Comentario interpretativo del Pleno de milicias y columnas confederales

Domingo 9 de marzo de 2008, por frank

Comentario interpretativo del Pleno de milicias y columnas confederales (1)

Pese a su interés, el texto no fue abordado ni por Pierre Besnard en artículos críticos en la revista “Universo” (de Toulouse) en 1946-47, ni por José Peirats en Historia de la CNT en 1951-53, y tampoco por Vernon Richards en su análisis de 1953. La historia oficial actual del movimiento libertario español desconoce también este texto. La causa puede provenir del formato de folleto y su fragilidad inherente, como del carácter hiper crítico del contenido.

Otro aspecto excepcional del documento es que es la única discusión libre, directa, brutal, por ser una reunión horizontal dentro de un organismo que acepta la comunicación de abajo y arriba, pero que estaba en plena mutación para pasar a la forma verticalista de la UGT y otros partidos políticos de la izquierda (el que haya una diferencia entre el verticalismo, la dedocracia, de la derecha y la izquierda no me parece una diferencia importante).

Por consiguiente, todos los problemas candentes aparecen con transparencia, tanto la incapacidad del Comité Nacional de CNT para solucionar el problema del armamento (fuera y dentro del gobierno), como la fragilidad de las alianzas del sector republicano y el alejamiento de la revolución social.

En la práctica, la misma celebración de este Pleno demuestra el fracaso de la táctica cenetista catalana de julio de 1936, extendida a la España republicana, con excepción de Aragón. O sea la imposibilidad de alianzas duraderas con cúpulas socialista y comunista.

* * *

El enfoque adoptado no es militar ni táctico, porque supone un largo y sesudo análisis de la totalidad de los frentes y su evolución desde julio de 1936 hasta la fecha del pleno.

He elegido las posturas conscientes y subyacentes de los responsables confederales de milicias y columnas, inmersos en los frentes de batalla, de cara al poder político. Estas posiciones juegan un papel predominantes en las jornadas de mayo de 1937 en Barcelona, puesto que los “Amigos de Durruti” - grupo confederal automarginado y protagonista importante - procedía de la Columna Durruti y varios integrantes participaron en aquel Pleno. Cipriano Mera, que tanto peso tuvo en el Pleno, fue el responsable militar real de la junta de Casado en marzo de 1939.

Otra característica es que durante el mismo pleno los participantes intuyeron su importancia, haciendo hincapié para que se levantara el acta (2) . Luego, aparece una conciencia de todos de que su breve presencia, alejados de los frentes, era excepcional, no tan sólo para despejar incógnitas y recabar pertrechos y apoyos concretos (3):

"Se insiste en que se lea el acta del día anterior, y no poseyéndose en este momento ninguna de las dos copias sacadas, se decide ir a buscarlas. Columna de Hierro hace unas manifestaciones, entendiendo que no es procedente la pobre representación que del Pleno de Regionales se ha mandado para discutir un asunto tan trascendental en una reunión que puede calificarse de HISTÓRICA y de la cual depende la vitalidad de las columnas Anarquistas en el futuro (4). " (p. 33)

Existen, por tanto, múltiples facetas que justifican reflexionar sobre este documento

I Motivos del pleno

La revolución social y la formación de columnas de voluntarios cenetistas con un papel real en la defensa en los frentes, así como la evolución fulgurante de la CNT convertida en socio del gobierno, pueden explicar el deseo de los combatientes cenetistas de confrontar sus situaciones, sus experiencias y sus expectativas, en un momento en que el conflicto bélico estaba en una fase de estancamiento o de reorganización, por la aparente falta o mala distribución del armamento.

Un breve texto de presentación de la necesidad de celebrar un pleno de combatientes confederales daba las siguientes razones:

"Las ideas, las realidades, los hechos revolucionarios, el interés de partido, todo lo que hay de noble y de sucio en los hombres han resurgido apremiante, con potencia jamás conocida, y al fundirse en extraño pero lógico confusionismo han dado como resultado una situación falsa que a todos nos incumbe despejar." (p. 6)

Lejos de ser una introducción moral similar a la hipocresía de los jerarcas religiosos y políticos pasados y actuales era una clara denuncia de los compromisos aliancistas inconcebibles (partidarios del poder ruso soviético con libertarios y militares republicanos - defensores de la propiedad privada) y un largo etcétera (acumulación de armas en la retaguardia sin provecho en el frente, ....).

«en la retaguardia, se han tomado por toda/clase de comités de organizaciones y de partidos una enormidad de acuerdos, acuerdos que posiblemente se tomaron con voluntad de darles alguna efectividad revolucionaria, pero que adolecen de un gran defecto: nunca se le ocurrió a nadie pedirle OPINION A LOS COMBATIENTES. " (pp. 6-7)

Es la separación entre la base y las cúpulas, el rechazo de los que arriesgan su vida a ser utilizado como carne de cañón por ideales que no comparten y por advenizos que aborrecen.

"Esto es imperdonable. Tanto más cuanto nosotros, los que de hecho defendemos las tierras de Iberia, lo hacemos con el propósito más o menos definido en cada COLUMNA de crear una nueva vida. " (p. 7)

Voluntarios lo eran por una sociedad justa e igualitaria, por otro futuro.

"Claro que pertenecemos a unas organizaciones que tienen destacados en todos los comités imaginables un sinnúmero de delegados. Pero hay una realidad abrumadora e indiscutible: EN LA RETAGUARDIA PARECE HABERSE OLVIDADO EL SENTIDO REVOLUCIONARIO EN ESTOS MOMENTOS. " (p. 7)

Durante la revolución soviética (de los soviets libres en contra de los bolcheviques) surgió la denuncia de la comitecracia. Se repetía la comprobación con el agravante de una doble actitud la despreocupación - quizás por creerse que los facciosos iban ser vencidos rápidamente -, y el emboscamiento de los cobardes y vividores.

"Por todo esto nosotros, que entendemos que para los combatientes de nuestras columnas el concepto revolucionario va unido al de guerra, creemos de acuerdo con otras columnas de Levante y Andalucía, es conveniente la celebración rápida de un Pleno Nacional de Columnas Anarquistas y Confederales, para atajar conductas o tomar acuerdos.

Oportunamente destacamos delegaciones que visitaron todos los frentes y cuyas impresiones nos han reafirmado en nuestra opinión." (p. 7)

Se había creado por lo tanto una conscientización de los luchadores confederales para organizarse horizontalmente con el fin de actuar como tal (5) .

La convocatoria al pleno (6) no podía entonces ser más escueta y directa:

"1) Actitud de las columnas ante el decreto de movilización; 2) Relación con nosotros" (p. 7)

Ambos puntos planteaban problemas fundamentales: la posibilidad de los propios voluntarios de oponerse a un decreto firmado por el gobierno y su propia organización y, por tanto; la falta de comunicación y diálogo con CNT, su verticalidad en oposición tajante a su trayectoria. La convocatoria instituía la existencia de un nuevo cuerpo o grupo social, los combatientes voluntarios adheridos a la CNT, y con capacidad para reunirse y expresar sus reivindicaciones. Era una organización horizontal.

II Los factores subyacentes y permanentes de febrero de 1937

Más allá de la escasez de armas y pertrechos militares, es el problema de las alianzas ficticias el que se planteaba. ¿Por qué ficticias?

En el plano nacional hasta el 18 de julio de 1936 desconfiaban los cenetistas de socialistas, poumistas y comunistas y vice versa, los comunistas estaban contra todos. En el ámbito catalán, los cenetistas se enfrentaban a catalanistas y poumistas. La victoria de los trabajadores, con la alianza de sus enemigos de clase : de parte de la Guardia de Asalto y de la Guardia Civil, a pesar del vacío de poder que representó el gobierno, vino a complicar más el escenario estratégico para la CNT.

El modelo catalán (7) de alianza en el plano de las cúpulas y de limitación del comunismo libertario en el plano horizontal se fue imponiendo en las otras regiones. Era una apuesta de la dirección cenetista (8) puesto que se acordaba sin consulta de la base, por la urgencia y la conducta de la guerra, y tenía el conjunto la solidez de un castillo de naipes porque no buscaba el refrendo de la militancia de base, a través de amplias discusiones y asambleas extraordinarias.

En Aragón, con la fuerte impronta de Durruti, la creación del Consejo vino a desmentir la táctica catalana, pero no impactó fuera de la provincia.

La entrada de la CNT en el gobierno catalán y luego en el de la República era el lógico seguimiento de una postura que muchos veían como definitiva(9) .

Es importante observar que los delegados en el Pleno no se pierden el tiempo en disquisiciones sobre qué habría debido hacerse ni por qué se hizo así. Son conscientes del poco tiempo que tienen para discutir antes de volver a los frentes. De ahí el sentimiento de que sus palabras son "históricas". Por eso la tendencia es plantear lo tangible, lo inmediato: el armamento y el control del mando, porque saben que es una cuestión de vida y muerte para el futuro.

"[Delegado de la Columna Ascaso] Cuando terminemos, entonces ya tendremos ocasión de imponer nuestros ideales en la retaguardia." [...] Si gana cualquiera de los otros, entonces han de venir a pegarnos a nosotros. Tenemos que hacernos fuertes en los frentes y no abandonarlos nunca." (pp. 16-17).

"[Collado, de la Columna Durruti] Hoy contra el fascismo, mañana frente a ¿quién sabe?» (p. 28).

Otro aspecto es la afirmación del anarquismo ya en la convocatoria y en la denominación del Pleno, un ideal social como el de Bakunin y Kropotkin, sin relación con el pacifismo:

"[Comité Nacional] creemos conveniente aceptar la organización de Brigadas. Ese es nuestro punto de vista aunque el militarizarnos trastoca nuestro punto de mira anarquista, como lo trastoca el tomar parte en la guerra, porque no es principio anárquico el coger un arma para matar a un semejante.
Columna de Hierro interrumpe contra lo último, aludiendo a que siempre fue muy anarquista manejar las pistolas a tiempo."
(p. 58).

III "Relación con nosotros"

Por supuesto, "con nosotros" se entiende el conjunto CNT y cenetistas voluntarios en los frentes. De pasada, la organización interna de la cúpula de CNT parecía inestable, improvisada y sin seguimiento: "El Comité Nacional responde que entró en funciones el 20 de noviembre pasado y que no tiene conocimiento de los dos comunicados a que hace referencia el compañero que le ha precedido y cuyos comunicados seguramente irían a parar al Comité anterior, poniéndose de relieve que ellos se hicieron cargo de un Comité que venía completamente desorganizado, sin archivos y sin nada en absoluto." (p. 48).

Una interesante reacción típicamente administrativa y - al parecer - ajena a lo que era la CNT de antes del 18 de julio fue descalificar el mismo pleno:

"La representación del Pleno de Regionales manifiesta que el Pleno ha considerado que de antemano era él quien tenía potestad para tomar resoluciones e intervenir en el asunto que se presenta a debate, a pesar de ser una reunión ilegal." (p. 33).

" [Comité Nacional] No debió nunca haberse celebrado esta reunión, completamente "anormal" e "irregular" y quiere dejar sentado este calificativo, que aplica a la reunión. " (p. 38).

La más violenta respuesta fue ésta :

"El compañero Mera, de la delegación Milicias Confederales, dice que cuando fueron convocadas las delegaciones del Centro, se daban por enteradas de que era un pleno convocado por la Columna de Hierro.[...] pero ahora habla personalmente el compañero Mera y pregunta al Comité si de una forma confederal se pensó consultar a los compañeros del frente como se debía, no sólo ante este grave problema de la militarización, sino cuando entraron en el Gobierno ministros suyos y ante otros problemas.

Ante esto que para nada se nos ha tenido en cuenta, el CN no tiene derecho a decir que esta reunión es anormal o irregular, ni nada por el estilo. Si no se ha hecho lo que no se ha hecho hasta aquí, es preciso que se haga. El Comité se comportó de una forma anticonfederal, al no consultar los problemas ante los sindicatos y sí imponiendo sus acuerdos a los compañeros del frente de una forma dictatorial, sin consulta ninguna, acuerdos que resuelven internamente entre ellos, en un plan digámoslo familiar. Si el hijo pequeño, por ser menor de edad, no tiene derecho a reunirse con su hermano sin permiso del padre, antes debía el padre de haberse preocupado de cómo estaban sus hijos en las trincheras.

El Comité Nacional y los Comités Regionales están pensando en una forma que estrangula la revolución y esto no debe ocultarse a los combatientes

Aceptamos lo que podemos decir " AUDACIA" y admitir la militarización, pero protestamos de que la Organización nos haga tragar una cosa porque un ministro lo quiera, y claramente lo diré : a mí no me interesa la Organización en este plan. Esto lo digo cómo Mera." (pp. 40-41).

Después de esta mutua descalificación entre Comité Nacional y combatientes cenetistas voluntarios, el Comité Nacional habló con total sinceridad.

"El compañero Raquel Castro pregunta si el Comité podría garantizar si aceptando la militarización nos entregarían las armas y no pase lo que en algunos sectores, que después de aceptarla no las han logrado.

El Comité Nacional contesta : Nosotros nos debemos a nuestra organización y no podemos garantizar nada, pero os aseguramos que pondríamos todo nuestro interés en lograr a que así fuera." (p. 58)

Nadie observó que esta misma confesión constituía una condena absoluta de la participación gubernamental. Sin duda alguna, lo importante para todos en aquel momento era conseguir armas y encauzar la Organización hacia la revolución. Pero al obrar de esta manera se caía en el mantenimiento de una comitecracia incontrolable. Por eso, al ser imposible cambiar nada, surgió el Mayo de 1937 con la incapacidad de CNT de pararlo durante cinco días y, luego, se creó una prensa confederal clandestina.

“[Pellicer, Columna de Hierro] Nosotros no hablamos en contra de la Organización, a la que queremos como el que más. Hablamos en contra de los comités que están desprestigiándola. “ (p. 12)
“[Comité Nacional] la Organización está por encima de todo y a este hecho hay que doblegarse sin que nadie deba poner obstáculos a ello. “ (p. 42)

Entre los combatientes cenetistas no había una posición firme sobre la guerra y la revolución, unos la hacían simultáneamente y otros anteponían la guerra :

“[Pellicer, Columna de Hierro] Nuestro propósito fue siempre lavar de porquería la retaguardia. “ (p. 11)
“[Delegado de la Columna Ascaso] No tenemos desconfianza absoluta con los compañeros de la retaguardia. (p. 16)

IV "Actitud de las columnas ante el decreto de movilización"

Los delegados, tan críticos del Comité Nacional, no tenían empacho en proponer "obligar a ir a los frentes a nuestros moros" (Delegado de la Columna Iberia, p. 20). Obviamente era una manera de designar la carne de cañón, como del lado faccioso y fascista. Los tábores marroquíes eran las fuerzas de choque, aparentemente insensibles por venir de otra cultura, incapaces de entender el castellano en su mayoría, fáciles de sustituir por venir de un territorio colonizado. Era la incorporación del enfoque militar, verticalista por antonomasia, con el fenómeno real y trágico de los reclutas que los oficiales pueden usar y abusar. Era el "todo lo que hay de noble y de sucio en los hombres han resurgido" (p. 6) de la convocatoria.

El problema era que "hemos sido culpables de tener los mejores elementos en el frente" (Delegado de la Columna de Hierro, p. 9). Se imponía el relevo de la conscripción obligatoria y, por lo tanto, desaparecía así el voluntariado. Benito, de Centro habló "de lo ocurrido en la revolución rusa con el Ejército de Makhno." (p. 25), pero, aparentemente, no destacó que el voluntariado fue la única forma que conoció el ejército makhnovista. La única crítica al calificativo de “moro” vino de una persona (10) .

El juicio sobre la situación era brutal.

"A pesar de las promesas del Gobierno estamos seguros de que no se nos darán medios para ganar la guerra. Se nos va a sabotear. Hoy va comprobando la división Ascaso este hecho, y las cosas siguen igual; mucha intervención de mandos militares rusos, que intervienen en la dirección de las prácticas de la guerra, pero ante esto yo tengo que repetir una frase que dije no hace muchos días: "Muchos rusos, pero pocas cosas de Rusia." (p. 15).

Sin embargo, estaba la diálectica marxista leninista, con ribetes financieros :

"[Delegado de la Columna Temple y Rebeldia] El caso es que de los sueldos de los milicianos se nos hace un descuento de tres pesetas diarias, según dicen para educación, pero realmente destinadas para propaganda comunista. Este caso se da un el sueldo de los tenientes, en que se les descuenta también el treinta por ciento de sus haberes, el 40 por ciento a los capitanes, etc." (pp. 18-19).

Fue denunciado el despilfarro de las armas :

"[Pellicer, Columna de Hierro] Por unos compañeros que fueron a Cartagena (y a su debido tiempo) fuimos enterados de la cantidad enorme de armas que se estaban descargando en aquel puerto, mientras que en Andalucía, unos meses después, aun hay columnas que están combatiendo con escopetas." (p. 9)

Para conseguir, hubo una propuesta de la columna de Hierro es :

"Hay que ver si nosotros podemos oponernos a los manejos de los marxistas que se valen de su actual situación de supremacía. Planteemos al Gobierno el problema, diciéndole que las fuerzas confederales que tenemos en acción bajarán a la retaguardia, y ante esta amenaza, basándose en nuestra indiscutible fuerza se nos dará lo que de hecho nos pertenece. Esa es nuestra posición." (p. 31).

El que nadie siguiera lo expuesto es sintomático del sentimiento general de inferioridad de CNT en el contexto global (11) .

Un problema superaba la militarización : los oficiales y la disciplina :

"[Pellicer, Columna de Hierro]Desde luego no olvidamos que existen casos de compañeros militares cuya educación más o menos liberal los atrajo a nuestros medios en los primeros días de lucha y no lo negamos por cuanto en nuestra columna los hubo; pero ¿sabéis lo que hace con ellos el Alto Mando? Cuando ve que simpatizan demasiado con determinados compañeros los releva y los encarga de misiones burocráticas, como nos ha pasado a nosotros." (p. 10)

"Toma la palabra el delegado de la Columna CNT 13.

Nuestra Columna ha bajado a reorganizarse y a militarizarse, porque hemos adquirido la experiencia de que no se puede llegar a jugar a la guerra en el frente. Hemos observado (doloroso es confesarlo) que al entrar en fuego han quedado cien y pico enfermos, acobardados, con mil pretextos para volverse atrás, contra lo que no ha valido ninguna consideración ideológica.

Ante este proceder, yo mismo les expedí el salvoconducto de regreso y puse con caracteres grandes ENFERMOS DE PÁNICO, y ellos no han tenido vergüenza de exhibirlo en su trayectoria de regreso. Pues bien, hemos de buscar la forma de que nadie vuelva atrás y con ningún pretexto; ya no hay voluntariados; o vamos a la guerra o nos dejamos ganar por la guerra." (pp. 17-18)

"Dice el compañero Mera : todo lo que se dijo ayer se está repitiendo hoy.
Yo digo que si los que están en Aragón estuvieran en Madrid, cambiarían de opinión. Nosotros vemos que hace falta la disciplina para sacar un buen resultado de la guerra. Para que el individuo que va a ella se le obligue a sostenerse en su puesto y que por instinto de conservación no lo abandone en un momento determinado. Ninguno de los que hay aquí puede demostrar que repartió sus individuos con disciplina. Para hacer la guerra se impone hacerla con la disciplina militar. Al mando no se le discute, pero cuando no lo hace bien, tampoco debe discutirse : debe pegársele dos tiros. La guerra es una contraposición del hombre sentimentalista
." (p. 55)

Otro enfoque en oposición a la visión marxista fue el comisariado político (12) :

"El compañero Mera le objeta que el delegado político, no puede tener ninguna intervención por encima del militar. Únicamente inspeccionar las operaciones después de hechas. Y en realidad es un cero a la izquierda." (p. 52)

"[Columna Ascaso] Nosotros vemos que la función del comisario es completamente nula." (p. 55)

La militarización se veía con sensatez y se adoptaron reglas :

"El compañero Mera dice : En el primer punto de la militarización, de acuerdo ; pero debemos militarizarnos bajo un punto netamente confederal. Militarizarnos por nuestra Organización en milicias homogéneas confederadas. Un batallón - entre los marxistas - de los nuestros, es la muerte de la CNT con un mando marxista. Como también dos batallones nuestros y dos marxistas, con el mismo mando, serán la muerte de la CNT, como lo vemos en la práctica." (p. 50).

"Milicias Confederales del Centro presenta una proposición, que es leída por el compañero Presidente y que se toma en consideración. Dice así :

1° La aceptación de la militarización por ser una necesidad impuesta por la guerra.
2 ° Esta militarización se hará sobre la base de que los mandos, tanto de compañías como de batallones, brigadas y divisiones, estén en poder de los camaradas responsables por la Organización.
3° Las brigadas o divisiones tendrán que ser homogéneas y únicamente cuando así no pueda realizarse se constituirán sobre la base de dos batallones nuestros y dos ajenos pero siempre que los cargos recaigan sobre camaradas."
(p. 60)

El Comité Nacional y sus seudos aliados ostentaban una ceguera total como se infiere de esta exposicion del CN de la CNT y de lo que relata del primer ministro socialista y responsable de UGT.

"Yo he de decir que el Poblador visitó al Ministro de la Guerra para que se le facilitasen armas.
Nosotros hemos hecho cuanto nos ha sido posible para lograrlo, y Largo Caballero ha dicho bien claramente que COMO VA A DARNOS UNAS AMETRALLADORAS QUE UNA VEZ EN NUESTRAS MANOS NO SE LAS DEVOLVERÍAMOS."
La organización confederal no tiene más armas que las que en un principio sacó de los cuarteles, y el mismo García Oliver presentó la dimisión en la Junta de Guerra por no estar conforme con el saboteamiento de Largo Caballero a nuestras fuerzas, y muy especialmente a Cataluña.
Pero el Gobierno no quiere darse cuenta de ello, o es inepto para dárselas.
El militarizarse es el acuerdo de un Pleno Nacional de Regionales.
Es porque hemos visto que las columnas, con los comunistas en sus puestos de mando, iban con formidables elementos de guerra, mientras nosotros cada vez quedábamos más destrozados.
Yo, personalmente, pregunté a Largo Caballero, por qué era eso, y me contestó: Porque las fuerzas confederales no querían organizarse en brigadas y el Gobierno había perdido la confianza en los milicianos.
"Las armas del Estado, son para las fuerzas del Estado - me dijo -, y si no quieren entrar en él, que les den las armas sus organizaciones."
No quedaba más recurso que asaltar el lugar donde se guardaban las armas. Pero fijarse en la responsabilidad de ello : fijarse en la trascendencia que podía tener y que ello podía dar pie a que en nuestros disturbios hallara el fascismo el momento adecuado para encontrarnos débiles y conseguir su triunfo.
Aceptamos la militarización, pero dejando bien sentado que no admitiremos en el mando a comunistas y socialistas, y que el mismo sería ocupado por nuestros militantes.
Lo que hace falta son MOROS ; hay que hacerlos ir y no discutamos si debemos o no admitir ésta o aquella forma. [...] Otro delegado del Nacional tomó la palabra para contestar las censuras, muy especialmente de la Columna de Hierro.
También hace mención a que Largo Caballero le dijo : PONEROS EN MI PUESTO Y VER SI DARÍAN ARMAS PARA QUE LUEGO FUERAN CONTRA VOSOTROS.
¬ Medio para conseguirlas no los tenemos: si algunos los conocéis, decírnoslo que nosotros quedaremos encantados con la solución que nos déis
. (pp. 21-22)."

Una larga cita para demostrar la doble paradoja de ingenuidad de perdedores - hasta justificar a Largo Caballero en su negativa ¡! - frente a la presencia de la URSS y sus lacayos del PC.

De un lado la entrada en el gobierno de CNT, no cambió nada a pesar de las falsas promesas de Largo Caballero y pretender permanecer en el mismo en esas condiciones era un absurdo de parte del CN de CNT.

Del otro, ostentar un poderío sobre armas que finalmente pertenecían a la URSS era una locura, como lo sintió el mismo Largo Caballero (13) .

Problemas pendientes

Este pleno es el único documento que registra una confrontación entre la base crítica y la cúpula de CNT. Y preciso es subrayar que en dicho caso la base estaba formada de militantes como Cipriano Mera, Pellicer y los delegados de columnas confederales, un comicio totalmente excepcional. Y la dureza y la sinceridad del diálogo fueron igualmente extraordinarios.

Más allá de la incapacidad de dar una salida al abastecimiento en armas de las milicias y tampoco de asegurar ninguna mejora con la aceptación de la militarización, llama la atención la ausencia de soluciones de recambio, de análisis a largo plazo (el anuncio de la inmediatez del inicio de la segunda guerra mundial se nota en Solidaridad Obrera en 1938), tanto de parte del Comité Nacional como de los futuros actores del golpe de la junta Casado. Sí están claros todos los aspectos negativos y peligrosos en los ámbitos políticos y militares.

Se comprueba el aparente desconocimiento del enfoque de los compañeros anarquistas rusos expuesto en castellano en el folleto Nabat, Buenos Aires, 1922, y también de la táctica de Makhno ampliamente conocida y editada en España.

Se habían acumulado los errores y el impás era abismal.

Frank Mintz, junio de 2006.

1) Columnas Confederales y Anarquistas celebrado en Valencia el día 5 de febrero de 1937 asistiendo con las correspondientes credenciales las delegaciones de las columnas Tierra y Libertad, Durruti, Andalucía y Extremadura, Sector Valdepeñas-Jaén y Sector Manzanares, Francisco Ascaso, Iberia y Hierro y sin credenciales las Milicias Confederales del Centro, Columna Ortiz, Temple y Rebeldía y CNT 13, consultable en el portal www.fondation-besnard.org

2) "Surge una cuestión previa, y es de que las actas sean debidamente tomadas y llevadas a las Columnas para que ellas se enteren lo más ampliamente posible de este Pleno. Luego es tomado en consideración y aprobado. "(p. 32).

3) Se observa que los apuntes son controlados y también usados como testimonio para el porvenir :
"Se acuerda leer el acta de la primera y segunda sesión, que son aprobadas por unanimidad, previo una pequeñas aclaraciones." (p. 45)
"Tierra y libertad pide conste en acta su declaración terminante de que la Columna de Hierro se ha comportado admirablemente y sin coacciones a nadie, lo que se aprueba." (p. 61).

4) "El compañero Jover, de la División Ascaso dice: Seguramente, como algún compañero ha dicho, esta reunión va a ser histórica." (p. 35)
[Delegado de la Columna de Hierro] "Ahora es cuando yo celebro más que nunca que se tomen notas extensas de esta reunión, que más que histórica deseo que sea práctica, porque lo histórico tiene un valor relativo y lo práctico, posible." (p. 38).

5) Nueva afirmación por un delegado de la columna de Hierro: "Debemos acusar a los organismos responsables y a nosotros mismos, ya que hemos sido culpables de tener los mejores elementos en el frente, mientras quedaron, en cambio, en los Comités de las organizaciones, los arribistas que sentados en el comodín de un cargo hacían una labor contraria a la buena marcha de las mismas. Todo esto lo hemos dicho y repetido a la Organización, que no hizo nada, hasta el extremo de que casi nos convencimos de que estábamos aislados, pero al contestarlos compañeros de otras columnas que se hallaban en igual situación abrigábamos la esperanza de que todavía en la CNT y FAI pudiera resurgir el sentir que siempre fue norma en nuestros actos e imponiéndose a todos normas de libertad. " (p. 9)

6) Se observa la ausencia de las milicias de Asturias, cuyo frente estaba aislado por los facciosos y si la columna Maroto participó en la preparación del Pleno, ningún delegado estuvo ni tampoco se aludió a esa situación.

7) Escofet, jefe de los policías catalanes, cuenta en sus memorias cómo el presidente Companys le contactó a las pocas horas de vencer las fuerzas populares a los militares facciosos para calibrar si era posible la eliminación de la CNT. A lo cual respondió Escofet que dado el armamento de los cenetistas y la reciente fraternización en las barricadas entre moços de escuadra y confederales, no le parecía factible atacar a la CNT.

8) Correspondía al enfoque de Horacio Prieto expuesto en 1932, ver Mintz Autogestión y anarcosindicalismo en la España revolucionaria, Madrid, 2006.

9) "Son los obreros, los trabajadores, con una nueva concepción de la vida y una nueva concepción del derecho, que se rebelan contra el viejo estilo de la política del capitalismo y que dicen: presente. Soy yo quien trabaja, soy yo quien edifica, y he de ser yo quien administre y quien dirija aquello que he creado. (Muchos aplausos) Y esto es lo más fundamental, lo más histórico, lo más definitivo, lo más importante del paso de la CNT por el Gobierno, de la incorporación de la CNT a las tareas del Gobierno. Ahora bien; una vez esta concepción creada, una vez este hecho demostrado, una vez esta verdad convertida en axioma irrebatible, comprobado y verificado por los hechos, ¿creéis vosotros que es posible, que es factible, que puede gobernarse hoy en partidos políticos sin contar con la responsabilidad de Gobierno, con la colaboración en el Gobierno - hoy, mañana ya hablaremos - de las organizaciones obreras? Es ya imposible. Nada puede hacerse contra nosotros y sin nosotros. «Mi experiencia en el ministerio de sanidad y asistencia social conferencia pronunciada el 6 de junio de 1937, en el teatro Apolo, Valencia. p. 30.

10) "Delegado de Milicias Centro, dice: [...] Permitidme que os diga que no debemos llamar MOROS a una parte de nuestro Pueblo, que no tenemos derecho a ello. Que nosotros mismos lo censuraríamos de no haber salido de boca de un ministro de la CNT y por esta razón todos la usamos. Pero yo repito que llamar moros a unos hermanos nuestros está reñido con nuestros principios." (p. 23-24)

11) "[Jover de la Columna Ascaso] Se nos ha negado esto que queríamos que queríamos y callamos, puesto que ha llegado la hora de que los hechos sustituyan a las palabras, y si se obstinan en este proceder, por mi parte haré los posibles porque mis fuerzas rompan con las organizaciones confederales y especifica, y haremos entonces la guerra, confiados a nuestros propios esfuerzos. Eso sí, continuaremos haciendo la guerra, porque la guerra no debe abandonarse, y respecto a esto, ruego a la Columna de Hierro que no abandone el frente ni consienta el relevo de fuerzas. "(pp. 35-36)
«[Benito, Centro] No tolerar el rompimiento, como ha dicho un compañero con irresponsabilidad que asusta, puesto que en ello haría pábulo a que nos derrotara nuestro enemigo actual, el fascismo, y el posible de mañana, el marxismo." (p. 48)
Se nota que nadie aludió al posible atraco del Banco de España, ver el Durruti de Abel Paz y Por qué perdimos la guerra de Abad de Santillán.

12) Se observa que la institución corresponde al peso superior de la pureza política a la técnica militar heredada de la monarquía (1789) o del zarismo (1917-1922), y, luego, en la URSS, es la elección de Lenin al crear la Cheka en diciembre de 1917.

13) "Encargué que pidieran al jefe efectivo de aviación [los aparatos, los pilotos y los jefes eran soviéticos] una nota escrita del número de aparatos que se podrían emplear y contestó que podíamos contar con diez aviones. Para cooperar a una ofensiva del ejército de cuarenta mil hombres y diez aparatos; lo interpreté como una manifestación de represalia por no haber facilitado mandos a los comunistas. «Largo caballero Correspondencia secreta, Madrid, 1961, p. 275, [escrito en 1946], citado en Mintz, o. c.