Homenaje a la revolución soviética: ¿qué nos queda?

Domingo 9 de marzo de 2008, por frank

Homenaje a la revolución soviética: ¿qué nos queda?

Precisiones necesarias

Partos de tres postulados o principios

-“¡Viva Stalin!” gritaban algunos antifranquistas en las madrugadas de fusilamientos en las cárceles españolas en los 1940 y 1950. Así mostraban su fidelidad a la politica del partido comunista español y a la URSS; otros exclamaban “¡Viva la FAI!” para mostrar su fe en la revolución del pueblo - como en Ucrania y en los soviets libres - en contra los capitalistas franquistas, burgueses republicanos y comunistas armados por la URSS. Contradicción que existe desde la creación de la I Internacional entre reformistas y socialistas autoritarios (a menudo reunidos) y socialistas autoritarios.

-El marxismo leninismo es una técnica de poder a partir de los soviets.

-El marxismo es diferente del marxismo leninismo y es notable en Lenin la ausencia de análisis elaborado, convincente de las críticas que le hicieron Rosa Luxemburg, Kart Kautzky y Antón Pannekoek.

Así mismo es interesante la misma incapacidad de Lenin de contrarrestar tres tipos de previsiones críticas del marxismo en el poder.

[En el Estado marxista, hay] el gobierno de la inmensa mayoría de las masas del pueblo por la minoría privilegiada. Pero esa minoría, nos dicen los marxistas estará compuesta, de trabajadores. Sí, de antiguos trabajadores, quizás, pero que en cuanto se conviertan en gobernantes o representantes del pueblo cesarán de ser trabajadores y considerarán el mundo trabajador desde su altura estatista; no representarán ya desde entonces al pueblo, sino a sí mismos y a sus pretensiones de querer gobernar al pueblo. El que quiera dudarlo no sabe nada de la naturaleza humana. “(Estatismo y anarquía, ed. Buenos Aires, 2006, p. 210)

Y Marx la comentó de esta manera: “Si el señor Bakunin conociese, por lo menos, la posición que ocupa el gerente de una cooperativa obrera, se irían al diablo todas sus fantasías sobre la dominación. Hubiera debido preguntarse: ¿Qué forma pueden asumir las funciones administrativas, sobre la base de un Estado obrero? (si le place llamarlo así). (“Notas sobre el libro Etatismo y anarquía”, en Acerca del anarcosindicalismo y el anarquismo, Moscú, s. d., [1973]).

Marx, naturalmente, no hizo comentario alguno a otra anticipación sobre la teoría: “del señor Marx y de sus amigos que comenzarán a libertar [al pueblo] a su modo. Centralizarán las riendas del Poder con firmeza, porque el pueblo ignorante exige una tutela enérgica; fundarán un único banco del Estado que concentrará en sus manos toda la producción comercial, industrial, agrícola y hasta científica; la masa del pueblo se dividirá en dos ejércitos: industrial y agrícola, bajo el mando directo de los ingenieros del Estado, que formarán la nueva casta privilegiada político científica. ” (Etatismo y anarquía, ídem, p.213, corregido con el texto ruso, París, 1976, p. 150.)

- “La represión no se limitará a fusilar a “los saqueadores”. Habrá que buscar a “los promotores del desorden”, restablecer los tribunales, la guillotina, y los revolucionarios más fervientes subirán al cadalso. [...]. La revolución tendría que volver a empezar.” Kropotkin La Conquista del Pan, Buenos Aires, 2005, p. 70.
- Robert Michels expuso en 1914 en Los partidos políticos una visión totalmente actual de la aportación posible de la anarquía, denunciando de antemano la estafa moral y social del socialismo autoritario:
La administración de una fortuna enorme, sobre todo cuando se trata de una fortuna perteneciente a la colectividad, confiere a quien la administra una dosis de poder por lo menos igual a la que detenta el poseedor de una fortuna, de una propiedad privada. Por eso los críticos anticipados del régimen social marxista se preguntan si no es posible que el instinto que incita los propietarios, hoy por hoy, a dejar en herencia a sus hijos las fortunas amasadas, incite igualmente a los administradores de la fortuna y de los bienes públicos en el Estado socialista, a aprovechar de su inmenso poder para asegurar a sus hijos la sucesión en los cargos que ocupan. Michels Robert o. c. [Edición francesa] p.284.

La aparición espontánea de los soviets / el espontaneísmo leninista y su potenciación

Si bien surgen en febrero de 1917, la práctica de los soviets es de fines de 1905. Es una reunión improvisada para resolver un problema urgente, una práctica propia del campesinado acostumbrado al colectivismo secular, a las insurrecciones sociales (Pugachev a fines del siglo XVIII). Un tipo de organización horizontal que dejó estupefactos a todos los socialistas, inclusive los anarquistas, en 1905, con reivindicaciones étnicas, feministas desde el mismo movimiento de los trabajadores. En 1917 los soviets se propagaban como hongos tanto en el frente como en todo el país, exigiendo el fin de la guerra, la reforma agraria. El gobierno provisional era como una entidad burguesa aparte, dirigida por el marxista Kerensky, con el visto bueno de todos los grupos marxistas, puesto que de acuerdo al materialismo histórico desarrollado por Engels sí debe pasar por la etapa de la formación de la burguesía y de la industrialización del país. Ello iba a crear un proletariado industrial numeroso, con la formación de un gran partido político, para permitir el paso al Estado obrero como el ejemplo de Alemania, referencia y faro de los marxistas rusos.

La capacidad de Lenin fue captar lo esencial del momento, en contra de la opinión de la mayoría del Comité Central del Partido Comunista bolchevique. Vale la pena fijarse en algunas partes de un escrito de Lenin publicado a título individual, las tesis de abril, que convencieron la cúpula del Partido. A partir de allí salen los eslóganes “¡todo el poder a los soviets!” “Estado soviético”, etc.

“[...] el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado. [...] Mientras estemos en minoría, desarrollaremos una labor de crítica y esclarecimiento de los errores, propugnando al mismo tiempo, la necesidad de que todo el poder del Estado pase a los Soviets de diputados obreros, a fin de que, sobre la base de la experiencia, las masas corrijan sus errores. [...]Supresión de la policía, del ejército y de la burocracia. La remuneración de los funcionarios, todos ellos elegibles y amovibles en cualquier momento, no deberá exceder del salario medio de un obrero calificado. (Primera edición, Pravda, n° 26, 7 de abril de 1917, Biblioteca de Textos Marxistas.)

Las dos partes subrayadas son importantes porque la primera anuncia la construcción de un Estado que los soviets no pedían (“sus errores”) y la segunda fue siempre más olvidada por el mismo Lenin.

Lo interesante es la visión anti marxista de Lenin. Marx había aprendido el ruso para comprender mejor la evolución del este de Europa y en una correspondencia con la revolucionaria Vera Sasulich afirmaban lo siguiente, en marzo de 1881: “[en Europa occidental] se trata, pues, de la transformación de una forma de propiedad privada en otra forma de propiedad privada. Entre los campesinos rusos, por el contrario, habría que transformar su propiedad común en propiedad privada. [el estudio de la vitalidad de la comuna rural...] me ha convencido que esta comuna es el punto de apoyo de la regeneración social en Rusia, mas para que pueda funcionar como tal que será preciso eliminar primeramente las influencias deletéreas que la acosan por todas partes y a continuación asegurarle las condiciones normales para un desarrollo espontáneo.” [O sea sin Partido ni Comité Central]

En otro artículo publicado en la prensa rusa, Marx observaba: “Al estudiar cada una de estas evoluciones, y comparándolas después, se encontrará fácilmente la clave de esos fenómenos, pero nunca se podrá conseguirlo mediante la imposición de una teoría histórico filosófica cuya suprema virtud consiste en ser supra histórica.” (Publicado en 1888 en Le Moniteur Juridique, en Nicolas-On Histoire du développement économique de la Russie, Paris, 1902, p. 506., citado por La Critique sociale n°2, juillet 1931, p. 96.)

Marx, por lo tanto, imaginaba la posibilidad de prescindir de la etapa burguesa para llegar a la revolución en Rusia, apoyándose en el colectivismo de los trabajadores del campo. No creía en el materialismo dialéctico (que impuso Engels después de la muerte de Marx).

Lenin no podía ignorar estos textos. Lo mismo que Engels, prefirió elaborar un conjunto teóricos ya en mantillas en las Tesis de abril.

Desde abril a diciembre de 1917 Lenin desarrolló su técnica del poder con tres pilares: la eliminación de la rotación de los cargos dentro de los soviets, con líderes bolcheviques inamovibles, la toma del poder en octubre, la creación de la todopoderosa policía secreta Cheka (otra iniciativa persona de Lenin).

Cheka corresponde a siglas rusas por Comisión extraordinaria contra la contrarrevolución y el sabotaje. Es totalmente comprensible que haya que precaverse a causa del peligro de la reacción. El problema es definir esta reacción y Lenin lo hizo pocos días después del decreto de creación de la cheka. "En un lugar se encarcelará a una docena de ricos, a una docena de pillos, a media docena de obreros que huyen del trabajo (del mismo modo hamponesco que lo hacen en Petrogrado numerosos tipógrafos, sobre todo en las imprentas del partido). En otro se les obligará a limpiar las letrinas; en un tercero se les dará, al salir de la cárcel, carnets amarillos para que el pueblo los vigile como seres nocivos mientras no se enmienden. En otro se fusilará en el acto a un parásito de cada diez." (Lenin ¿Cómo debe organizarse la emulación?, 25/28 de diciembre de 1917, texto de circulación restringida publicado por primera vez en Pravda, 20 de enero de 1929, Moscú, s.f., p. 12.)

La claridad es admirable: los saboteadores y contrarrevolucionarios pueden ser no sólo los ricos, sino los delincuentes y los malos trabajadores. Y para estos últimos, Lenin aduce los tipógrafos que son en todos los países los operarios más ilustrados. Un enfoque casi de empresario que quiere decapitar el proletariado, a sabiendas de que la pena de muerte fue suprimida por los soviets en febrero de 1917.

Consecuencias del marxismo leninismo de 1917 para Lenin

La creación de la Cheka dividía los ciudadanos rusos en dos categorías: normales y sospechosos. De hecho, una tercera se añadió como lo observaba en 1921 en la URSS, el anarquista ruso-norteamericano Alexandre Berkman (al principio deslumbrado por los bolcheviques). Las familias de los miembros del Comité Central se abastecían en almacenes especiales, cuando la escasez alimenticia era la norma para todos. Así nacía una clase superior dentro de los bolcheviques que persistió hasta el colapso del sistema marxista leninista ruso en 1991.
Lenin definió sin vacilaciones (los subrayados son míos) su táctica en Las tareas inmediatas de los soviets, un año después de Las tesis de abril.

La vanguardia más conciente del proletariado de Rusia se ha planteado ya la tarea de elevarla disciplina del trabajo. [...] Debemos plantear la cuestión de la aplicación de buena parte de lo mucho que hay de científico y progresivo en el sistema de Taylor. [...] El ruso es un trabajador malo en comparación con los países adelantados. No podía ser de otro modo bajo el régimen zarista con la persistencia de restos del sistema feudal. Aprender a trabajar, ésta es la tarea que el gobierno soviético debe plantear al pueblo en todas sus dimensiones. [...] La republica soviética debe adoptar, a toda costa, las conquistas más valiosas de la ciencia y de la técnica en este dominio. [...] Y toda nuestra misión, la misión del partido de los comunistas (bolcheviques), intérprete consciente del afán de emancipación de los explotados, es tener consciencia de este viraje, entender su necesidad, estar a la cabeza de las masas cansadas que buscan fatigosamente una salida, guiarlas por el buen camino, por el camino de la disciplina laboral, enseñarles a compaginar las discusiones publicas acerca de la disciplina acerca de las condiciones de trabajo con la subordinación incondicional a la voluntad del dirigente soviético, del dictador, durante el trabajo.”

(Traducido a partir del original ruso y de la versión castellana de la Edición de Moscú, “Obras escogidas”, pp. 435-436, 445 - afirmaciones más decididas pp. 439-440, 446 -, Pravda, n° 83, 28 de abril de 1918)

La lógica empresarial de Lenin acentúa su control. No queda nada de la iniciativa de los soviets, ni del Lenin del año anterior (“La remuneración de los funcionarios, todos ellos elegibles y amovibles en cualquier momento, no deberá exceder del salario medio de un obrero calificado.”) ni del análisis de Rusia de Marx.
La realidad histórica y las intenciones de Lenin demuestran que el marxismo leninismo es una técnica de poder anti proletaria en su esencia. Imaginar una degeneración posterior es una visión idealista o religiosa, momificar, idolatrar una ilusión cuya falsedad no se quiere ver.

Mensaje de la revolución soviética

4) Se propone a todas las organizaciones de campesinos y obreros que se pongan a edificar soviets libres de obreros y campesinos. En estos soviets sólo deben ser elegidos los trabajadores que participan en un trabajo indispensable para la economía del pueblo. Los representantes de las organizaciones políticas no tienen que estar en los soviets de obreros y campesinos, dado que su participación en un soviet obrero podría transformarlos en un soviet de delegados de partidos, provocando así la pérdida del orden soviético.

5) La existencia de chekas; comités revolucionarios de partidos y otras instituciones coercitivas, de poder o de disciplina no se tolerará en el seno de los campesinos y de los obreros libres.

6) El derecho de palabra, de prensa, de reunión, de organización, etc., es un derecho imprescindible de cada trabajador, cualquier limitación de este derecho aparecería como un acto contrarrevolucionario.[...]

8) Los soviets obreros y campesinos, la autodefensa de los obreros y campesinos, así como cada campesino y obrero no permitirán ninguna acción contrarrevolucionaria de la burguesía y de los oficiales. Asimismo, no tolerarán ninguna manifestación de banditismo. Todos los que sean culpables de contrarrevolución o de banditismo se fusilarán en el acto. [...]

10) El intercambio de los productos del trabajo y del comercio, mientras no las establezcan las organizaciones de obreros y campesinos, quedará libre. Pero, al mismo tiempo, se propone que el intercambio de los productos del trabajo se haga principalmente entre los trabajadores.

11) Quienes obstaculicen expresamente la difusión de la presente declaración se considerarán como contrarrevolucionarios.

El 7 de enero de 1920 El Soviet Revolucionario Militar y la plana mayor del ejército revolucionario insurreccional de Ucrania (makhnovista). (Skirda Alexandre Nestor Makhno (le cosaque libertaire 1888-1934), París, 1999, pp. 208-210.)

Kronstadt: resoluciones de la asamblea general de las tripulaciones de la 1ª y 2 ª escuadra de la Flota del Báltico celebrada el 1 de marzo de 1921.
Oídos los informes de los delegados mandados a Petrogrado por la asamblea general de las tripulaciones para cerciorarse de la situación, la asamblea acuerda que es necesario

1 - Dado que los soviets actuales no expresan la voluntad de los obreros y campesinos, proceder inmediatamente a la reelección de los soviets con una votación secreta. La campaña electoral previa tendrá que desarrollarse con plena libertad de palabra y de propaganda entre los obreros y campesinos.

2 - Otorgar la libertad de palabra y de prensa para todos los obreros y campesinos, para los anarquistas y para todos los partidos socialistas de izquierda.

3 - Garantizar la libertad de reunión para las organizaciones sindicales y campesinas. [...]

5 - Liberar a todos los presos políticos socialistas, así como a todos los obreros, campesinos, soldados rojos y marinos, encarcelados por movimientos reivindicativos. [Los “obreros que huyen del trabajo” de acuerdo a Lenin]

6 - Elegir una comisión de revisión de los expedientes de los detenidos en las cárceles y campos de concentración. [...por lo tanto Lenin los había creado]

9 - Igualar las raciones alimenticias de todos les trabajadores, excepto quienes estén en oficios insalubres o peligrosos. [... desigualdad con el consentimiento de Lenin]

11 - Dar a los campesinos toda la libertad de acción en lo que concierne sus tierras, así como el derecho de poseer animales, siempre que los usen ellos mismos sin emplear mano de obra asalariada. [...]

15 - Autorizar la producción artesanal libre, sin trabajadores asalariados.

Resolución adoptada por unanimidad por la asamblea de las escuadras, menos dos abstenciones.
El presidente de la asamblea de las escuadras: Petrichenko. El secretario: Perepelkin.

Resolución adoptada por una mayoría aplastante de la guarnición de todo Kronstadt. El Presidente: Vasiliev. Vasiliev votó en contra de la resolución con el camarada Kalinin. (Skirda Kronstadt 1921 prolétariat contre bolchévisme, pp. 179-181)

Para Kropotkin “Rusia sólo es una república de nombre [...] En la actualidad en Rusia, no son los soviets los que dirigen, sino los comités del Partido.[...] Si la situación presente continúa, la palabra misma de socialismo se convertirá en una maldición, como pasó en Francia con el término igualdad tras cuarenta años de jacobinismo (Carta a Lenin, marzo de 1920, en Kropotkine Œuvres, París, 1976, p. 339).

Para Lenin “Las concepciones de la “oposición obrera” [grupo de sindicalistas del PC que querían una dirección sindical de la economía] y de los elementos análogos no sólo son falsas teóricamente, sino que en la práctica constituyen la expresión de las vacilaciones pequeño-burguesas y anarquistas, debilitan la linea de firme conducción del Partido Comunista y ayudan a los enemigos de clase de la revolución proletaria.” (Marzo de 1921, en Marx, Engels, Lenin Acerca del anarquismo y anarcosindicalismo, Moscú, s. d., p. 320)

Dicho de otro modo, Lenin (como Trotski, Stalin, etc.) justificaba siempre la política del Partido, posiblemente porque “los compromisos” son necesarios, los “errores” inevitables porque son incidentes, peripecias en el camino que conduce a la victoria del proletariado y del socialismo. Basta con sustituir algunos apellidos, poner “Patria o Nación” en lugar de Partido y “cristianismo o capitalismo” en lugar de socialismo, para constatar la misma lógica, el mismo desprecio al control de los dirigentes por los ciudadanos.

En un caso como en otro, los explotados, los indigentes no pueden esperar, necesitan un mínimo de mejoras inmediatas y concretas. Las palabras, los discursos acompañados de la fuerza policial y la encarcelación son siempre el lenguaje de la explotación social.

Pero en la arena no se construye un edificio, y en política, o sea la administración de la gente, es imposible edificar no sólo una nueva sociedad sino cualquier aspecto social útil y necesario en cualquier ámbito. El poder es un maravilloso útil para dirigir a la gente y las cosas, pero se vuelve en sí inútil e incluso nefasto para la creación de nuevos valores. “(Anatol Gorelik “La politica educativa y los comunistas”, publicado en ruso en 1923 en Buenos Aires, en El anarquismo y la revolución rusa, Buenos Aires 2007, pp. 176-177).

El socialismo real y algunos hechos positivos

Una sociedad separada en tres categorías provoca desigualdades automáticas. En la práctica marxista leninista la represión siguió casi siempre la ley del talión, casi automática para las condenas al exilio a Siberia (la compañera y los hijos eran condenados al exilio). La explicación es casi médica. Un contrarrevolucionario contagia con sus ideas a su familia, los vecinos, etc.

Por eso hasta 1991, todos los ciudadanos tenían que presentar para conseguir un empleo un currículo y la “característica”. Dicho documento era una auto presentación del asalariado con la lista de los miembros de su familia y si habían tenido condenas (cuándo y duración de las penas) o realizado viajes al extranjero (países socialistas, países capitalistas, cuándo y cuánto tiempo). Los “olvidos” eran inútiles porque cada empresa acudía a un fichero central para controlar la característica.

Mi sobrina búlgara a los doce años en 1966 pescó lo esencial al decir: “Cuando sea mayor, me casaré con un comunista que tenga coche.” Un análisis sociológico correcto: ella estaba en la parte baja de la sociedad, el comunista más arriba y los ricachones en la cúpula. E igualmente una conducta de vida que correspondía a mucha gente: para lograr en la vida hay que ser arribista; “arrimarse a los buenos” escribió el autor anónimo de El Lazarillo de Tormes en pleno siglo XVI y en la oscurantista España de la Inquisición.

Otra consecuencia del fichaje jerárquico de la población fue el genocidio indirecto y directo. Es evidente que la “mancilla” de la condena, de la huida al extranjero se repercutía y dañaba a todos los familiares durante generaciones (1922-1991 para la URSS, 1948-1989 para las colonias soviéticas), un indiscutible atentado a los derechos humanos. Dementes fueron las órdenes de Stalin de provocar una hambruna artificial en Ucrania en 1933 para acabar con la rebeldía del campesinado (un saldo de varios millones de muertos, difícil de determinar por las exageraciones de los independentistas ucranianos) y la expulsión de varios millones de kulaks y sus familias (campesinos medianamente ricos) de Rusia a Siberia. La misma locura fue retomada por el Comité Central del partido comunista de Camboya contra los pequeños-burgueses en los 1990 con unos dos millones de asesinados.

Otra consecuencia fue (y es todavía en algunas cabezas cerradas) la religiosidad marxista leninista. No sólo se manifestó en la momificación de los cadáveres de Lenin, Stalin, Jorge Dimitrov, Mao Tse Dung, etc. Millares de militantes comunistas de Europa, América, África fueron a la URSS para admirar y pregonar las realizaciones y la labor de los operarios soviéticos. Otros tantos aprobaron fusilamientos de compañeros de Lenin como “agentes del imperialismo”. Y cuando algunos visitantes en la URSS contaban defectos e insuficiencias comprobados (André Gide en 1936) se les convertía en renegados y traidores estipendiados por el Capital.
Son comportamientos de negación de la realidad a favor de una fe, una secta, sin relación alguna con la emancipación de los seres humanos. Un idealismo total en nombre del marxismo leninismo.

¿Qué aspectos positivos pueden quedar?

Es justa y precisamente el capitalismo en su fase de neo liberalismo, recortes en los presupuestos sanitarios, educativos, de mantenimiento de las infraestructuras sociales, el que destaca algunos valores de la URSS. Una protección generalizada contra los despidos (excepto los disidentes y críticos del marxismo leninismo) que desapareció en gran parte hoy en día en Rusia y los estados post comunistas, una degradación fuerte de las pensiones, una ausencia de contención de la juventud (totalmente artificial en las juventudes comunistas pero de hecho con cierta eficacia) entregada a la precariedad y al desempleo, con una liberalización del consumo de droga.

No son rasgos propios a la URSS. Suceden situaciones similares (con diferencias de gravedad) en la ex España franquista, la Suecia del ex Estado benefactor y países que van adoptando leyes neo liberales.

Por supuesto quedan países con estructuras marxistas leninista que siguen la linea que marcó la Yugoslavia de Tito en los 1950: adopción de la economía de mercado y acuerdos con las multinacionales, tolerancia para la emigración de trabajadores, con tal de que el Comité Central del PC quede en el poder. Es el caso actual de Cuba, Vietnam, China, Laos, con matices locales. En China acaban con algunas huelgas con metralletas, en Laos con el campo de concentración.

Si estos países continúan en la misma vía, ¿por qué colapsó la URSS? Entre los múltiples factores, hubo primero la presión de la Alemania capitalista (fuerte inversora en la URSS) para lograr la reunificación de Alemania. Las otras colonias cayeron enseguida. Gorbachev llevaba una politica progresiva de liberalización (la perestroika, “reconstrucción” un cliché de la propaganda estalinista de los años 1930) con una clara línea titista. Fue desbordado por una doble corriente: de un lado los nostálgicos del poder absoluto del Comité Central y, del otro, los convertidos (no recientes sino desde hace decenios) a la economía capitalista dentro del Comité Central. La evolución actual de Putin demuestra que un regreso a un Estado muy similar a la URSS con la variante titista es perfectamente posible.

En todos los casos, permanece el modelo de la técnica de poder anti proletario del marxismo leninismo desde 1917. Analizarlo así es vacunarse contra las manipulaciones politiqueras. No reconocerlo es útil para que los demás se aparten de quienes van a ser eventuales y futuros verdugos.

Frank Mintz (3 XII 2007; este texto es el producto de una charla con marxistas en Ciencias Sociales en la UBA de Buenos Aires, a invitación de un grupo de estudiantes libertarios. Se mejoró con otra exposición en la Biblioteca Popular Juventud Moderna de Mar del Plata el 1° de diciembre)