Aportación de Majayski a la Rusia bolchevique 1917 1991

Lunes 31 de marzo de 2008, por frank, Pedro Archinov

Aportación de Majayski a la Rusia bolchevique 1917 1991

El rechazo de los intelectuales en busca del poder es la aportación de Majayski. Me parece importante dar un testimonio anarquista (inédito en español) con esta semblanza - Recuerdos sobre Majayski (1) que escribió Archinov, destacado militante de la revolución en Ucrania.

El 19 de abril de este año 1926 murió en Moscú Yan Waclav Majayski (A. Volsky), autor del célebre estudio Ymstvenny rabotnik [el trabajador intelectual, 1905, no traducido al español] y fundador de una teoría original de la lucha de clases conocida bajo el nombre de Majayvshchtina [ideas de Majayvski].

Casi todos los partidos socialistas, siguen soltando críticas criminales contra Majayski, porque consideran sus ideas como una de las facetas del anarquismo. Y hay una parte de verdad porque el principal pensamiento del triple estudio de Majayski consiste en los puntos siguientes.

La sociedad capitalista actual no se compone sólo de capitalistas y de trabajadores de las ciudades y del campo. El proceso del capitalismo llevó la sociedad a generar una clase particular, con funciones de organización en la producción y, por eso, con conocimientos especiales: la clase de los trabajadores intelectuales. La especificidad del trabajo de esta clase, el monopolio de la posesión del saber hacen que ella tome conciencia de sus propios intereses clasistas. Y en el momento en que los intereses directos de los esclavos del trabajo están brotando, de acuerdo a Majayski, con las demandas de igualación de su situación material con la de las clases privilegiadas, el aumento de los salarios, la mejora de las condiciones de vida, la consecución de una educación completa, aparece el monopolio de una minoría no productiva.

Los intereses de la clase de los trabajadores intelectuales se concentran, al contrario, sobre un poder político conquistador, gracias al cual esta clase podrá establecer su dominación dado que ella monopoliza el saber. Con el fin de responder a sus intereses de clase, la inteligentsia creó y se dotó de una teoría socialista propia y de una actividad política en todos los partidos socialistas.

La visión de Majayski no surgió de un golpe. Primero Majayski fue un socialista que sólo se oponía a la desviación oportunista en la social democracia, al revisionismo de Bernstein. Pero a medida que profundizó la ciencia socialista y fue conociendo los movimientos socialistas de diferente países, terminó por rechazar del todo la ideología socialista porque es una ideología esclavista. Dirigió lo esencial de su crítica al punto central de marxismo, expuesto en el Capital de Marx. El resultado de este análisis obstinado y minucioso del marxismo y de la social democracia de varios países le condujo a la conclusión que a pesar de una fraseología de clase, de proletariado, estos movimientos eran anti proletarios, dominadores por esencia y orientados hacia la edificación de una nueva esclavitud.

El lado crítico de la enseñanza de Majayski tiene indudablemente una gran fuerza y le atrajo la simpatía de unos y el odio encarnizado de otros.

De acuerdo a la formulada de Eugenio Lozinski (2), el golpe asestado por Majayski al marxismo fue tal que no pudo levantarse, sino a lo sumo sobrevivir.

Desde los inicios del movimiento emancipador ruso (1900-1905), Majayski había avisado a la clase obrera rusa en contra de la creencia en la democracia, en contra del presunto poder popular, declarando que detrás de estos esloganes se ocultaba la ofensiva de un nuevo grupo dominador y ambicioso, dispuesto a cercenar la libertad y la independencia de los esclavos del trabajo manual. Y les incitó a luchar por sus propios intereses de clase (3). En contra del complot universal de la democracia, en busca del poder político, Majayski proponía que se organizara un complot obrero, que tenía que cumplir con la revolución proletaria, hasta destruir completamente el régimen capitalista de esclavitud y explotación.

Las ideas de Majayski suscitaron un fuerte remolino entre numerosos centros de obreros industriales en Rusia. Pero en general, el movimiento no logró reforzarse y propagarse. La razón de este fracaso es que las ideas de Majayski provocaban la oposición de todo el pensamiento socialista, de todo el aparato de propaganda de los partidos socialistas, que con particular saña combatían las menores apariciones de estas ideas en las filas de la clase obrera (4).

El eco de este odio sigue hasta hoy en los rangos de los partidos socialistas. Tanto ese así que los bolcheviques, en un artículo dedicado a Majayski con motivo de su muerte, presentaban sus ideas como “una teoría anarquista pequeño burguesa”, como la “vanguardia de los desempleados, de los miserables e incluso de los golfos.” (Pravda n°50, 2.3.1926).

En su libro el Socialismo constructivo (en ruso, ed. 1925), el líder de los socialistas revolucionarios Víctor Chernov escribió con un desprecio típicamente burgués: “A. Volsky, fundador del verdadero sindicalismo demagógico ruso, del cual ciertas características se encuentran en el peligroso origen de las centurias negras (5). “

Existe un gran número de juicios semejantes sobre Majayski, fruto del odio para con él a causa de su teoría social.

La mejor refutación de las deformaciones de la teoría de Majayski, así como de la exposición de su pensamiento genuino, se encuentran en este pasaje: “¿Cómo evolucionarán para nosotros los acontecimientos de hoy en Rusia? La acción obrera consiste en luchar en el plano económico, lo que conducirá las mismas masas contra todas las fórmulas y los programas democráticos y socialistas. Este combate que está considerado por los partidos socialistas actuales como un mal indispensable, como un medio de mantener y contener las masas trabajadoras en el seno de la revolución burguesa. Este combate económico, que representa las únicas condiciones del trabajo manual asalariado, es el trabajo esclavo de los tiempos modernos.

¿Cómo evolucionarán para nosotros los otros eventos en Rusia? La acción obrera debe concentrar todas las fuerzas revolucionarias de las masas por el interés de las reivindicaciones económicas y del desarrollo de los movimientos de huelga, para liberar estas luchas de las trampas colocadas por los socialistas, quienes, con más éxito que los pregones liberales demócratas, oscurecen la inteligencia de los trabajadores con fábula sobre los derechos de los pueblos y de las libertades democráticas del Estado.

La acción obrera dictará la tendencia a la huelga económica en toda Rusia, transformándola en revolución obrera, en un ataque unánime contra la sociedad burguesa y su poder estatal con reivindicaciones concretas para exigir soluciones inmediatas, dictando la organización del complot obrero para llevar a cabo estas finalidades.

Tal movimiento tiene que aunar los trabajadores en el plano económico, por el combate de los desempleados para lograr la comida que le sacará del hambre, que tendrá lugar en los grandes centros, el combate de las masas hambrientas de las ciudades y de los pueblos en toda Rusia.

Tal movimiento al desplegarse totalmente durante las grandes insurrecciones y las conquistas de la clase obrera, tendrá la capacidad de encontrar un eco que despertará los trabajadores de Europa occidental, adormecidos por las prédicas pacíficas de los socialistas, y colocará los trabajadores a la cabeza de la revolución en el mundo civilizado.” (A. Volsky prólogo al Trabajador intelectual, 1905)

No obstante no estamos de acuerdo en todo con Majayski. Tras haber empezado por rechazar la ideología del partido social demócrata, llegó a descartar cualquier ideología, incluso el anarquismo, del que sacó su fuerza y su inspiración en la lucha contra la socialdemocracia. Consideramos que la clase obrera debe tener su ideología social revolucionaria, pero esta ideología debe ser su ideología, originada en sus propias necesidades, en la lucha diaria contra el capital, con su propia psicología. Y pensamos que esta ideología es la ideología del anarquismo revolucionario.

Pero los errores de Majayski no son más que problemas menores, que no menguan en absoluto su postura. ¿Acaso la experiencia de los bolcheviques que están construyendo en Rusia un nuevo régimen de esclavitud y de explotación no confirman la teoría de Majayski sobre el carácter de explotación teológica del socialismo estatal actual? El mérito principal del movimiento de Majayski es haber consolidado los principios de la lucha de la clase proletaria, con la protección celosa de la pureza de estos principios y con la implacable revelación de cuanto está escondido y falseado en las relaciones entre trabajadores.

Con estos aspectos las ideas de Majayski se aproximan estrechamente del movimiento del anarquismo revolucionario.”

¿Cómo saludó Majayski los bolcheviques y el régimen de Lenin?

En La revolución obrera publicado en Moscú en junio - julio de 1918 escribe:

Los bolcheviques no realizaron la expropiación de la burguesía porque no necesitan una revolución obrera auténtica, sino una revolución democrática, pequeño burguesa. No son combatientes por la emancipación de la clase obrera, son los defensores de las capas bajas de la burguesía actual y de los intelectuales. Por eso no quieren una expropiación general de la burguesía. No es que tengan lastima de los capitalistas. No, no desean la expropiación general porque temen por la suerte de la inteligentsia, puesto que la expropiación general cercenará simultáneamente los recursos elevados de la inteligentsia. Sería el inicio de la lucha de los trabajadores contra las “manos blancas” para lograr la igualación de salario entre el trabajo físico y el trabajo intelectual. En este plano el partido bolchevique es un partido de intelectuales, como los otros partidos socialistas, mencheviques, SR, etc., y todos los partidos socialistas en el mundo.” (6)

1) Pierre Archinov (Dielo Truda n°11, abril de 1926).

2) Socialista revolucionario que se inspiró en Majayski, ver Skirda Le Socialisme des intellectuels, París, 1979, p.28; edición ampliada en 2002.

3) Skirda , o. c., p.34.

4) Idem.

5) Movimiento antisemita fundado y fomentado por allegados del Zar.

6) Skirda, o. c., p. 253; Volski Ymstvenni rabochie, 1968, pp. 391-392.