Franco entablada por Negrín (36).

Aquella presentación de Negrín no fue discutida por ningún delegado del Frente Popular, CNT, FAI, PC, incluidos. Tampoco nadie pidió explicaciones sobre la operación proyectada y rechazada en aquellos días. Se trataba de un desembarco de diversión en Motril para intentar sublevar Andalucía, combinando con una ofensiva del frente sur. El proyecto, muy adelantado, fue rechazado (37). Hay que subrayar que Negrín -jefe del Gobierno y ministro de Defensa, simultáneamente- y los comunistas dominaban del todo el ejército. Por tanto, hasta la salida del Gobierno de España (5 de febrero de 1939), eran total y completamente responsables de la dirección de la guerra. Los historiadores comunistas y comunizantes cargan indirectamente la responsabilidad de la derrota a Negrín (38). Acentúan el efecto afirmando que los franquistas oponían 340.000 soldados a 120.000 (39), 350.000 a 90.000 (40). Líster parece mas cerca del anarquista Peirats al citar 400.000 contra 220.000 (41) Peirats presenta 340.000 y 220.000 basándose en un libro de Rojo (42). Thomas, que estimaba a 300.000 y 220.000 las fuerzas, las pone ahora a 300.000 en ambos lados, sin explicación (43). La rea1idad parece estar en las estimaciones de Rojo “entre 320.000 y 340.000” franquistas contra “220.000 hombres, de ellos solamente 140.000 en las brigadas mixtas” (44), o sea con buena capacidad de fuego. Todos los historiadores demuestran la superioridad fascista en aviación, artillería, y tanques, si bien olvidan en general notar el cese de envíos soviéticos y la ausencia de encargos de Negrín. El desarrollo de la batalla evidencia tres hechos. El primero “cedió el frente en toda la línea que ocupaba el famoso ejército rojo del Ebro, de absoluto predominio comunista en los mandos, bajo las órdenes del llamado coronel Modesto y del teniente coronel Líster (45).” Se puede agregar que Líster -¿obedeciendo a órdenes soviéticas?- se “ olvidó ” de destruir una fábrica de montajes de aviones rusos en Sabadell (46); que André Marty trataba de matar sus enemigos personales y políticos al entrar en Francia (47). El PC, a falta de saber combatir el enemigo, mantenía en la práctica la desorganización que imponía desde 1936.

Luego, Negrín y los comunistas desencadenaron una ofensiva en el frente de Córdoba-Extremadura entre el 5 de enero y el 4 de febrero de 1939. Pese a oponer 72.000 franquistas a 92.500 republicanos (48), los primeros éxitos fueron borrados por la falta de armas pesadas de los republicanos. De paso, se puede recordar que los soviéticos habían prohibido una ofensiva similar en 1937, por impedir una victoria republicana que les quitaba una baza en su chalaneo internacional (49).

Por fin, la armada no fue requerida para nada, ni para ayudar a la defensa de Barcelona, ni para trasladar a Valencia soldados y material. Tal “olvido”, con el de Líster en Sabadell, eran seguramente fianzas del PC y Negrín en las negociaciones con Franco.

Se abandonó así en Francia unos 200.000 soldados (50), con los reclutas recientes. Líster da la cifra de 63.000 soldados del ejército del Ebro, lo que parece verosímil (51).

Una evidente conclusión era que la conducción de la guerra por Negrín y los comunistas -y el CN de la CNT (52) - sólo traía la derrota definitiva. Otra conclusión podía ser ¿cómo salir del atolladero a nivel colectivo?

II ¿Cómo salvar a los militantes? el golpe en marcha

La zona Centro-Sur mitos y realidad

Los autores marxistas insisten en la importancia de los efectivos militares presentes en la zona 800.000 (53), 700.000 (54). Líster, en una obra de crítica a sus camaradas, matiza “medio millón encuadrados ya en unidades militares y con experiencia combativa, y 200.000 en los centros de preparación (55).”

Peirats muestra que las cifras barajadas por los libertarios en 1939 varían de 400.000 a 640.000 (56). Ignacio Iglesias, citando a Paine, da 400.000 (57).

De hecho, la zona Centro-Sur sufre de la política de prestigio de los comunistas y Negrín, concentrando el mejor material -soviético- en algunas divisiones comunistas, provistas además de asesores soviéticos con armas pesadas. Tras el derrumbe de Aragón y Cataluña y la huida a Francia, el ejército republicano se quedaba débi1. Casado señala que sólo quedaba el 30% de la industria de guerra (58). García Pradas afirma que el general Matallana habría declarado que sólo había 350.000 fusiles, una cincuentena de tanques, menos aviones, con una artillería antiaérea con bombas para unos días, y con deserciones que iban aumentando (59).

García Pradas pintaba así le situación: “ Había terminado la guerra sin que nadie se ocupara de hacer la paz, y en la zona Centro-Sur quedábamos ocho millones de españoles sin víveres, sin ropa, sin calzado, sin medios de transporte, sin municiones, sin aviación, sin armas en la medida necesaria para resistir los futuros ataques del fascismo [...] (60) ". La situación general y militar era, por tanto, lamentable. La afirmación sobre la falta de preparación de la paz era falsa y el mismo García Pradas se percató luego de la intransigencia de Franco.

Pero esta situación global oculta lo más importante para los acontecimientos de marzo la politización del ejército y el reparto geográfico de la misma. Los libertarios, según sus propias cifras contradictorias de la época, tenían 150.000 o 300.000 soldados y oficiales de un total de 400.000 o 640.000 (61), o sea respectivamente el 37,5% o el 40% del total. Casado señala que el 70% de los mandos eran comunistas (62). El acta del pleno del Movimiento Libertario en Valencia los 21-23 de enero de 1939 indica el reparto geográfico de las fuerzas libertarias " En Extremadura, [...] los libertarios iban adquiriendo predominio en aquel ejército. En Andalucía se contaba con vivas simpatías entre los mandos superiores. En el Centro, el Movimiento controlaba el IV Cuerpo de Ejército, una División y ocho Brigadas. En Levante, había ocho Brigadas con mandos afines. En cuanto al Comisariado, la presencia del comunista Jesús Hernández en el Comisariado General representaba un verdadero obstáculo (63).” En otro pleno de los días l0 y 11 de febrero de 1939, la sección Defensa del Subcomité Nacional de 1a CNT -el CN de la CNT estaba en Francia y de allí no se movió, lo que comentaremos a continuación- indicaba "De las entrevistas tenidas con elementos militares se desprende que los mismos continúan en sus puestos, ya no por el hecho de ser antifascistas, sino par el honor militar; aunque no sería de todo punto imposible el que fraguara alguna traición hacia otros. (64) ”

Esta cita y la precedente demuestran que se hacía un recuento de las fuerzas de cara a una resistencia, sin ilusión alguna, puesto que la victoria era imposible, si bien se mantenía la ficción en la propaganda.

En cuanto a la localización de las fuerzas, los comunistas ya no tenían, como con el ejército del Ebro -liquidado en la retirada-huida a Francia-, un útil sólido a su alcance. Eso daba una ventaja importante al movimiento Libertario en la zona Centro-Sur.

El Gobierno y los dirigentes políticos y sindicales en Francia

El Gobierno españo1 y las organizaciones del Frente Popular se instalaron en Francia -a partir de fines de enero hasta el 5 de febrero de 1939-. Tres tareas simultáneas tenían que cumplir:

- atender los refugiados, tanto civiles como militares, adultos como niños, (unos 450.000) en los campos de internamiento en Francia;

- mantener los vínculos con España;

- negociar cuanto antes con Franco para evacuar los españoles más comprometidos, puesto que su cruzada católica más tenía que ver con las hogueras de la Inquisición que con cualquier asomo de caridad.

En 1a práctica, un documento fechado e1 10 de febrero de febrero de 1939 y firmado por Vázquez como CN de la CNT y Herrera del Comité Peninsular de la FAI daba la tónica de los dirigentes del Frente Popular y del Gobierno. Es una carta al ministro cenetista Segundo Blanco que se dio como norma al Movimiento Libertario en España:

“ 1) es necesario que sepas que Negrín está de acuerdo con Azaña para llevar la política de liquidación. 2) El Gobierno mexicano está de acuerdo con el Gobierno españo1 para llevarse 30.000 familias “seleccionadas” de entre las más comprometidas” [principio integral de la carta] “El Gobierno, aunque no lo diga, liquida [...] Los otros tienen poco que salvar. Nosotros muchas vidas. [...] Vamos a conseguir fletar un barco para nuestra militancia [...] Ello sin menos cabo de que cuele la militancia en la salida oficial (65).”

Se ve a las claras que Negrín y todas las organizaciones del frente Popular daban la guerra por perdida. Segundo Blanco, el ministro, expresaba el sentir del Gobierno en una reunión con los Comités Nacionales -CNT, FAI, FIJL- del Movimiento Libertario el 3 de marzo de 1939: “En cuanto a la posibilidad de una victoria definitiva, nadie que tenga sentido común puede pensar en ella (66).”

¿Se podía resistir?

Se desprende de los consejos de la CNT-FAI en Francia que el fin de la guerra era una cuestión de semanas. Ante las órdenes de preparación de la evacuación de los militantes transmitidas desde Francia, durante el pleno de regionales del ML los días 10 y 11 de febrero, la regional de Levante aconsejaba de cara a un eventual armisticio: “No obstante, hay que mantener el ambiente de una resistencia conciente, es decir que se debe resistir, pero no hasta el extremo de un suicidio colectivo (67).”

Por tanto, sin abarcar aún todas las facetas del problema, se comprueba que la resistencia era un concepto ambiguo hasta en la misma Organización. En la parte siguiente se trata definitivamente la cuestión.

Negrín, su Gobierno, y parte de los dirigentes comunistas (68) volvieron a la zona Centro-Sur, pero el presidente de la República Azaña, y Martínez Barrios, presidente de la Cámara de diputados, y el grueso de los diputados y dirigentes y liberados de todas las organizaciones del frente Popular permanecieron el exilio. Se había producido un corte general entre parte de las instituciones y la militancia política, entre parte del estado y los ciudadanos.

El reconocimiento diplomático de la España franquista por Francia y Gran Bretaña, y la consiguiente dimisión de Azaña, a fines de febrero de 1939, remataban el abandono político de la zona Centro-Sur. ¿Qué ayuda iba política y material a recibir si ya no existía como entidad para Francia y Gran Bretaña?

Los golpes en marcha

La sensación y la realidad de estar en una ratonera, acosado por el paredón, acentuaron las soluciones extremistas y zanjantes. Varios grupos barajaron sus complots, mezclándose a veces los proyectos en torno al eje de la resistencia.

Sin duda alguna, el golpe más asqueroso fue el de Franco que dejó espejear un pacto honroso, azuzando la lucha entre republicanos a veces lógica (anarquistas contra comunistas), a veces fratricida (soldados mandados por sus jefes sin saber qué defendían). Luego, cosechó el Caudillo el fruto podrido -la zona Centro-Sur- por las privaciones, por las deserciones al otro bando, la fraternización de corta duración (69).

Negrín, el PC, el Movimiento Libertario (ML), individuos del ML y los militares mantenían un tejemaneje sutil, recíproco y fluctuante.

El golpe de Negrín era constante. Como Franco acumulaba el poder, escuchaba a todos y parecía conforme, para proseguir su único plan. Ibárruri no desvaría cuando presenta a Negrín, maquiavélico y manipulando el PC. Lo único que se deja en el tintero es que sólo vale para 1939, porque en 1937-1938, el PC se había desahogado con Negrín. Ahora, no podía desconocer Negrín que Martínez Barrio, Largo Caballero, Azaña, habían declinado ofertas de García Oliver y del ML para apartarle por la fuerza.

La resistencia para Negrín era un tema mitinero, un timo en los diálogos para obligar los interlocutores a desvelar su postura, como pasó con Casado, Mera, los militares más importantes de la zona Centro-Sur en la reunión de Los Llanos (Albacete), e incitarles a que actuasen sin él y en contra de él. Se quitaba el muerto de encima y no se responsabilizaba del fin de la guerra. Así fue. Pero queda la bajeza del individuo que a la semana de haber pronunciado su fórmula “o todos nos salvamos, o todos nos hundimos en la exterminación y en el oprobio” mandaba imprimir millares de pasaportes para sus correligionarios (70).

El golpe del PC no existió según Ibárruri. Con una casuística inmejorable explica " ¿Pudo el Partido Comunista haber tomado el poder en España? Si lo pudo, ¿por qué no lo hizo? [...] el Partido Comunista no lo hizo, a pesar de los deseos de muchos combatientes, por una razón fundamental; porque ni la situación nacional ni internacional era favorab1e a tal cambio. ” “ Durante nuestra guerra, el único intento serio y abierto de establecer la dictadura de un grupo político único fue el putsch trotskista-anarquista de mayo de 1937, que fracasó como hubiera fracasado cualquier intento parecido (71).”

Ridícula es 1a presentación de mayo de 1937 con 1a visión estalinista aún de moda en la URSS (72). De hecho, Negrín fue 1a tapadera constante del golpe de1 PC (prohibición del POUM, de las criticas a la URSS, mano libre a 1a policía soviética en España -Berneri, Nin, etc.-) de mediados de 1937 a mediados de 1938 (hasta 1a entrada de un ministro cenetista en el Gobierno).

El fin de la guerra planteaba al PC 1a exigencia de cumplir una vez más los requisitos de la política soviética. Asegurado de pactar con Hitler, y descartada desde hace tiempo la confrontación bélica entre Francia y la España de Franco, Stalin necesitaba desprestigiar las tendencias antifascistas en aras del PC de E. Dos posibilidades alternaban.

-Valerse del mito de la resistencia para que únicamente el PC termine par defenderla y quede para el futuro, como sinónimo de lucha antifranquista. por antonomasia.

- Hacer de la misma resistencia un repelente que incite las otras tendencias antifranquistas a oponerse al PC y pactar con Franco, resultando traidores para el futuro.

Ibárruri ilustra perfectamente este doble juego del PC. Ella hizo un discurso que ponía el punto final a la. Conferencia provincial del PC en Madrid, denunciando los capituladores en el campo republicano y fomentando la resistencia, el 10 de febrero de 1939 (73). Pero unos días más tarde, una delegación del PC, con Ibárruri, visitó a Negrín para comunicarle -sin maquiavelismo ¡!- que “ Si el Gobierno estaba dispuesto a continuar la resistencia, el Partido Comunista le apoyaría. Si estaba dispuesto a entablar negociaciones de paz, el Partido comunista no sería un obstáculo (74). ” Pero de cara a las masas, el PC en su resolución de1 23 de febrero de 1939, no variaba de posición “ La resistencia es posible y será un hecho que nos permitirá salvar la vida y la libertad de millares de hermanos nuestros. [...] La situación internacional nunca ha sido más inestable que hoy (75). ”

A la repetida pregunta de si se podía resistir, hay que reconocer que había una coincidencia entre comunistas, anarquista y militares. “ Se celebraron entrevistas con varias personalidades militares y dieron éstas su impresión de que, si bien la guerra la consideraban como perdida, se estaba en condiciones de organizar una resistencia de tres o cuatro meses ”, escribe Peirats resumiendo e1 acta del pleno del ML en Valencia los 10 y 11 de febrero de 1939 (76). Negrín, cuando consultó la flor y nata del ejército en Los Llanos, Albacete, hacia el 16 de febrero (78), comprobó la misma estimación (79), pero con un estado de espíritu muy decaído (80). La razón era la táctica de Negrín de esperar hasta que se quebrara la paciencia de los contrarios, repitiendo mecánicamente su cantinela de resistir sin creer en la misma.

Simultáneamente, Casado preparó su golpe, Mera el suyo, los militantes CNT de Centro otro, la CNT-FAI sopesaban los pros y los contras, y los comunistas se aprestaban contra todos. Aunque parte de los testimonios están falsificados -como la vamos a ver-, los hechos son implacables.

Casado, en un testimonio de 1967, que es mucho más verosímil que su libro de 1939 (80), declara "Al regresar [de los Llanos] a Madrid estaba convencido de que era urgente de dar un primer golpe antes de que se nos adelantasen los comunistas. Al fin y al cabo, los mandos militares éramos, en esos dramáticos instantes, el único poder legitimo de la nación. ” De hecho, y es curioso que ni Thomas ni Alpert (81) -historiadores ingleses bastante al tanto de la personalidad de Casado- lo hayan señalado, Casado ya había expuesto un plan " seis meses antes [de febrero de 1939] en la Agrupación de Ejércitos, consistente en crear una línea apoyada en El Segre para tener un puerto a nuestra disposición y hacer una selección de nuestro ejército que no excediera de 80.000 hombres y, como es natural, acumulando todo el abastecimiento que este ejército precisara tanto en el orden bélico como en víveres (82). ”

Dicho de otro modo, en octubre de 1938, Casado veía la guerra perdida y presentaba una solución para pactar y evacuar con seguridad “ la gente más comprometida (83). ” En el mes de diciembre de 1938 tuvo “ una entrevista con el cónsul inglés al objetivo de conocer la opinión internacional respecto a le guerra de España (84) ”, lo que es dudoso. Se trató seguramente de puntualizar qué apoyo daba Gran Bretaña a Casado para pactar con Franco.

Los comunistas pregonan los contactos de Casado con Franco, sin darse cuenta que ningún dirigente comunista podía ignorar los contactos de Negrín con Franco desde 1937-1938. Además, dado el pacto ulterior entre Stalin e Hitler que los comunistas sostuvieron ruidosamente, no se ve porque Casado seria más pecador que ellos mismos. El historiador franquista Salas declara que en los primeros días de febrero Casado “ establece contacto con las fuerzas de la quinta columna (85) ” que se formalizan el 15 de febrero de 1939 (86) . Alpert y Thomas afirman que Casado estaba dispuesto a entregarse a fines de febrero. Pero olvidan lo principal ¿Con qué fuerzas habría contado Casado para imponerse?

Es evidente que dado el peso de los comisarios políticos comunistas y de los combatientes de la CNT-FAI, Casado era incapaz de contar solo con los militares pese a su afirmación precedente de 1967. Dada la política del PC y de Negrín, Casado tenía que aliarse con los anarcosindicalistas, que iban a exigir compensaciones.

Cipriano Mera fue la bisagra natural (compañero de Casado en el frente del Centro) y necesaria. Pero Mera tenía su propio plan concentrar las fuerzas “ en una zona determinada, tal vez en la parte sur, hacia Extremadura ” y “ pasar del ejército organizado a la creación de grandes guerrillas (87). ” Contactado por Casado sobre el plan ya citado, el 8 o 9 de febrero de 1939, avisa al Comité de Defensa de la CNT. Luego, Mera ideó otro plan “ hab1é con el Estado Mayor del IV Cuerpo de Ejército a mi mando, así como con los jefes de tres de sus divisiones, Medrano, Liberino González y Rafael Gutiérrez, no haciéndolo con el de la cuarta división restante, Quinito Valverde, cuya filiación comunista me imponía reservas respecto a su discreción. Nos pusimos de acuerdo con el plan siguiente. Como contábamos en nuestro sector con un campo de aviación y disponíamos de una división de reserva, invitaríamos a que viniera a nuestro puesto de mando al doctor Negrín y a algunos de los ministros, a todos los cuales mantendríamos como rehenes hasta que aceptasen entablar negociaciones directas con el enemigo, metiendo si fuese necesario en un avión al doctor Negrín, al que estábamos dispuesto a acompañar, para presentarnos en Burgos. [...] Naturalmente, para llevar a cabo este proyecto necesitamos la aprobación del Jefe del Ejército del Centro, coronel Casado. Le fui a ver, pues, para exponerle nuestro proyecto. Me dijo, tras un breve silencio “ Amigo Mera, no me parece mal. Mi persona está a vuestra disposición, para lo que sea. ” y Casado telefoneó a Negrín y le comunicó el deseo de Mera que el presidente visitara su cuerpo, y éste aceptó. "Acto seguido me fui a los locales del Comité de Defensa de la CNT. ” “ A Eduardo Val le pareció la operación muy atrevida, pero hacedera. ” De todas las maneras consideró que era preciso el acuerdo de la Organización. Me citó, pues, para el día siguiente (88). ”

El Subcomité Nacional de la CNT rechazó el plan porque la Organización estaba “ preparando la creación de una Junta Nacional de Defensa. ” Hacia el 23 o 24 de febrero Negrín se entrevistó con Mera.

Son inexactas las fechas de Mera puesto que el 16 de febrero de 1939, en Madrid, durante una reunión del Comité de Enlace del ML, el Subcomité Nacional de la CNT habló de la actitud de Mera que “ podrían tener derivaciones peligrosas y contraproducentes para las cosas que lleva la Organización (89)” Al propio Mera le declaro el Subcomité “ que se considera impropio de un militante confederal tenga o piense depender de otro elemento, que aunque sea Casado, no es la Organización (90).” Por lo tanto la idea del secuestro de Negrín, aprobada por Casado, fue por el 14/15 de febrero; y la entrevista Mera-Negrín debió de ser el 17/18.

¿Qué se proponía el ML?

Tanto la FAI como la CNT sintieron que la decisión de Negrín, a principios de enero de 1939, de movilizar siete quintas, o sea los hombres de 17 a 35 años, echaba por tierra la obra autogestionaria del ML (91). Además los militantes libertarios estaban obsesionados, con sobradas razones por el PC (mayo de 37, Líster en Aragón, agosto de 37, el PC y su sectarismo criminal en los mandos (92). Una de las causas del nombramiento de un ministro anarcosindicalista en el Gobierno de Negrín era el control sobre el PC.

Ya en el pleno del ML de los 10 y 11 de febrero de 1939 en Valencia, el Subcomité Nacional de la CNT subrayaba “ Virtualmente los comunistas han dado un golpe de Estado (93).” Se trataba de rumores transmitidos por Miaja sobre un nuevo Gobierno presidido por el comunista Uribe. Tras haberse acercado a Miaja a principios de febrero (94), el ML en su pleno se mostraba partidario de Casado como “ el Jefe Militar de más confianza (95).” Parece que la postura general era “ Plantear el problema de la autoridad de Negrín, al cual no conviene sacarlo de la Presidencia del Consejo, pero sí exigirle la formación de un Consejillo donde intervengan marxistas (socialistas, y comunistas) y libertarios (CNT y FAI) y sin cuyo concurso no podrá tomar ninguna medida (96).”

La interpretación de Mera, en su reunión el l6 de febrero de 1939 con el Subcomité Nacional de la CNT, es una confusión. En realidad, a fines de febrero, los 3 CN del ML -CNT, FAI, FIJL- (“ no se hablaba ya de Subcomités (97) ”) se enzarzaban en una querella a propósito de quién controlaba a Segundo Blanco, ministro de la CNT en el Gobierno; ministro calificado de “ nulidad ” por la FAI (98).

Ahora bien, la confusión de Cipriano Mera era comprensible ya que los miembros de Comité de Defensa de la CNT de Centro habían convocado un pleno el 20 de febrero de 1339, con la asistencia de Mera, para acordar la creación de un Comité Regional de Defensa (99). En apariencia, era la misma cosa -con casi los mismos militantes en los dos comités-, pero dicho comité “ al cual habían de quedar supeditados férreamente los demás [...] organización militar, estadísticas, policía, política, propaganda y orientación, control de nuestra fuerza, economía, transportes y utilización de elementos técnicos [...] se declaraba con fuerza suficiente para intentar convertir en realidad el “ O todos nos salvamos o todos nos hundimos" del Gobierno.” Los hombres claves de Comité (el antiguo como el nuevo) eran Eduardo Val, Amil, García Pradas y Salgado y llegaron a la conclusión que "corríamos el riesgo de que Negrín y los comunistas, por una parte, y otra el fascismo enquistado en la retaguardia se alzasen pare aplastarnos; que podían sublevarse los militares profesionales, con peligro para organizaciones y Partidos antifascistas; que respirábamos un clima de golpes de Estado, hasta el extremo de que aquel que lo diese con premura lo recibiría pronto, y que, por consiguiente, de darlo debíamos tratar. ” Aparentemente era el 23 o 24 de febrero. “ Veinticuatro horas después, ya estaba el asunto sobre la mesa del Comité de Defensa y se hablaba claramente con Casado (100).”

Esta actividad marginal al ML se puede explicar por el peso de aquellos militantes Val, Salgado, García Pradas. Dos juicios testimonian su relevancia. El Comité que formaban “ Se convirtió en una suerte de Estado Mayor revolucionario todopoderoso en el seno de la CNT, absorbiendo todas las funciones ejecutivas y relegando a un segundo plano el Comité Regional del que, sin embargo, sólo era en teoría un apéndice (101). ” “ Era éste [Eduardo Val] uno de los militantes de nuestra Organización más apreciado y querido. Sentíamos hacia él todos los confederales madrileños una especie de adoración, fruto de la comprensión de su gran valía, lo que nada tenia que ver con la idolatría que en otros sectores imponían hacia “ el jefe ”. Siempre en su sitio, infatigable, dio la medida de su capacidad y de su arrojo durante la defensa de Madrid, particularmente en aquellos días difíciles de noviembre de 1936 en que muchos, muchísimos (102), perdieron la cabeza (103). ”

El partido comunista también se preparaba “ En el ambiente de la dirección del Partido, el golpe del coronel Casado era previsto (104) ” en Madrid, a principios de marzo de 1939, se esperaban “ tomar todas las medidas en caso de sublevación (105).” Además, tanto Casado, por una conversación con el comunista Hidalgo de Cisneros, como el Comité nacional de Defensa de Madrid, con contactos con el PC de Madrid (106), no ocultaban sus intenciones.

III Marzo de 1939: nuevo Mayo de 37 o ajuste de cuentas

En busca del pretexto

Dado los preparativos de cada golpe, ¿qué esperaban los participantes (107)?

A la diferencia de un pronunciamiento que tiene por motivación la misma voluntad de los militares, cada sector estaba al acecho de una justificación porque sabía que iba a tener que responsabilizarse con el fin de la guerra, la salvación de la gente más comprometida y el peso de la Historia.

La chispa vino de una orden de Negrín: el comunista Modesto sustituía a Casado, como jefe del ejército del Centro, las regiones -y los puertos ¡!- de Alicante, Murcia y la base de Cartagena pasaban a ser feudos de los comunistas Vega, Tagüeña y Galán.

Líster, con una lucidez excepcional y excepcionalmente limitada a principios de 1939, observa que era un absurdo de parte de Negrín, haberse instalado con su Gobierno en Elda -Alicante-, en un lugar lejos de todo gran centro urbano, de las concentraciones militares, de las vías de comunicación. Esta era la mejor forma de dejarles las manos libres a los conspiradores y aislarse voluntariamente del pueblo y de las fuerzas militares (108). Y agrega: “ Al ver el Diario oficial no pude ocultar mi indignación, pues era como una banderilla que, estúpidamente, se les ponía a los conspiradores y un arma que se les metía en las manos y que manejada inmediatamente por Casado y compañía, quienes afirmaron que ahí estaba la prueba de que los comunistas habíamos regresado de Francia para apoderarnos de los mandos y conducir 1a guerra a nuestro antojo. ¿Se le escapaba a Negrín estas consecuencias de su decreto? Yo no lo creo. (109)”

Cercenando aquí su lucidez Líster vuelve a esgrimir, como su compañera Ibárruri, el argumento de la maldad de Negrín. Pero una página después describe la influencia de Togliatti “ al que todo el Buró Político del Partido Comunista de España obedecía sin rechistar (110) ” , es una lástima que no pueda atar cabos. Jesús Hernández se atreve a escribir que Togliatti impuso a Negrín los nombramientos de comunistas (111).

Además, parafraseando a García Pradas, se puede hacer la pregunta básica ¿cómo “ todos los que habían fracasado en Cataluña iban a salvar ” la zona Centro-Sur? (112) ¿Cómo iban a hacerlo sin armas nuevas?

Golpe y contragolpe

La pareja Negrín-PC, unida política y geográficamente en la provincia de Alicante, compartía la iniciativa y la redacción de una serie de nombramientos a los que ya hemos aludido. Llevaban la fecha de13 de marzo y fueron conocidos el día siguiente. Como militarmente no se podían esperar cambios en el número de hombres o la importancia del material, forzoso era atribuir una intención exclusivamente política a dichos nombramientos. Dado, además, que sólo favorecían a comunistas, era normal prever resentimientos.

El resultado fue “ Al llegar Tagüeña (113) a Murcia, se sublevaron también los elementos no comunistas, y a media mañana el fuego vivo de la fusilería resonaba en la ciudad. En Alicante también había nerviosismo con motivo de la presencia de Etelvino (114).” En Valencia, el general Aranguren (115) se negaba a dejar su puesto de gobernador militar a Líster (116).

De hecho, fue una rebelión manifiesta cuya espontaneidad no se puede atribuir únicamente a complicidades previas con Casado y la CNT. De ser así no habrían podido las tropas comunistas atacar y resistir tantos días en Madrid. Y de tener Casado y la CNT tantas fuerzas a su disposición, habrían lanzado el golpe sin esperar los nombramientos: sólo se habrían valido de la dimisión de hecho del Gobierno y de la presidencia de la República desde la caída de Barcelona.

El mismo día 4 de marzo de 1939 ocurrió la rebelión de la base de Cartagena en contra del nombramiento del comunista Galán. Destaquemos los rasgos esenciales que la asemejan al golpe de Casado-CNT.

- Es una reacción anticomunista de hastío.

- Los franquistas se aprovechan del momento pero son combatidos (y vencidos).

- Los amotinados hacen todo lo posible para abandonar el país.

- Los comunistas actúan militarmente por iniciativa propia (117).

Evidentemente, hay diferencias con la creación de la Junta

- los comunistas son quienes abren el fuego primero;

- luego, los franquistas aumentan su influencia;

- la Junta busca cómo evacuar a la gente.

Es evidente que si hubo contactos previos entre Casado y el almirante Buiza que andaba en Cartagena (118) y se negó a dejar su puesto al comunista Galán, fueron contactos muy superficiales, puesto que la flota zarpó para entregarse a Francia. Y sin armada, ¿qué tipo de evacuación podía concebir la Junta? Por tanto, los oficiales de Cartagena jugaron su propia baza, abandonando a tirios y troyanos.

Negrín había adelantado sus decisiones a Casado, instándole a que se trasladara a Elda. Y Casado se negó temiendo justamente par su vida y lanzó el golpe...

Casado en sus versiones de 1939 y 1967-68, se da el principal protagonismo, en contradicción total con los relatos de García Pradas y Cipriano Mera. Es un detalle que delata el carácter de caudillo de Casado (119).

Sea lo que sea de las personalidades autoritarias de Casado y Negrín, la Junta anunció su decisión de ser el centro de las decisiones el 5 de marzo a medianoche por radio. Hay que constatar que el “ Consejo Nacional de Defensa ”, como reza su título oficial, se componía de representantes de las principales organizaciones del Frente popular, excepto el PC (120). Se observa enseguida que el grupo de militares cenetista de Madrid que se habían reunido el 20 de febrero y habían decidido el golpe con Casado, no tenían ninguna reserva para representar a la CNT y el ML de la zona Centro-Sur (121). ¿Qué argumentos y justificaciones presentaba la Junta?

Hubo cuatro alocuciones el manifiesto redactado por los libertarios (sin duda alguna García Pradas - 122 -) , y declaraciones de Besteiro, Casado y Mera (123), o sea dos o tres textos.

El manifiesto anunciaba que iba a proclamar a los cuatro vientos la verdad ”. Y tres puntos aparecían. -“ la improvisación, la carencia de orientaciones, la falta de organización y la absurda inactividad de que da muestras el Gobierno del doctor Negrín. ” - la “ fuga vergonzosa y vergonzante ” de algunos y la eventual “cómoda y lucrativa fuga de otros ” a expensas del pueblo que lucha. -“ constitucionalmente, el Gobierno del doctor Negrín carece de toda base jurídica. ”

Besteiro daba una visión más jurídica. -Al retornar a España, los Ministros de la república “ carecen de toda base legal . ” -“ Por la ausencia y, más aún, por la renuncia del presidente de la República, ésta se encuentra decapitada. ” - Con el estado de guerra “ el ejército de la República existe con autoridad indiscutible. ” Por lo tanto, los representantes de los grupos políticos apoyan al ejército, y Besteiro terminaba denunciando el “ fanatismo catastrófico ” de Negrín a la espera de un conflicto internacional. Destacaba igualmente la importancia para los republicanos de una “ victoria moral ”.

Casado habló mucho más claro. “Españoles de allende las trincheras” era la primera frase y se definía Casado como un militar que no había abjurado ante la República: “Me he limitado a cumplir con mi obligación.” Pedía Casado la paz sin extranjeros entre españoles, la “paz sin crímenes, establecedla” El tono era enérgico, y lógico si hubiera habido una capacidad militar de resistencia sólida. Pero la infeliz afirmación de que “un millón de hombres” estaban dispuestos a luchar, “o la paz por España o la lucha a muerte” sólo podían ridiculizarle de cara a una negociación, y sólo debía de producir asco en la zona Centro Sur.

Aquellas declaraciones eran vagas y aplicables desde el 10 de febrero. La demagogia encubría la lucha contra el PC. El manifiesto ocultaba totalmente porque partidos y organizaciones representados en el Gobierno Negrín -PSOE, UGT, CNT, republicanos- tenían que ir a un golpe de Estado contra sus propios ministros y correligionarios. La novedad, que llegó a tapar las contradicciones, fue el anuncio de negociaciones para la paz.

El Gobierno de Negrín reaccionó telefónicamente (124) en la madrugada del 6 de marzo y Negrín y sus ministros se fueron el mismo día por la tarde. Así salta a la vista que Negrín había encontrado su pretexto para dejar la lucha, y los ministros de las demás organizaciones que componían la Junta, se contagiaron de la actitud de su jefe y abandonaron a sus compañeros (125). García Pradas anota con tino, y sin duda con exactitud, para el 6 de marzo “es curioso observar” que fuimos recibiendo simultáneamente las noticias de la sublevación comunista “en defensa del Gobierno” y los datos de la cobarde fuga de éste y de los altos dirigentes del PC (126). ”

Aquí hace falta subrayar dos fenómenos. El primero es que ante la necesidad de pactar y ante la hegemonía comunista, se formó un frente común -provisional- de la mayoría de los republicanos de la zona Centro Sur. Por ejemplo, “el golpe de Casado se secundó en Córdoba y provincia limítrofes por parte de socialistas, anarquistas Y militares profesionales (127).”

El otro fenómeno es la importancia de los ex partidarios del PC que pasaron a luchar contra el, como Miaja, que de pro comunista a principios de la guerra, terminó como presidente de la Junta, Buillo, en Valencia, servía la Junta (128). Es de notar que el jefe del SIM -Servicio de Inteligencia Militar- controlado por los comunistas, se puso a la disposición de la Junta (129).

Dejando aparte el caso de Madrid, García Pradas notaba que en Valencia “Los centros comunistas fueron ocupados sin pérdida de tiempo. Menéndez tuvo mucho tacto en el Ejército de Levante, o fueron demasiado cobardes los jefes comunistas que había en él, y nada pasó allí. De Extremadura, nos llamaba Escobar para decirnos que todo iba bien (130). ” Y tras la derrota de las tropas comunistas, el anticomunismo general llegó a ser tan fuerte que García Pradas le salió al paso (131).

¿Cómo explicar la extraña pasividad de ciertas divisiones mandadas por comunistas -la cobardía que señala García Pradas dista mucho de ser segura- y los ataques en Madrid? Allí tres cuerpos de Ejército, de Barceló, Bueno y Ortega, tras anunciar su adhesión a la Junta, se sublevaron (132) y a fines de1 día 6 de marzo dominaban en Madrid, en que sólo una brigada libertaria defendía la Junta. Por si fuera poco, disponían los comunistas de tanques que habían sido escondidos y escapaban a la autoridad militar oficial (133). ¡Hermoso ejemplo de civismo del PC! Duró la lucha de1 6 al 13 de marzo.

Los propios comunistas son actualmente incapaces de dar una respuesta convencedora “algunas de las unidades de Madrid mandadas por comunistas hicieron frente a 1os sublevados (134).” Pero no explica por qué durante una semana 1os comunistas combatieron con unos 30.000 soldados, que venían automáticamente en gran parte del frente, que tenían que vigilar en teoría. Es de notar que el 9 de marzo, los comunistas sublevados publicaban en Madrid un número de "Mundo Obrero”, con una nota oficial del coronel Barceló, autoproclamado jefe accidental del Ejército del Centro”, que no explicaba nada. Se hablaba de la defensa de la legalidad (silenciando que el Gobierno de Negrín había abandonado el país) y de la “criminal sublevación” de Casado (135). La causa principal -el PC- estaba oculta y ausente, lo mismo que en las proclamaciones de la Junta. La interpretación más verosímil es que el 6 de marzo, Togliatti, cuyo papel de caudillo del PC ya hemos visto, impuso la salida de lbárruri, Modesto, Líster, etc. (136). Y antes, Togliatti y el PC de E, que habían debido de alentar la salida de Negrín y su equipo, ordenarían sin duda alguna resistencia limitada. ¿Por qué limitada? Porque así la Junta perdería tiempo y fuerza y prestigio para negociar exitosamente (137). Lo seguro es que Hernández, escondido en Valencia, y Togliatti, orquestaron 1os combates del PC contra la Junta. La lucha fue dura entre comunistas y libertarios, pero hubo también presos y rehenes recíprocos que frenaban los ánimos 30.000 comunistas presos en Alcalá de Henares (138), unos 800 presos anticomunistas sólo en El Pardo (139). Hubo treguas y reanudaciones de los combates. El total de las bajas no aparece claramente, si bien parece un mínimo un millar “entre muertos y heridos (140). ”

García Pradas anotaba con su habitual lucidez, “casi todos los combatientes-camaradas de lucha el día anterior, unas veces no sabían por qué se les mandaba pelear, y en otras ocasiones renunciaban a batirse (141).”

Aun si parece anecdótico, es interesante observar la actitud de la Junta para con los asesores soviéticos. Quedaban 55 soviéticos en la zona Centro Sur el 6 de marzo: los jefes más destacados se fueron con los dirigentes comunistas (142). Antes de salir, el jefe Chilov, o en realidad M. S. Shumilov, había telefoneado a Casado para preguntarle si los rusos podían trabajar con la Junta; y de lo contrario, qué aeródromos eran designados para la evacuación de los mismos. Casado habría respondido que se fusilaría a cada ruso detenido. Pero habría pedido a Shumilov que interviniera para que los comunistas sublevados cesaran de atacar la Junta (143).

Un relato de un soviético desmiente totalmente la pretendida afirmación de Casado sobre el fusilamiento de los rusos. Un asesor militar, Alexandrov, llegó de Madrid el 6 de marzo con un pase de Casado que “incluso le había deseado buen viaje (144).”

El 7 de marzo, otros rusos pudieron tomar un avión para Orán, al parecer de Alicante. El 8, llegan los demás a Alicante, pero no hay vuelo y están detenidos. Son, por deducciones, una docena. El 10, por orden escrita, son liberados y toman el avión. El último grupo de soviéticos salió el 12 de Alicante, siempre para Orán (145). Se deduce que nadie quería dejar víctimas a Franco (146).

La Junta y el PC terminaron por firmar un acuerdo, principalmente porque parte del IV Ejército mandado por Cipriano Mera a las órdenes de Liberino González había vencido las divisiones comunistas. “¿Cómo en aquellas condiciones pudo producirse el milagro de que un solo Cuerpo de Ejército, el de Cipriano Mera, venciera a los tres Cuerpos de Ejército que se habían sublevado contra la Junta de Casado y que los tres estaban mandados por comunistas?” y Pachón, quien hace esta interesante pregunta, contesta: “la mayoría de los mandos militares que habían captado los comunistas, cuando llegó la hora de la verdad, no respondieron. Nominalmente contaban como miembros del Partido, pero en realidad, como no sentían la causa por la que luchaban, les faltaba la moral combativa. En cambio, los nuestros que en su gran mayoría eran militantes de toda la vida, sabían por qué luchaban (147).”

Un historiador soviético da la interpretación siguiente “sólo los comunistas, y grupos que quedaban fieles al Gobierno, intentaron salir al paso de la conspiración. Pero las fuerzas eran desiguales. A mediados de marzo tuvieron que cesar su actividad militar (148).” Se deduce que nadie quería defender realmente ni al Gobierno ni a los comunistas.

Los comunistas, e historiadores que logran influenciar para este punto, afirman que los casadistas “no vacilaron en desguarnecer el frente y desencadenar una odiosa guerra civil (149). ” Dejemos de lado el que los comunistas atribuyen a los demás su propia mugre moral -estereotipo de los calumniadores-, Cipriano Mera, tras rebatir los argumentos de algunos (150), llega a esa conclusión: “[...] el enemigo permaneció a la expectativa, esperando que 1a sublevación comunista, provocando la matanza entre los propios antifascistas, les entregaría Madrid en bandeja. Mera afirma que sólo utilizó reservas (151). No lo creo, pero estaba obligado de obrar así, para defenderse. ”

Casado impuso el 12 de marzo tres tipos de medidas:

- que los presos de los comunistas fueran liberados a cambio de la libertad de los comunistas “que no hayan cometido ningún hecho delictivo”;

- que las fuerzas volvieran al “sitio que ocupaban el día que se constituyó el Consejo Nacional de Defensa”;

- liquidado el conflicto, se escuchará “a los representantes del Partido Comunista (152).”

El PC declaró estar “dispuesto a reconocer el poder del Consejo de Defensa a condición de que no hubiera represalia y de tener un puesto en el Frente Popular (153).”

Eran demasiado hondas las heridas como para ser curadas con un parche (un puesto en la Junta). Las sanciones fueron leves, con los únicos fusilamientos del coronel Barceló y del comisario político Conesa (que respondían a los fusilamientos de los comandantes casadistas Fernández Liborio, López Otero y Pérez Gozzolo (154). Sin embargo se había desencadenado una campaña anticomunista pública y oficial (155). “ Todos los jefes y oficiales que pertenecían al partido comunista deberán hacer, en un plazo no superior a 3 días a contar desde la fecha, declaración jurada acatando al Consejo Nacional de Defensa.[...] Los que no quieran prestar su adhesión serán detenidos inmediatamente. [...] Los dirigentes del partido comunista quedarán en España detenidos o estrechamente vigilados y sus vidas responderán de toda nueva rebelión que puede intentarse en este sentido se considerarán como rehenes (156).”

Negociar lo imposible

Considerar a los dirigentes comunistas como rehenes podía tener una lógica contrapartida, antes de empezar a discutir con los degolladores armados de Badajoz, Zaragoza, etc., personificados por Franco. Cipriano Mera. la expresó clarísimamente el 13 de marzo según él (dos o tres días antes, a mi parecer - dada lo avanzado de los contactos entre (Casado y Franco) : “ [...] cuando poco antes de crearse el Consejo de Defensa nos reunimos en tu domicilio Val, García Pradas, Salgado, Verardini, y yo, recordarás que me dijiste que una vez constituido el mismo debería hacerme cargo del ejército del Centro, según tu por dos razones capitales por contar yo con la simpatía general, salvo la de los comunistas, claro está, y, sobre todo, porque antes de ponernos en relación con el enemigo deberíamos concentrar en un lugar determinado a treinta o cuanta mil personas desafectas a nuestra causa y preparar el minado de las minas de Almadén para que no pudieran producir durante algunos años. Eran estas dos de las bazas que, para obtener garantías, se querían jugar en las negociaciones de paz (157).”

Pero tanto Casado como Val, no le escucharon, y Mera no les escuchó cuando le quisieron nombrar coronel y jefe del Ejército de Extremadura (158). Mera, el artífice esencial del golpe, quedó marginado y apartado de todo (159).

¿Con qué contaban Casado y Val, siempre más reunidos (160), y la Junta, para negociar?

Ni había una fuerza militar sólida ni medios marítimos para evacuar a quienes lo desearan (161). Es forzoso constar, con Ignacio iglesias, que Casado pensó y muchos pensaron que las negociaciones, por celebrarse entre militares iban a cuajar mejor que con políticos como Prieto, Negrín, o anarquistas como Mera (162). Las bases propuestas revelan que se quería discutir de iguales a iguales, yo diría que de caudillo a caudillo (163). Y lo que se sabe de Casado, en el exilio, muestra que en los primeros tiempos mantenía un optimismo extraño respecto de una reintegración próxima de los militares republicanos (164). No se trata de envilecer a Casado, cuya rectitud parece indudable (165), sino de subrayar que vivía en una ilusión del honor militar que no cumplían sus contrarios (ni comunistas ni franquistas).

Hay que señalar igualmente que la creación de la Junta fue recibida con satisfacción, y escribía García Pradas: “Ni una voz, excepto la comunista, se alzaba en contra (166). ” Hay que añadir que los trotskistas compartían el análisis comunista (167). En cuanto al ML, tanto en Francia (MR Vázquez, el secretario general del ML, como Santillán) como en España (Juan López, secretario del ML) se apoyaba la Junta (168). Más aún, en varias reuniones del Comité Nacional del ML no sólo estuvieron presentes los consejeros libertarios de la Junta Val y Amil, sino que convocaron varias de las mismas los 16, 22, 24, 26 y 27 de marzo (169).

Tres elementos son destacables:

- el rechazo de todas las condiciones de la Junta, excepto un confuso “salvo- conducto” para salir de España;

- la utilización de la radio por parte de la Junta para dinamizar y popularizar las negociaciones;

- la resistencia armada para garantizar la evacuación.

El anuncio de las negociaciones en curso fue hecho público por Besteiro el 18 de marzo por radio (170). García Pradas señala que fue también una táctica del Comité de Defensa : “ envolver a Franco en un clamor de paz dentro de su zona, y además por si no lo conseguíamos, empezamos a estudiar el proyecto de constituir ocho o diez columnas de a mil hombres, pertrechadas con nuestro mejor armamento, fuertes y ágiles, a la vez, integradas par militantes antifascistas voluntariamente incorporados, con buenos guías militares y políticos, que si el enemigo nos arrollaba en un frente, el Ejército regular -ya en muy mal estado-, se lanzaran con completa autonomía por diversos puntos débiles de la línea contraria, sin más misión que la de entrar en la retaguardia, y sublevarla, o perecer en el intento (171). ” esta visión está confirmada por el acta de las reuniones del Comité Nacional del ML para los días 24 y 26 (172). Pero los compañeros vivían fuera del tiempo: García Pradas escribe -para el 26 de marzo- : “a la demarcación de Andalucía habíamos enviado unos compañeros, dos o tres antes; no logramos saber de ellos (173).” Seguramente habían preferido escaparse por su cuenta.

Cuando las negociaciones fueron anuladas por Franco el 25 de marzo, la Junta tomó la iniciativa de leer las principales órdenes, incluida la de sacar bandera blanca ante la inminencia de una ofensiva franquista. Hecha el 27 de marzo, esta transmisión dio al traste con cualquier intención de resistencia entre las masas de soldados republicanos. Tanto un proyecto del general Menéndez que retomaba el de Casado de crear un reducto militar frente a Cartagena (174) como el de los libertarios de resistir, fueron imposibles de realizar. Eduardo de Guzmán habla de un manifiesto que el ML preparaba y García Pradas da cuenta de las ilusiones que le invadían, así como a Val. : “redactad proclamas y manifiesto para la zona contraria. Hay que hacer hoy mismo dos o tres millones de octavillas, para que los aviones que tenemos las arrojen allá. De cara a la insurrección contra los invasores! ” la realidad apareció bajo las formas de los obreros del diario “CNT ”, cuyo director era García Pradas ¡Anda, hombre, márchate ya!

Como Quijotes, los representantes de la Junta y del ML habían soñado, pero ante el derrumbe de los frentes, la fraternización ciega sin presentir los miles de fusilamientos que iban a seguir, sólo quedaba escapar. Casado y el ML creyeron que la evacuación iba a ser posible a pesar de todo. Por eso, sin duda alguna, Casado, con un falangista, habló en Radio Valencia. Pero todo estaba improvisado, y con barcos extranjeros. Los responsables del ML pensaron que Alicante iba a ser un puerto idóneo y resultó una ratonera para unos treinta mil antifascistas, como los describe excelentemente Eduardo de Guzmán en La muerte de la esperanza.

Los comunistas afirman que la Junta entregó los presos comunistas a los paredones de la cruzada franquista. Pero los datos son a menudo erróneos (175) Moreno Gómez tiene que reconocer : “ En Córdoba fueron apresados los comunistas, pero al final se les dejó en libertad y no se les entregó a Franco, como ocurrió en las provincias de Ciudad Real y Jaén (176).” Dos constataciones debilitan la pobre argumentación comunista. Tanto Togliatti como Jesús Hernández, Uribe, y mujeres y niños, una cincuentena en total, pudieron salir de España en avión, el 25 de marzo (177). En cuanto a la Junta, dispuso de una avioneta para evacuar a Mera y a tres compañeros y oficiales suyos, y los demás -Casado, Val, García Pradas- no pudieron pasar de Gandía, donde embarcaron, tras bastantes altibajos, en un buque inglés, el 29 de marzo. Mientras tanto, miles de libertarios estaban en Alicante y varios -entre los mejores- se suicidaron antes que ser internados en campos, y los otros fueron machacados por las privaciones y el terror.

Para poder entregar presos comunistas a los franquistas, había que disponer de una infraestructura y de un control de y sobre la situación, de que carecía totalmente la Junta. Y si hubiera tenido algún control, es evidente que se habría dedicado a salvar más gente, consiguiendo más barcos.

De paso, se debe consignar aquí que los rescatados de la Junta se consideraban los representantes del ML de España: “Juan López, último secretario del Comité Nacional de la CNT en la zona Centro-Sur-Levante; Manuel González Marín, de la regional del Centro Eduardo Val, del Comité de Defensa del Centro (178).” Se opuso el ML refugiado en Francia, pero con la oposición de García Oliver, que dimitió. Mera prefirió abstenerse en esta polémica (179).

La creación de la Junta había dividido la España republicana y también el movimiento libertario en su exilio.

La propaganda comunista, como lo hemos destacado, pretende valerse de la Junta Casado como una puñalada, una traición contra el Partido. Todo sería un gigantesco ajuste de cuentas. La realidad, puesto que ni siquiera Togliatti y Hernández fueron fusilados, es del todo diferente (180).

García Oliver escribió: “En Madrid, en la noche del 6 de marzo- de 1939, e1 anarcosindicalismo llevó a cabo la 1iquidación del conjunto surgido de las cenizas del mayo de 1937 en Barcelona (181).” El símil indirecto o indirecto, con Mayo de 1937 es radicalmente imposible. No hubo movimiento espontáneo de la base, de los cenetistas en el frente para eliminar la supremacía de los comunistas. Ni tampoco hubo medidas para estimular la economía autogestionaria, ni tampoco se habló de respetarla en las negociaciones con Franco.

Desde el punto de vista ideológico, la Junta resultó ser ni carne ni pescado. En cambio, su formación corresponde más a un grupo afinitario al principio -Mera y Casado-, que evolucionó conforme a una visión ética del honor y terminó por aceptar lo que había rechazado : resistir para negociar mejor. Hubo también una mala apreciación del patriotismo ajeno, y de sus divisiones. Franco no podía admitir que se le discutiera u opusiera una definición distinta a la suya de lo que era España, ni mucho menos que se le dictara un código de honor militar que cumplir (como venían a ser las propuestas de la Junta). Es paradójico que la Junta había sabido actuar frente a los totalitarios comunistas y no supo ver el totalitarismo del franquismo ni obrar en consecuencia. Los libertarios tampoco fueron más lúcidos, si bien algunos (Mera y seguramente otros) denunciaron de antemano el peligro.

Conclusiones

Dos planos aparecen: las conclusiones para 1939 y las enseñanzas de cara al futuro.

La primera observación es la importancia del carisma personal en la historia. Este hecho es casi el único aspecto de la historiografía tradicional y secular. Con los historiadores socialistas se dio tanto peso a la infraestructura que se cayó muchas veces en el determinismo (182). De hecho, la tozudez de Franco, Negrín, Casado son un elemento imprescindible de los hechos, lo mismo que el automarginarse de Mera.

Otra reflexión, es la poca posibilidad de análisis a corto plazo de las organizaciones políticas y sindicales. Si la guerra se veía perdida desde principios de 1938, ¿por qué se limitaron las tácticas a resistir o a pactar, sin prever los años que iban a seguir (183)? Los comunistas lamentan la imprevisión (184) del partido en cuanto a la organización de la lucha después del 1° de abril de 1939. Los libertarios atribuyen la cu1pa al exilio (184). Parece que ninguna organización hizo excepción en la imprevisión.

A largo plazo dos hechos son dignos de recordar

La demagogia y la propaganda no solo engañan, sino que desengañan, quitan toda confianza en los dirigentes. Es típico que tras decenas de meses de propaganda obstinada de resistencia de parte de todas las organizaciones antifranquistas, la fraternización en el Centro (185) fue la reacción generalizada del fin de la guerra. Un lucido análisis de la realidad fascista que iba a caer en el movimiento proletario habría armado moralmente los trabajadores, en lugar de dejar la amargura y el vacío de la derrota puramente militar.

Las alianzas si bien son el vínculo indispensable y siempre inestable del progreso social como lo demuestran los múltiples ejemplos de la URSS, de las luchas de los años 20 en Alemania y en Italia, siempre son desfavorables para las organizaciones de trabajadores, si éstas no imponen sus criterios sociopolíticos.

Era claro que cualquier alianza entre burguesía y socialismo, socialistas autoritarios y socialistas libertarios, acababa en un fracaso o un baño de sangre. El Frente Popular y la Junta Casado no escapan a esta constatación. También es preciso señalar que en todos estos acuerdos, los libertarios negociaron haciendo concesiones y dejaciones...

Cuando en las alianzas los libertarios impusieron sus objetivos -el poder controlado por la base, rotación de los cargos, etc., los trabajadores pudieron alcanzar un nivel de organización social más eficaz y equitativo para todos, como fueron los casos de Ucrania, Aragón y Cataluña, durante cierto tiempo.

El golpe de Mera y Casado llegó a destiempo, cuando en agosto de 1936 por la administración del oro republicano, o en reacción a mayo de 1937, se habría amoldado a los acontecimientos.

Fue un ajuste de cuentas político, sin consulta previa de ningún comité con relaciones con la base de los trabajadores y soldados en lucha por otra sociedad. Se caía en gran parte en la provocación de Negrín y del PC que recuperaban así una virginidad política.

En su aspecto constructivo de intentona de negociación con Franco, tampoco había bazas, porque con este verdugo se imponían condiciones drásticas e inhumanas (amenaza de destrucciones de centros económicos, de ejecuciones de millares de rehenes), para conseguir una base de discusión.

Ni el momento era ya propicio, ni el apoyo social popular era ya alcanzable. Las dejaciones constantes desembocaban en un nuevo fracaso.

1) 1963 redacción de una tesina sobre el tema; 1964, defensa de 1a misma; 1970, traducción y edición en francés; 1975, un aumento de un tercio y nueva edición en francés; 1976, edición en Madrid, con más documentos y la bibliografía; una versión sintética con más elementos, París, 1999.

2) 1974, edición Spartacus de París.

3) con Miguel Peciña, “ Los Amigos de Durruti, los trotsquistas y los sucesos de Mayo ” Madrid, Campo Abierto, 1978 “ rojos ”.

4) Líster Enrique “ Memorias de un luchador ” Madrid, 1977 , pp. 320 y 337; Thomas Hugh “ The Spanish Civil War ”, Pinguin, 1977, p. 794.

5) Díaz Plaja Fernando “ La guerra de España en sus documentos ” Barcelona, 1969, p. 423.

6) Thomas o. c., los califica de “ negrinistas ”, lo que me parece exagerado porque si en 1939 podían merecer tal adjetivo, en abril de 1938 primero representaban sus sindicatos.

7) Jackson Gabriel afirma que el PSOE “ cesó de funcionar como partido después de la forzosa dimisión de Prieto”, en “ La República española y la guerra civil 1931-1939 ” México DF, Grijalbo, 1967, p. 342. Pero un informe sobre la industria de guerra en 1938 muestra cómo los socialistas eliminaban de los cargos a los comunistas en la provincia de Alicante, en “El anarquismo en Alicante 1868-1945 ”, Alicante, 1986, p. 62.

8) En la parte siguiente se aclara esta hipótesis.

9) Díaz Plaja o. c., pp. 421, 421.

10) Salas Larrazábal “ Los datos exactos de la guerra civil ” pp. 226, 294.

11) Modesto dirigía con los tres cuerpos de ejército de Líster, Tagüeña y Vega (o sea unas l0 divisiones y 50.000 soldados.) según Broué-Témime “ La révolution et la guerre d’Espagne ” 1961, pp. 468, 470.

12) Broué-Témime, p. 470; Thomas o. c., p. 641; Líster o. c., atribuye a la inferioridad numérica de la aviación republicana el abandono de Stalin, p. 348.

13) Thomas o. c., p. 848.

14) Thomas o. c., p. 850; Jackson o. c., p. 382.

15) Díaz Plaja o.c. p. 423.

16) Ibídem (22-9-38), p. 443-444. Véase también la hipótesis de Jesús Hernández en “ Yo fui ministro de Stalin ” Madrid, 1974, pp. 253-254.

17) Ben Ami “ la dictadura de Primo de Rivera ” Madrid, 1984.

18) Véase Mintz “ La autogestión en la España revolucionaria ” Madrid, La Piqueta, 1977.

19) Abad de Santillán “ Por qué perdimos la guerra ” publicado en Buenos Aires en 1940) Madrid, 1975, p. 140.

20) Paz Abel “ Durruti ” Barcelona, 1978, p. 451.

21) Abad de Santillán o. c., p. 141.

22) Mintz-Peciña “ Los Amigos de Durruti, los trotsquistas y los sucesos de Mayo ” Madrid, 1978.

23) Fundación Salvador Seguí.

24) Hay que recordar que César M. Lorenzo es el hijo de Horacio Prieto y que escribió su libro “ Les anarchistes espagnols et le pouvoir 1868-1969 ” (París,1969), en parte con los archivos y las informaciones de su padre, pero con una interpretación personal. Quien escribe, lo asegura.

25) Lorenzo o. c., p. 314-315. Se puede imaginar que la fecha del pleno pudo ser el 3 de abril de 1938, puesto que entre ello de marzo y el 3 de abril no parece haber otro pleno (Mintz o. c., p. 393).

26) Lorenzo o. c., pp. 315-316.

27) Ibídem p. 319.

28) Abad de Santillán o. c., p. 245-247.

29) García Oliver “ El eco de los pasos ” Barcelona, 1978, p. 490.

30) Peirats “ La CNT en la revolución española ” tomo III, p. 88 -ed. de 1953-.

31) Peirats “ Los anarquistas en la crisis política ” -ed. argentina- pp. 338-339.

32) García Oliver o. c., p. 500.

33) Largo Caballero “ Correspondencia Secreta ” Madrid, 1961, p. 314.

34) Pedro Herrera, informe confidencial a las federaciones regionales de la FAI”, citado por Santillán o. c., p. 324.

35) Thomas o. c., p. 869. Sobre la imposibilidad del envío véase Ignacio Iglesias “ La fase final de la guerra civil ” Barcelona, 1977, p. 101-105, y su artículo en la revista “ Interrogations ”, París, 1974, “ Las últimas semanas de la República española ” pp. 28-29.

36) “¿Cómo iba yo a considerar indiscretas esas gestiones, si desde julio o agosto de 1937 he tenido contactos directos e indirectos con el enemigo españoles, alemanes, italianos y neutrales adversarios? ” “ Epistolario Prieto-Negrín ” París, 1939, citado por Iglesias o. c., p. 69.

37) Thomas o. o. p. 868, Peirats o. c., III p. 330.

38° Se observa la siguiente evolución cronológica.
a)“ El ministro de Defensa no supo aprovechar ni respaldar 1a acción militar, reforzando las unidades de Cataluña [...].” “ Historia del partido comunista de España ” París ,1960, p. 194;
b) “ El primer ministro de la república Juan Negrín no se decidía abiertamente a salir al paso de los saboteadores y derrotistas, estrechamente vinculados a la dirección de los partidos socialistas y republicanos de izquierda, y todo seguía como antes. ” D .P . Pritsker “ Podvig ispanskoy respubliki ” Moscú, 1962, p. 372;
c) “ El material que Negrín no quiso enviar a la zona Centro-Sur, cayó en manos del enemigo [...], el maquiavelismo de Negrín [...], Con mucha frecuencia se ha acusado a Negrín de ser un instrumento de los comunistas, cuando en realidad, más bien fuimos nosotros víctimas por nuestra fidelidad a los compromisos contraídos [...]” Ibarruri “ El único camino ” París 1905, pp. 450, 457, 458.

39) “ 980 jours de lutte” París, 1962,.p. 191.

40) Jackson o. c., p. 384. véase a Iglesias o. c., p. 33 para la versión de Tuñón de Lara.

41) Líster o. c., p. 407.

42) Peirats o. c., III p. 330.

43) Thomas o. c., p. 868; véase Thomas “ La guerra civil española ” París, 1962, pp. 478-479.

44) Según Iglesias o. c., pp. 33-34.

45) Abad de Santillán o. c., p. 343; ver también a Peirats o. c., III p. 331;

46) Marcet Coll “ Mi ciudad y yo ” Barcelona, 1963, p. l3, citado en Mintz o.c. pp. 130-131.

47) Thomas o. c., p. 881.

48) Moreno Gómez Francisco “ La guerra civil en Córdoba ”Madrid, 1986, p. 654.

49) Largo Caballero o. c., pp. 275-276 ; Jesús Hernández “ Yo fui ministro de Stalin Madrid.,1974, pp. 112-121. Ambos autores subrayan indirectamente que los hechos de Mayo permitieron a Moscú apartar el Gobierno caballerista y enterrar la ofensiva prevista a Extremadura.

50) Thomas o. c., p. 877.

51) Líster o. c., p. 408.

52) Abad de Santillán o. c., p. 345

53) Hernández o. c., pp. 261-265.

54) “ Historia del partido comunista de España” París, 1960, p. 195.

55) Líster “ Basta ! ” s.l., s.d. [1970] pp. 114-115.

56) Peirats o. c., III, pp. 114-115.

57) Iglesias o. c., p. 89.

58) Casado The last days of Madrid 1939, citado por Peirats o. c., III p. 367.

59) García Pradas La traición de Stalin Londres, 1939, p. 32.

60) Ibídem p. 17.

61) Peirats o. c., III p. 350.

62) citado por Peirats o .c. III p. 367.

63) Peirats o. c., III, pp. 341-342, según el acta.

64) Ibídem o. c., III, pp. 353, cita del acta.

65) Peirats o. c., III, pp. 356-357.

66) Ibídem p. 363.

67) Ib. p. 352.

68) Líster “ Basta ! ” o. c., , señala a Santiago Carrillo como uno de los muchos comunistas que no volvieron a España, tras la retirada a Francia.

69) Es de notar que ningún historiador franquista ha descrito realmente el lapso del l0 de febrero al 1° de abril de 1939, ni las zalamerías del contraespionaje para quebrar moralmente los republicanos.

70) García Pradas o. c., pp. 83-85. El discurso fue el 12 de febrero de 1939, reproducido en Iglesias o. c., pp. 83-85.

71) Ibárruri o. c., pp. 459-460.

72) “ En mayo de 1939, los anarquistas con otros grupos extremistas lanzaron un golpe en Cataluña, intentando tomar el poder. ” Mescheriakov, “ doctor en ciencias históricas ” en Vasileski “ Ispanskaya Jronika Grigoria Grande ” Moscú, 1985, p. 173.

73) Ibarruri o. c., p. 458; Plavski “ Leningradtsi v Ispanii ” Leningrad, 1973, p. 323.

74) Ibarruri o. c., pp. 461-462.

75) Ibídem p. 464.

76) Peirats o. c., III p. 350.

77) Según Martínez Bande, citado por Iglesias o. c., p. 125.

78) Ibarruri o. c., p. 468.

79) Peirats (o. c., III p. 368) y García Pradas (o. c., p. 32-33) insisten en el pesimismo de todos, excepto de Miaja.

80) citado por Iglesias o. c., p. 128.

81) Alpert “ El ejército republicano en la guerra civil ” París,1977.

82) Mera “ Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista ” París, 1976, p. 266, carta del 17-7-1939, referencia en el texto, pp. 193, 199.

83) Ibídem p. 193.

84) Llarch Joan “ Cipriano Mera ” Barcelona,1976, p. 142 véase Alpert o. c., pp. 303-304; Iglesias o. c., p. 198 y ss.

85) Salas Larrazábal “ Historia del Ejército popular de la República ” Madrid,1974, IV, pp. 2286-2287.

86) Ibídem p. 2288.

87) Mera o. c., p. 193.

88) Ibídem pp. 196-197.

89) Peirats o. c., III, pp. 357-358, cita del acta.

90) Ibídem p. 358, cita del acta.

91) Peirats o. c., III p. 339; Peirats “ La crisis ...”, p. 375.

92) Mera o. c., pp. 197-198.

93) Peirats o. c., III p. 350.

94) Ibídem pp. 346-347.

95) Ib. p. 352.

96) Ib. .p. 349, Subcomité Peninsular de la FAI, 6-2-39.

97) Ib. p. 361.

98) Ib. p. 360; corresponde a la mayoría de los testimonios, véanse Juan López “ Una misión sin importancia ” Madrid,1972, César M. Lorenzo o. c.

99) García Pradas o. c., p. 47.

100) Ibídem p. 47-49.

101) Lorenzo o. c., p. 213.

102) Desde luego, quienes perdieron los estribos fueron los cuatro ministros de la CNT.

103) Mera o. c., p. 186 [desgraciadamente, como García Pradas, Eduardo Val no contestó las cartas y peticiones de entrevistas que le propuse pocos años antes de la muerte de ambos].

104) Vanni Ettorre “ Io, comunista in Russia ” 1950, p. 2.

105) Tagüeña “ Testimonio de dos guerras ” 1978, p. 205; corresponde a lo que Hernández pone en boca de Togliatti o. c . p. 285.

106) Thomas o. c., pp. 899, 906.

107) “El día 4 de marzo ya teníamos organizado a la perfección en Madrid, nuestro alzamiento, y habíamos establecido enlace con Andalucía, Extremadura y Levante. ” García Pradas o. c., p. 159.

108) Líster o. c., p. 428.

109) Ibídem p. 426.

110) Ib.. p. 432. Oficialmente, Togliatti era el corresponsal del periódico francés “ Ce Soir ”. Había sido cooptado en el Buró Político del Comité Central del PC de E. Además “ ejercía un control sobre la actividad de los consejeros y representantes del PC, coordinaba su trabajo, hacia informes políticos a los combatientes y oficiales de las brigadas internacionales, etc. La Comintern le había encargado de otra tarea excepcional y delicada informar objetivamente y en todo la dirección de la misma sobre la situación en España y la del PC de E ” Mescheriakov, en “ Problema Ispanskoy Istorii ” Moscú, 1987, p .9.

111) Hernández o. c., pp. 284-285,323-324,330. Faltan ocho capítulos a la edición española citada. Bolloten, en “ La revolución española ” Barcelona 1980, da una cita de un líder de la Comintern -sacada de la edición mexicana de Jesús; Hernández "La maniobra de Ercoli [seudónimo de Togliatti en España] ha salvado el porvenir y el prestigio político de los comunistas españoles. ” El testimonio es dudoso, pero la táctica es verosímil.

112) García Pradas o. c., p. 24.

113) Tagüeña no lo menciona en sus memorias o. c.

114) García Pradas o. c., p. 60; confirmado por Trifón Gómez citado por Iglesias o. c., p. 145. Hay que notar que García Pradas -o. c., pp. 58-59, exagera las fuerzas comunistas.

115) Thomas o. c., p. 901.

116) Líster no lo cita en sus memorias.

117) Hernández o. c., p. 27; Thomas o. c., p. 901.

118) Sobre este episodio, ver el resumen de Thomas e Iglesias.

119) “ los dirigentes esperaban mi orden ” 1939, o. c., p. 130 “ Todos me reiteraran su adhesión incondicional ” 1968 o. c., p. 143.

120) Wenceslao Carrillo PSOE, Antonio Pérez UGT, Miguel San Andrés Izquierda Republicana, José del Río Unión Republicana, González Marín y Eduardo Val CNT, Sánchez Requena Partido Sindicalista. Excepto el PC, la JSU y la FIJL, las mismas formaciones integraban la Junta de Defensa en Madrid, en noviembre de 1936. En comparación con el Gobierno Negrín, faltaban representantes vascos y catalanes.

121) Eduardo Val, unos días antes del golpe, aseguraba que el comunicado que iba a ser leído por radio “ está hecho de acuerdo con la Organización ”, en Pachón “ Recuerdos y consideraciones de los tiempos heroicos ” Barcelona, 1979, p. 65.

122) García Pradas o. c., p. 69.

123) No parece que queda el discurso de Mera, excepto un párrafo en Díaz Plaja, o. c.

124) Iglesias o. c., p. 158; García Pradas o. c., p. 72.

125) Ibídem p. 78; García Pradas o. c., p. 79.

126) García Pradas o. c. p. 79.

127) Moreno Gómez o. c., p. 688.

128) García Pradas o. c., pp. 76-77.

129) Ibídem pp. 81-85; Iglesias o. c., pp. 169-170.

130) Ibid. p. 77.

131) 1bid. pp. 99-l04.

132) Pachón o. c., p. 75, se pregunta por qué en Extremadura la agrupación Toral -3 divisiones pro PC- y la 37 división comunista al 100% no se sublevaron.

133) Casado 1939 o. c., pp. 166-168.

134) Ibídem p. 173 ; 1968 o. c., p. 180 ; García Pradas o. c., p. 89.

135) Historia del PC o. c., p. 201.

136) Iglesias o. c., pp. 175-176.

137) Según Líster o. c., p. 431, Ibárruri y otros salieron por avión el 6 de marzo a las 10 h 30, Negrín y su equipo a las 15 h, y el resto de los jerarcas del PC a las 23 h.

138) Opinión parecida en Iglesias o.c., pp. 163-164.

139) Casado 1939 o. c., p. 173 ; Mera o. c., p. 212 “ cerca de veinte mil ”.

140) García Pradas o. c., p. 89 y ss.

141) Moreno Gómez o. c., p. 684 ; Iglesias o. c., p. 180 ; Thomas o. c., p. 908 da 230 muertos ; Vázquez-Valero en La guerra civil en Madrid, Madrid, 1978, p. 858 precisan 233 muertos, 564 heridos, sólo en Madrid.

142) García Pradas o. c., p. 96.

143) Plavski o. c. en la contribución “ Poslednie dni respubliki ” [los últimos días de la república], p. 325.

144) Ibídem p. 329; también en “ Mi internatsionalsti ” Moscú, 1975, pp. 263-264;

145) Plavski no comenta este respeto de los casadistas por la vida de los soviéticos. Su inspiración es más brillante para comentar cómo en Orán había en su hotel un individuo bajito que hablaba con un extraño acento tanto el ruso como el español y el francés, pretendiendo ser judío ruso que había tenido que emigrar joven de Rusia para Francia y España. Seguro de haber dado con un espía fascista, lo señaló a su jefe, que se rió a carcajadas : el sospechoso era Togliatti.

146) Los soviéticos presos en la zona franquistas fueron liberados rápidamente con el acuerdo entre Stalin e Hitler.

147) Pachón o. c., p. 76.

148) Mescheriakov en Vasilevski “ Ispanskaya ” o. c., p. 174.

149) Historia del PC p. 201.

150) Mera o. c., pp. 212-213.

151) Ibid. p. 209.

152) Díaz Plaja o. c.

153) Salas Larrazábal o. c., IV p. 3546.

154) Casado 1939 o. c., p. 175.

155) Díaz Plaja o. c., p. 499 y ss ; Vázquez-Valero o. c., p. 859 y ss.

156) Salas Larrazábal o.c. IV p. 3411, orden del 14 de marzo. García Pradas o. c., pp. 110-111 da una interpretación absurda de dicha orden (cuyo contenido da vagamente): los comunistas serían conducidos hacia barcos para salir de España.

157) Mera o. c., p. 214.

158) Casado y García Pradas olvidan el hecho, Val lo menciona el 16 de marzo en una reunión con el Comité Nacional del ML, según el acta, Peirats o. c., III p. 379.

159) Mera o. c., p. 215.

160) Casado cita constantemente a Val como acompañante.

161) Negrín disponía de barcos, pero se desinteresó de los españoles de España para dedicarse a los refugiados en Francia, véase Iglesias o. c.

162) Iglesias o. c., p. 197.

163) Iglesias hace una importante presentación de las distintas versiones, o. c., pp. 204-205.

164) Mera o. c., p. 239.

165) Tierno Galván 1e rinde homenaje en “ Cabos Sueltos ” Barcelona, 1981, pp. 47-50.

166) García Pradas o. c., p. 82-83. Carta de aprobación de Largo Caballero a Mera, facsímil, 22-4-1939, en Mera o. c., p. 293.

167) “ Hoy se trata en Madrid de un golpe alevoso de parte de generales felones, que quieren por 1a destrucción de los comunistas, preparar el terreno a la capitulación ante Franco." “Val y Mera siguen en esta criminal vía. Están entregando actualmente al proletariado de Madrid a una pandilla de capituladores, e indirectamente a Franco. ” Casanova “ L’Espagne livrée, comment le Front Populaire a ouvert les portes à Franco ” 16-3-I939, reed., Ligue Communiste, París, 1971, pp. 42-46.

168) García Pradas o. c., pp. 82-83.

169) Peirats o. c., III, pp. 379-386.

170) Díaz Plaja o. c., p. 502.

171) García Pradas o. c., p. 117.

172) Peirats o. c., III, pp. 382-384.

173) García Pradas o. c., p. 125.

174) Iglesias o. c., p. 219.

175) Heine “ La oposición política al franquismo ” Barcelona 1983, pp. 25-26 .

176) Moreno Gómez o. c., p. 688.

177) Iglesias o. c., p. 224.

178) García Oliver o. c., p. 527.

179) Mera o. c., p. 239.

180) Como representantes de la URSS en sucios asuntos -asesinatos de Berneri y otros muchos militantes- e instigadores de la rebelión a Casado, su ejecución hubiera sido lógica.

181) García Oliver o. c., p. 526.

182) Los marxistas tienen que acudir a la personalidad para explicar que Stalin era en parte malo, si bien en conjunto su obra es positiva, como lo escribe Gorbachev en noviembre de 1987.

183) Una excepción fue la ocultación de valores en oro para la lucha clandestina de parte de la federación de colectividades de Levante y que efectivamente sirvió para tal cometido.

184) Líster o. c., p. 434, lbarruri o. c., p. 476.

185) Molina “ El movimiento clandestino en España 1939-1949 ” México, 1976, p. 65 Damiano Cipriano “ La resistencia libertaria ” Barcelona, 1978, p. 57, nota 2.

186) En otras partes, los bombardeos y las ofensivas con inmediatas represalias no dejaban lugar a ilusiones.