Anarquismo en el Monde Diplomatique en español: un dossier decapitado

Lunes 2 de marzo de 2009, por frank

Anarquismo en el Monde Diplomatique en español: un dossier decapitado

La edición francesa de enero de 2009 publicó un conjunto desequilibrado sobre el anarquismo, con dos aportes honestos (no impresos por “envío tardío” pero disponibles en el sitio del periódico] de Daniel Colson (sociólogo próximo a CNT) y Philippe Pelletier (geógrafo en la Federación Anarquista de Francia). Por supuesto desaparecen en la versión de España de febrero de 2009.

En cambio se conservan el artículo muy insuficiente de Claire Auzias (que vive un bajón) “Una indocilidad contagiosa” y de Jean-Pierre Garnier “Apelativos poco controlados” (que tiene más chismografía que estudio). “El intratable Pierre-Joseph Proudhon” de Edward Castleton es aceptable, pero pocas citas de Colson aportan más. Por fin tenemos la presentación de Ángel Herrerín López “La CNT, las claves del enigma español”.

El enfoque es correcto, pero muy crítico y tajante sobre la desaparición de la CNT desde 1977. Un ejemplo de la severidad del autor es este disparate “[de] los cincuenta mil afiliados representados en el Congreso de París de 1945, treinta años más tarde sólo quedaban dos mil.” ¿Acaso no ve Herrerín que un grupo de exiliados con una media de edad aproximada de 34 años -y bastantes con heridas de guerra y traumas- en 1945 puede disminuir de modo natural tres decenios después? Dicho esto, habría que restar los exiliados expulsados de CNT reunidos en Frente Libertario, otros que siguieron militando sin unos y otros, y luego el autor podría dar una cifra aceptable (de acuerdo a las habituales reservas que un historiador debe seguir).

Sabido que el conjunto publicado en castellano no vale gran cosa y que es mejor poner dinero en otras cosas (y es probable que les ediciones argentina y chilena sean idénticas) ¿qué buena fruta apartó la dirección del “Diplo” en español?

Una tradición revolucionaria y filosófica » de Daniel Colson recalca “ [que] la originalidad [del nacimiento del anarquismo] es que no depende de un tronco único, al contrario por ejemplo del marxismo, sino de posturas múltiples y diferentes, de autores de por sí muy diversos en sus enfoques, que se leen y se reconocen pero sin concertarse, ni constituir un grupo, ni someterse a la autoridad o al dominio de uno de ellos. [...]

La segunda cuna del anarquismo, desde el punto de vista filosófico, se halla (paradójicamente) donde no se esperaría encontrarla: en prácticas obreras y revolucionarias que, bajo formas muy distintas y durante un poco más de medio siglo, de la I International al aplastamiento de la revolución española en mayo de 1937, se manifiestan en la mayor parte de los países en vías de desarrollo, en Francia, España, Italia, y también desde Rusia hasta los Países Bajos, EE UU y Argentina. [...]

El autor evoca un sorprendente encuentro entre movilizaciones obreras y un nietzscheismo de izquierda denunciado con razón por sus enemigos bajo el nombre de « pensamiento 68 », [que] presenta tres características singulares.

[...] la capacidad de los oprimidos a convertirse en amos, su « propio amo » dicen los sindicalistas libertarios, sacando de sí mismos y de sus movimientos todo lo que necesitan para cambiar el mundo. [Proudhon había escrito] Que la clase obrera lo tenga claro: ante todo tiene que salir de tutela y obrar en adelante exclusivamente por sí misma y para sí misma (De la capacidad de las clases obreras). [...]

El segundo lugar de encuentro filosófico entre el nietzscheismo de izquierda y el anarquismo obrero está en el federalismo y el pluralismo. [...] la tensión, el equilibrio y la multiplicidad de prácticas y modos de organización que se basa por entero sobre el federalismo, la libre asociación, la afinidad, el contrato siempre revocable. [...]

Un tercer [encuentro], acaso el más importante: la acción directa y el rechazo de la representación. [...] las mentiras y las trampas de la representación política o social [...] Víctor Griffuelhes, uno de los responsables de la Confederación General del Trabajo (CGT) francesa de antes de 1914, [escribió] « a la confianza en el Dios del sacerdote, a la confianza en el poder de los políticos, el sindicalismo sustituye la confianza en sí, la acción directa (11) ». [Victor Griffuelhes, Le Syndicalisme révolutionnaire, La Publication sociale, París, 1909.]

Y concluye Colson El anarquismo no es una filosofía, tampoco un programa político o un modelo de funcionamiento social y económico. [...] Los deshace a favor de una recomposición de la totalidad de lo que es, cuando vida cotidiana, prácticas políticas y sociales, creaciones artísticas, éticas y ejercicios del pensamiento no son ya sino varias oportunidades para expresar y repetir cada una para sí misma lo que las reúne a todas.

« La geografía social de Elisée Reclus » de Philippe Pelletier es el segundo corte del “Diplo”.

« La “lucha de clases”, la búsqueda del equilibrio y la decisión soberana del individuo, tales son los tres órdenes de hechos que nos revela el estudio de la geografía social y que, en el caos de las cosas, se muestran con bastante constancia como para se les pueda dar el nombre de “leyes”. » [El Hombre y la Tierra, 1905-1908, « Prefacio »]. [...]

Basándose en las obras precursoras del geógrafo norteamericano George Perkins Marsh (1801-1882), Reclus denuncia la deforestación, la tala de bosque en los Alpes, la erosión de los suelos, las dunas invasoras, o evoca la fragilidad de los pantanos. [...]

Y Reclus no oculta la crítica social ¡Y cómo pudiéramos pedir a la sociedad que se aplicaran así las enseñanzas de la estadística, cuando, ante el propietario aislado, ante el individuo que tiene el “derecho de usar y abusar”, ella se declara incapaz! » [Ibíd., pp. 254 y 256. -Tomo VI al parecer-] [...]

Y termina el autor: Introduciendo temáticas y enfoques modernos, la geografía de Reclus aparece realmente innovadora en su época. Pero al dirigirse al corazón y a la razón, a la poética y a lo racional, la emoción y la entrega, ella sigue siendo ampliamente de actualidad.

Con esta breve reseña, me parece que cada uno tiene una visión de lo que habría podido ser el dossier sobre el anarquismo.

Frank Mintz