Breve balance (febrero 2008) de la política social de Sarkozy

Domingo 9 de marzo de 2008, por frank

Breve balance (febrero 2008) de la política social de Sarkozy

Del embrujo al desencanto

En esperas de las elecciones municipales de marzo de 2008 que marcarán cierto rechazo de la política presidencial, veamos en qué consistió y por qué va de mal en peor.

Todos los asalariados franceses constatan desde inicios de los 2000 que hay una destrucción de empleos para la gente mayor de 50 años y una carencia creciente de creación de empleos para la franja de edad entre los 25 y 35 años.

Como otros países industrializados y con muchas multinacionales de la Comunidad Europea, Francia se está desindustrializando: permanecen las casas matrices y las plantas de fabricación se sitúan en zonas emergentes del Tercer Mundo, sobre todo en Asia. De allí vienen también los beneficios crecientes.

Los sectores de de servicios están en expansión, con condiciones laborales desastrosas (salarios bajísimos, precarización, avasallamiento, terrorismo antisindical) en la restauración rápida y las cadenas de supermercados.

Ningún gobierno de la derecha o de la izquierda emprendió nada para cambiar esta coyuntura, ni tampoco para denunciarla. Los gobiernos de turno implantaron una ofensiva contra un ámbito abstracto tildado como “la inseguridad” que abarca desde los extranjeros indocumentados contratados por grandes empresas y pymes de la construcción, del textil, de la alimentación, de seguridad, etc., hasta las incivilidades diarias de los jóvenes asimiladas a conductas asociales de etnias no integradas aún o directamente no integrables.

Los primeros chárter de sin papeles expulsados vinieron de la mente del ministro del Interior socialista Chevénement en 1997-2000, medida que parece inseparable de la función del ex ministro del Interior Sarkozi, elegido presidente en julio de 2007.

Las novedades de la derecha afectan la cobertura social y las pensiones. Un proyecto ambicioso y generalizado fue rechazado por una oleada de huelgas y sostén popular, e incluso de las grandes centrales sindicales en 1995. Pero en marzo-junio de 2003, pese a un movimiento casi tan fuerte, la merma de los derechos sociales se evidenció en una reforma de las pensiones, firmada y refrendada por todos los sindicatos burocratizados (los mismos que se habían arrimado a regañadientes a la lucha del 95). De 37 años y medio para los funcionarios, 40 para los asalariados del privado, se pasó a 40 para todos y 42 a partir de 2012, o sea las nuevas generaciones.

Un absurdo total, puesto que en el sistema actual, un joven termina su formación a los 22/24 años, y que a duras penas evitará unos o dos años de desempleo, lo que le da la seguridad de jubilarse no antes de los 64/66 años, en lugar de los sesenta antes.
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Así las cosas, Sarkozy empezó de hecho su marcha a la presidencia como ministro de Interior y enemigo personal del presidente de derecha en función. De ahí, un estilo sarkozista de ejecutivo maduro con decisión y mano fuerte, pregonando la protección personal de los indefensos (blanquitos y jubilados) contra las hordas de golfos y maleantes, casi siempre mulatos y afines. El Ministro Sarkozy soltó - por tonto o por demagogia, no se sabe - que la homosexualidad está en los genes, la delincuencia también. Unas afirmaciones absurdas y anticientíficas que caben perfectamente en la mente cretinizada por los seriales televisivos made in USA y la rancia propaganda de la derecha entre la mayoría de los electores de cualquier etiqueta.

Por lo tanto, desde hace dos años hay un plan de detección y fichaje a partir de los tres años de los niños y sus familias entre los docentes y asistentes sociales. Y eso a pesar de todas las opiniones especializadas de ausencia de validez practica de tal plan.

Dado que los sondeos están en el rojo desde inicios de 2008 para Sarkozy por la poca eficiencia de la política económica, las contradicciones de las decisiones entre él y sus ministros, la vida personal ofertada a la luz pública como si fuera la de un rockero, el Presidente acudió de nuevo a la vía fácil de la seguridad y de la represión. El Gobierno acordó en noviembre de 2007 una ley de « retención de seguridad », aplicada a los condenados que salen de la cárcel después de su condena, si son considerados peligrosos. Es un encierro que incluso se contempla de por vida. Sarkozy exige que la ley sea retroactiva con un discurso televisivo de que él no puede liberar a criminales que van a violar y degollar a la gente inocente. Una oposición firme se levantó en la derecha como en la izquierda para señalar que el peligro supuestamente generalizado sólo concierne a un 3% de los delincuentes liberados y de ellos solo el 1% es reincidente. Además, tal razonamiento viene a borrar toda la labor de cura y reinserción del mismo ministerio de Interior durante el tiempo de condena. Por fin, la retroactividad es una visión dictatorial en sí puesto que los culpables son condenados por delitos inexistentes en el momento de las supuestas infracciones. Un ejemplo, si se promulgara ahora en marzo de 2008 en Argentina una ley retroactiva a partir de marzo de 2006 o 2007, de dos años de encarcelamiento por violencia en un estadio de fútbol, o participación en manifestaciones encapuchados y con palos, enseguida vamos a tener a miles de detenidos.

No hablemos de la Francia de los derechos humanos y de la libertad, igualdad y fraternidad, es un cuento chino que siempre anduvo con guillotinazos y degollina de colonizados.

Sin embargo, Sarkozy no es ningún tonto (a lo sumo es más prepotente que sus colegas en el poder). Cuando emprendió su campaña electoral usó las múltiples facetas de la inseguridad - con promesas de más medidas brutales -, añadió la recuperación de los valores patrios, apelando a los ganadores sociales, cualquiera sea su origen, su color de piel y su pasado político. Frente a él, la extrema derecha quedó absorbida, el partido socialista se desgajó y la candidata oficial no supo tener la misma auto satisfacción de su propio programa como Sarkozy.

Los seis primeros meses de Sarkozy fueron de captación de mascarones de proa de la izquierda: Kouchner como ministro de asuntos exteriores, Fadela Amara (ex animadora de un movimiento de mujeres rebeldes de la periferia blanquitas, morenitas y negritas “Ni putas ni sumisas”) con cargo de ministra de la Ciudad, etc. Y hay Rachida Dati de origen marroquí como ministra de Justicia y la ministra de DDHH Rama Yade de origen senegalés, ambas capaces de las peores mentiras para justificar a su Presidente. Lanzó así mismo Sarkozi una serie de reformas efectistas como el control de la eficacia de los ministros por organismos privados.

Negociación salarial versus lucha de clases

Sigue la lenta erosión y el desmantelamiento de los derechos sociales. En diciembre de 2007 desapareció el Código del trabajo de 1973 aplicado a unos 18 millones de asalariados, con el pretexto de mejor lectura y utilización. El resultado paradójico es pasar de 1.891 artículos a 3.652, con unos 500 « desclasificados » o sea sometidos a decretos gubernamentales, sin discusión alguna en el parlamento.

Para las pensiones, como en 2003, el criterio pregonado es la igualación de los derechos (lo más baratos). En concreto significa la pérdida de compensaciones por peligrosidad como en la minería, los ferrocarriles, la policía; por eso hubo huelgas de protestas en el transporte en octubre y noviembre de 2007 y otra habrá a mediados de marzo. Gracias a esta combatividad, el gobierno no pudo elaborar nada hasta ahora. Pero nada se sabe de las negociaciones en curso entre la patronal y los sindicatos burocratizados.

Los más afectados en el día a día son los sin papeles. Sarkozy fijó un mínimo de 25.000 expulsiones al año (cumplido en 2007). La solidaridad es desde abajo. Difícil, porque supone localizar a los detenidos, a veces a centenas de kilómetros de su residencia; buscar, pagar abogados. Los procedimientos son rapidísimos y el detenido se encuentra a los pocos días en una zona franca del aeropuerto de Charles-de-Gaulle para un vuelo que sale a cualquier hora. Hay que avisar a los viajeros, algunos se solidarizan, hay tumultos. Luchas largas, penosas, agotadoras, familias separadas.

Ningún sindicato burocratizado denuncia el sarcasmo legal de la situación de los sinpapeles. Muchos pagan impuestos desde hace años en grandes empresas de la construcción, de la restauración, etc. Son perfectamente visibles y fichados y los empresarios podrían ser multados desde hace mucho tiempo. El Gobierno mantiene un clima de inseguridad cuando las empresas siguen contratando a mansalva, cuando la miseria del Tercer Mundo empuja a miles de desempleados a recorrer miles de kilómetros para ganarse algunos euros, con el riego de perder la vida.

Un escándalo más de corrupción inseparable del poder y del capitalismo surgió a fines de febrero de 2008. Desde octubre de 2007, un responsable de la patronal de empresarios de la Metalurgia está procesado por un fiscal por malversación, reembolsos en efectivos de varios millones de euros a titulo personal (5,64 millones de euros entre 2000 y 2007) que el individuo se niega a explicar. Y es evidente que fue distribuido a varios sindicalistas de metalúrgicos para sofocar huelgas y pagar conflictos de empleados. Una revista informó a fines de febrero que la patronal cesó a su responsable y a cambio de su silencio le dio 1,5 millón de euros de indemnización y el pago de hasta 10 millones de euros por las multas que le van a imponer los tribunales. Y la razón es que no sólo el responsable cuestionado regaló sindicalistas sino que intervino en varias campañas presidenciales a favor de la derecha.

Dado que el presidente Sarkozy tiene a su hermano en la asociación patronal nacional, de que es socia la patronal de la Metalurgia, una encuesta a fondo no conviene ni a la patronal nacional ni a la derecha ni al Presidente. Lo único interesante de la mise en scène es el enésimo repudio por parte de la patronal nacional de la falta de transparencia, las ovejas negras y el encomiar la honradez de la mayoría de los empresarios.

Los presidentes, los políticos, tanto en Argentina y Brasil como en Francia y en España, administran lo superficial. Las multinacionales, las cloacas capitalistas, los sin papeles, la cana y la Justicia, etc., no se depuran porque son la misma base del poder capitalista. Y la gente “sabia” suele responder que todo no se puede hacer en un día; lo molesto es que en varios años no hacen nada, por muy de izquierda que se digan (para no hablar de los que practican el socialismo real).

De la integración de los perdedores de la periferia al parto de los montes

Sarkozy, el provocador de los jóvenes de las periferias en tanto ministro del Interior, en noviembre de 2005, eterno justificador de las fechorías de sus canas, encargó a una cooptada de la periferia, Fadela Amara, a que le armara una reforma. La defendió el mismo Presidente a principios de febrero de 2008. Frente a la tasa de desempleo del 22 % en la periferia (un 40 % entre los jóvenes) prometió formar a 100 000 adolescentes en tres años, a base de contratos en grandes empresas y una formación adaptada, sin presentar presupuesto alguno.

Para mejorar la comunicación (trenes, colectivos, etc.) de las periferias al centro de las ciudades, Fadela Amara había anunciado mil millones de euros, el Presidente presentó la transferencia de 500 millones del presupuesto nacional del transporte para el financiamiento de la periferia, o sea nada en especial ni nuevos aportes.

Pero sólo para desenclavar dos municipios del Norte de la región parisina, Clichy y Montfermeil, una linea de tranvía costará unos 150 / 200 millones, bastante cerca de la mitad de lo adjudicado para 2008.

En cuanto a la falta de funcionarios municipales, hay una vaga propuesta de formación adaptada. Para la seguridad de la gente, el monotema de Sarkozy, el Presidente propone más policías, pero él mismo, de ministro del interior, había anunciado lo mismo en 2005, o el ministro fue ineficaz o fue la cana. Para la educacion, 150.000 jóvenes abandonan anualmente la escuela a los 16 años, cada uno deberá ser acogido en “escuelas de la segunda suerte”, en “internados de excelencia”. En este ámbito tampoco se ven los medios y el presupuesto.

El silencio es revelador, dado que a los empleados del Estado se les anuncia que el erario esta vacío y que deben apretarse el cinturón. Todo un horizonte incierto para la gente de a pie.

Frank Mintz para el FPDS (Frente Popular Darío Santillán), París, 6 de marzo de 2008.