CRÓNICAS DESDE ARGELIA 1, 2, 3 (2010)

Lunes 15 de marzo de 2010, por frank, Gómez Agustín

Breve presentación

Estas notas son de fines de diciembre de 2009 y enero de 2010 desde un país muy característico: patria del Nobel de literatura Albert Camus que adquirió su independencia en marzo de 1962 (hace 42 años exactamente), a pesar del supuesto refugio de DD HH, de la supuesta cultura emancipadora, que sería Francia. Y entre los más encarnizados enemigos de los independistas argelinos no se contaba únicamente a la derecha francesa, los colonos franceses, sino el partido socialista en el poder (el primer ministro Guy Mollet), el partido comunista (que votó a favor de más presupuesto militar para aniquilar la “rebelión”, escupiendo en los pocos militantes de base que no seguían las órdenes del Partido de no estar con los independentistas).

Del otro lado, la experiencia revolucionaria argelina del FLN (Frente de Liberación nacional) se emasculó a sí misma durante la contienda degollando a los militantes del MNA (Movimiento Nacional Argelino) partido de Messali Khadj que había marcado el camino de la independencia y de una síntesis del marxismo y del panarabismo. Continuando por el mismo camino del sectarismo el FLN apartó a las militantes para quedar en la tradición patriarcal islamista. La estructura piramidal del partido único, como en el socialismo real, como en Cuba, provocó destierros o prisión de líderes (Ben Bella).
El maná del gas y del petróleo convirtió a los jerarcas y a sus hijos en nueva clase explotadora que repetidas veces mandó la policía (con los mismos equipamientos represivos que en Francia) a reprimir -a matar inclusive-a la juventud pobre y desempleada en las manifestaciones violentas que se suceden desde 1980.

¡Gran consuelo! Los opositores están torturados en los mismos cuarteles donde el ejército francés puso a punto su metodología que enseñaron los propios represores franceses (el famoso general Aussaresses) a los especialistas de la CIA, a los futuros genocidas argentinos, a los oficiales latinoamericanos en la Escuela de las Américas.

Argelia: un sarcasmo de cambio social, un apoteosis de la corrupción, un polvorín social reprimido a diario por políticos banqueros y generales políticos.

Pero allí están las informaciones desde abajo,transmitidas por un militante andaluz de la CGT de España, la persistencia de la lucha colectiva para sobrevivir, la resistencia de las mujeres para pedir justicia y castigo a los culpables y para mantener su cultura originaria, en el caso de Kabilia.

Frank Mintz, 15 de marzo de 2010

CRÓNICAS DESDE ARGELIA (1)

LA LUCHA DEL PROFESORADO INTERINO EN ARGELIA

Llegamos a La Glacière, barrio popular del este de Argel. Calle con talleres de coches, casas sin terminar, niños en la calle jugando al futbol. Tercer piso. Casa de los sindicatos autónomos argelinos. Viejo proyecto hecho realidad hace poco más de un año. Una gran sala en la que pueden caber hasta 300 personas. Una larga mesa en la que pueden sentarse más de 50 personas alrededor de ella, otra más pequeña pero también para una reunión de más de 30 personas. Dos o tres pequeñas habitaciones. Al fondo de la gran sala, un espacio, que podría ser el escenario de un teatro, sirve de oficina para trabajar el internet con varios ordenadores. Al otro lado de la sala, otro espacio con la cocina y una mesa donde pueden comer sentados unas 20 personas.

La casa de los sindicatos autónomos está al servicio de tod@s. Sindicatos, asociaciones tienen allí un espacio para sus reuniones, actividades, encuentros...La Intersindical Autónoma de la Función Pública (7 sindicatos autónomos) se encarga de pagar el alquiler. El espacio les permite organizar actividades sin tener que pedir permiso ni buscar local, ésta es su casa.

Al entrar, nos encontramos un nutrido grupo de mujeres a un lado y de hombres al otro. Estamos en Argelia. Son profesores interinos que han venido de distintos puntos de Argelia para continuar su lucha en estos días de vacaciones (se celebra el fin de año). Decidimos hablar con ellas y ellos para conocer directamente su lucha. En torno a una de las grandes mesas se agrupan ya mezclados hombres y mujeres y comienza el diálogo.

Su lucha es clara: conseguir la integración en el sistema público de enseñanza. Algun@s llevan 15 años de interinidad, la media de l@s presentes, 7, 8, 9 años trabajando en la primeria, en la secundaria, en bachillerato. Aparece el tema de las oposiciones. El sistema es caótico y arbitrario. Se convoca cada año materias diferentes, las titulaciones que se exigen varían, un año te vale la que tienes, al siguiente, no. Puede darse que no tengas titulación para presentarte a las oposiciones, pero sí para trabajar de interino. No hay un programa claro, te pueden preguntar cualquier cosa aunque no tenga nada que ver con tu materia. Te pueden exigir responder en francés cuando enseñas árabe y al revés. Cada wilaya (región) hace sus propias oposiciones, los años de trabajo y de experiencia no te valen para nada y los exámenes a veces nada tienen que ver con lo que enseñas. Y para remate, ausencia total de control sindical y externo, el enchufismo y la corrupción forman parte de las oposiciones.

El colectivo supone un@s 40.000 profesor@s interin@s, entre el 10 y el 15% del profesorado, según las wilayas. Pero no hemos escuchado todavía lo más grave. Es un profesorado sin derechos, sometido a una arbitrariedad total y absoluta. En el contrato (de dos tipos: anual y por sustituciones) se especifica que pueden echarte cuando quieras, independientemente de lo firmado en el contrato. Si no le gustas a un director, puedes recibir una llamada en tu casa diciendo que no
vuelvas al trabajo. Si caes enfermo, no cobras. Si eres mujer y quedas encinta, pierdes el trabajo. Cobras trimestralmente, cuando cobras, nunca a tiempo y, por supuesto, no tienes derecho a las distintas primas que cobra el profesorado funcionario. Hay wilayas como Bejaia y Tizi Ouzou en las que el profesorado interino lleva tres años sin cobrar sus salarios. Eres lo último y, sin embargo, ahí estás dando clase igual que los demás.

Pero aquí están dispuestos-as a la lucha en la que llevan varios años. Organizados en una coordinadora nacional, integrada en el SNAPAP, su reivindicación es clara: integración de todo el profesorado interino, independiente de su especialidad, diploma, etc. Si están trabajando y dando clases, es que son necesarios y su titulación es válida. El Ministerio de Educación dice que no puede resolver su problema, que el ministerio de la Función Pública es el que debe resolverlo y también el de finanzas, dicen que no tienen presupuesto y que corresponde a la Función Pública los criterios para nombrarles funcionarios-as. Se pasan la pelota del uno al otro.

Están hart@s y dispuest@s a llevar su lucha hasta el final. Mañana se concentrarán frente al palacio del Gobierno (La policía impedirá la concentración, deteniendo a más de 25 personas, que fueron soltando a lo largo del día). Tienen su plan de acción para los próximos días. Irán manifestándose en cada wilaya para hacer una concentración potente a nivel nacional a finales de enero, principios de febrero. En Tizi Ouzou y Bejaia se pondrán en huelga hasta cobrar los salarios atrasados de tres años. Hay determinación en los rostros, siguen su reunión con debates fuertes hasta consensuar su estrategia de lucha. Interviene Nassera, secretaria general del SNAPAP, se la escucha. Se habla en árabe. Debemos volver al centro de la ciudad
Es un colectivo que sabe que su lucha va a ser larga pero que es justa y que no va a rendirse. Los periódicos publicarán al día siguiente su intento de concentración, fallido por la represión. Incluida la presencia de un compañero de la CGT española y nuestro apoyo a su lucha.

Crónica desde Argelia II : Meryem Mehdi en huelga de hambre (06.01. 2010)

En una pequeña habitación de la Casa de los Sindicatos, tumbada sobre un colchón, se encuentra Myriem Mehdi, en huelga de hambre desde el 9 de diciembre de 2009. Su voz suena suave y débil, pero firme. Hay determinación en su rostro, en su forma de hablar, de decir. A pesar de tener un contrato fijo, la multinacional británica British Gas la ha despedido.

Nos impresiona que Myriem esté jugándose la vida por no aceptar algo que en “nuestra Europa avanzada” se acepta como algo normal : la precariedad laboral, que l@s trabajador@s sean tratados como mercancías de usar y tirar. Myriem no lo acepta, ni para ella misma ni para los demás. Y está arriesgando la vida por sus principios. Antes de dejar la palabra a ella y al último comunicado del comité de apoyo (posterior a la entrevista), aclaremos brevemente el contexto del trabajo en el sur argelino.

Hassi Messaoud es una ciudad creada hace apenas 25 años a unos 1000 kms. de Argel en el desierto del Sahara, ciudad industrial en estado puro, con más de 50.000 habitantes (ingenieros, técnicos, trabajadores, militares, comerciantes...), donde se concentran las oficinas administrativas de las grandes empresas multinacionales que explotan el petróleo y gas argelino. Sus beneficios son impresionantes, se trabaja 4 semanas durante 12 horas diarias y después 4 semanas de descanso. Las concesiones para la explotación de los pozos son por 25 años, en cada pozo hay un cuartel del ejército, al que paga la empresa, y los trabajadores son exprimidos al máximo. Las 4 semanas de descanso son necesarias para que su rentabilidad sea máxima cuando están trabajando. Hassi Messaoud es una ciudad totalmente militarizada, creada para las multinacionales del petróleo y el gas : francesas (Total), españolas (Repsol), británicas (British Gas), norteamericanas, italianas, canadienses... y la Sonatrach argelina.

Myriem Mehdi trabajaba como cuadro administrativo de British Gas en Hassi Messaoud. El 8 de noviembre de 2009 recibe su carta de despido. Un mes después, decide ponerse en huelga de hambre.

¿ Puedes contarnos el origen del problema ?

En octubre, la empresa me habla de reestructurar la oficina y que deben despedirme o cambiar mis condiciones de trabajo. Quieren disponer de mí a su antojo. Supone un desprecio de mi capacidad profesional y de mi trabajo. Mi contrato, el reglamento interno de la empresa, el estatuto del trabajador, están de mi lado y así se lo hago saber. Su respuesta es : o aceptas o te vas. Y efectivamente el 8 de noviembre recibo la carta de despido, ofreciéndome 5 meses de indemnización.

¿Cuánto tiempo llevas en la empresa y qué haces a partir de recibir la carta de despido ?

Entré en mayo de 2007. Al recibir el acta oficial de despido, me presento a la Inspección de Trabajo donde me dicen que el despido es inaceptable. Se convoca a la empresa para intentar llegar a un acuerdo ; la primera vez, no acude ; a la segunda, mantiene su postura : despido y 5 meses de indemnización. No lo acepté y no hubo acuerdo.

¿Por qué no aceptaste ?

Pienso que no soy la primera de quienes trabajamos en el sur argelino en pasar este tipo de situación. Me dije a mí misma : hay que denunciar esto para que pare y cambie. Decidí comenzar la huelga de hambre en Hassi Messaoud pero mis amigos me convencieron de que es una zona muy protegida, de difícil acceso y me convencieron de subir a Argel donde evitaba el acoso de la empresa, donde podía tener más apoyos y mi voz podía escucharse mucho más-

¿Tu situación está generalizada ?

Estas empresas vienen arrendando pozos para 25 años y contratan al personal argelino normalmente con contratos temporales, renovables cada cierto tiempo. Esto les permite disponer de la gente como quieren. Es un problema generalizado que cada vez afecta a más personas y todos debemos reflexionar sobre ello. No se puede decir : hoy tengo trabajo, pero mañana no sé que me va a pasar. Necesitamos una seguridad, una estabilidad social, una garantía profesional. Para que la gente no trague todo para no perder el trabajo, hay que hacer algo que les proteja. Estoy dispuesta a trabajar bien, ser profesional, productiva pero quiero sentirme protegida por la ley y respetada por la empresa en la que trabajo. Hay principios que hay que mantener. Desgraciadamente, las multinacionales que se instalan en el sur para explotar el petróleo y el gas no lo hacen. Y la gente no se atreve a decir ni hacer nada. A veces me da la impresión de que soy la única que protesta, pero la realidad es que hay mucha gente en mi misma situación

¿Eres la única despedida ? ¿Cuántos trabajadores sois ?

Soy la única despedida. El motivo que me dan es una reestructuración de la oficina con nuevos criterios. No hablan de reducción de personal, ni problemas económicos. Simplemente reestructuración de la oficina y punto. No dan ninguna razón. Deben corregir su error. Estoy segura de que la razón está de mi pate. Van a corregir su error. Somos 21 en la oficina. Trabajamos con el sistema de rotación, es decir, 4 semanas de trabajo intensivo y 4 semanas de descanso. En cada turno estamos 8 personas.

La autoridad laboral, ¿ qué ha hecho ?

La Inspección de Trabajo tiene pocas competencias. Han registrado mi demanda, han llamado dos veces a la empresa para intentar llegar acuerdo. Si no hay acuerdo, tienes que llevar la demanda a los tribunales. Me fui de Hassi Messaoud tras la segunda citación a la empresa. Llevar la demanda a los tribunales supone esperar 1 año y medio por lo menos. En ese tiempo, estaré en otra situación, habré buscado otro trabajo, me habré olvidado de esta injusticia. Hago esta huelga para que haya un cambio, un cambio urgente, para que los responsables que nos dirigen sepan en qué situación trabajamos en un sector inmensamente rentable, para que se sepa que la riqueza que genera el petróleo no se ve en la realidad de los trabajadores argelinos. Esto tiene que cambiar. Que los trabajadores cuando lleguen al trabajo, no se encuentren con que se les manda a su casa. “No necesitamos tu puesto, adiós”

¿Qué medidas de presión estás tomando ?

Además de la huelga de hambre, mucha gente me está apoyando. Algunos diputados, se ha creado un comité de apoyo que convocó una concentración en las oficinas de la British Gas en Argel. La empresa cerró las puertas, ocultó su sede y colocó a 3 o 4 guardianes que negaban que allí estuviera la empresa. Mañana, hay una reunión del comité de solidaridad para decidir las próximas acciones. También a nivel de prensa, las cosas comienzan a moverse. En la prensa argelina ya ha salido la noticia. Sobre todo, me están apoyando los sindicatos autónomos, el comité de mujeres del SNAPAP, el CNES, los sindicatos de la Intersindical Autónoma de la Función Pública, apoyos personales. La Liga Argelina de derechos Humanos ni se ha pasado por aquí

¿ Hay sindicatos en Hassi Messaoud ?

Allí no existen. Con contratos temporales, la gente no quiere sindicarse, quiere conservar su puesto de trabajo, renovar el contrato. La gente tiene miedo a perder su trabajo. Digo : puedo tener miedo una vez, dos, pero no puedo tener miedo toda mi vida. Un día, debo decir ¡basta¡ ¡ alto ¡, debo reaccionar, dejar de tener miedo. Ese es mi principio en la vida : no hay que vivir con miedo. En condiciones semejantes, la gente no puede construir un sindicato o un medio de defensa. Los responsables de las empresas son conscientes del peligro que representa que la gente se una y se agrupe y hacen todo lo posible para separar, dividir. Como he reclamado mis derechos, se han desembarazado de mí con razones ridículas.

¿Qué dirías a l@s trabajador@s español@s ?

¿Les ocurre también esto? He trabajado con españoles. Espero que no les pase lo mismo que a mí. Estar en huelga de hambre es muy duro

¿Cómo te sientes ?


Tomo solamente agua y azúcar. Esta mañana lo he pasado mal, he vomitado mucho, incluso un poco de sangre, me he mareado varias veces. Una compañera del SNAPAP es médico y me está haciendo un seguimiento continuo, me está controlando. Estoy decidida a llegar hasta el final.

La entrevista fue realizada el día 27 de diciembre de 2009. El 31, Myriem Mehdi ha sido ingresada en el hospital en estado grave.

Crónica desde Argelia III : Kabilia, ¿una prisión a cielo abierto ? (07.01. 2010)

La noche. Miles de luces cubren las montañas. Impresionan esas montañas cubiertas de vidas humanas. Pocas montañas en el mundo están tan pobladas, hasta en las cimas encuentras casas. Pueblos vivos, un mundo rural entre la montaña y el mar, que se defiende. Los que se fueron, la emigración en Europa, ayuda. Más del 80% de la población vive en los pueblos. Para muchos, Tizi Ouzou es solamente el lugar de trabajo. Su vida está en el pueblo.

La Kabilia está en el corazón de Argelia. Tizi Ouzou, Bejaia, Bouira, Boumerdes, hasta Argel, llena de kabilios. Me viene a la mente “El apoyo mutuo” de Kropotkin en el que habla de las tradiciones colectivas y de apoyo mutuo de la zona. Kabliia, la última región de Argelia que conquistaron los franceses en 1856. La primera en liberarse de la colonización francesa. Región que los turcos no consiguieron dominar, limitándose a controlarla y vigilarla.
Hoy la realidad es terriblemente dura. En 15 kms. encuentras 4 controles : militares, policías, gendarmes. Militarización total de la zona. Sigue habiendo atentados terroristas. Los islamistas. Perfecta coartada para mantener el estado policial. Los islamistas dicen, pero la asamblea de la provincia aprueba importantes subvenciones para las zaouias, lugares para difundir el islam. Grupos de islamistas boicotean la misa de navidad de los cristianos de la zona. La policía deja hacer, no interviene. Se lucha contra el terrorismo islamista pero se ayuda a difundir sus ideas, a desarrollar su influencia social en una zona con tradición laica. Lo fundamental es domesticar la región.

El ejército es el dueño. En sus últimas operaciones, con el pretexto de la lucha antiterrorista, destruyen los bosques. 8.000 olivos, principal riqueza de la zona, han sido quemados. Pero no es solamente la represión y la militarización de la zona. Se ataca desde dentro. La rebelión de 2001 creó uno de los movimientos asamblearios y populares más importantes de este siglo : los Arch, los comités de pueblo que, a través de delegados elegidos directamente por las asambleas de cada pueblo, crearon una alternativa social y real al estado argelino. Poco queda hoy de ese movimiento. Los comités de pueblo han conseguido un cierto reconocimiento y tienen capacidad para hacer propuestas a las autoridades y ser consultados. Pero las concesiones han servido para dividirlo, descafeinarlo y conseguir la colaboración con el estado de parte de sus delegados. Personas que han utilizado la sangre y la lucha de su gente para conseguir espacios de poder y destruir la autonomía del movimiento. Encontramos decepción en muchos que vivieron esos momentos en que los pueblos de la Kabilia tomaban en sus manos la gestión de sus propias vidas, al margen del estado, del gobierno.

Nos encontramos con Kamira, Farida, Naid Zina, mujeres de la Asociación de Mujeres de la Kabilia, antes Colectivo de Mujeres “Primavera Negra”. Ellas impulsaron ese grandioso día del 21 de mayo de 2001 en que 50.000 mujeres salieron a la calle. Por primera vez, las mujeres tomaron las calles, mujeres que nunca habían salido de su aldea, se atrevieron a dejar sus casas, a apoderarse del espacio público. Un joven estudiante, detenido por la gendarmería, fue asesinado en el cuartel. La rebelión estalló. Más de 100 muertos, estado de excepción. Pero las mujeres se atrevieron, rompieron las prohibiciones y tomaron la calle.

8 de marzo de 2003. Aniversario de la rebelión. El Colectivo de Mujeres Primavera Negra organiza una exposición con fotos y carteles de los asesinados en plena calle. Todo está tomado por la policía. Les dicen que es una locura. Pero no, las mujeres vuelven a responder, mujeres de todos las edades vienen a mantener la memoria, a expresar que sus muertos son semilla de futuro. Las mujeres imponen el acto.

Kamira lo dice claro. Las asambleas de los pueblos, esa importante tradición de la que nos hablaba Kropotkin, son sólo de los hombres. En el propio informe de la asamblea de los Arch consiguieron que se recogiera como punto débil, la ausencia de la mujer en las asambleas de pueblo y la necesidad de encontrar una solución a ello. Kamira fue la primera mujer delegada en la asamblea de los Arch, elegida en su barrio de Tizi Ouzou. Sin embargo, la mujer ha tenido un papel importante tradicionalmente en la resolución de los conflictos entre aldeas y entre familias de la misma aldea. Ha tenido el papel de mediadora, la capacidad para arreglar los problemas sin usar la violencia. Su voz era respetada. Pero la religión ha ido minando esa tradición. Le asigna el papel de madre, de esposa, de hermana, no de mujer, de persona libre. Es un muro que se alza en el camino.
La Asociación de Mujeres de la Kabilia molesta al poder. Luchan contra la impunidad de los asesinatos de 2001 y eso molesta al poder que quiere borrar la memoria de sus crímenes. Luchan contra el código de la familia y por la igualdad y los derechos de las mujeres y eso molesta al poder que utiliza al Islam como religión del Estado. Luchan por los derechos humanos y eso molesta al poder que los viola día a día. Luchan por la lengua y la cultura amazigh y eso molesta a un poder que se declara árabe-islamista.

Finalmente, les dejamos la palabra : “Los partidos están bloqueados, la prensa también, los sindicatos autónomos cada vez que se mueven, se encuentran delante de los jueces, los sindicalistas son despedidos, represaliados, acosados por la administración, las asociaciones que no trabajan con el gobierno, no tienen subvenciones, sólo dificultades, no está permitido hacer manifestaciones por el estado de excepción que todavía dura, se prohíben actividades, seminarios de formación, todo lo que puede hacer evolucionar la sociedad, está prohibido. Pero, a pesar de todo eso, hay voluntad, hay verdaderamente una voluntad real, que existe, de romper esta situación. Y esa voluntad se puede ver, se puede tocar, por ejemplo en lo que pasó en Kabilia. A pesar de la represión, de los asesinatos, del acoso, de las detenciones, la gente resistió y empujó al gobierno a ceder en algunos puntos, por ejemplo, en declarar la lengua amazigh como lengua nacional, aunque no hayan puesto los medios para su aplicación. Otro ejemplo, los sindicatos autónomos. Es cierto que son acosados cotidianamente, que trabajan en las peores condiciones, pero ahí están, resisten, están activos y empujan. Hay esa voluntad, esa dinámica de solidaridad entre los sindicatos autónomos, las asociaciones, que puede cambiar las cosas. Podemos conseguir cualquiera que sea la fuerza de un gobierno y su política represiva, cuando hay una voluntad popular, cambiar la realidad”

Todavía encontramos en un pueblo, conservado como un cuadro, la palabra “libertad” escrita en la pared con su propia sangre por un joven, antes de morir. Primavera negra de 2001.